jueves, 3 de octubre de 2013
Primer poster de ‘Jack Ryan: Shadow Recruit’
Pocas horas después de conocerse el fallecimiento de Tom Clancy a los 66 años de edad, aparece el primer poster oficial de Jack Ryan: Shadow Recruit, título definitivo del reinicio de la franquicia protagonizada precisamente por el personaje más destacado del escritor, el analista de la CIA que da titulo al film.
Chris Pine protagoniza, Kenneth Branagh dirige y villaniza, y Kevin Costner aporta aplomo. Mañana, trailer, por cierto.
Autor: Rafa Martín (lashorasperdidas)
Taquilla España (27-29 Sep.): Milagros españoles
Ha sido sin duda un fin de semana glorioso para el cine español, en el que se ha conseguido más de un 40% de cuota para el producto nacional, y es que son tres películas que están consiguiendo destacar entre el producto otoñal.
1-Las brujas de Zugarramurdi (Universal) 1,2 millones
2-2 guns (Sony) 860.495 euros
3-Justin y la espada del valor (Sony) 625.015 euros
4-la gran familia española (Warner) 442.109 euros
5-Rush (eOne) 297.511 euros
6-Percy Jackson y el mar de los monstruos (Fox) 293.485 euros
7-Asalto al poder (Sony) 281.268 euros
8-Epic: el mundo secreto (Fox) 236.007 euros
9-R.I.P.D. Departamendo de policia mortal (Universal) 222.801 euros
10-Jobs (Tri Pictures) 184. 057 euros
11-Kon-Tiki (A Contracorriente Films) 126.080 euros
20-La espuma de los días (Vértigo) 43.711 euros
Petaexitazo para la nueva película de 'Las brujas de Zugarramurdi', que se aupa al primer puesto de la Taquilla y sin despeinarse, consigue unos estupendos 1,2 millones, lo que es digno de elogio teniendo en cuenta que estamos a fin de mes. Y es que la película lo tenía todo para enganchar al público: acción, comedia, fantasía, un pasote de todo, actores conocidos, una inmensa Carmen Maura, una peli con un natural Dolby Atmos (avance del cine que cada vez atrae a un mayor número de público), de hecho, no me extrañaría que los cines con Dolby Atmos hayan sido los de mayor recaudación para la película. Y aquí por una parte Universal España se ha metido un trabajazo muy bueno, ha promocionado la película en todos los medios, de todas las maneras y para todo tipo de público, de hecho, para mí es de las mejores promociones que he visto este año en una película, y así ha conseguido un estupendo resultado, muestra de ellos es la holgadísima diferencia con que lidera. Por otra parte el apoyo desde internet, redes sociales en general, las diversas presentaciones que ha tenido (desde los Festivales en que ha estado hasta la presentación con el Atlético de Madrid mediante, para algo su presidente es el principal productor de la película). Y luego está el apoyo por parte de TVE como productora de la película, pues precisamente TVE suele darle muy buen apoyo a sus títulos. Esta ha sido uno de esos pocos casos en que una película ha llegado a público DE TODAS LAS EDADES. Y pese a la competencia que tiene por delante en próximas semanas, aún puede dar mucho ruido, pues parece que Universal seguirá a tope con ella. Y por descontado se ha convertido en uno de los mayores éxitos del genial Alex de la Iglesia.
Dentro de los milagros españoles del fin de semana vale la pena destacar la subida que ha tenido 'Justin y la espada del valor', que desde el tercer puesto aumenta un 6% sus recaudaciones y añade 625.015 euros para un total de 1,3 millones. Siguen siendo datos flojos para una película de 22 millones, pero en los tiempos que corren experimentar una subida ya es un milagro, la única parte mala es la fuerte competencia que se presenta con Zipi y Zape, pero Justin aún tiene fuerza para aguantar hasta el 18 de octubre.
También es muy destacable ver el estupendo aguante de la excelente 'La gran familia española', que en su tercer fin de semana solo desciende un 22%, demostrando un buen boca-oreja y un efecto recomendador que está consiguiendo mantener muy bien la película, añade 442.109 euros para un total de 2,1 millones de euros. Hay fuerte competencia pero al ser la única opción de comedia comercial puede seguir dándole buenos mantenimientos además de ser una película buen rollera casi en su totalidad
Sony estrenaba la película de acción '2 Guns', que no es un título del estudio, sino una película cuya distribución compraron para casi todo el mundo a través de la filial SPWA (Sony Pictures Worldwide Acquisitions), y estrenada con la marca TriStar, llegaba como el segundo estreno fuerte de la semana y se coloca en segunda posición, y consigue 860.495 euros, un resultado medio-medio, ha tenido promoción, pero tampoco ha sido muy potente, se la ha visto en televisión, algo de exteriores, en internet, pero no se han gastado mucho dinero en promocionarla, simplemente estaba ahí, en los multicines de centros comerciales, con el reclamo de Denzel Washington (un imán para cierto público femenino) y también el reclamo de Mark Whalberg y de ver una "clásica" película de acción (que por cierto, esta basada en un comic). Parece que la película ha conseguido lo justo y necesario para cumplir y se puede compensar con lo conseguido en otros mercados donde Sony tiene la película. Aun así, siendo un título de SPWA estaba claro que en España no se iban a gastar muchos cuartos, de hecho antes he visto ya en la tele un spot de Capitán Phillips (la próxima de Sony), así que ahora 2 guns se mantendrá lo mejor que pueda, pero la competencia que viene la borrará del mapa en cero coma.
Con un desmedido retraso A Contracorriente Films estrenaba la aclamada película noruega 'Kon-Tiki', pero la apuesta no ha terminado de salir bien, 126.080 euros y apenas 17.254 espectadores en su primer fin de semana. Y es que en este caso hay que decirlo claramente LA PELÍCULA LLEGABA TARDE Y MAL, la distribuidora ha retrasado en exceso la fecha del estreno y apenas ha tenido promoción, algo de prensa y algo de internet y ya esta, llegaba a 97 cines y había cierto sector cinéfilo interesado pero en películas como esta cualquier retraso ya muestra cierta desconfianza, y más para la que aspiraba a ser una de las películas alternativas del verano, ahora ya ante la competencia otoñal quedará borrada en poco tiempo, una verdadera lástima.
Vértigo consigue meter su estreno justo en el puesto 20, la nueva película del auténtico y prestigioso Michel Gondry: 'La espuma de los días', la distribuidora ha sido precavida y ha estrenado un poco por lo bajo, en 50 cines, todos en digital y una promoción casi centrada en internet, y algo en círculos culturales, la película consigue 43.711 euros, que, aunque parezca un dato bajo, al ser todas las copias en digital, ya amortizan el doblaje, las copias e imagino que casi todo lo gastado en la escasa promoción, no obstante, quizá el número de salas era algo alto, pero es que la película tiene a un público muy limitado (especialmente por el estilo personal del director), de hecho solo la han visto 5.836 espectadores, a la que han respondido los fans tanto del director como, en parte, de la actriz Audrey Tautou, la distribuidora cumple a medias dentro de sus posibilidades con una película como está, no es para tirar cohetes, pero tampoco es una catástrofe, han sabido medirlo bien.
Autor: spirit (El Séptimo Arte)
Vía: De Cine a Cine
miércoles, 2 de octubre de 2013
Crítica de «2 guns»
Cuando «2 guns» empieza, esto parece una de
Tarantino. Los dos tipos sentados a la mesa (Washington y Wahlberg, para
resumir, lo mejor de la película) parlotean como papagayos en una
cafetería donde, mal asunto, sirven los mejores donuts de la comarca
aunque ellos no se ponen de acuerdo sobre el desayuno. Da igual, no
probarán bocado. Mientras, espían el banco de la esquina que piensan
atracar. Pero las similitudes poco a poco van diluyéndose entre
explosiones tremendas, una acción en ocasiones casi desmadrada, mujeres
infieles, y el cine setentón sobre agentes de la ley que actúan
peligrosamente fuera de ésta va intuyéndose bajo la historia de la
presente «buddy movie» que sabe no incurrir en errores de bulto, un
punto que vale un par. Veamos: un agente de la DEA, Bobby Trench, y un
oficial de la Inteligencia Naval, Marcus Stigman, consiguen robarle 43
millones de dólares a la mafia aunque no sepan al principio que ninguno
es quien cree el otro. Y luego todo se complica más si me apuran cuando
averiguan que, en realidad, el dinero pertenece a la CIA (menuda leyenda
la de esta Agencia, y desde los tiempos de maricastaña), que le pega la
«mordida» correspondiente a todos los cárteles de droga... Mal asunto
si hay tantos crimiles andando detrás de una fortuna. Adaptación del
cómic homónimo concebido por Steven Grant, es divertida la cinta, tiene
buen ritmo, y el binomio protagonista, igual que el perro y el gato
aunque al final nada sea para tanto nunca, funciona bien engrasado.
Igual que las pistolas de estos personajes con un humor a prueba de
bombas y tiros sueltos. Por la frontera con México, y entre criminales
que descabezan pollos, ambos deambulan y se juegan el pellejo para que
los malos pierdan la partida hasta derivar en una enloquecida,
taquicárdica balasera colectiva que, volvamos al cineasta nacido en
Tennessee, le hará bastante gracia al susodicho Quentin. No hay nada
nuevo bajo el sol, pero menos dan Hollywood y una piedra que habla con
acento español.
Autor: Carmen L. Lobo (Diario La Razón)
Crítica de "EPIC: El mundo de secreto"
Despegándose de esa tendencia en la que se difuminan los estereotipos (Shrek, Brave…),
y abrazando una vez más lo que siempre fue considerado como película de
princesas para las niñas y de guerreros para los niños, aunque muy bien
mezclado, Epic: el reino secreto, nueva propuesta animada de Fox, dirigida por Chris Wedge (La edad de hielo),
conforma un doble reino, uno de fantasía, otro de realidad, aunque
ambos comparten ciertos aspectos clásicos de la fábula y del cine
animado: la orfandad como elemento perturbador, y casi traumático, de su
natural inocencia, y su superación como catarsis para la pérdida de su
candor. Una propuesta que destaca en lo formal por la textura y el gusto
por el detalle en los planos cortos, y que sólo desentona, por obvia,
en la parte más lírica de la partitura de Danny Elfman. A cambio, eso
sí, tiene un rabioso estallido de fuerza musical con el homenaje al
Herodes de Jesucristo Superstar (“¡Dicen que eres Cristo, el gran
Jesucristo!”, léase cantando), en la aparición vocal de Steven Tyler.
Autor: Javier Ocaña (Diario El País)
'Las brujas de Zugarramurdi', "eclesiásticos" excesos
Desde que descubriera su cine allá por principios de los noventa, primero con sus ‘Mirindas asesinas’ (id, 1991) después con la sorprendente puesta de largo en la gran pantalla que fue ‘Acción mutante’ (id, 1993), he sido seguidor fiel de Álex de la Iglesia por más que el ecléctico devenir de su trayectoria cinematográfica haya provocado más desilusiones que alegrías, algo que ya apuntaba de forma temprana ‘El día de la bestia’ (id, 1995), prefigurador claro de lo que la práctica totalidad de sus títulos han acusado en mayor o menor grado: una premisa de partida espléndida, un primer acto brillante, un nudo que baja algunos enteros con respecto al arranque pero que aún mantiene en gran medida el interés y un clímax en el que “el todo vale” y los excesos dan paso a un epílogo que, según los casos, arruina por completo la función.
Este esquema de funcionamiento, que el apocalíptico filme con Santiago Segura y Álex Angulo seguía al pie de la letra —por más que muchos lo defiendan como necesario, el epílogo en el parque siempre me ha parecido un mal añadido a un filme soberbio— es al que han ido adheriéndose, como decía, casi todas sus producciones, desde ‘Perdita Durango’ (id, 1997) hasta ‘La chispa de la vida’ (id, 2011), haciendo mella en la efectividad de un cine que siempre arriesga para elevarse como algo diferente dentro de la cinematografía patria, apostando por un alejamiento bien consciente de lo que estamos acostumbrados a ver en el cine español, aunque ello le haga caer en ocasiones en errores del tamaño de la estridente ‘Balada triste de trompeta’ (id, 2010).
Olvidando el inane impasse que fue la cinta protagonizada por José Mota, la espada de Damocles que suponía ‘Balada…’ pesaba ostensiblemente sobre las expectativas naturales que uno se había creado acerca de ‘Las brujas de Zugarramurdi’ (id, 2013) tras ver su vertiginoso trailer y algunas de las entrevistas concecidas por el realizador vasco: a todas luces parecía que la apuesta de de la Iglesia era regresar a esquemas similares a los que ya le viéramos hace casi dos décadas, tirando de nuevo de elementos fantásticos para enhebrar un guión que no se pareciera a nada visto anteriormente.
Y lo cierto es que en este sentido no se le puede reprochar nada a ‘Las brujas de Zugarramurdi’, una cinta que basa gran parte de su efectividad en sorprender al espectador a empellones de originalidad, no pudiendo éste prever en ningún momento de la proyección qué diantres va a suceder en la pantalla a continuación, algo muy de agradecer en estos tiempos en los que las películas se leen a gran distancia, careciendo en términos generales de la capacidad de anticiparse al respetable y así poder sembrar en el mismo el interés por seguir atento a un metraje del que nunca podremos vislumbrar el siguiente giro.
Así, tras un arranque enérgico que me atrevería a calificar como los quince mejores minutos del cine del realizador bilbaíno —toda la escena del atraco en Sol y la posterior huída es asombrosa de principio a fin— y echando siempre mano de ese humor negro y cáustico que siempre ha caracterizado a su cine, el director nos ofrece un recital de mala uva, acción casi ininterrumpida y un clímax que se sitúa por encima de la media de sus filmes aunque ello no sea óbice para que podamos apuntar en el mismo ciertas excesivas cualidades que son las que en tiempos pasados conseguían derruir la función.
No siendo así en el caso que nos ocupa —al menos no en la misma medida que ‘Balada…’, por no irnos más lejos— si hay algo que ayuda sobremanera a sostener la cinta más allá de la briosa dirección de su máximo responsable eso es la precisa labor de la totalidad de los intérpretes del filme: y si dicho epíteto se traduce de forma natural en espléndido a la hora de referirnos a nombres como los de Carmen Maura, Terele Pávez, Pepón Nieto, Secun de la Rosa o Enrique Villén; y adquiere matices hilarantes en el caso de Macarena Gómez y Jaime Ordóñez, donde preciso se define como sorprendente es, en primera instancia, en Carolina Bang —sí, la misma que en ‘Balada…’ era insoportable— y, aún más, en la genialidad que desprenden Hugo Silva y, sobre todo, un Mario Casas que se sale como ese “cani” tan zumbado como elocuente.
Completado el reparto con las apariciones de María Barranco y unos desopilantes Carlos Areces y Santiago Segura, ‘Las brujas de Zugarramurdi’, como ya he comentado, no se libra desgraciadamente de los males que aquejan siempre a los clímax de las producciones de de la Iglesia. Y si estos son menos graves y quedan suavizados por lo ejemplar del entretenidísimo espectáculo al que hasta entonces hemos asistido, donde la cinta vuelve a fallar estrepitosamente es en un epílogo inservible, carente del ingenio y la chispa que ha rodeado al resto de la función y que, en su unión con ésta, chirría por cualquier gozne que se quiera contemplar. Sin él, estaríamos hablando de uno de los tres mejores filmes de Álex de la Iglesia y quizás sea hasta recomendable que, para mantener la ilusión de que así es, uno haga un esfuerzo consciente por olvidar tan esperpénticos cinco minutos.
Autor: Sergio Benítez (Blog de cine)
'Gravity', la soledad del espacio
Siete años le ha costado al director mexicano Alfonso Cuarón sacar adelante su nuevo proyecto tras la fantástica ‘Hijos de los Hombres’ (‘Children of men’, 2006) y no nos extraña, porque la espectacularidad ‘Gravity’, su última película, bien merecía cocinarse lentamente. Encargada de inaugurar la pasada edición del Festival de Cine de Venecia, donde causó sensación, lo nuevo de Cuarón se vio hace unos días en el Festival de San Sebastián, volviendo a dejar a todos clavados en la butaca.
En ‘Gravity’, Sandra Bullock interpreta a la doctora Ryan Stone, una brillante ingeniera especializada en medicina en su primera misión en un transbordador con el veterano astronauta Matt Kowalsky —George Clooney— al mando de su último vuelo antes de retirarse. Pero en un paseo espacial aparentemente de rutina se desencadena el desastre: el transbordador queda destruido, dejando a Stone y Kowalsky compleramente solos, unidos el uno al otro y dando vueltas en la oscuridad. Un tour de force visual e interpretativo sobre la supervivencia, la valentía y la fortaleza.
‘Gravity’, la soledad del espacio
No me arrepiento al decir que ‘Gravity’ ha sido la segunda película en 3D que he visto en toda mi vida —la primera fue ‘Pina’ de Wim Wenders (id,2010), así que imaginad mi interés en el formato—, pero lo cierto es que no podría entender la cinta de Cuarón sin ser vista con las dichosas gafas. Y es que ‘Gravity’ es una película que hay que experimentar y vivir, dejando que te arrastre a la soledad y desesperación del espacio. Y creo que hasta la fecha, ninguna película en 3D había conseguido lo que consigue ‘Gravity’, que flotemos literalmente en el espacio. No tengo muy claro que la cinta funcionara de la misma forma vista en 2D, y es que parte de la gracia es la de sentirse completamente envuelto y flotando en gravedad 0.Tras el pase de prensa en San Sebastián, que el propio Alfonso Cuarón se encargó de comprobar que iría sobre ruedas, un amigo me comentó que ‘Gravity’ supondría un antes y un después en la forma de entender el cine en 3D y es que Cuarón consigue que el espectador viva esa angustia agorafóbica de estar perdido en el espacio con la clara certeza de que el fin está cerca. Lo nuevo de Cuarón es la digna definición de cine espectacular para las masas, trepidante y que no da un respiro.
El 3D es la clave fundamental para hacer destacar esta historia sobre la lucha por la supervivencia del más débil, el renacimiento de una mujer que lo ha perdido todo y todo esto, Cuarón nos lo narra de una forma magistral, con metáforas visuales increíbles y recursos narrativos directos, efectivos y desarmantes.
El renacer de Sandra Bullock
No quiero hablar mucho del contenido de la película porque es de esas cintas con las que hay que dejarse llevar y sorprender, pero si puedo aventurarme a decir que ‘Gravity’ supone el renacer de Sandra Bullock en muchos sentidos. Aunque ya había demostrado en títulos como ‘Crash’ (Paul Haggis, 2004) que podía ser más que actriz de comedia romántica, no es hasta ‘Gravity’ cuando deja bien claro que se ha convertido en una gran actriz que se echa a sus espaldas todo el peso de la película de Cuarón con un trabajo físico y psíquico espectacular.‘Gravity’ pasa, sin duda, al Olímpo de las películas del siglo XXI y de hecho, iría un paso más allá diciendo que cambia la forma de entender el cine de este siglo gracias a su forma de capturar y meter al espectador —literalmente— en ese transbordador y de hacerles vivir una experiencia tan extrema que los mantendrá sin respiración durante la hora y media de metraje, para a continuación explotar con una carcajada catártica y liberadora.
Autor: Lucía Ros (Blog de cine)
martes, 1 de octubre de 2013
Crítica de "JOBS"
En la escena inicial, antes de saltar atrás y plantarnos en los años setenta, Steve Jobs presenta públicamente el revolucionario iPod, y cuando se lo saca del bolsillo y lo exhibe alzando el brazo, la banda sonora se tiñe de épica. Cada vez que Jobs da un paso de gigante en la fulgurante carrera informática, la música lo celebra como si de una victoria de Rocky Balboa se tratara. Estamos, pues, ante la figura de un héroe de la nación. Lo interesante de la película, sin embargo, es que ese fleco apologético lo contradicen guionista y director pintando a un Jobs joven en las antípodas del héroe positivo: el creador de Apple es una criatura despiadada, sin escrúpulos, que da la espalda a novias y amigos, engaña a su conveniencia, etc. Es el lado oscuro del genio lo que aquí se retrata, un poco a la manera con que contemplamos a Mark Zuckerberg en La Red Social (David Fincher, 2010).
A Jobs le falta la contundencia desplegada por David Fincher y Aaron Sorkin en esa obra superior, pero, dentro de los parámetros del biopic tradicional, es una película competentemente narrada e interpretada, con nota alta para Kutcher.
Autor: Jordi Batlle (Fotogramas)
Crítica de "Las brujas de Zugarramurdi"
El humor negro siempre ha sido una constante en la filmografía de Álex de la Iglesia, pero da la sensación de que esa negrura está cada vez más arraigada en él. Lo que antaño era motivo de cachondeo cada vez toma tintes más serios y el desapego del director hacia el género humano es cada vez mayor. Quizás esa pesadumbre que planea en sus últimos trabajos tenga mucho que ver con la necesidad de afecto que muestran sus protagonistas y la imposibilidad de estos para encontrar una salida “feliz” a ese problema. Es como si el amor fuese un imposible y cada vez que sus protagonistas lo rozan se destruyen.
Las Brujas de Zugarramurdi sigue esa senda con un tono más festivo, pero no más alegre. Un grupo de atracadores disfrazados de mimos y personajes de la tele dan un golpe en un comercio de “Compro Oro” en la Puerta del Sol. Del golpe sólo escapan dos de los atracadores con el hijo de uno de ellos. Tras un tiroteo y persecución brutal, los tres huyen junto a un taxista y su desgraciado pasajero hacia Francia. Un trayecto en el que se interpone una localidad mítica, Zugarramurdi, famosa por su pasado como punto neurálgico de la brujería en nuestro país.
Este comienzo tiene un ritmo brutal, algunos golpes de humor realmente acertados y una mala leche con un punto de simpatía que se echaba bastante en falta en los últimos trabajos del director. Espectacular y divertida a partes iguales y con un trío de protagonistas muy atinado: Hugo Silva, Mario Casas (muy divertido) y Jaime Ordóñez lo clavan como tres hombres tontorrones y buenazos cuya vida es poco menos que miserable por culpa de las mujeres. Y aquí viene el primer punto polémico de la película. Aunque de la Iglesia ha afirmado que su postura es más misántropa que misógina, es inevitable leer en su película un cierto resentimiento hacia las mujeres (aunque sólo sea en voz de sus protagonistas). La comparativa es muy poco sutil. Nosotros, varones, somos bobos, simples y fáciles de contentar en nuestro buen corazón. Ellas, en cambio, son inteligentes, manipuladoras, retorcidas y capaces de hacernos sucumbir con un chasquido de sus dedos. Ellas son BRUJAS y se comen el corazón pocho de los hombres que caen en sus manos.
Es cierto que parte de la gracia de la película es la guerra de sexos que plantea, y eso requiere contrastes, pero es un discurso que, asumido o no por su director, está ahí, igual que lo estaba en Balada Triste de Trompeta o Crimen Ferpecto. Quizás no sea una acusación de culpabilidad, porque achaca más la actitud de la mujer a una suerte de “naturaleza” intrínseca en ella y no a una maldad consciente y elegida, pero vamos, la imagen del hombre como víctima de la mujer y de su propia estupidez es palpable. En cualquier caso, es parte de la chicha de la propia película e intuyo que con bastante poso de las vivencias del propio director tanto como padre como ex-pareja, tal y como ha dejado caer en algunas entrevistas durante la promoción de la película. Puede que el discurso sea criticable, pero también es cierto que en las apuestas más honestas se encuentran las películas más interesantes.
El otro aspecto que pesa en la película, y ya no es una cuestión de discurso (que ese se asume o no, como en el caso de cualquier otro autor), es ya un problema que viene siendo habitual en sus últimos trabajos. Se trata del hecho de que pasado el planteamiento de la trama y una vez inmersos en el juego que nos propone, la película comienza a entrar en barrena y el caos, el exceso y la arbitrariedad empiezan a apoderarse de ella. Un caos que va del guión a la planificación, donde por momentos la peli se aturulla y opta por repetir determinados tipos de plano (el travelling picado en sentido contrario al que se mueven los personajes, coches, etc.) o parece resolver otros de forma improvisada aprovechando que algunas escenas están rodadas a varias cámaras.
Es cierto que estando ante una película aparentemente más ligera que Balada Triste de Trompeta, ese caos no saque tanto al espectador de la película, pero desde luego sorprende volver a ver a algún que otro personaje cambiar de malo a bueno, y luego a malo, y otra vez a bueno, en función de lo que el director haya ideado para la escena. Es como si de la Iglesia en ciertos momentos priorizase el giro y el enfrentamiento a la coherencia. Quizás sea también una forma de ver las reacciones de determinados personajes femeninos, esa naturaleza bipolar de algunas personas que hacen que pasen de una cosa a la contraria sin aparente motivo y que hace enloquecer a los hombres. Pero en el desarrollo de un guión y salvo que seamos conscientes de que esa bilpolaridad es parte del juego, estos vaivenes acaban dando la sensación de ser resultado de pulir poco algunos personajes y su desarrollo. En esta ocasión pasa mucho en la construcción de la principal trama amorosa de la película.
Suerte que, pese a estos peros, la película se guarda unos cuantos ases en la manga, empezando por algunos secundarios y sus pequeñas tramas, que suman muchos enteros. Es el caso de la cachonda pareja de soñoronas vascas formada por Santiago Segura y Carlos Areces (cachonda por ser ellos dos y cachonda por mofarse de ese estereotipo de mujer vasca más vasta que un consolador de roble sin barnizar), los dos polis interpretados por Pepón Nieto y Secun de la Rosa, el personaje de Terele Pávez, que lo clava, o el sorprendente Javier Botet que da rienda suelta a su lado más cómico. También hay muchos guiños a la naturaleza matriarcal de la sociedad vasca, a iconos culturales como puedan ser la txalaparta o el Gargantua (posiblemente la atracción más rudimentaria y siniestra de la faz de la tierra) y a esa sensación que se respira en algunos pueblos de que el tiempo se ha detenido en ellos. Por no hablar de conceptos muy poderosos como la de que alguien viva debajo de una letrina y vea el lado oscuro de todos sus visitantes.
También a nivel de puesta en escena la peli luce muy bien. La fotografía en Zugarramurdi es brutal, muy contrastada y contraponiendo colores cálidos y fríos que dan una sensación de lugar irreal y siniestro, y tanto el atraco inicial como la secuencia final son espectaculares para un presupuesto muy modesto (4 millones, señores). Mucho de ese mérito, como decía de la Iglesia, es por tener al equipo de rodaje y postproducción metiendo horas como cochinos. Por dejarse su piel y la del equipo en conseguir el mejor resultado posible.
En cualquier caso y pese a los muchos peros que tiene la película, es un feliz regreso de un Álex de la Iglesia más festivo y divertido, aunque si uno rasca sólo un poquito verá la profunda negrura que invade su discurso. Misógino o no, incómodo e incorrecto, está claro que tiene poca fe en la felicidad humana y mucha en el fatalismo que impera en nuestras vidas abocadas al fracaso sentimental.
Autor: Javier Ruiz de Arcuate (El Séptimo Arte)
Willem Dafoe será Andy Warhol en 'Saint Laurent'
ometrajes que han abordado su figura, pero aún está por llegar la película que haga justicia a su importancia en la historia del siglo XX, y me da que aún tendremos que esperar para ello, ya que Willem Dafoe tendrá que contentarse con que su Andy Warhol sea un secundario de lujo en el biopic sobre Yves Saint Laurent que prepara Bertrand Bonello —‘Casa de tolerancia’ (‘L’Apollonide (Souvenirs de la maison close)’, 2011)—.
Gaspard Ulliel —‘Hannibal, el origen del mal’ (‘Hannibal Rising’, Peter Webber, 2007)— será el encargado de dar vida al mítico diseñador de moda Yves Saint Laurent en un biopic que se centrará en su vida durante los años 1965 y 1976, periodo de apogeo profesional en el que destaca el lanzamiento de su Colección Rusa, considerado por muchos expertos como uno de sus mayores logros. En el reparto de ‘Saint Laurent’ también podremos ver a Olga Kurylenko, Jérémie Renier, Léa Seydoux, Louis Garrel, Valeria Bruni Tedeschi y Amira Casar. Además, su rodaje ya ha comenzado y ya tenemos también fecha de estreno, pues llegará a los cines de Francia el 14 de mayo de 2014.
PD: No será el único biopic sobre su persona que nos llegue el próximo año, ya que una de las grandes apuestas de los hermanos Weinstein para el 2014 será ‘Yves Saint Laurent’ (Jalil Lespert, 2014), con Pierre Niney —‘Tímidos anónimos’ (‘Les émotifs anonymes’, Jean-Pierre Améris, 2010)— dando vida al célebre modisto.
Autor: Mikel Zorrilla (Blog de cina)
Vía: The Playlist
Crítica de 'Kon-Tiki'
A lo largo de la historia, no han sido pocos los ejemplos que nos han demostrado lo grandes que hay que tenerlos para plantarse a defender una idea a contracorriente del mundo. El caso es, que cuando un individuo cree en algo ciegamente, defenderá esa creencia por todo y contra todo, por muchas penas que aquello pueda provocarle. La pregunta en estos casos sería cómo un sólo individuo (o una minoría) puede hacer creer al resto que su teoría es la correcta. Thor Heyerdahl decidió que la mejor opción era la de llamar la atención, o lo que es lo mismo, recorrer en una simple balsa 8.000 kilómetros a través del océano Pacífico. Lo que habríamos hecho todos, vamos.
En 1947, el mundo se sorprendía por el entusiasmo del joven antropólogo y aventurero noruego Thor Heyerdahl, quien emprendía un viaje de 8.000 kilómetros a través del océano Pacífico a bordo de la balsa Kon-Tiki. Sus investigaciones le habían hecho llegar a la conclusión que la Polinesia había sido colonizada por los habitantes de América del Sur, llegando desde el Este, y no por el Oeste desde Asia, cómo afirmaban los expertos. Así, decidió probar su teoría, realizando personalmente el mismo viaje que los colonizadores originales y reproduciendo el diseño de la balsa original, para finalmente echarse mar adentro, a la aventura. Una aventura que 'Kon-tiki' regala al gran público y que desde su (maravillosa) escena inicial te atrapa por completo.
Porque sin duda alguna, el atractivo de 'Kon-Tiki' se apoya de forma íntegra en su historia. Una premisa interesante y narrada a buen ritmo lo tiene fácil para enganchar al espectador, y si además está contada de manera verosímil (que no quiere decir realista) acertará por completo. Sin embargo, ese éxito de la cinta en cuanto a la narración de los hechos es lo que acaba por provocar el problema o fracaso de la cinta, el tratamiento de los personajes, vacíos y lejanos al espectador, sin que se produzca un mínimo de empatía o conexión con ellos. Y eso es un problema. Un problema porque 'Kon-Tiki' es una película sobre una hazaña, pero una hazaña realizada por unos pocos personajes que sirven de apoyo a la historia durante la mayor parte del metraje. Y unos protagonistas que el espectador desconoce, son incapaces de transmitir emociones. Y 'Kon-Tiki' no emociona.
Esa incapacidad emocional se ve sustituida por un apartado visual espectacular, que en ocasiones recuerda maravillosamente a la reciente 'La Vida de Pi', y que apoyado en una luminosa fotografía contribuyen en fomentar el espectáculo visual a lo largo de toda la cinta. 'Kon-Tiki' es una película sobre el instinto del hombre hacia la búsqueda de lo desconocido, que sirve además cómo perfecto homenaje al documental (ganador de un Oscar) resultante de aquel viaje, y a los hombres que lo hicieron posible. Una película valiente, que destaca más por sus éxitos que por sus fracasos, lo que le sirvió para coneguir atraer a 900.000 espectadores a las salas en un país de 5 millones de habitantes. Y el público siempre tiene la razón....
Autor: Diego Sánchez Izquierdo (El Séptimo Arte)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

+09.40.12.png)













