martes, 30 de abril de 2013

'Fast & Furious 6', tráiler definitivo


¡BRUTAL! Broders, preparaos para FLI-PAR con el nuevo tráiler de la película más esperada del año por todos los que disfrutamos del único cine que merece la pena ver en pantalla grande; la acción pura y dura, inflada a testosterona, sin chorradas ni mensajitos, PARA HOMBRES que despreciamos el desodorante y las cremitas. ‘Fast & Furious 6’ (Justin Lin, 2013) promete cochazos, persecuciones, explosiones, tiroteos, hostias, helicópteros, TANQUES, aviones en llamas, tías buenas y héroes musculosos —para que las parientas no se quejen, aunque lo harán, va en su ADN—, entre otras muchas gosadas cinemáticas.

Vin Diesel, Paul Walker, Dwayne Johnson, Jordana Brewster, Michelle Rodriguez, Tyrese Gibson, Sung Kang, Gal Gadot, Chris “Ludacris” Bridges, Elsa Pataky, Gina Carano y Luke Evans son las estrellas del espectacular reparto de ‘Fast & Furious 6’, en vuestros cines más cercanos a partir del 24 de mayo. Después de acabar con el imperio de un mafioso, Dom y su equipo se han dispersado por todo el planeta para disfrutar de un merecido botín. Pero siguen sin poder volver a casa mientras sean fugitivos de la justicia. Desesperado por atrapar a una banda criminal internacional, Hobbs pide ayuda a Dom a cambio de un indulto…



PD 1: Si os habéis quedado con ganas de más podéis ver el primer tráiler.

PD 2: Se rumorea que Jason Statham aparece en un cameo y será el villano de la próxima entrega. Preparad el cálido chorro.

'Iron Man 3', la mejor película de la trilogía


En estos tiempos en los que el cine de entretenimiento está tan diluido por la necesidad de generar franquicias explotables a todos los niveles —videojuegos, cómics, series, juguetes, parques de atracciones…— y no hace falta esperar al estreno de una película para anunciar la secuela, se agradece cierta incertidumbre en torno al futuro de Iron Man. A falta de unos días para que llegue a los cines de EE.UU., ‘Iron Man 3’ (Shane Black, 2013) está arrasando en la taquilla internacional y teniendo en cuenta el éxito de la marca de Marvel (y Disney) lo más probable es que la saga continúe, pero ahora mismo no hay nada seguro. Y eso le sienta bien a la última entrega.

Aunque no se ha vendido como el final de una historia, como ocurrió el verano pasado con Batman, la campaña publicitaria de ‘Iron Man 3’ ha jugado claramente con la idea de la culminación de una etapa, con la promesa de ver a Tony Stark enfrentado al mayor desafío de su vida como superhéroe, lo que traería como lógica consecuencia una merecida retirada, algo que parece reforzado por declaraciones recientes de los protagonistas —aunque estoy seguro que Joss Whedon les reserva un hueco en la próxima entrega de ‘Los Vengadores’ (‘The Avengers’, 2012)—. El tiempo dirá si Robert Downey Jr. sigue o cede el puesto. Lo importante es que tenemos en cartelera la mejor aventura de Iron Man hasta la fecha.


No me entusiasmó ‘Iron Man’ (Jon Favreau, 2008) y si acabé más satisfecho con ‘Iron Man 2’ (J. Favreau, 2010) fue por el dúo de villanos, mejores obstáculos para Stark que los que tuvo en la primera. Así que en principio era una buena noticia que Favreau no repitiera al mando de la tercera entrega —sigue como productor y actor—; claro, siempre y cuando tomara el relevo alguien con talento y margen de libertad para imprimir su sello, y no limitarse a repetir fórmula, como suele ser habitual con productos de este calibre —véase el decepcionante trabajo de Kenneth Branagh en ‘Thor’ (2011)—. Parece que la amistad con Downey Jr. —al que dirigió en la muy divertida ‘Kiss Kiss, Bang Bang’ (2005)— fue clave en el fichaje de Shane Black, que además de ocuparse de la puesta en escena escribió el guion junto a Drew Pearce.

La caída del héroe

En su versión cinematográfica, el hombre de hierro se ha caracterizado desde el principio por un enfoque cargado de humor, cuando la tendencia era dramatizar a los superhéroes. Fue una apuesta afortunada de Favreau, explotada con mayor habilidad primero por Whedon y ahora por Black, quien aprovecha los acontecimientos de ‘Los Vengadores’ para complicar desde el principio la vida del carismático personaje. “Nada ha sido lo mismo desde Nueva York“, confiesa el héroe a su amada “Pepper” Potts (Gwyneth Paltrow). Siguiendo el ejemplo de la trilogía del caballero oscuro de Christopher Nolan, el tambaleante mundo de Tony Stark es destruido por un temible terrorista con aires teatrales: Mandarín (Ben Kinsgley).


A pesar de todo, por muy grave que sea la situación, siempre hay sitio para una escena graciosa o una réplica ocurrente —la química de Stark con el niño es maravillosa—. ‘Iron Man 3’ respeta la comicidad de las entregas anteriores y aumenta el espectáculo, completando la propuesta con ingredientes de thriller y ciencia-ficción. ¿De dónde ha salido esta nueva versión de Bin-Laden? ¿Qué hay detrás de las misteriosas explosiones? ¿Qué relación hay entre Aldrich Killian (Guy Pearce), Maya Hansen (Rebecca Hall) y Mandarín? ¿Qué pintan en todo esto unos… terminators (James Badge Dale, Stephanie Szostak)? ¿Y cómo va a sobrevivir Stark sin armadura(s)? Las preguntas mantienen en pie la historia durante buena parte del metraje… hasta que llegan las respuestas.

El genio y sus poderosos amigos

Dejando al margen una arriesgada sorpresa —causará división entre los que piensen que es una genialidad o una estafa; a mí me parece tronchante pero genera un problema: la amenaza pierde interés—, las resoluciones de los conflictos son fáciles y convencionales; se recurre demasiado a exagerar el aguante del cuerpo humano, los golpes de fortuna, los rescates en el último segundo, las torpezas de los malos y la caprichosa energía de las armaduras. Como mandan los cánones, el clímax es una aparatosa batalla en la que el ingenio y la coherencia dejan paso al lucimiento de los efectos visuales en una cadena se situaciones cada vez más inverosímiles. Shane Black no está afortunado orquestando la acción —quizá por tanto retoque digital— y la secuencia, excesivamente larga, aburre en lugar de asombrar.

No obstante, una vez más: perspectiva. Esto es un blockbuster de 200 millones de dólares que busca generar cuantiosos beneficios, hasta el punto de incluir actores chinos para vender allí un montaje diferente, y lo único que pretende es entretener durante dos horas. Lo consigue. Podríamos cuestionar la ansiedad de Stark —un fallido sustituto del alcoholismo en los cómics—, que se acuerde a última hora de los refuerzos, la escasa aportación de Máquina de Guerra/Iron Patriot (Don Cheadle) o que un personaje escupa fuego, pero conviene quitarle importancia y dejarse llevar por un espectáculo cargado de humor, acción e intriga. No llega al nivel de ‘Los Vengadores’ pero se queda muy, muy cerca.

Autor: Juan Luis Caviaro (Blog de cine)

Crítica de "Bestias del sur salvaje"

 

Premiada en Sundance y Cannes, la apuesta ‘indie’ para los Oscar

 

La ampliación de la horquilla en la categoría de los Oscar a la mejor película ha supuesto de hecho, en esta edición, un enriquecimiento en la propuesta cinematográfica de los nominados, con la inclusión de películas y directores imprevistos en otros tiempos, como puede ser el caso de Michael Haneke, David O. Russell o del debutante Benh Zeitlin, quien asombra con esta película ambientada en una precaria comunidad del Sur de Luisiana, y protagonizada por una jovencísima Quvenzhané Wallis (otro talento precoz alumbrado por los sacrosantos premios). Narrada desde la óptica y la conciencia de la niña Hushpuppy, Bestias del sur salvaje desarrolla en clave de realismo mágico un duelo paterno-filial, pero lo hace rehuyendo del miserabilismo que se le presupone temática y contextualmente, exaltando la generosidad y la grandeza de espíritu de unos seres humanos tan míticos como las bestias prehistóricas que la imaginación de la niña resucita. Como los anegables hogares de estos náufragos del desarrollo postmoderno, la cámara de Benh Zeitlin y de su D.O.P. Ben Richardson se debate sin anclajes determinados, con imprevisión calculada, a tenor de la precisión exhibida en el trasfoco: es aquí, en la realización, donde el sello indie (de independiente americano), se hace más plausible, y también en la adecuación estilística al punto de vista desde el que transcurre la acción. La película no pierde frescura, sin embargo, y ello es debido a la perfecta adecuación del contenido dramático de la obra de Lucy Alibar al formato cinematográfico.

Además de impregnarnos con sus imágenes apocalípticas y poderosas, Bestias del sur salvaje reivindica, como también a su manera lo han hecho Quentin Tarantino, en Django desencadenado, o Steven Spielberg, en Lincoln, el vitalismo y la oportunidad de la alternativa austral (o lo que es lo mismo, del Sur, en todos sus significados). La incertidumbre del presente, y quizás también la coyuntura Obama, han llevado a los académicos a apostar por ella. 

VEREDICTO:  Benh Zeitlin, Lucy Alibar y Quvenzhané Wallis hacen resplandecer los meandros del Misisipi.

Autor: Sergio F. Pinilla (Cinemanía)


 

Crítica de "Ayer no termina nunca"


Un paisaje casi lunar para dos personajes heridos de muerte

 

Tras un relato de treintañeros americanos, una película de época, un viaje a Vancouver, una estancia en una plataforma petrolera y un paseo por Tokio, Isabel Coixet ha emprendido su obra más radical. Y ya saben lo que reza el tópico: radical viene de raíz, o sea de esencia, de fuerza, de tierra, de orgánico. Ayer no termina nunca es su filme más sencillo, más desnudo. Un hombre y una mujer se reencuentran para divorciarse tras un tiempo de dolorosa distancia. Los silencios y reproches acumulados y nunca vaciados presiden el encuentro y un trauma terrible sale a la luz para poner a prueba su aguante. Coixet filma a Javier Cámara y Candela Peña –que ya fueron pareja en Torremolinos 73– en absoluta soledad, en un futuro desalmado en que la crisis de nuestros días ha desembocado en casi una hecatombe mundial. Sí, es una obra futurista de pésimo diagnóstico, desgarrada en su retrato del desastre, tan crítica y desesperada como un grito en el vacío.
Es también algo reiterativa con otras películas de Coixet. La ausencia, el dolor y el trauma parecen interesar sobre manera a esta alquimista incansable que no teme repetirse y que concentra sus esfuerzos en hurgar cada vez más hondo en las heridas de sus devastados personajes.

Encontramos aquí esencias de Mi vida sin mí, La vida secreta de las palabras y Elegy, pero expresadas de forma bastante más directa. Con una puesta en escena casi teatral –dos personajes que deambulan por un escenario vacío– se adivina a una Coixet poseída por un tono y una intención casi beckettianos, que flirtea con el subconsciente y que juega a fondo la imprevisible carta de la extrañeza.

Cuesta lo suyo adentrarse en tan personal propuesta, en algunos momentos algo irritante y afectada en lo dramático, demasiado intensa y autoconsciente, pero al fin y al cabo valiosa. ¡Ah! Y es golosa la tentación de ensalzar a los dos actores como valor absoluto de la película. Y no. Están bien, incluso muy bien, pero no excelentes.

VEREDICTO: Javier Cámara –hiperactivo- y Candela Peña –reencontrada– actores ideales para Coixet.

Autor: Toni Vall (Cinemanía)


 

lunes, 29 de abril de 2013

Espectacular 'Iron Man 3' que abre con 195,3 millones de dólares en el mercado internacional


Walt Disney Pictures ha anunciado que la película de Marvel Studios, 'Iron Man 3', ha comenzado su andadura en el mercado internacional con la espectacular cifra de 195,3 millones de dólares de recaudación, superando los 185,1 millones que el pasado año recaudaron 'Los Vengadores' también en su estreno internacional. La película se ha estrenado en 42 países, lo que supone un 79% del mercado internacional. Esta cifra aumenta si cabe la expectación de su estreno en Estados Unidos, donde la película se estrena el próximo 2 de mayo.

A falta de llegar a importantes mercados como Rusia, China o Alemania, la película ha dejado cifras especialmente destacadas como: - 5 millones de dólares recaudados en España (que son unos 3,8 millones de euros).

- Mejor estreno en un primer fin de semana en lugares como Argentina, Hong Kong, Indonesia, Vietnam, Taiwán, Filipinas, Malasia y Singapur.
- Mejor estreno en su día de estreno en Taiwan, Filipinas, Singapur, Vietnam y Malasia.
- Mejor apertura para una película de Marvel en Australia, Suecia, Noruega, Dinamarca, Países Bajos, Finlandia, Hungría, Rumanía, Nueva Zelanda, Argentina, Hong Kong, Indonesia, Vietnam, Taiwán, Filipinas y Malasia.
- Mejor estreno de la historia en los mercados Asia-Pacífico y América Latina.

Recaudación de 'Iron Man 3' por territorios: UK $21.5 Millones

  • Corea $19.2 Millones
  • Australia $18.4 Millones
  • México $16.1 Millones
  • Francia $14.7 Millones
  • Brasil $12.3 Millones
  • Italia $11.2 Millones
  • Taiwan $8.4 Millones
  • Filipinas $7.4 Millones
  • Japón $5.4 Millones
  • India $5.2 Millones
  • España $5.0 Millones
  • Hong Kong $4.9 Millones
  • Malasia $4.6 Millones
  • Indonesia $4.5 Millones
  • Otros $36.5 Millones
Total $195.3 Millones

Autor: jescri (El Séptimo Arte)

Vía: Walt Disney Pictures

Crítica de 'Combustión'


Tal y como lo parece 'Combustión' viene a ser más o menos aquello que pretende ser, una especie de versión castiza del primer 'A todo gas'. Una producción ligera y genuinamente comercial concebida a mayor honra de hacer tiempo de forma amena y distraída. Y además de resultados virtualmente similares. O al menos lo pueden ser, más o menos, si tenemos en cuenta en primer lugar las considerables diferencias presupuestarias y sobre todo logísticas que nos separan de la industria norteamericana, algo patente por ejemplo al no poder permitirse el lujo de condecorar con ni un solo arañazo a ningún vehículo, no vaya a ser que la líen los del seguro; y en segundo lugar si asumimos como ajenos los posibles prejuicios hacia el cine patrio y demás tontunas de la vida cotidiana, y que una vez olvidado el orgullo aquel del "Yo soy español, español, español" (recién aplastado por los alemanes) puedan hacer mella en la valoración de una producción que, dentro de sus expectativas, es más que correcta. E incluso necesaria.

'Combustión', versión española, es una buena producción comercial, de esas que tanto se necesitan para asentar una industria más allá de ocasionales tsunamis como los de 'Lo imposible', 'Tres metros sobre el cielo' o 'Torrente', cuya última entrega es un claro exponente de que los españoles en ocasiones son gilipollas, dicho sea a las claras y como dejaría caer nuestro compañero Spirit. Claro que dentro del rango del llamado cine comercial lo bueno no tiene por qué ser nada excepcional fuera del mismo, donde puede considerarse como no más que algo correcto o resultón, o para entendernos, algo "para pasar el rato". Y 'Combustión' cumple con su objetivo, servir con suma corrección "para pasar el rato" como ya servía para lo mismo 'Invasor', la anterior de Calparsoro, de paso que con orgullo sirve con orgullo (o lo intenta) a la lucha por la cuota de mercado empleando para ello las armas de su enemigo, ese Hollywood que nos ha hecho creer que mola más ser de New Jersey que de Carabanchel.


Las cosas como son: acostumbrados como estamos a las luces y colores del cine de evasión norteamericano, esta 'Combustión' nos puede parecer relativamente campechana (salvo en su notable parcela musical), por explicarlo de alguna manera. Evidentemente los medios no alcanzan, ni como para liarla parda con una caja fuerte enganchada al parachoques de un coche, ni para corretear con un tanque por las carreteras de Tenerife llevándose por delante hasta un puente si hace falta. Y ese es posiblemente, entre comillas, lo peor y lo que más daño puede hacerle a 'Combustión', jugar a ser norteamericana cuando queda claro que no lo es. O lo que es lo mismo, que dé la sensación de no trascender a una imitación a lo pobre... o a lo español -con sus tics y tetas a la vista- pero sin ser del todo "española", si así lo prefieren, sin rastro de una personalidad propia que esgrimen otras cinematografías, por ejemplo la coreana o la francesa, a la hora de venderse a la necesidad de un negocio que pueda salvar al arte.

En verdad y para el caso viene a ser lo que es, lo que pretende, lo que parece. Una especie de versión castiza del primer 'A todo gas', un filme que dicho sea de paso no tiene nada de especial salvo la calva de Vin Diesel, con el mismo carisma que los pectorales de Alex González, y el hecho de que es entretenida... simplemente entretenida, aunque su presupuesto alcance para dar una vuelta de campana en el momento más oportuno. El resultado, a los puntos, viene a ser el mismo y en vista de lo esperado puede valer perfectamente. Por qué no, incluso puede considerarse relativamente satisfactorio, todo lo que se puede de una buena película comercial "para pasar el rato" que resulta tan evidente en sus ambiciones como un filme de Michael Bay. O simplemente correcta, siendo ya el espectador a quien, tonterías al margen que siempre las suele haber en todo filme tontorrón, le toca decidir si le vale sólo con "pasar el rato", si le vale sólo con lo que, por otro lado, cabe esperar y exigir.

Autor: Juan Pairet Iglesias (El Séptimo Arte)

Crítica de "Noche de vino y copas"


Hacer del fútbol la cancha ideal para dirimir, de nuevo, ese derbi eterno que es la guerra de sexos, no es algo que haya descubierto Ole Christian Madsen. Su comedia balompédicamente de fondo sigue fiel a la comedia de enredos entre ex, con alguno de ellos reacio a dejarlo del todo, y dispuesto a liarla parda antes de una boda. El modelo es, eso, superclásico: es 'Historias de Filadelfia' (George Cukor, 1940) sita en Buenos Aires y con la ironía elegante reconvertida en un humor a veces más dirigido al bajo vientre, aunque tan eficaz que acaba triunfando. Además, aporta algunos hallazgos (ese narradorconciencia chafardera), la masculinidad/machismo del mundillo, y sabe retratar el choque argentino-escandinavo como un River-Boca de maneras de entender la vida y el amor.

Autor: Fausto Fernández (Fotogramas)

Taquilla USA: Michael Bay regresa sin robots gigantes


Michael Bay ha hecho un paréntesis en su saga de ‘Transformers’ —qué pena que no le deje para siempre— y regresa a sus inicios más “humildes” con una película que quería hacer desde hace tiempo. ‘Dolor y dinero’ (‘Pain & Gain’, 2013) es una de sus películas más baratas, unos 26 millones de dólares, así que a pesar de un primer fin de semana quizá por debajo de lo esperado, no hay duda de que la película recuperará con creces su coste. El film protagonizado por Mark Wahlberg y Dwayne Johnson está gustando bastante a los espectadores votantes en la IMDb, aunque la crítica expresa su malestar con el film, algo que ya es costumbre en el cine de su director. En España tendremos que esperar hasta el 30 de agosto nada menos para poder disfrutarla. Luego se quejan de piratería. Lo de siempre con las queridas distribuidoras de este país, comandadas por lloricas que faltan al respeto al público.


‘La gran boda’ (‘The Bog Wedding’, Justin Zackham, 2013) es un remake de ‘Mon frère se marie’ (Jean-Stéphane Bron, 2006), siguiendo la moda hollywoodiense de “robar” toda película con interés o éxito fuera de sus límites. Se trata de una comedia de corte familiar con un reparto espectacular encabezado por Robert De Niro, quien la ha cogido excesivo gusto a la comedia, y Diane Keaton. La crítica la ha destrozado, y el público votante la acepta sin demasiado entusiasmo. En nuestras pantallas se proyectará a partir del próximo 1 de mayo.

Autor: Alberto Abuín (Blog de cine)

Vía: IMDb

viernes, 26 de abril de 2013

Crítica de "Iron Man 3"


Tiene mérito. Mucho mérito. Iron Man 3 tiene que pelear mucho y muy duro: lucha contra un personaje virtualmente agotado (cuatro films de Tony Stark en otros tantos años termina desgastando, inevitablemente) y lucha contra un modo de entender el cine de superhéroes que, en favor de los designios superiores del plan maestro de Disney/Marvel, ha dejado la invidualidad artística en un segundo plano –la misma individualidad que, paradójicamente, ha proporcionado a la Fase 1 sus mejores momentos, gracias al nerdismo sin límites de Whedon, el clasicismo de Johnston, o el arrojo de Favreau–. Y aún así, nos encontramos con una película arriesgada con la elección de su director y guionista; un film esforzado que nunca deja pasar un minuto sin intentar ser divertido, inteligente, sorprendente o dinámico, y no teme poner a su personaje protagonista, desenmascarado, durante dos buenos tercios del metraje, en un contexto diferente y, hasta cierto punto, tan renovador como inspirador de cara a futuras entregas. Podría decir que Iron Man 3 se queda a esto de entrar en el panteón del cine de superhéroes (y tengo motivos de peso para creerlo) pero estaría haciendo al film un flaquísimo favor.

Iron Man 3, que es por encima de todo un film “de guionista” da constante sensación de película, de film CONSTRUIDO: una sucesión de acontecimientos estructurados que solo pierde los papeles en el momento en que entra en conflicto con la aparente necesidad de nuestros días de poner EXPLOSIONES Y BOMBAS, BOMBAS, QUÉ PASA. Es uno de los pocos films del género que se inserta dentro de un contexto más amplio y rico, el thriller (político, en este caso) y uno que comienza con nuestro protagonista en un estado de debilidad: desde el sobrehumano clímax de Los Vengadores, Tony Stark (Robert Downey Jr.) ha perdido enormemente su confianza en sí mismo, se percibe menos persona de lo que era antes, lo que degenera en ataques de ansiedad que afectan gravemente a quienes le rodean, y le dejan a merced de un nuevo enemigo: El Mandarín (Ben Kingsley), quien pretende desequilibrar el actual orden mundial con un nuevo tipo de soldado, el EXTREMIS, tan poderoso como susceptible –atención– de convertirse en un arma suicida. Al poco de comenzar el film, Tony Stark pierde mucho más que la autoestima. Pierde todo lo demás, y se ve obligado a confiar en su instinto, su ingenio, y sobre todo en los ciudadanos de a pie para salvar el día.


Dado el trabajo de libreto con el que cuenta el film, Iron Man 3 salva de manera admirable los grandes obstáculos que han acompañado a los ejemplos más mecánicos del género. Esta película no avanza a base de kilos de páginas de díalogos. Ahora, Tony Stark investiga, huye, pelea, rescata, se infiltra en sitios y ejecuta, en suma, un montón de acciones distintas que, además, funcionan en un contexto que varía de momento a momento. Su segundo acto en Minnesota es el mejor ejemplo de esta forma de narrar: Stark establece una conexión emocional con un joven huérfano (Ty Simpkins, fantástico), un minuto después descubre una pieza clave para su investigación, y treinta segundos a continuación protagoniza una de las mejores secuencias de acción vistas hasta el momento en el universo Marvel (sin decir mucho: Terminator), que termina enlazando con un cara a cara con rehén de por medio. En solo diez minutos, ya me ha metido no solo más acción, sino más rica y variada que películas del género en una hora entera, para un film con más personajes con peso específico, hay lo menos una decena, que en trilogías completas de films.

Es lo que a personajes se refiere, cuando podemos apreciar en todo su esplendor a la criatura. Black ha evolucionado desde sus días en El Último Boy Scout: ha dejado de ser una ametralladora de “memorable quotes”. Ahora, cuida más los fundamentos de la trama, y los oculta creando diálogos que parecen surgir de la improvisación. Kiss Kiss Bang Bang ha servido como un punto de inflexión en su carrera y también como piedra de toque para entender a Downey (él es prácticamente el creador de esta nueva versión del actor). Más de una vez escucharemos cómo los personajes solapan sus líneas o parecen insertar una frase que les acaba de venir a la mente en ese momento, y solo abandona esa actitud cuando REALMENTE necesita introducir información importante. Los actores, claro, disfrutan con este planteamiento, de ahí que en este aspecto no exista ninguna interpretación telegrafiada. El propio film no lo permite. Incluso Miguel Ferrer (el vicepresidente de los Estados Unidos), tiene en los dos minutos de los que goza en pantalla el material suficiente con el que trabajar. Subiendo en la escala de importancia (y dejando a un lado para no destripar a Cheadle, Pearce, Hall y sobre todo Kingsley, que se merece un spin-off, sin más), es sorprendente lo que Black hace con Paltrow: al huir como loco del cliché de interés romántico, Pepper Potts recibe un lavado de cara asombroso, e inusual para lo que cualquier otro por debajo se habría limitado a escribir como una aparición testimonial. Ni. De. Coña.


Es cuando Black intenta profundizar en los temas del film cuando se topa con un muro invisible: el “hasta ahí no puedes llegar, Shane”. Iron Man 3 es un film sobre el terrorismo doméstico. Posiblemente el primero de Marvel en mostrar las consecuencias reales de un atentado (aunque Black elude la casquería con una figura preciosa). Me jode, y creo que es un problema del film porque se traiciona un poco: amaga con ser más adulto y complejo de lo que en realidad es. Black intenta introducir ideas personales sobre los actos de terror, su presencia en los medios de comunicación y, sobre todo, su simbolismo (que cobra especial importancia en un momento crucial del film, donde la película realmente se la juega). Pero no llega. Nunca se posiciona del todo. Igualmente me chirrían los mecanismos emocionales de su protagonista: salvador de millones en Los Vengadores, y ahora torturado por haber compartido batalla con superhumanos. No sé. Me huele a un débil intento de conectar películas y a veces me resulta difícil creerme los motivos de Stark –de hecho Black insiste muchísimo en resaltar los problemas de Stark, para que calen de alguna forma–. Hay que tener en cuenta además que esta solo es la segunda película de Black como director, y si bien se maneja con solvencia en el thriller, ya no tanta en el superespectáculo. Black funciona mejor cuanto más enfocada es la secuencia de acción. El clímax (demasiado complejo, muy aturullado) es el punto del film donde se ven más las costuras: no solo pasan demasiadas cosas al mismo tiempo para lo que el director es capaz de manejar, sino que parece impropio de un film que reniega de la confusión y de los tópicos (no sé vosotros, pero llevo tiempo hasta las narices de las megabatallitas).

Se rumorea que Robert Downey Jr. va a dejar el papel. Soltó un globo sonda hace unas semanas, no sé si para pedir un aumento o porque le salió del alma. Paltrow ha negado de momento un Iron Man 4. A mí me gustaría pensar que estas declaraciones obedecen a una sensación de que esta concepción de El Hombre de Hierro ha dado lo mejor que podía dar gracias a este film. En el caso del actor, es la interpretación más exigida que le he visto en mucho tiempo en el cine comercial (más que en Iron Man 2 y más que en las de Sherlock Holmes, por descontado) y le veo currarse en el papel (dado que apenas le vemos con armadura, es su rol más físico en la trilogía). Su interpretación pelea contra una pobre motivación, a veces, incluso, pelea contra sí misma (hay un par de segundos que Sparrowiza el personaje), pero Iron Man 3, como su papel, se ha construido con ganas de pelea, y si de veras se nos va, es muy, muy, muy difícil imaginarse una forma mejor de hacerlo.

Autor: Rafa Martín (lashorasperdidas)

Crítica de 'Combustión'


Estoy convencido de que uno de los grandes motivos de que muchas personas tengan una opinión tan negativa sobre el cine español se debe a que se ha desatendido demasiado la idea de una película como gran entretenimiento de masas. Es cierto que ha habido grandes éxitos —el año pasado ‘Lo imposible’ (Juan Antonio Bayona, 2012) se convertía en la segunda película más taquillera de todos los tiempos en España— y cada vez se están dando más pequeños pasos en esa dirección, pero aún estamos muy lejos de ser auténticamente competitivos más allá de un puñado de títulos al año.

No han sido pocos los comentarios que veían en ‘Combustión’ (id, Daniel Calparsoro, 2013) una especie de respuesta española a la franquicia ‘A todo gas’ guiándose únicamente por la presencia en el relato de varias carreras ilegales de coches. Si nos limitásemos a ello, bien podríamos decir que ‘Tres metros sobre el cielo’ (id, Fernando González Molina, 2010) ya lo hizo antes, pero no deja de ser una estrategia publicitaria para intentar engatusar a los amantes de esa saga mientras esperen a que su sexta entrega llega a los cines españoles dentro de unas semanas. Es un buen movimiento, pero tengo mis dudas sobre que vaya a servir de algo, ya que ‘Combustión’ es una película bastante endeble que ni siquiera cumple unos mínimos como producto de entretenimiento.

Los pies de barro de ‘Combustión’


Ya a finales del año pasado tuve una mala experiencia con ‘Invasor’ (id, 2012), último trabajo tras las cámaras de Daniel Calparsoro. Sin embargo, su labor de dirección estaba lejos de ser lo peor de la función, llegando a brillar de forma puntual en los flashbacks bélicos, pues era el guión el elemento que empezaba a destruir la película. En ‘Combustión’ nos encontramos ante un caso similar, ya que el libreto de Carlos Montero y Jaime Vaca presenta multitud de debilidades —extremadamente previsible, diálogos monótonos, personajes y situaciones mal definidas, etc.— que hacen un flaco favor a las posibilidades de ‘Combustión’ de ser algo más que una cinta vulgar.

Sin que sirva de precedente, el problema no está ya en la presentación de los personajes, ya que ésta es, aunque algo tópica y previsible, relativamente funcional. Tenemos a unos estafadores y a su nuevo objetivo, quien acabará cayendo en las redes de la mujer que los primeros usan como señuelo para tener acceso a la casa o negocio de sus víctimas. Las cosas se complican cuando hay que enredar las relaciones entre ellos, tardando bien poco en reducir a poco más que relleno a uno de los integrantes de la banda e iniciando una poco inspirada relación a tres bandas entre los personajes interpretados por una guapísima Adriana Ugarte, el nulo Alberto Ammann y un Álex González un tanto insípido y con el que cuesta sentir empatía alguna por mucho que comparta nombre con su personaje.

Un accidente cinematográfico


Otro de los reclamos que se ha utilizado durante la campaña previa al estreno es que supuestamente Mario Casas, Miguel Ángel Silvestre y Blanca Suárez no quisieron participar en ‘Combustión’ por su alto contenido erótico, pero al final todo queda reducido a una única secuencia que cumple correctamente su cometido, pero es también donde todo empieza a irse completamente al garete. Ella empieza a desarrollar una bipolaridad en cuanto a sus sentimientos que no lleva a ninguna parte —todos sabemos con quien va a acabar—, Ammann se limita a seguir siendo un actor con un grave déficit de talento —aunque, eso sí, sin llegar al patetismo alcanzado hace poco en ‘Tesis sobre un homicidio’ (id, Hernán A. Golfrid, 2012)— y el personaje de González sufre un degradación total que lo convierte en un sinvergüenza que roza lo despreciable por mucho que hagan esfuerzos por matizar al máximo este aspecto.

Calparsoro hace lo que puede para intentar enmascarar la paulatina degradación del guión, pero lo cierto es que nunca consigue dotar de emoción alguna a las carreras de coches —son todas tan previsibles que sencillamente lo tenía imposible—, y es una pena, porque es entonces cuando echa el resto. Por lo demás, opta por priorizar las set pieces —la primera estafa de la banda— sobre el conjunto, cayendo en un error aún más grave por haber confiado en exceso en la casi omnipresente banda sonora de Carlos Jean. No tengo nada en contra de su música más allá del mero hecho de que simplemente no es para mí, pero sus temas no funcionan nada bien en ‘Combustión’, ya que dan a la película un tono de relato juvenil que no encaja lo más mínimo con lo que vemos en pantalla.

La progresión dramática también está llena de altibajos, ya que las transiciones entre las historias de ladrones, las carreras de coches y la trama amorosa no están correctamente ejecutados, dando la sensación de que se salta de una a otra de forma un tanto gratuita, alcanzado una absurdez extrema cuando se centran en la —falsa— amistad entre los personajes de Álex González y Alberto Ammann. Soy consciente de que sirven para revitalizar la adormilada adicción a la adrenalina del primero, pero es que carece de sentido alguno que éste confíe en el novio oficial de ella que encima había intentado estafarle.


Lo que nos ofrece ‘Combustión’ es una valiente apuesta por el cine comercial español, pero eso es insuficiente si luego presenta tantas debilidades como los blockbusters más endebles que nos llegan desde Hollywood de forma regular. Con todo, el camino a seguir es que se hagan más películas como ésta en nuestro país, pero, a poder ser, mejores que esta olvidable producción en la que lo único que merece ser salvado de la quema es lo guapísima que sale en pantalla Adriana Ugarte.

Autor: Mikel Zorrilla (Blog de cine)

 

Crítica de 'Un lugar donde refugiarse'


Lo peor del visionado de una película como ‘Un lugar donde refugiarse’ (‘Safe Haven’, 2013) es el hecho de que está firmada por Lasse Hallström, quien con ‘Mi vida como un perro’ (‘Mitt liv som hund’, 1985) alcanzó reconocimiento internacional, recayendo en suelo estaodunidense —cómo no, los yanquis siempre robando a los mejores directores— donde realizó películas como la espléndida ‘Las normas de la casa de la sidra’ (‘The Cider House Rules’, 1999), probablemente la cota más alta de su realizador. Siempre con altibajos en su filmografía, desde hace tres films —a falta de ver ‘El hipnotista’ (‘Hypnotisören’, 2012) que supuso una vuelta a su Suecia natal— Hallströn ha caído en picado hacia un cine facilón, simplista y con una peligrosa carga de azúcar. ‘Un lugar donde refugiarse’ podría ser lo peor que ha filmado en su vida.

La película basa su posible interés en el hecho de estar basada en una novela del afamado Nicholas Sparks, que yo pienso que en realidad debería utilizarse para ahuyentar al personal. Ni una sola de sus novelas ha dado una película buena, más bien todo lo contrario, ni siquiera la tan admirada ‘El diario de Noah’ (‘The Notebook’, Nick Cassavetes, 2004) que para un servidor se divide entre una parte muy interesante, la adulta, y una muy ñoña, la joven. Ñoñería que contienen otras adaptaciones como ‘Querido John’ (‘Dear John’, 2010), precisamente dirigida por Lasse Hallström, por lo que el director ya estaba familiarizado con la literatura de Sparks, y como le haya cogido gusto podemos echarnos a temblar.


(From here to the end Spoilers) ‘Un lugar donde refugiarse’ da comienzo como un thriller. Una misteriosa chica intenta por todos los medios huir de la policía que le está persiguiendo. Acaba con sus huesos en un publecito costero de ensueño de esos que sólo existen en las novelas rosas, en los que todo el mundo es bueno y creen en los mundos de Yupi. Allí comenzará una nueva vida al lado de un viudo de muy buen ver y con dos hijos maravillosos. Pero el pasado pronto volverá a la vida de la misteriosa chica y todos descubriremos, a ser posible con cara de asombrados, quién es. Misterio el justo, azúcar para todos, tópicos en cada plano. Y de paso una visión del mundo, y en este caso del amor o las segundas oportunidades, absolutamente falsa.

Pero esto es cine, damas y caballeros no buscamos dramas reales, aunque la película verse sobre una mujer maltratada que huye de su marido que además es detective de policía. Algo así como ‘Durmiendo con su enemigo’ (‘Sleeping with the Enemy’, Joseoh Ruben, 1991) pero mil veces peor. Y da igual que el chico de la película sea un bombonazo, en el cuerpo de Josh Duhamel, que ha tenido que superar la pérdida de su esposa por culpa del cáncer. Estamos ante un cuento de hadas que mezcla con insultante atrevimiento thriller, suspense, comedia, love story, fantastique y moralismo del barato. Primero alternando dos líneas narrativas con intención de despistar al espectador sobre el pasado de la guapa chica, y más tarde introduciendo un elemento fantástico en la historia que desentona totalmente además de ser previsible y subrayar vergozosamente un happy end perfecto. deeben quedar contentos hasta los espíritus.


Hallström no ha tenido ni el más mínimo reparo en manipular al espectador con trampas emocionales que atañen en concreto a ese toque fantástico que el film tiene —una versión barata y mal escrita de las virtudes de M. Night Shyamalan en su trabajo más conocido—; también exagera algunos personajes, como por ejemplo el malvado de la función, cuyo interés inicial va decayendo en histrionismo, distorsión y caricatura. Con esas desventajas está claro que lo tiene jodido ante la honestidad, coherencia y santa comprensión de la nueva parejita surgida de la desgracia, que demostrará la fuerza del amor como quien te da una piruleta con cara de gilipollas.

Quiero pensar, aunque sería ya el intentar justificar lo injustificable, que Hallströn se ha puesto a dormir mientras filmaba y ha confiado en un equipo técnico que ejerce su función sin problemas. Total, este tipo de películas que son como gotas de agua, parecen estar estructuradas por guiones que deben realizar programas informáticos introduciendo previamente ciertos elementos como constantes. Y hala, a lavar cerebros.

Autor: Alberto Abuín (Blog de cine)


Estrenos de la semana |26 de abril| Bajo la sombra del vengador dorado


Poco van a poder hacer en la taquilla este fin de semana ni lo nuevo de Coixet, ni lo último de Calparsoro, ni el resto de variados estrenos que las distribuidoras nos tienen preparados —y que recuperan filmes europeos de hasta tres años de antigüedad— con respecto a la indudable supremacía que establecerá la tercera y esperadísima entrega de las aventuras de Tony Stark y su alter ego metálico.

‘Iron man 3’

Director: Shane Black. País: EEUU. Año: 2013. Duración: 130 minutos. Género: Fantasía. Acción. Intérpretes: Robert Downey Jr., Ben Kingsley, Gwyneth Paltrow, Don Cheadle, Guy Pearce, Rebecca Hall.

Sinopsis: Tercera entrega de la saga de Iron Man en la que el héroe deberá hacer frente a la amenaza sin límites que supone el Mandarín, un villano con la clara ambición de controlar el mundo.

Qué podemos esperar: Con el hype por las nubes y algunas afirmaciones aseverando que el filme está a la altura de lo que pudimos ver en ‘Los vengadores’ (‘The avengers’, 2012) de Whedon, lo único que deberíamos temer es que las expectativas no nos terminen jugando una mala pasada.

‘Ayer no termina nunca’


Director: Isabel Coixet. País: España. Año: 2013. Duración: 108 minutos. Género: Drama. Intérpretes: Javier Cámara, Candela Peña.

Sinopsis: En el año 2017, en una España hundida por la crisis, una pareja se reencuentra en Barcelona tras cinco años sin verse. Se habían separado después de haber perdido a su hijo por una negligencia hospitalaria fruto de los recortes. Él había emigrado a Alemania, pero ha vuelto.

Qué podemos esperar: Capaz de lo mejor —’Mi vida sin mi‘ (id, 2003), ‘La vida secreta de las palabras‘ (id, 2005)— y lo peor —la insufrible ‘Mapa de los sonidos de Tokyo‘ (id, 2009)— cualquier cosa puede esperarse de lo nuevo de Isabel Coixet, aunque, puestos a aventurar, su tráiler no aguraba nada bueno.

‘Combustión’

 

Director: Daniel Calparsoro. País: España. Año: 2013. Duración: 130 minutos. Género: Acción. Intérpretes: Álex González, Adriana Ugarte, Alberto Ammann, María Castro, Marta Nieto, Luis Zahera, Christian Mulas, Juan Pablo Shuck.

Sinopsis: Mikel está a punto de casarse con Julia, dueña de una importante joyería que ha heredado de sus padres. Durante la fiesta en la que anuncian su compromiso, Mikel conoce a Ari, una de las camareras del catering. La atracción que surge entre ellos hará que Mikel se interese por el mundo de Ari: las carreras ilegales de coches.

Qué podemos esperar: El trailer, de nuevo, deja las cosas bastante claras. Con el mundo de las carreras ilegales de coches de fondo las comparaciones con la franquicia de ‘A todo gas‘ (‘The fast and the furious’, Rob Cohen, 2001) son inevitables, y queda la duda de si Calparsoro logrará quitarse esa pesada carga de encima y conseguir algo original, una duda que Mikel parece tener muy clara.

‘El ejercicio del poder’

 

Director: Pierre Schöller. País: Francia. Año: 2011. Duración: 112 minutos. Género: Drama. Intérpretes: Robert Downey Jr., Ben Kingsley, Gwyneth Paltrow, Don Cheadle, Guy Pearce, Rebecca Hall.

Sinopsis: A Bertrand Saint-Jean, ministro de Transporte, lo despierta en plena noche su secretario personal para comunicarle que un autobús ha caído por un barranco. No tiene más remedio que dirigirse inmediatamente al lugar del accidente.

Qué podemos esperar: A tenor de los tres César y el premio FIPRESCI de Cannes de los que se hizo acreedor y de las críticas que pueden leerse en diversos puntos de la blogosfera, este acercamiento de Schöller al mundo de los gobernantes y los gobernados es uno de esos filmes que, si tienen la oportunidad, no deberían perderse.

‘La nostra vita’

 

Director: Daniele Luchetti. País: Italia/Francia. Año: 2010. Duración: 98 minutos. Género: Drama. Intérpretes: Elio Germano, Raoul Bova, Isabella Ragonese, Luca Zingaretti, Stefania Montorsi, Giorgio Colangeli, Alina Berzunteanu, Marius Ignat.

Sinopsis: Claudio es un albañil que está muy enamorado de su mujer y espera la llegada de su tercer hijo. Sin embargo, cuando un golpe inesperado del destino cambia su vida, Claudio afrontará con rabia la injusticia personal y social que se ha abatido sobre él.

Qué podemos esperar: Ganadora del Premio al Mejor Actor en el Festival de Cannes de 2010, poco puedo aventurar acerca de lo que este drama italiano nos reserva más allá de las tibías críticas que se emitieron en su momento.

‘Noche de vino y copas’

 

Director: Ole Christian Madsen. País: Dinamarca. Año: 2010. Duración: 99 minutos. Género: Comedia/Drama. Intérpretes: Paprika Steen, Anders W. Berthelsen, Jamie Morton, Adriana Mascialino, Sebastián Estevanez, Dafne Schiling, Mikael Bertelsen, Miguel Dedovich.

Sinopsis: Christian, un danés de 40 años, viaja a Buenos Aires con Oscar, su extravagante hijo adolescente. Su propósito es recuperar a su mujer, que los abandonó para convertirse en novia y representante de un famosísimo futbolista argentino.

Qué podemos esperar: Tras la estimulante ‘Flame y Citron‘ (‘Flammen og Citronen’, 2008) Madsen nos trae una comedia de alocado ritmo con el Super Clásico del fútbol argentino de fondo. Seguro que no será “sólo para futboleros”.

‘Un gran equipo’


Director: Olivier Dahan. País: Francia. Año: 2012. Duración: 97 minutos. Género: Comedia. Intérpretes: José Garcia, Jean-Pierre Marielle, Franck Dubosc, Gad Elmaleh, Joey Starr, Ramzy Bedia, Omar Sy, Sami Ameziane, Clémentine Baert, Frédérique Bel.

Sinopsis: Patrick, una antigua estrella de fútbol, ve cómo a los cincuenta años ha fracasado estrepitosamente en su intento de dar un nuevo giro a su vida. Sin empleo, alcohólico y arruinado, ya no tiene ni siquiera el derecho de ver a su hija. Obligado por un juez a encontrar un empleo estable, su única salida es ir a una pequeña isla bretona para entrenar al equipo de fútbol local.

Qué podemos esperar: Con el carisma que desprende Omar Sy, muy mal lo tiene que haber hecho Dahan en esta comedia alrededor del fútbol para no haberlo aprovechado y, al menos, hacer que nos riamos a placer durante hora y media.

‘Emergo’

 

Director: Carles Torres. País: España. Año: 2011. Duración: 78 minutos. Género: Terror. Intérpretes: Kai Lennox, Michael O’Keefe, Rick Gonzalez, Fiona Glascott, Gia Mantegna, Fermí Reixach, Marcel Barrena, Francesc Garrido, Damian Roman.

Sinopsis: Un grupo de parapsicólogos que tienen material de alta tecnología se adentran en una casa en la que ocurren sucesos extraños a investigar. Pronto su investigación se convertirá en algo muy peligroso….

Qué podemos esperar: Aquí no voy a decir nada, dejaré que sea mi compañero Alberto el que se despache a gusto con ella.

Autor: Sergio Benítez (Blog de cine)

 

jueves, 25 de abril de 2013

Crítica de "Memorias de un zombie adolescente"


La nueva subjetividad de la era del fotolog y el narcisismo de las narrativas del yo no parecen respetar ni a la mismísima muerte: quizá era inevitable que el efecto 'Crepúsculo' acabase inspirando una reescritura de 'Romeo y Julieta' con un Montesco zombi. Pero, al menos, cabe celebrar que la operación haya desembocado en una película tan contradictoria y excéntrica como la que ha firmado Jonathan Levine a partir de la novela de Isaac Marion. Este crítico ignora si el original literario incorporaba el contrapeso irónico que sitúa la película en una tierra de nadie entre 'Zombis Party' (Edgar Wright, 2004) y la saga de Stephenie Meyer, pero este cóctel de tonos dispares es, al mismo tiempo, el principal elemento redentor y la insalvable debilidad de la propuesta.

'Memorias de un zombie adolescente' se abre con un monólogo interior del muerto viviente protagonista (todo un hallazgo) y concluye con un clímax que juega, con calculada ambigüedad, a la idea del amor como fuerza transformadora, casi en una inconsciente respuesta teen, pop y ligera a esa apocalíptica, aparatosa y desnortada 'It’s All About Love' (Thomas Vinterberg, 2003). Levine maneja el material con astucia, pero le pierde una de las grandes debilidades del cine comercial contemporáneo: querer contentar a todos.

Autor: Jordi Costa (Fotogramas)

Crítica de "La caza"


Afilado observador de las cárceles que aprisionan al ser humano en la civilización (la familia, la sociedad, la soledad…), Thomas Vinterberg lleva ese discurso pesimista a un extremo de helada desolación en la áspera 'La caza'. Cada uno de los planos que se acercan al atrapado y repudiado personaje encarnado por Mads Mikkelsen, o aquellos (todavía más crueles) que le enmarcan en un vacío físico y moral absolutamente amenazador (una comunidad casi fantasmal llena de luces navideñas terroríficas), retratan estremecedoramente que la vida es una celebración de la muerte. Construida como una continuación menos rígida caligráfcamente que la seminal y dogmática 'Celebración' (1998) o que la incómoda 'Submarino' (2010), esta última bofetada de Vinterberg a la vena inquisitorial, calvinista y puritana de la Dinamarca actual parece dibujada con milimétrica ansia de deconstruir el melodrama nórdico. ¿Deconstrucción hacia dónde? He ahí el punto de discusión.

Si por un lado, muy estimulante y brillante, el film parece apostar por convertir al acosado protagonista de la pieza teatral 'Un enemigo del pueblo' de Henrik Ibsen en el profesor de matemáticas del peckinpahiano 'Perros de paja' (1971), por otro cae en algunos de los puntos más esquemáticos y más tópicos de ese melodrama que pretendía desmontar.

Autor: Fausto Fernández (Fotogramas)

Crítica de 'Un lugar donde refugiarse'


Es un cine rancio y envejecido, sin un soplo de vida, con formato de melodrama romántico con rasgos de folletín, que encajaría mejor como telefilm que como largometraje para la pantalla grande.

Amañada y previsible, alberga los ingredientes habituales del escritor Nicholas Sparks, en cuya novela se basa, recurriendo a elementos que ya vimos en algunas de sus adaptaciones previas, entre ellas títulos como 'Mensaje en una botella', 'Un paseo para recordar', 'El diario de Noa', 'Noches de tormenta', 'Querido John' y 'Cuando te encuentre'. Es, sin duda, el escritor más adaptado en los últimos tiempos en Hollywood, algo así como el especialista de thrillers Stephen King del ámbito dramático. Lo peor es que esta circunstancia conlleva una reiteración abusiva de ingredientes que daña considerablemente la estabilidad de este cine.

Lo único que evita el más absoluto naufragio es la realización de un Lasse Hallstrom, que ya dirigió 'Querido John', dotado de innegables cualidades para cuidar con decoro los aspectos narrativos. Aunque está lejos de sus mejores tiempos, los de 'Las normas de la Casa de la Sidra' y 'Chocolate', todavía sabe imprimir un toque de calidad a sus fotogramas.


Desde un principio el relato suena a material trillado, exprimido a menudo en títulos de intriga, envuelto en esta ocasión en ingenuo material romántico. Su escenario es Southport, una pequeña población costera de Virginia del Norte, a la que llega una atractiva mujer, Katie, decidida a empezar una nueva vida y arrojar por la borda todo su pasado. Por eso busca trabajo en un restaurante local y se hace con una vivienda en el bosque cercano. Algunos flashes indican que huye de una tragedia y que la policía está tras sus pasos, motivos que le llevan a no comunicarse con nadie y a rechazar la ayuda y los detalles que tiene un nuevo vecino, Alex, padre viudo de dos hijos pequeños.

El espectador es plenamente consciente de los derroteros que va a seguir el argumento, incluso con detalles del mismo. Los personajes son tan ñoños y simples que no pueden tomarse en consideración y sólo los incondicionales del folletín pueden asumir un final de record Guinnes en la acumulación de tópicos.

Autor: Antonio Dopazo (La Nueva España)

'Tierra prometida': Todo en contra de la industria, pero con la industria


Gus Van Sant es sin lugar a dudas uno de los mayores exponentes de aquel principio que, con el permiso de las habitualmente crueles bromas del destino, él mismo se encargó de encarnar hará ya más de diez años de la mano de un ya decadente Kevin Smith. En 'Jay y Bob el Silencioso contraatacan', el reputado director se marcaba una aparición estelar (alegremente enfrascado en la contabilidad de los billetitos verdes que acababa de embolsarse) en la que dejaba claro que si alguien quiere sobrevivir en el seno de la industria cinematográfica, tiene que aprender a tragarse el orgullo de vez en cuando. Porqué ser un autor con inquietudes artísticas está muy bien; querer desmarcarse del pensamiento único también... pero resulta que esta filosofía de vida no acostumbra -por suerte para todos, hay excepciones que confirman la regla- a ser amiga de aquello que, al fin y al cabo, más importa para seguir vivo en este mundillo: la pasta gansa. Moraleja, si el autor quiere sobrevivir, lo más normal es que tenga que ir alternando ''sus'' proyectos con los ''de los otros''. Los que le salen de su alma con los que le llegan, normalmente por encargo, de más arriba.

Desde hace tiempo el cineasta de Louisville se aplica, como pocos otros, dicha lección, de modo que cada vez que se estrena una película dirigida por él, uno ya no sabe qué esperar, si el último grito en, pongamos, cine de arte y ensayo, o un título -uno más- que ayude a confirmar un mainstream que se lo come todo. Con la duda rondando por la cabeza, vemos como el autor experto en rodearse de juventud, quizás por aquello de engañar al tiempo, deja de lado a sus adolescentes conflictivos (de hecho, deja de lado casi todo lo que es reconociblemente suyo, convirtiendo su última obra en un trabajo que podría haber firmado cualquier buen artesano anónimo) para excavar hasta dar con la materia más podrida. El muy americano (y ahora, por desgracia, muy nuestro también) conflicto / debate / problema / ¿solución? del fracking, se planta en nuestras salas bajo el título original de 'Promised Land'. Un poco de cinismo pues para presentarnos una tierra supuestamente prometida cuyo acercamiento -qué menos- promete mucho. Lástima que una vez llegados a la meta el resultado no sea tan satisfactorio como en un principio cabía esperar.

Y es que haciendo balance general, el recuento de motivos para salvar a dicho film iguala al de aquellos que lo condenan, o al menos, aquellos que llevan a olvidarlo inmediatamente, que viene a ser lo mismo. Este thriller con conciencia medioambiental tiene la virtud de jugar, como quien no quiere la cosa, a difuminar, con la colaboración de Matt Damon y Joseph Kosinski (quienes por cierto también firman el guión) la línea clásica que separa a los ''good guys'' de los ''bad guys'', sembrando así en el espectador la misma confusión con la que al fin y al cabo abordamos cualquier tema mínimamente relevante y de rabiosa actividad. El protagonista de la historia, encarnado por el buenazo de Damon, es un trozo de pan que da la sensación de no haber roto un plato en su vida. Es, si se lo propone, el alma de las fiestas, así como el objeto de deseo de cualquier chica. El problema está en que sus motivaciones parece que no van más allá de los intereses corporativistas... con las altísimas cotas de destrucción que éstos acostumbran a implicar. En el otro lado tenemos, cómo no, al otro contendiente, encarnado en una masa de tontos granjeros que, inexplicablemente, se niegan a participar, a las buenas, en el juego. El hecho de que ellos sean los legítimos propietarios de una tierra que está a punto de convertirse en puro veneno es, depende de cómo se mire, totalmente irrelevante.

Mucha más claridad encontramos en una exposición de argumentos que nos introduce correctamente en los más y los menos (éstos últimos en mayúscula y negrita) de un capitalismo cuyo poder destructor todo lo ensucia; todo lo arrasa... y todo lo analiza para, a la postre, detectar, mejor que ningún otro sistema, las flaquezas de sus rivales. Si en el bando contrario se encuentra un modo de vida tan romántico como condenado a desaparecer (en su retrato, a base de breves pero precisas pinceladas costumbristas, es cuando Van Sant se concede los únicos y discretísimos arrebatos autorales), la masacre está servida. La concienciación -que de esto trata todo- también... lástima que el siguiente paso natural, es decir, el de la indignación esté más dirigido hacia los responsables de un trabajo que cuando lo tiene todo a favor, decide echar tierra sobre sus logros, enterrándolos en una serie de twists argumentales de la peor escuela del thriller de domingo por la tarde, unos apuntes románticos tan empalagosos -y previsibles- como fuera de lugar y, en definitiva, una tendencia demasiado marcada hacia abrazar las soluciones más convencionales, factor este último que debería vetar la entrada de cualquier producción en festivales como Berlín, donde dicho filme fue oficialmente -ejem...- presentado (más aún cuando el filme en cuestión ya había sido estrenado comercialmente), pero ya se sabe, el pedigrí manda, a pesar de que éste no se corresponda con el presente. El presente de Van Sant es tan fascinante y decepcionante como la regla de oro que ha regido su carrera en estos últimos años. Es tan peliagudo (por ser a primera vista tentador pero después traicionero) como el fracking del que nos habla. Y así es su 'Tierra prometida', una cinta que arremete con valentía contra la industria... pero con la caradura, el beneplácito y la condescendencia de la otra industria.

Autor: Víctor Esquirol Morales (El Séptimo Arte)

miércoles, 24 de abril de 2013

Taquilla España (19-21 Abr.): El final del arte, la necesidad del negocio


Si, amigos y amigas, hemos llegado a EL PEOR FIN DE SEMANA DE LA HISTORIA en las Taquillas de España, y empezábamos el fin de semana con tres cines que cerraron en la provincia de Madrid entre el martes y el jueves, concretamente los Renoir Majadahonda y los Roxy B pertenecientes a Cines Renoir y los cines Morasol pertenecientes a la familia Soler, y el fin de semana no había llegado. ¿Preparados para subir? No hay paradas, porque vamos directos a "La estación final".

Primero de todo, PARA DRAGONDAVE Y LOS QUE ESTÁIS EN LA PORRA DE TAQUILLA, Oblivion ha ganado el fin de semana recaudando 1,14 millones

12 estrenos, DOCE, llegaban a la cartelera, sin duda, demasiados, inasumible para un mercado a la baja como es España, dos de ellos eran fuertes apuestas comerciales que, en el peor fin de semana habido han fracasado (obvio). En el 2º puesto se ha estrenado 'Memorias de un zombie adolescente' (eOne) recaudando 400.000 euros (si, es el 2º puesto) desde unos desorbitados 314 cines (todo ha sido muy excesivo con esta película) y en el 4º puesto se ha metido el estreno de 'Un lugar donde refugiarse' (Tri Pictures) donde consigue 320.000 euros desde 244 cines, más equilibrado.

En el sexto puesto se situa el estreno de 'Tierra prometida', un título menor dentro del catálogo de Universal, pero que la filial española del estudio la ha metido en 199 cines, y es que se trata de un título que se mueve entre el «comercial-intermedio» y el cine de autor al tener el nombre de Gus Van Sant como director, de hecho ha llegado a destacables salas de Versión Original, solo consigue 240.000 euros, y creo que, querido lector, tu, yo y el resto de cinéfilos que saben un poco de distribución/exhibición, sabemos que habría conseguido esa misma cifra aun habiendo estrenado en menos cines.

En el nº 10, si, dentro del Top 10 al fin y al cabo, la muestra de que hay vida en el cine de autor e independiente más allá de Alta Films, se trata de la película danesa 'La caza', la nueva película del aclamado director Thomas Vinterberg que además tiene el aliciente de tener a Mads Mikelsen como protagonista, actor de plena actualidad por sus diversos proyectos (destacando la serie de Hannibal) y que además se llevó la Palma de Oro en Cannes por este papel. El caso es que Golem la ha situado en unos medidos 52 cines, suficiente para conseguir 90.500 euros y el mejor promedio del fin de semana, sin duda era uno de los títulos más fuertes que la Golem tenía y con su habitual buen hacer la han situado como una de las películas del momento en el panorama de las salas, y en determinados cines apunta a que tendrá una larga estancia, enhorabuena a la distribuidora.

Ocho estrenos más llegaban a la cartelera. Wanda Vision estrenaba uno de sus títulos más potentes, 'On the road (En la carretera)', que la han estado promocionando de diversas maneras (en grandes cartelones en cines, en tiendas tipo Fnac,.....) pero el hecho de ver que finalmente estrenaban solo en 86 cines y en digital hacía ver que no terminaban de confiar plenamente en la película pese a su aclamado reparto (vampiresa emo aparte) y el nombre del director, la película se estrena hundida y muy tocada, solo consigue 56.000 euros para un horroroso promedio de 650 euros por cine, perderá pases en casi todos los cines seguro, poco puede hacer Wanda Vision para salvarla y más con la competencia que entra este viernes.

El resto de estrenos llegaban de forma testimonial, destacando 'Un été brûlant (Un verano ardiente)', el penúltimo estreno de Alta Films que estrenaban solo en 2 cines, en VOS y en Digital, se ha estrenado en muy buenos cines donde consigue 3.600 euros y un buen promedio de 1.800 euros por sala, para ser una película muy minoritaria salva los muebles y probablemente Alta amortize este título.

Por otra parte, la distribuidora Selected Films debutaba con 'La venta del paraíso', un pequeño título español que resultaba ser la película póstuma de la popular Mariví Bilbao, pero claro, sin publicidad de ningún tipo, con un pedazo de reclamo como ese de haber tenido publicidad habría podido hacer algo, pero así solo ha conseguido 2.040 euros para un promedio de 155 euros por cine, no es ningún broma, es solo lo que ha conseguido en unos 13 cines aprox. Como digo, se tendría que haber pensado desde el principio en haber reservado una parte de la inversión para publicidad, algo que menciona habitualmente el que hace El blog del cine español.

Se estrenaba también la aclamada película brasileña 'El payaso', que además fue la película elegida por el país para los Oscars, llegaba también sin publicidad en aprox. unos 9 cines, pero llegaba sin publicidad alguna, solo lo que se conocía en internet sobre ella, y el reportaje que se vio en el Días de Cine, pero poco más, solo consigue 1.420 euros para un promedio de 157 euros por cine. Es que estos números son para coger una depresión crónica. Y aún quedan 4 estrenos, mirad, mirad.

Llegaba a unos 6 cines más o menos el documental sobre el bailarín Nacho Duato 'Danse la danse, una lección de vida y danza', que pese a una cierta visibilidad que ha tenido, solo ha conseguido un muy reducido número de cines donde consigue 1.220 euros para un depresivo promedio de 175 euros por cine, este documental tenía varios reclamos para hacer una taquilla decente, peeero también tenía bastante competencia, y mirad, seré franco, ahora mismo, para los cines, un documental o tiene ese algo que engancha como Sugar Man o está destinado a fostiarse bien. También en unos 5 cines se estrenaba la película francesa de terror 'Nana', que estrenaba Cinebinario Films, pero no llega ni a mileurista, solo consigue 790 euros para un promedio de 263 euros por cine, es una peli de terror con niña incluída, a poco que se diese a conocer por internet (es que ni promoción por internet) hubiese hecho cifras medio decentes.

Olwyn Films, lo que antes era Baditri estrenaba la comedia-terror-acción-yoquecojonesse española 'Serie B', que de hecho, figuraba en la web de Baditri antes de desparecer (de ser un foro pondría un emoticono silbando), el caso es que la película ha llegado a 5 cines y ha recaudado menos de lo que gana una prostituta de alto standing en una noche, concretamente consigue 280 euros para un promedio de .................70 euros por cine, solo 70 putos euros por cine, ¿creeis que Olwyn volverá a estrenar algo en cines? Por último, se estrenaba en el madrileño Artistic Metropol la película 'De jueves a domingo' donde consigue 84 euros, no conozco la recaudación media de este cine, pero tiene pinta de que con sus ciclos hacen más dinero.

Llegados a este punto estos días se ha hablado mucho de la situación del cine en España destacando en estos días que este ha sido el peor fin de semana de la historia en recaudación de cines y el cierre de la distribuidora Alta Films, que por cierto, además de Un ete brulant, tiene otros dos títulos en cartel, 'Alacrán enamorado' que en su segundo fin de semana pierde el 50% y añade 72.400 euros, que además de venir de un mal estreno, hacer menos de 100.000 en su segunda semana son malas noticias tanto para Alta como para Morena Films (la productora), también manteniéndose solamente ya en unas 2 salas aprox. 'La soledad de los números primos', que este fin de semana perdía un 71% y solo ha añadido 528 euros, pero ya sabemos de que manera ha llegado este título.

Muchas son las voces que se han quejado sobre este fin de semana y lo recaudado en él y muchas son las voces que han recriminado al sector de la exhibición (y dentro de internet, también a las grandes distribuidoras) como han actuado en los últimos años, ha habido un doble debate sobre como aumentar la recaudación general y también sobre como mantener con vida los cines de autor y alternativos. Vamos con el tema de los cines más alternativos, partamos de la base «de lo que se dice en internet a lo que se hace en la calle, hay un abismo incalculable», es decir, hay mucha gente hipócrita, que están en plan de que bien que tenemos cines alternativos con buenas películas, pero luego ni se molestan en ir, no aportan nada pero claro, si cierran, llora, pues oye, haber ido cuando tenías ocasión, pero no vengas con lamentos, pedazo de hipócrita, ¿que es un poco caro? Pues se puede ir menos, PERO IR, porque ahí esta la clave, es verdad el cine ha subido y por ejemplo, aunque yo voy menos, por lo menos voy 1 vez a la semana; aunque no todo es negativo, el cine independiente sigue vivo y es verdad, vemos por ejemplo como los títulos de la distribuidora Golem sacan buenos datos, sin ir más lejos antes hemos mencionado La caza y además tienen en cartelera Barbara y La cocinera del presidente con muy buenas carreras las dos. Pero es el momento de preguntarse si es solo arte, toda película, toda distribuidora y toda sala de cine sea del estilo que sea necesita generar unos beneficios para que EL NEGOCIO DEL ARTE SIGA FUNCIONANDO, si, lo he destacado en mayúsculas, porque el cine-arte no deja de ser un negocio, es situándonos en los más básico, un establecimiento (unas salas de cine, que paga unos gastos fijos) que ofrece un producto (cine de autor e indpendiente) al consumidor (el cinéfilo), y eso es el movimiento básico en la economía de consumo, otra cosa es que el producto sea diferente a lo que suelen consumir la media habitual, es verdad, se da el caso, hay un gran público que compra un cd de música Pop y una minoría que compra un cd de Smooth Jazz, pero tanto el uno como el otro necesitan generar un cierto dinero para poder funcionar, serán estilos diferentes pero la acción de adquirir ese producto es la misma, igual que una gran mayoría que van al Mcdonalds y la minoría que van al Buffet Vegetariano, en el cine es lo mismo, UN PRODUCTO QUE SE CONSUME, y da igual que venga realizado por Thomas Vinterberg que por Joseph Kosinki, toda producción cinematográfica necesita el dinero.

GAFAPASTAS, DEJAD DE LEER A PARTIR DE AQUÍ, ¿creeis por ejemplo que Golem ha comprado La caza, La cocinera del presidente o Barbara única y exclusivamente por amor al arte? Clara y rotundamente NO, la primera la han comprado porque saben bien que Thomas Vinterberg vende en España, sus títulos funcionan dentro de una minoria fiel además es de un género que suele tener tirón tanto en el cine como en la literatura de procendencia escandinava, es verdad, HAY ARTE AHÍ PERO TAMBIÉN NEGOCIO, y en el caso de la segunda mencionada, porque las películas francesas de apariencia más refinada (aunque luego la película en sí pueda ni serlo tanto, pero el envoltorio hay que lucirlo bien) venden bien en España y tienen tirón y en el caso de la tercera mencionada, porque el drama europeo vende muy bien dentro de un público que gasta el dinero en ese producto. Sin más.

Sirva el ejemplo también de Surtsey Films, que la lleva el que en su momento fundó Karma Films, supongo que igual el tema con Karma no funcionaba y se fue a montar una nueva distribuidora en la que poder seguir haciendo negocio (pero esto son conjeturas, ¿eh? cogedlo con pinzas). Un último ejemplo indie, Abordar-Casa de películas, ha nacido como una distribuidora dedicada por completo al cine de autor e independiente, pero esa distribuidora no vive solo del arte de sus películas, necesita generar unos beneficios con sus películas para que la casa siga abierta y ofreciendo películas.
Concluiré esta primera (de las 2 cuestiones) con una frase: EL ARTE NECESITA AL DINERO, y esa es la realidad actual.

Ahora llega una cuestión primordial, ¿que cojones pasa con la taquilla general? Una serie de diversos factores que intentaré resumir en pocas líneas.

Los precios, los precios, los precios, los precios,......., pero claro, hay un elemento que condiciona mucho en esto

El exceso de grandes distribuidoras, si, España es 1 de los 5 países a nivel internacional (fuera de usa-canada, para entendernos) donde las 6 majors tienen filial de distribución (junto a Inglaterra, Irlanda, Francia y Alemania, Hollywood ♥ Europe), y esto es una pasada. Porque ya de por sí, los devoradores de Hollywood son como apisonadoras que todo lo arrasan, y eso en un mercado de primera como UK/Irlanda, Francia o Alemania, aún los locales e indies pueden convivir, PERO EN UN MERCADO DE SEGUNDA COMO EL QUE SE ACABA DE CONVERTIR ESPAÑA ES IMPOSIBLE. ¿Que estoy diciendo que alguna major debería cerrar y largarse? Es exactamente lo que estoy diciendo, la MPAA, ese monopolio que representa a los seis grandes estudios debería reunirse y decidir que marcas eliminar de España, porque los estudios de hollywood son muy conservadores y no van a rebajar esos porcentajes desorbitados que piden a los cines, mejor hacer las maletas y dejar de ver a España como un mercado de 1ª, por que ya no lo es, ha dejado de serlo, y se acabo, fin de la puta historia.

Y eso nos lleva a otra cuestión, que además Pau Brunet planteó en su excelente artículo del lunes en su web, si, EL EXCESO DE COMPLEJOS DE CINE en Centros Comerciales, todo esto viene de la burbuja inmobiliaria, y hay dos exhibidoras que construyeron, construyeron y menudo reventón metieron, hablo de Yelmo Cines y Cinebox, los Yelmo aún tienen la eso de que a veces se moderaban y que en varios complejos hay para todos los gustos, aun así tienen demasiados complejos. Pero los de Cinebox directamente son unos cerdos repugnante y gran favor harían al sector si se fuesen a tomar fanta de una perra vez, estos impresentables, que originalmente fueron creados por una constructora-corruptela que hacía centros comerciales, construyeron y abrieron complejos en centros comerciales a una velocidad de vértigo reventando el sector, jodiendo a los pequeños exhibidores y haciendo que las majors se lo tuviesen más creído y ya de paso matando el negocio a los pequeños exhibidores, es verdad, los otros grandes exhibidores contribuyeron, pero no crecían a la velocidad a la que lo hicieron los cerdos de Cinebox, pero a todo cerdo le llega su San Martín, y por suerte Cinebox acabará cayendo, y aunque la situación no se pueda cambiar, esos cerdos tendrán su merecido.

Luego esta el caso de Cinesa, que es verdad han abierto complejos en plena burbuja, pero su crecimiento ha sido más comprando circuitos que abriendo nuevos complejos, me consta que han comprado en estos años Warner, AMC, UGC Cine Cite, parte de Circuito Coliseo, y no se si me dejo alguno, el caso es ese, que tienen complejos con muchos años y salvo sus dos últimas aperturas, sus incorporaciones más recientes son de cines comprados.

Pero esta claro que EN ESPAÑA SOBRAN GRANDES COMPLEJOS, hay demasiados cines con el miiiiiiiiiiiiismo producto, ¿hasta cuando esta situación? Bueno, si, es fácil decirlo, lo que es necesario es que esto caiga solo un poquitiiiiiito más (claro, con los indies manteniendo sus fieles), pero si las Taquillas en comercial caen un poco más entonces comenzará el reajuste que el sector necesita, porque ahora mismo España tiene una estructura de distribución/exhibición de primera cuando le corresponde una estructura de segunda, como la que tiene Italia por ejemplo.

LA EXHIBICIÓN EN ESPAÑA NECESITA UN DURO Y BRUTAL REAJUSTE que a muchos les da miedo, claro, porque vivis muy cómodos desde vuestros despachos sangrando al espectador medio, pero las fórmulas cambian y el sector debe cambiar por completo, los 90 y el año 2004 ya no volverán, hay que buscar nuevas fórmulas baratas, asequibles y que creen fidelidad, y eso solo se conseguirá consiguiendo que unos cuantos dinosaurios ciegos cierren el chiringuito, es verdad, es una lástima por algunos empleos, pero es que esta en juego el futuro de todo el sector.
Y si el cambio no empieza ya, quizá mañana sea demasiado tarde.

Autor: Spitir (El Séptimo Arte)

Vía: Info Cine