lunes, 18 de marzo de 2013

Crítica de "El Chico del Periódico"


La adaptación cinematográfica de la novela The Paperboy de Pete Dexter ha sido un proyecto de larga gestación y siempre ha tenido entre sus productores al realizador holandés Jan de Bont. Directores como Pedro Almodóvar o Paul Verhoeven sonaron para dirigir esta película y Almodóvar llegó a escribir un borrador del guión, pero ha sido finalmente Lee Daniels, nominado al Oscar por Precious, el que lo ha llevado a cabo.

Basándose en hechos reales, El Chico del Periódico se desarrolla en la Florida de la década de los sesenta y narra la historia de los hermanos Jansen. Ambos son los hijos del dueño de un periódico local, el hermano mayor, Ward, se ha convertido en un periodista de prestigio y trabaja para The Miami Times, mientras que el hermano pequeño, Jack, ha siso expulsado de la Universidad y se encarga de repartir los periódicos. Un buen día, Ward y su compañero de periódico, Yardley Ancherman, un periodista afrobritánico, reciben el encargo de una mujer, Charlotte Bless, para que escriban un artículo que demuestre la inocencia de su novio por correspondencia, Hillary Van Wetter, que ha sido condenado a muerte por el asesinato de un sheriff.


El Chico del Periódico puede ser entendido como un homenaje al cine de las década de los sesenta, pero en lugar de recordarnos a grandes títulos de la época que nos hablan del racismo, como bien puede ser Adivina Quién viene a Cenar de Stanley Kramer o En el Calor de la Noche de Norman Jewinson, el film de Daniels va a la serie Z, por ejemplo, Zac Efron puede ser una versión low cost del galán juvenil de la época, Troy Donahue, y ya es decir, y David Oyelowo resulta un Sidney Poitier wannabe. El Chico del Periódico retrata las miserias de la llamada “white trash”, y al igual que Precious es zafia, desagradable e irritante a más no poder, aquí no vemos a Mo’nique lanzándole una sartén llena de mugre a alguien pero Nicole Kidman le hace una lluvia dorada a Zac Efron. Encima Lee Daniels, que declaró en Cannes que quería llevarse al huerto a Zac Efron, quiere convertirse en la versión queer de Russ Meyer, porque Kenneth Anger tiene muchísimo más estilo, solo que si Meyer estaba obsesionado con retratar a mujeres de enormes pechos, Daniels está obsesionado por mostrar los pectorales y el paquete de Efron y cualquier excusa es buena para que el chaval se quite la ropa.

Los actores hacen lo que buenamente pueden. Matthew McConaughey como el periodista obsesionado con la historia y John Cusack como el reo condenado a muerte resultan eficaces en sus trabajos. David Oyelowo está estupendo en la piel de un narcisista periodista británico. Pero Zac Efron no tiene remedio, está dormido durante el 99,9% de sus escenas. Lo mismo se puede decir de la narradora de la historia, la cantante Macy Gray, que se mete en la piel de la sirvienta de la familia Jansen, no se puede decir que sea una interpretación sobria la suya. En papeles más secundarios encontramos a Scott Glenn, como el padre de los dos protagonistas, y a Nealla Gordon, que interpreta a su insoportable esposa.

Si hay algo por lo que vale la pena ver El Chico del Periódico es por Nicole Kidman. La actriz australiana se ha lanzado una vez más al vacío con su interpretación de esa mujer perteneciente al género pichón que es Charlotte Bless, demostrando que es ante todo una actriz valiente, y que pocas intérpretes pueden competir con ella en ese aspecto. Su trabajo en el film de Daniels debería situarse junto a las grandes interpretaciones que nos ha dejado esta enorme actriz. Kidman luce un aspecto grotesco, lleva una peluca que es puro plástico, varios botes de Carlene K caducados y ha sido maquillada por un daltónico, y es tan superactriz que en ningún momento pensamos en la mujer etérea que está debajo del disfraz de mamarracha. Si el “I dreamed a dream” fue el Oscar win de Anne Hathaway por cualquiera de las burradas que hace la Kidman en El Chico del Periódico deberían de hacerle un monumento. Lo dicho, una bestialidad.


Almodóvar siempre ha presumido de los proyectos que ha rechazado y que terminaron convirtiéndose en un gran éxito como Las Horas de Stephen Daldry o Brokeback Mountain de Ang Lee. Ahora debería de presumir de haber salido a tiempo de este proyecto que de no ser por Nicole Kidman habría sido un desastre absoluto.

Autor: Mary Carmen Rodríguez (lashorasperdidas)