jueves, 26 de diciembre de 2013

España (25/12/2013) - Papá Noel también deja sus regalos en el cine


Seis estrenos para todos los gustos llegan a los cines dispuestos a arrebatarles a 'El Hobbit: La desolación de Smaug' y 'Frozen, el reino del hielo' un pellizco de la taquilla. El más destacado es, sin duda, 'La vida secreta de Walter Mitty', nueva versión de una película de 1947 que, dirigida y protagonizada Ben Stiller, cuenta los sueños de un editor fotográfico que crea su propio mundo de fantasías iluminado por un gallardo heroísmo, amores apasionados y constantes triunfos sobre el peligro. Otro de los estrenos más llamativos es 'La leyenda del samurái (47 Ronin)', fantasía épica con Keanu Reeves en la piel de un paria que se une al líder de los 47 Ronin para vengarse del traidor que mató a su señor y les condenó al destierro. Para finalizar, resaltaremos 'Nymphomaniac', drama de alto contenido sexual dirigido por el siempre polémico Lars Von Trier que sigue la loca y poética historia del recorrido de una mujer desde su nacimiento hasta los 50 años contada por Joe, la protagonista, que se auto diagnostica como ninfómana.


 

'La vida secreta de Walter Mitty'
 
Género: Comedia
 
Director: Ben Stiller
 
Guión: Steve Conrad
 
Reparto: Ben Stiller, Kristen Wiig, Sean Penn, Adam Scott, Patton Oswalt, Shirley MacLaine, Kathryn Hahn, Efraiem Hanna, Terence Bernie Hines, Joey Slotnick, Adrian Martinez, Jonathan C. Daly, Jennifer Leigh Mann, Barbara Vincent, Alex Kruz
 
Argumento: Este Walter Mitty (Stiller) es la versión moderna de alguien que sueña despierto, el editor fotográfico normal y corriente de una revista que, con regularidad, se toma unas vacaciones mentales y se evade de su aburrida existencia desapareciendo en un mundo de fantasías iluminado por un gallardo heroísmo, amores apasionados y constantes triunfos sobre el peligro. Mas cuando Mitty y su compañera de trabajo, a la que adora en secreto (Kristen Wiig), se ven en auténtico peligro de perder sus empleos, Walter debe hacer lo inimaginable: pasar de veras a la acción embarcándose en un viaje alrededor del mundo más extraordinario que cualquier cosa que él pudiera haber inventado.

 

'La leyenda del samurái (47 Ronin)'
 
Género: Épica, Aventuras
 
Director: Carl Eric Rinsch
 
Guión: Chris Morgan, Hossein Amini
 
Reparto: Keanu Reeves, Hiroyuki Sanada, Kou Shibasaki, Tadanobu Asano, Rinko Kikuchi
 
Argumento: La aventura de fantasía épica '47 Ronin' es una de las leyendas más antiguas de Japón. Keanu Reeves encabeza el reparto en el papel de Kai, un paria que se une a Oishi (Hiroyuki Sanada), líder de los 47 Ronin. Juntos intentarán vengarse del traidor que mató a su señor y les condenó al destierro. Para restituir el honor a su tierra natal, los guerreros se lanzan a una búsqueda plagada de duras pruebas capaces de destruir a cualquier otro.



 'Nymphomaniac'
 
Género: Drama
 
Director: Lars Von Trier
 
Guión: Lars Von Trier
 
Reparto: Charlotte Gainsbourg, Stellan Skarsgård, Stacy Martin, Shia LaBeouf, Jamie Bell, Christian Slater, Uma Thurman, Willem Dafoe, Connie Nielsen, Mia Goth, Udo Kier, Jean-Marc Barr, Caroline Goodall, Kate Ashfield, Saskia Reeves, Sophie Kennedy Clark, Hugo Speer, Felicity Gilbert, Michaël Pas, Jesper Christensen, Jens Albinus, Nicolas Bro, Cyron Melville, Shanti Roney, Omar Shargawi, Tania Carlin, Severin von Hoensbroech, Peter Gilbert Cotton
 
Argumento: La loca y poética historia del recorrido de una mujer desde su nacimiento hasta los 50 años contada por Joe, la protagonista, que se auto diagnostica como ninfómana. Una fría noche de invierno, Seligman, un viejo y encantador soltero, descubre a Joe tirada en un callejón después de que le hayan dado una paliza. La lleva a su casa y la cuida mientras ella le cuenta durante 8 capítulos la exuberante y multifacética historia de su vida.

 

'El médico'
 
Género: Aventuras
 
Director: Philipp Stölzl
 
Guión: Jan Berger
 
Reparto: Stellan Skarsgard, Ben Kingsley, Olivier Martinez, Tom Payne, Elyas M'Barek, Emma Rigby, Fahri Ögün Yardim, Makram Khoury, Dominique Moore, Michael Marcus, Ian T. Dickinson, Manuela Biedermann, Adam Thomas Wright, Mourad Zaoui, Robert A. Foster, Diogo da Silva, Tom Paladin Bareck
 
Argumento: Rob J. Cole, un niño huérfano de nueve años es adoptado por un barbero que le enseña el oficio. Durante años recorren Inglaterra montando espectáculos para atraer al público hasta que su padre adoptivo también muere. Rob seguirá en solitario y conocerá a Benjamin Merlin, un médico judío al que pronto admirará y quien le descubrirá a su mentor, el científico persa Ibn Sina. Rob, determinado a convertirse en un gran médico, iniciará un emocionante viaje hacia Persia, donde se hará pasar por judío para poder estudiar en una escuela que no admite cristianos.

 

'Caminando entre dinosaurios. La película 3D'
 
Género: Documental, Aventuras
 
Director: Neil Nightingale, Pierre De Lespinios
 
Guión: John Collee
 
Reparto: John Leguizamo, Justin Long, Tiya Sircar, Skyler Stone, Charlie Rowe, Angourie Rice, Michael Leone
 
Argumento: Por primera vez en la historia del cine, el público realmente verá y sentirá cómo era todo cuando los dinosaurios dominaban la Tierra. "Caminando entre Dinosaurios" es la experiencia inmersiva definitiva, utilizando la técnica 3D para situar al espectador en el centro de un mundo prehistórico emocionante y épico, donde un dinosaurio perdedor acabará triunfando y convirtiéndose en un héroe para la eternidad.



 'Ismael'
 
Género: Drama
 
Director: Marcelo Piñeyro
 
Guión: Verónica Fernández, Marcelo Figueras, Marcelo Piñeyro
 
Reparto: Mario Casas, Belén Rueda, Sergi López, Juan Diego Botto, Larsson do Amaral, Mikel Iglesias, Ella Kweku, Òscar Foronda, Gemma Brió
 
Argumento: Ismael Tchou (Larsson Do Amaral), 10 años y de madre africana, coge el AVE en Atocha rumbo a Barcelona. Se ha fugado de su casa porque quiere encontrar a Félix Ambrós (Mario Casas), su padre, al que nunca conoció. Su única pista es una dirección de un apartamento en la Ciudad Condal, escrita en el remite de una carta dirigida a su madre Alika (Ella Kweku). Una vez allí consigue encontrar el edificio, pero en el apartamento sólo encuentra a Nora (Belén Rueda), una elegante mujer de unos 50 años que resulta ser la madre de Félix Ambrós, es decir, su desconocida abuela.

Autor: clay (El Séptimo Arte)

'La vida secreta de Walter Mitty': LIFE


El lema de la primera edición de la revista LIFE era “Mientras haya vida, hay esperanza”, con el que sentaron de antemano los principios y políticas para sus lectores: “Nosotros deseamos que se diviertan con esta publicación… Nosotros trataremos de domesticar tanto como podamos la alegría casual que merodea en un mundo poco amistoso… Nosotros tendremos algo que decir de la religión, acerca de la política, modas, sociedad, literatura, teatro, la bolsa de valores y la estación de policía, y diremos lo que nuestra mente nos diga sea justo, verdadero y decente como lo conocemos”. Y algo así es 'La vida secreta de Walter Mitty', la cual sencillamente se puede definir como LIFE. O cine buenrollista en su vertiente más populista, eso siempre cuando viene firmado de la mano de alguien como Ben Stiller.

En un discurso Henry Luce, fundador de Time, Fortune, Sports Illustrated y People, describió de la siguiente manera los objetivos de la publicación que en 1936 había comprado para dar prioridad total a las imágenes: «Ver la vida, ver el mundo, ser testigos de grandes eventos; [...] observar cosas extrañas [...], ver cosas que están a miles de kilómetros, cosas escondidas detrás de los muros de las habitaciones, cosas peligrosas, [...] buscar y adquirir placer al ver, ver y asombrarse, ver y aprender; por lo tanto, ver, y no sólo ser visto, es ahora y siempre será la nueva esperanza de la humanidad». To see LIFE, see the world. Esa es la determinación que toma casi sin proponérselo el personaje de Ben Stiller en 'La vida secreta de Walter Mitty', personaje con el que resulta complicado no identificarse... como resulta complicado no rendirse al evidente y claro mensaje de esta "feel good movie", más no necesariamente a la película (se admite a concurso). Porque de todo tiene que haber y la amabilidad con la que Stiller tiende su mano hay quien puede entenderlo como un gesto de debilidad, de blandeza.

De la misma manera que en 'Los becarios' se echaba mano de Google, en 'La vida secreta de Walter Mitty' se echa mano de la ya extinta revista LIFE. Aunque la similitud entre ambos filmes acaba ahí, por suerte. Y es que a diferencia de sus colegas, Owen Wilson y Vince Vaughn, Stiller pretende ganarse la billetera de la audiencia a través de su orgullo como cineasta, experimentando un considerable paso adelante en lo que a prestaciones (y ambiciones) cinematográficas se refiere; especialmente, salta a la vista (atención a su extraordinaria fotografía), a nivel de dirección. Stiller sabe ser serio de la misma manera que sabe no serlo, justo el punto exacto en donde juega este "Mitty". Este cuento para adultos pretende ser una exaltación nada disimulada y tal vez gratuita de la vida, el clásico canto optimista que podríamos resumir tatareando el 'Always look on the bright side of life' de los Monty Python. Walter Mitty es un hombre esclavo de sus sueños y fantasías que no ha hecho nada en la vida por una sencilla razón: miedo. Eso, y que el mundo de los sueños es más bonito, cómodo y seguro. ¿Les suena?

Es esta empatía innata que sugiere, tanto de la historia como de un personaje sazonado por la apariencia cotidiana de Stiller, lo que unido a su poderío audiovisual especialmente durante su primera mitad, lo que nos predispone ingenuamente a sentirnos partícipes de una aventura que arrolla con el indudable buen rollo que transpira. Quizá no por casualidad en esta producción de la Fox se siente la presencia del último filme de Ang Lee, producido por aquella. Los valores son los mismos, lujo y técnica rendidos a una historia humana. Pero Stiller ni es Lee ni 'Walter Mitty' es tan rematadamente redonda como lo era 'Pi': en lo que en Lee parecía un instinto fluido y natural en Stiller aparenta ser impostado, e incluso un tanto artificioso. Y aunque esto no le resta ni un ápice de interés a sus numerosas reflexiones, en especial el momento con Sean Penn en escena, si carece de ese corazón para que la experiencia resulte tan arrebatadora como debería. 'La vida secreta de Walter Mitty', como fábula, se disfruta y mucho, pero su alegría no nos impulsa a la salida del cine a desprendernos del móvil y empezar a vivir un poco más con un poco menos... para entendernos.

Es quizá esta relativa ausencia de naturalidad, la misma que atenaza a la fría y distante '12 años de esclavitud', el único pero serio que le podemos echar en cara a una cinta por demás muy seria que en cierto sentido recuerda a 'El curioso caso de Benjamin Button', y no sólo por la escena en la que se le rinde tributo directo. La experiencia, repetimos, la experiencia está bastante bien, pero no está de p. madre. Stiller demuestra eso sí su validez como actor/director a tomar en serio más allá de dudosas noches en el museo y demás juergas socio-festivas con o sin Owen Wilson a su lado. La cinta muestra un notable temple dramático y está plagada de brillantes apuntes narrativos, por no mencionar lo logrado que esta su descenso progresivo hacia una realidad cada vez más exenta de lujos audiovisuales no necesariamente alegre, pero sí ante la que siempre hay que ser optimista. Cabe entenderlo como lo que es: no hay mayor aventura que la vida. LIFE. Y en ese sentido este 'Walter Mitty' es tan relativamente imperfecta como tan relativamente disfrutable es la vida. Porque a una película así no se le puede y/o debe negar la sonrisa. Y ahí está la clave.

Autor: wanchope (El Séptimo Arte)

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Crítica de 'La vida secreta de Walter Mitty'


Una de las cosas que siempre he tenido claro antes de ver una película es que lo mejor es olvidarse de lo que haya hecho su director con anterioridad y disfrutar —o no— de esa propuesta individual sin empeñarme en buscar ecos de su obra previa o continuismos de cualquier tipo. Si luego los hay es indudable que aporta una riqueza adicional al título en cuestión, pero soy un firme defensor de que nunca ha de ser algo determinante para valorarla y aún menos para desacreditarla por no encajar en la visión que uno pueda tener del cineasta en cuestión.

Lo que también tengo claro es que antes de ver una película puede desconcertarnos que el director en cuestión haya apostado por una cinta que aparentemente contradice por completo lo que ha venido defendiendo en sus últimos obras. Eso es lo que me sucedió con Ben Stiller, ya que me costaba entender el cambio de tercio tan radical que a priori suponía ‘La vida secreta de Walter Mitty‘ (‘The Secret Life of Walter Mitty’, 2013) respecto a ‘Zoolander‘ (2001) y ‘Tropic Thunder‘ (2008) —dos de las mejores comedias de lo que llevamos de siglo—, pero al mismo tiempo sentía una enorme curiosidad por esta nueva adaptación del relato corto de James Thurber. Por desgracia, una vez vista sólo puedo calificar este canto a la vida de ser tan correcto como decepcionante.

Yo me lo guiso, yo me lo como


Ben Stiller es ‘La vida secreta de Walter Mitty’ y me creería totalmente si alguien me dijera que ha tenido libertad absoluta para hacer y deshacer a su antojo el libreto firmado por Steve Conrad. un guionista especializado en cintas que transmiten un mensaje eminentemente positivo respecto a la necesidad de encarar la vida de frente, ya sea de una forma más tradicional —’En busca de la felicidad‘ (‘The Pursuit of Happiness’, Gabriele Muccino, 2006)— o echando mano de estimulantes rarezas —’El hombre del tiempo‘ (‘The Weather Man’, Gore Verbinski, 2005)—. Eso sí, al final siempre era el tono que quería imprimir el director en cuestión lo que realmente determinaba el nivel que podía alcanzar un guión bastante sencillo por no utilizar alguna palabra inevitablemente asociada a algo negativo.

Una vez aclarado esto —y también que sus parecidos con la adaptación anterior protagonizada por Danny Kaye no son dignos de ser destacados—, conviene señalar nuevamente que Ben Stiller es el principal responsable de todo lo bueno y lo malo de ‘La vida secreta de Walter Mitty’, pero dejémonos contagiar por el espíritu navideño y comencemos por lo positivo. Estamos ante una película muy potente visualmente, ya que no escatima en medios a la hora de intentar atraparnos en el juego entre realidad y ficción que domina el relato durante sus primeros 45 minutos y luego Stiller incide tanto en la belleza de las imágenes que van sucediéndose que uno incluso podría llegar a preguntarse si no ha ido un paso más allá y lo que estamos viendo no es más que una ensoñación de su protagonista.


El propio Stiller cumple con solvencia como Walter Mitty, protagonista indiscutible y único asidero que la película permite al público para que podamos identificarnos con alguno de sus personajes. A su alrededor surgen otros encaminados a matizar los diferentes estados emocionales, aunque no siempre con la misma fortuna, ya que se cae en un arquetipo demasiado molesto y superficial en el caso de Adam Scott, un actor que ha demostrado que puede dar mucho más de lo que nos ofrece aquí. No esperéis tampoco grandes aportaciones por parte de Kristen Wiig, Sean Penn o Shirley MacLaine, pero no porque estén incómodos o se dejen llevar, sino porque sus personajes no son más que estaciones de paso para el protagonista, algo que nunca se oculta, pero que no termina de funcionar tan bien como Stiller pretende.

Sin embargo, el gran problema que ‘La vida secreta de Walter Mitty’ no consigue trascender es el hecho de que lo realmente esencial del viaje vital de su protagonista ya se ha completado antes de que lleguemos a la hora de metraje, siendo lo sucesivo algo muy atractivo a la vista y bien llevadero, pero tan redundante que veo imposible que no provoque cierto agotamiento en el espectador. Es aquí donde entra la posibilidad de dar una doble lectura a lo que nos propone Stiller y agarrarse al clavo de que todo sea una fantasía hiperelaborada encaminada a exaltar la necesidad de cambio, pero también la de mantener la parte buena de lo tradicional —aquí también entrarían las extrañas concesiones al product placement que se hacen—. Por desgracia, no creo que haya nada que realmente asista a esta opción más allá de querer utilizarlo para justificar el cierto exceso de casualidades a los que se recurre para que la historia siga adelante.


En definitiva, ‘La vida secreta de Walter Mitty’ es un buen ejemplo de esas películas encaminadas a que el público se sienta mejor consigo mismo y quiera asimilar una moraleja tan evidente como explicada en otras muchas ocasiones. La cuestión es que todo tan atractivo visualmente y el reparto cumple tan bien —con la excepción ya mencionada de Adam Scott— que uno casi está dispuesto a pasar por alto sus evidentes debilidades —exceso de metraje, periplo vital del protagonista alargado con locura, etc.—. Bien y mal al mismo tiempo, pero, afortunadamente, con más de lo primero.

Autor: Mikel Zorrilla (Blog de cine)



25 años de ‘Jungla de Cristal’


“…hay algo importante en la decencia de Bonnie Bedelia, de Takagi, de Al, de la criada, incluso en la del inútil del jefe adjunto de Policía Dwayne T. Robinson… son ellos por quienes lucha John McClane. Es lo que se supone que tiene que hacer un policía: defender a quienes no pueden usar la violencia contra los que roban. Contra los que mienten. Contra los que matan. Por eso es un héroe, y eso es algo que apenas se ve en el cine de hoy en día”.
Jackson De Govia (Diseñador de producción de Jungla de Cristal)

En la conciencia colectiva, Jungla de Cristal es constantemente señalada como la mejor película de acción de la historia del cine. Cualquier clasificación de magnitud tan burra termina siendo engañosa y sujeta a la opinión de cada uno, claro; al fin y al cabo, el género de acción no comienza con el film de McTiernan, cuya aparición es consecuencia de una suma de precedentes, muchos de ellos ilustrísimos, que terminaron haciendo su estreno casi inevitable. Pero podemos ser más precisos: concretamente, Jungla de Cristal es mencionada de manera habitual como la mejor película del género particular de acción que inauguró el propio film, uno que comprende –por orden de proximidad– secuelas directas, centenares de films de idéntica estructura y, por extensión, la explosión definitiva de una era de oro del género que se prolongaría durante los próximos años, muchos de cuyos ejemplos iban asociados a la fanfarria de la 20th Century Fox. Una edad que comenzó con Jungla de Cristal, cuyo impacto histórico terminó consolidando la película como una absoluta obra maestra. Obra maestra en mi sentido favorito. El más estricto.

Y si no obstante decididmos despojar a la película de sus consecuencias (La Jungla en un estadio, La Jungla en un autobús, La Jungla en Anna Nicole Smith), lo que nos queda, el film en sí mismo, es una genialidad: en 123 minutos, Jungla de Cristal cataliza detalles esenciales –como la presencia de héroes extremadamente vulnerables, humanizados y cotidianos en medio de un gran espectáculo explosivo–que comenzaron a percibirse en films previos como Aliens o Arma Letal a los que ahora otorga un caracter renovador. Aun apoyada en géneros tradicionalmente estadounidenses como el western o el cine de catástrofes, Jungla de Cristal acaba transformada gracias a una sensibilidad europea basada en la educación visual recibida por su director, John McTiernan –es aquí donde florece el enciclopédico lenguaje visual que apuntó en Depredador–, y en el contenido abiertamente social y humano de sus ideas esenciales — desde la relación entre el crimen internacional y el corporativismo de los años 80, hasta la descripción del conflicto de clases entre héroe y su villano, icónicos cada uno a su modo particular, pasando por sus comentarios sobre la mujer emprendedora, la tecnología, los medios de comunicación, y el comportamiento de las fuerzas de seguridad–. Es, además, es un espectáculo pirotécnico de primera categoría, amparado en un nivel técnico extraordinario en su diseño de producción, fotografía, montaje y banda sonora.

martes, 24 de diciembre de 2013

Crítica de "Lluvia de albóndigas 2"


Adaptación –tan libre que solo se fijaba en el concepto del título- del homónimo libro infantil de Judi Barrett, con ilustraciones de Ron Barrett, publicado en 1978, Lluvia de albóndigas (2009) destacó entre otras competidoras más hipervitaminadas por la extrañeza de su planteamiento y por algunos diseños de personajes que esquivaban el modelo Pixar para fijarse en la síntesis gráfica del viejo estudio UPA o de la animación publicitaria de los años 50 y 60. En esta secuela, el libro original ya no es ni un referente lejano, pero las virtudes de la primera película se han intensificado a través de la búsqueda de una identidad gráfica tan vigorosa como original. La temprana aparición del villano de la historia –Chester V, un científico visionario, situado entre el recuerdo de un Steve Jobs de plastilina y una clonada mascota de cereales- anuncia al aficionado a la animación que, a partir de ese momento, va a estar en buenas manos.

Fijándose quizá en el planteamiento de El mundo perdido, la secuela de Parque Jurásico, Lluvia de albóndigas 2 aborda el control de un ecosistema desmandado. La isla poblada de alimentos mutantes podría competir en exuberancia visual a la fértil prehistoria de Los Croods (2013) y casi se diría la respuesta orgiástica a un recordado concepto disneyniano: el del mágico mundo de colores. El poder de seducción visual del conjunto es tal que incluso resulta perdonable la incongruencia que sostiene el conjunto: en la película uno tiene que interrogarse por la vida emocional de cheeseburgers, marshmellows y otras sustancias alimenticias, pero a nadie parece preocuparle la suerte de un pez en su anzuelo.

Autor: Jordi Costa (Diario El País)

Crítica de 'Futbolín'


El mundo del fútbol ya había estado muy presente en la filmografía de Juan José Campanella en dos momentos de desigual intensidad. De una parte, el cineasta argentino había dedicado a este deporte que tantas pasiones arranca su ‘Luna de Avellaneda’ (id, 2004) un filme que, después de la magistral ‘El hijo de la novia’ (id, 2001) dejaba frío a más de uno —entre los que se incluye el que esto suscribe—. De la otra y con una intensidad que nos dejaba boquiabiertos, encontramos ese plano secuencia digno de análisis que conformaba el momento cumbre de esa otra obra maestra que es la maravillosa ‘El secreto de sus ojos’ (id, 2009).

Con estos antecedentes, y aunque la elección suponga un giro radical en su trayectoria, a nadie debería extrañarle que el realizador haya optado por centrarse de forma exclusiva en el deporte más extendido del planeta de cara a su séptimo filme, un ‘Futbolín’ (id, 2013) éste que, partiendo de una idea muy atractiva y que mucho podría haber llegado a dar de sí, termina convirtiéndose en un monstruo incontrolable en el que Campanella pierde el rumbo durante un acto central completamente inservible.


Hasta ese momento, lo que la cinta animada nos ha ofrecido —y aprovecho aquí para avisar sobre el paupérrimo uso del 3D, que nada aporta al devenir del relato— con un estilo y unos diseños bastante ingeniosos, es la historia de Amadeo, un niño obsesionado con el futbolín del bar de su pueblo hasta el punto de que, no sólo se ha convertido en un jugador experto, sino que ha dotado a uno de los dos equipos integrantes del juego de personalidades y características. Pero, ¡ay!, en su camino se cruzará un niño con muy mal perder que, convertido en adulto, seguirá buscando venganza por aquella victoria que el protagonista le arrancó de las manos.

Y es precisamente tan endeble motivación la que sirve a Campanella y los otros dos guionistas del filme para tratar de enhebrar un libreto que, como decía, pierde completamente el norte en su nudo. En él, los tres escritores reintroducen al personaje del Crack —al que pone voz Arturo Valls— convertido en una estrella multimillonaria del fútbol que vuelve al pueblo que lo vió nacer con intenciones de transformarlo en un esperpéntico y gargantuesco complejo deportivo a gran escala centrado en su figura. Y si bien hasta tal giro podría haber sido justificado mediante el desenlace de la acción, lo prolongado del segundo acto y la multitud de direcciones hacia las que se va orientando, terminan por jugar en su contra.


Así, a lo innecesariamente extenso de la búsqueda de Amadeo de los jugadores de su futbolín, que han cobrado vida, sigue toda una secuencia en la mansión de Grosso —el citado Crack— que no viene a cuento de nada —¿alguien que me explique el momento mad scientist?—, que alarga aún más el tedio que ya comienza a ser la acción y que parece estar puesta ahí únicamente para servir de vehículo de lucimiento de las virtudes de la, una cosa no quita a la otra, espléndida dirección de Campanella, que vuelve a demostrar aquí un dominio superlativo sobre el planteamiento visual de las diferentes secuencias que componen el metraje.

Con el severo traspiés que este interminable segundo acto supone para el ritmo del filme, llegado el tercero, y por mucho que lo que en él se plantea esté resuelto con emoción e intensidad, a ‘Futbolín’ le cuesta, y cómo, recuperar la atención de un espectador —de éste espectador— cuya capacidad de asombro ya ha sido saturada durante los ochenta minutos anteriores, no siendo capaz el decisivo partido de fútbol con el que culmina la cinta —y tranquilos, no estoy desvelando nada que no se vea a la legua— de levantar un filme al que, sin lugar a dudas, le sobra mucho metraje.

De poco sirven pues los esfuerzos invertidos en los simpáticos diseños de personajes —que no en su descripción, que no podría ser más arquetípica—, la correcta labor de doblaje —aunque lo de Michelle Jenner sea de juzgado de guardia—, la dirección de Campanella o la sorprendente partitura de Emilio Kauderer cuando los 106 minutos de excesiva duración del filme hacen gala de una capacidad para aburrir al público que, al menos en lo que al que esto suscribe respecta, es una de las pocas cosas que no se le puede perdonar nunca a una cinta de animación.

Autor: Sergío Benítez (Blog de cine)


'Fast & Furious 7' se va a abril de 2015


Tras la muerte de Paul Walker el pasado 30 de noviembre, Universal Pictures paralizó la producción de 'Fast & Furious 7' hasta decidir qué rumbo tomaría el proyecto. Después llegó el adelanto de fecha para 'El amanecer del planeta de los simios' hasta el 11 de julio de 2014, quedando claro que Universal movería el estreno de 'Fast & Furious 7'. El propio Vin Diesel ha confirmado ahora en Facebook que la reanudación de la producción no podrá comenzar en enero como estaba previsto, lo que ha causado que la cinta se traslade al 10 de abril de 2015. El actor hizo el siguiente comentario acompañado de una imagen suya junto a Paul Walker que pueden ver tras el salto:

La última escena que filmamos juntos... Había un sentido único de afinación, de orgullo compartido... en la película que estábamos concluyendo ahora... la magia capturada.. y lo lejos que hemos llegado...
Fast and Furious 7 llegará... ¡El 10 de abril de 2015!
Pdta. Él querría que lo supieras primero...


Dirigida por James Wan, la película también estará protagonizada por Dwayne Johnson, Jason Statham, Tyrese Gibson, Tony Jaa, Kurt Russell, Nathalie Emmanuel, Djimon Hounsou, Lucas Black y John Brotherton.

Autor: jescri (El Séptimo Arte)

Vía: Vin Diesel

lunes, 23 de diciembre de 2013

Crítica de "Vaya Pavos"


Tras el estreno de «Frozen», que ya está barriendo en taquilla y a mucha honra, malamente lo tienen otros estudios con sus propuestas animadas para superar esas cifras con la Navidad a la vuelta de la esquina. Pero tranquilos, que estamos en las mejores fechas para filmes así, con tanto niño ocioso y excitado suelto por casa y a buen seguro que la que hoy nos ocupa hará también parte de su muy modesto agosto en diciembre. Esta candorosa, simpática e inofensiva película dirigida por Jimmy Hayward («Horton») relata cómo un par de los animalitos que citan en el título descubren un día una máquina del tiempo y deciden utilizarla para volver a la primera celebración del Día de Acción de Gracias (los tiempos de los colonos, en fin) con el noble objeto de impedir que sus carnes morenas se conviertan en el plato principal del menú. Bien, no tiene mucha gracia la propuesta, y los buenos «gags» se cuentan con los dedos de una mano, pero a los menores de edad les pueden hacer reír los inocentes comentarios de estos personajes («está en la edad del pavo», por ejemplo) y la que arman los dos protagonistas para conseguir no acabar en el horno. Hay una historia de amor, inevitable casi siempre, cazadores más malos que la quina, algunos personajes un tanto bobos y un intento de sobrepasar las aspiraciones de un mero título de entretenimiento familiar a través de la equiparación de estos seres alados con los indios. Resumiendo: poca chicha para tantas plumas sueltas. 

Autor: Carmen L. Lobo (Diario La Razón)

Crítica de "Frozen, el mundo de hielo"


Si Disney levantara la cabeza (algo que, siguen diciendo por ahí, todavía es posible algún día), estaría muy orgulloso con esta maravillosa producción tras padecer por culpa de algún que otro batacazo importante de la factoría, y no sólo porque adapta «The Snow Queen», el soberbio cuento de Andersen, él, un apasionado de los relatos clásicos y retorcidillos, sino porque ha sabido recuperar, empero remozado, el auténtico espíritu de los legendarios estudios más allá de posibles complejos frente a la todopoderosa Pixar, socia y rival encarnizada, quién lo diría. Lejos quedan, pues, los «Cars» varios y otros trastos parlantes (con excepción de la deliciosa «Frankenweenie») de esta historia con más letra oscura de lo que en principio parece bajo su manto gélido: dos princesas hermanas no pueden verse jamás porque la mayor posee poderes fabulosos aunque potencialmente letales. La reina de las nieves, podrían llamarla ya. Y mientras una lamenta la incomunicación que sufre tras fallecer los padres de las jóvenes y se enamora de un apuesto príncipe como mandan los cánones (o no) en cuanto tiene la mínima oportunidad de salir al exterior y exponerse a sus peligros, dentro de la afligida joven encerrada, de la maldita, va germinando una semilla oscura de rencor, dolor y rabia. Magnífico musical (numerosas de estas excelentes escenas parecen expresamente dirigidas y coreografiadas para su traslación inmediata a Broadway, y sin apenas realizar cambios), porque Disney vuelve a no tener prejuicios con eso de las canciones. Hay, claro, en «Frozen» bastante humor, un tipo rubio, guapo y modesto galán en ciernes aunque sólo venda hielo, un reno enorme que, por su comportamiento, recuerda a un san bernardo fiel y un tierno compañero de fatigas, el pequeño muñeco de nieve con fecha de caducidad dispuesto hasta a derretirse por la protagonista. Y hay también historias de amor maravillosas (las fraternales también cuentan) y está Anna, esa heroína tan delgadísima como atrevida, aunque desde el punto de vista sentimental tiemble y deba sufrir un durísimo revés para el que ni ella ni el espectador estaban quizá preparados. Todo ello, en medio de magníficos, gélidos parajes donde una bestia surgida del resentimiento custodia el imponente castillo de la futura y obnubilada monarca. Pero no los separen entre buenos y malos, porque, a veces, como en la misma vida, cuesta y las apariencias engañan y la soledad nos infecta y nos provoca desvaríos. Sí, apuesto a que la sonrisa del viejo y astuto Walt sería de oreja a oreja. 

Autor:  Carmen L. Lobo (Diario La Razón) 

Taquilla USA (20-22 Diciembre): Sorpresa, sorpresa


Buen fin de semana en la taquilla americana marcada por la lucha en los primeros puestos entre la gran superproducción de estas navidades y una nueva película que hasta última hora ha protagonizado la que iba ser la sorpresa de la temporada, y la llegada de unos cuantos estrenos fuertes de cara a la temporada de premios. Vamos allá:


La nueva película de Will Ferrel y secuela de la cinta de culto 'Anchorman 2: The Legend Continues' nos ha mantenido en vilo durante todo el fin de semana con unas cifras más que interesantes que han plantado cara a la poderosa cinta de Peter Jackson. La comedia que dirige Adam McKay ha conseguido 26,7 millones de dólares (40 contando desde el Miércoles, cuando se estrenó). Habrá que comprobar cómo funciona la cinta fuera de Norteamerica (donde concentra el mayor fenómeno fan), aunque es más que probable que ya consigan amortizar los gastos de producción con los ingresos nacionales.

Respecto a los mantenimientos, 'El Hobbit: La desolación de Smaug' sigue imparable en el primer puesto superando los 400 millones de dólares en todo el mundo en tan sólo 2 semanas. Unas cifras algo más inferiores que su predecesora, aunque la verdad es que mucho no se juega Warner, quien posiblemente ya amortizara los gastos de toda la trilogía con la primera entrega. Por otro lado, dos películas ampliaban sus copias de forma mayoritaria por todo el país. 'La gran estafa americana' nueva cinta de David O.Rusell que está sonando fuerte en la temporada de premios consigue 19,1 millones. Tan sólo un puesto por debajo, pero con una gran diferencia en cuanto a números económicos, 'Al encuentro de Mr. Banks' consigue 9,3 millones. La cinta de Disney con Tom Hanks en la piel del todopoderoso Walt Disney no está funcionando nada mal teniendo en cuenta los bajos costes de producción de dicha cinta (35 millones)

Entre los nuevos estrenos, en primer lugar encontramos 'Caminando entre dinosaurios. La película 3D', película que mezcla acción real con criaturas CGI para crear un viaje a la época prehistórica en la que los dinosaurios dominaban la Tierra. Fox la ha lanzado de forma masiva en 3.231 pantallas y los datos no han sido del todo buenos, 7,3 millones y una bajísima media de 2.259 por pantalla. Siguiéndola muy de cerca, una de las sorpresas del fin de semana, la cinta Bollywoodiense 'Dhoom: 3', que en tan solo 236 pantallas logra 3,3 millones y una media de 14.004. Todo un logro teniendo en cuenta el tipo de producto que es y su duración (3 horas).

Aunque si tenemos que elegir cual ha sido el estreno de la semana nos quedamos con 'Her'. La nueva cinta de Spike Jonze con Joaquin Phoenix, una de los títulos más fuertes en esta temporada de premios llegaba a 6 pantallas y consiguiendo 258.000 dólares y una fabulosa media de 43.000. Las críticas, además, han sido excelentes y las nominaciones a los premios auguran una buena carrera.

Por último, uno de los títulos internacionales que también ha sonado con más fuerza en bastantes premios: 'El pasado', la nueva película de Asghar Farhadi tras el éxito de 'Nader y Simin' (2 nominaciones a los Oscar, y uno ganado) que llegaba tras la sorprendente noticia de haberse quedado fuera de la selección de los premios de la Academia de este año. Consigue 30.900 dólares en 3 pantallas, con una buena media de 10.300.

Autor: sullivan (El Séptimo Arte)

Vía: BoxOffice Mojo