martes, 13 de agosto de 2013

Wim Wenders dirige a James Franco en 'Every Thing Will Be Fine', su primer drama en 3D


Siempre que se habla del cine en 3D, de lo innecesario —además de caro— que es en la gran mayoría de las ocasiones, recuerdo el asombroso resultado que logró Wim Wenders en el documental ‘Pina’ (2011). James Cameron, Martin Scorsese y Ang Lee también nos dieron razones para confiar en las tres dimensiones pero creo que el realizador alemán ha sido —de momento— quien mayor partido ha sacado al polémico invento que nos obliga a llevar gafas de sol en el interior del cine.

Por eso me alegra saber que va a seguir trabajando con el formato en su nuevo trabajo, esta vez de ficción. Mañana inicia Wenders el rodaje de ‘Every Thing Will Be Fine’, un guion original de Bjørn Olaf Johannessen que gira en torno a un escritor cuya vida cambia dramáticamente tras un accidente de tráfico. Según el director, es “una historia de culpa y perdón, de aceptar cosas que ya no puedes cambiar“.

El hiperactivo y polifacético James Franco se encargará de interpretar al protagonista; Sarah Polley, Patrick Bauchau, Lilah Fitzgerald y Marie-Josée Croze completan el reparto de una película con claro sabor internacional. A lo que hay que sumar que es una coproducción entre Canadá, Alemania, Suecia y Noruega. El cine rompiendo fronteras. Si bien carece de fecha concreta de estreno, se sabe que ‘Every Thing Will Be Fine’ llegará a las carteleras en 2014.

Autor: Juan Luis Caviaro (Blog de cine)

Vía: Screendaily

lunes, 12 de agosto de 2013

Taquilla americana


Después del gran éxito obtenido con District 9, que incluso llegó a ser nominada al Oscar a la mejor película, se esperaba mucho el nuevo trabajo del sudafricano Neill Blomkamp. Elysium está protagonizada por Matt Damon, Jodie Foster y Sharlto Copley y es la gran apuesta de Sony para este verano. Durante su primer fin de semana en la taquilla norteamericana ha recaudado 30,4 millones de dólares, una cifra correcta pero que se sitúa por debajo de las pretensiones de la compañía, queda por ver cómo se comporta la película que ha costado 115 millones en el mercado internacional. Las críticas no han sido entusiastas, 6,0 en Metacritic, por lo general se ha comentado que es un film con una gran puesta en escena pero que flojea bastante por culpa de su guión. En Imdb ha obtenido un 7,2 de media por parte de los espectadores, aunque si nos vamos a CinemaScore, que hace sus encuestas a pie de sala el día en el que se estrena una película y que suele predecir con bastante exactitud el éxito de un film, vemos que el público le concede una B, una nota algo más baja.

Ante la llegada de Elysium algunas compañías apostaron por adelantar el estreno de sus películas. Eso es lo que ha sucedido con la comedia  de New Line, We’re The Millers de Rawson Marshall Thurber (guionista de Cuestión de Pelotas). La cinta protagonizada por Jennifer Aniston, Jason Sudeikis, Will Poulter y Emma Roberts ha obtenido una calificación R y durante sus primeros días de exhibición ha recaudado unos 38 millones de dólares, superando los 30 de su producción. La crítica la suspende con un 4,3 en Metacritic y el público ha quedado algo más convencido (6,8 en Imdb).

La tercera novedad la encontramos en la nueva apuesta de Disney, Aviones que es un spin-off de Cars de Pixar. Se estrenó el viernes y en tres días días ha recaudado 22,5 millones de dólares, pero si tenemos en cuenta que es una producción que va destinada a un público infantil y que se ha estrenado en mayor número de salas que sus competidoras (3.702 frente a las 3.284 de Elysium) las cifras no son para tirar cohetes. La crítica la suspende con bastante claridad (3,8 en Metacritic) y el público la aprueba sin más (5,1 en Imdb).

Por último nos encontramos con la adaptación cinematográfica de Percy Jackson y el Mar de los Monstruos, la segunda entrega de la saga Percy Jackson y los Dioses del Olimpo que ha sido creada por Rick Riordan. La Fox apostó por estrenarla el pasado miércoles y ha recaudado 23,4 millones de dólares, un debut muy pobre para un film que ha costado 90 millones. Veremos cómo se comporta la taquilla internacional, la primera entrega de esta saga que se estrenó en el 2010 recaudó 226 millones de dólares en todo el mundo, costó 95, y debutó mejor en el mercado norteamericano (31,2 millones durante su primer fin de semana). La crítica también la suspende (3,9 en Metacritic) y el público parece bastante más convencido (6,5 en Imdb).

Destacar que Blue Jasmine de Woody Allen se sitúa en el número 11 del ranking. En la actualidad el film protagonizado por Cate Blanchett se exhibe en 116 salas y ha recaudado en tres semanas más de seis millones de dólares.

Autor: Mary Carmen Rodríguez (lashorasperdidas)

'Guerra mundial Z', apocalipsis descafeinado


Soy de los que opinan que, en esta época por la que estamos transitando en la que todo ha terminado siendo susceptible de tener versión Z, lo mejor que sigue publicándose en lo que a zombis respecta, sin dar señales de agotamiento mes tras mes, es ‘Los muertos vivientes’ de Robert Kirkman: definida por su creador como “a continuing story of surviving horror” —una historia continuada de horror y supervivencia— lo que el guionista lleva poniendo en juego desde hace nueve años es lo que, a mi modesto entender, toda historia de zombis que se precie debería hacer: dar mayor relevancia a los vivos que a los no muertos y utilizar a estos como mero catalizador de las muchas y muy diversas situaciones en las que los supervivientes van encontrándose.

(Me duele calificarlos como spoilers, porque son muy evidentes, pero allá van) ‘Guerra mundial Z’ (‘World War Z’, Marc Forster, 2013) coquetea someramente con este esquema alejándose, eso sí, de lo que Mark Brooks planteaba en su libro, y termina convirtiéndose, por diversos motivos, en una visión cuanto más blanca y menos agresiva mejor, de lo que un apocalipsis zombi supondría para la humanidad. Entre los motivos que podrían justificar tal decisión, dos fundamentales. El primero, no ensuciar mucho la impoluta imagen de su absoluto protagonista, un Brad Pitt incombustible y de inmutable rostro que se las apañará el solito para salvar a la humanidad. El segundo, y de mayor relevancia, que la cinta reviente la taquilla, algo que de hecho ha conseguido con esos 490 millones que lleva ya recaudados a nivel mundial.


Ya desde su enérgico arranque y tras unos primeros minutos en los que conocemos a la familia protagonista —cuidado, conocemos y punto, que el desarrollo de personajes es un concepto con el que el filme no se casa en ningún momento— la cinta comienza a dejar ver sus vergüenzas sin tapujos, y a la completa carencia de un dramatismo suprimido en aras de no se sabe muy bien qué, se añade el poco interés del espectador —del que esto firma, claro está— por lo que pueda acaecerle a Pitt, su mujer o sus dos hijas, un hecho derivado de las nulas molestias que se toma el guión en provocar que empaticemos con los personajes más allá de que es el guaperas del marido de la Jolie el que corre de un sitio para otro y se suponga que eso es suficiente para avivar nuestro interés.

Trascendido ese primer acto, ‘Guerra Mundial Z’ continua discurriendo por derroteros de similar corte a lo que acabamos de ver, esto es, situaciones implausibles —por mucho que sea un filme de zombis algo de suspensión de credulidad debería exigírsele, ¿no?— con personajes que no hay quien se crea y secuencias de acción que, rodadas con efectismo por un Forster que muy pronto parece haber olvidado lo que realmente se le da bien tras la cámara —una pista, no son las películas de acción— quedan puestas al servicio de un montaje que, ora resuelve las situaciones de forma caótica sin que al respetable le de el tiempo suficiente para asimilar aquello que se le está mostrando en pantalla —ese arranque— ora se desmarca con un par de secuencias espectaculares que cortan el aliento al más pintado.


Desafortunadamente, todo lo que la cinta ha ido planteando con mayor o menor fortuna logrando, eso sí, que el espectador no se aburra en ningún momento —algo a valorar cada vez más con los tedios que han supuesto ciertos filmes veraniegos este año—, cae de forma precipitada de cara a ese último acto sacado de una pantalla de infiltración de cualquier videojuego al uso que consigue convertir a un superviviente a prueba de todo lo que se le ponga por delante en una suerte de superhéroe con tintes mesiánicos que, en una de las imágenes más absurdas de todo el filme, tiene tiempo para una pausa refrescante Pepsi en mano después de haberse infectado con un virus letal.

Al final, todo se reduce, como suele pasar con los blockbusters, a aceptar las reglas del juego y saber que no se va a ver una cinta con grandes dosis de casquería ni nada que pueda dañar las frágiles mentes de los pre-adolescentes norteamericanos, esos mismos que no tienen problemas en aniquilar salvajemente a lo que se les ponga por delante a través de una consola pero que no pueden ver un pecho vaya a ser que terminen corrompidos más allá de cualquier salvación posible.

Lo dicho, si se aceptan esas mínimas reglas, no me duele en prenda admitir que ‘Guerra mundial Z’ entretiene y consigue mantenerte en tensión en varios momentos. Si por el contrario se rechazan de pleno las propuestas del filme, buscando por doquier al padre del subgénero por dónde no hay ni huella de él, la decepción será monumental. Ya no es cuestión de expectativas, que también, sino de saber qué se va a visionar y con qué actitud previa hay que hacerlo.

Autor: Sergio Benítez (Blog de cine)

'Pacific Rim', cine para nuestro niño interior


No son pocos los críticos que desprecian de forma automática el cine más comercial y sólo a regañadientes reconocen la valía de títulos muy concretos cuando éstos son aclamados de forma unánime —siempre queda alguno que parezca querer llevar la contraria sólo por llamar la atención, eso sí—. Es un reacción muy difícil de entender más allá de la no muy afortunada idea de que el cine que aspira a llegar a todos los públicos jamás podrá alcanzar la mitad del nivel mostrado por rareas más o menos acusadas, lo cual desemboca en multitud de ocasiones en dar la sensación de que el principal motivo para alabar determinado título es lo diferente que éste respecto a lo que se estrena habitualmente.

Soy el primero en criticar a un blockbuster cuando éste resulta ofensivo a la inteligencia o, siendo éste el mayor pecado en el que puede incurrir, se convierte en una experiencia aburrida por mucha explosión o interminable persecución con la que busque hacerme pasar un buen rato. Sin embargo, soy el primero en reconocer el gran nivel que puede alcanzar una superproducción, ya que no tiene sentido pedir exactamente lo mismo a toda obra y por ello no dudé en incluir a ‘Skyfall‘ (id, Sam Mendes) o ‘Los vengadores’ (‘The Avengers’, Joss Whedon) entre mis películas favoritas del año pasado. Hoy me toca hablaros de ‘Pacific Rim‘ (id, Guillermo del Toro, 2013) y lo primero que puedo deciros es que la hubiera amado con todo mi ser de haberla visto con unos 12 años, pero lo que he encontrado con 29 años de edad es la película perfecta para mantener con vida a mi niño interior, ese que nunca deberíamos dejar morir.

Robots gigantes contra monstruos alienígenas


Me he cansado de leer comentarios emparentando a ‘Pacific Rim’ con la divertida ‘Transformers‘ (id, Michael Bay, 2007), la seminal ‘Godzilla, Japón bajo el terror del monstruo‘ (‘Gojira’, Ishirô Honda, 1954) y la televisiva ‘Neon Genesis Evangelion‘ (1995), normalmente para quitar importancia a la primera o simplemente para reducir su existencia a una mera suma de lo que ya hemos visto en otras ocasiones cuando a la hora de la verdad son parecidos mucho más superficiales de lo que pueda parecer. De ‘Neon Genesis Evangelion’ apenas hay coincidencias en su premisa, porque los mechas japoneses van mucho más allá de este mítica serie y el tono excesivamente trascendental de aquella brilla aquí por su ausencia, mientras que del primer Godzilla no veo más que la similitud en el enfoque respetuoso hacia un tema a tratar más o menor parejo —estamos ante una invasión aleinígena y no ante monstruos creados por la irresponsabilidad humana— y el hecho de que ‘Pacific Rim’ esté dedicada a, entre otros, la memoria de Ishiro Honda.

Nos queda ‘Transformers’, con la que por encima de todo destaca un detalle que a algunos les parecerá insignificante, pero que yo encuentro esencial para poder conectar con mi yo de 12 años. Me refiero a la implicación humana en las batallas, y es que me sorprendería sobremanera que entre nuestros lectores haya alguno que no se divirtiese haciendo pelear a sus juguetes, por absurda o desequilibrada que pudiera ser la contienda. Es aquí donde la inspiración nipona resulta esencial, ya que la saga ‘Transformers’ obvia casi por completo la intervención humana más allá de la presencia como héroe improbable de Shia LaBeouf y tanto buenos como villanos no son más que amasijos de máquinas y metal como bien podrían haber sido cualquier otra cosa. En ‘Pacific Rim’ hay humanos controlando a los jaegers y es su pericia la que determina su triunfo o fracaso, mientras que los monstruosos kaijus van progresando y adaptándose a las capacidades de sus rivales.

Reitero que puede parecer un detalle insignificante para muchos, pero dondde una te niega ser partícipe de la acción, la otra hace todo lo posible por integrarte en la colosal batalla —magnífico el trabajo de puesta en escena de Guillermo del Toro, en especial durante el combate en Hong Kong, desde ya una de las secuencias del año— para rememorar esas peleas ficticias de tu niñez con lo que pudieras tener a mano. Además, el diseño de las criaturas es especialmente atractivo a la vista y no caen en innecesarias redundancias en el caso de los monstruos, lo cual hubiese hecho caer a ‘Pacific Rim’ en una peligrosa espiral de redundancia en el que los enemigos podrían haber sido perfectamente intercambiables y sin entidad alguna. Éste es uno de los grandes aciertos de un guión que, por otro lado, no consigue estar a la altura de sus dramáticas intenciones.

Fortalezas y debilidades de ‘Pacific Rim’


Es de agradecer que el guión de Travis Beacham y Guillermo del Toro quiera ir un poco más allá de los lugares comunes de este tipo de producciones y también que destine suficiente espacio a la carga humana de la historia, pero lo que no resulta tan estimulante son los resultados de este loable intento. Calificar de simple al libreto de ‘Pacific Rim’ sería un tanto exagerado, pero sí que le viene como anillo al dedo el tildarlo como sencillo, ya que los puntos principales del mismo no presentan grandes novedades —aparente victoria de los humanos, descubrimiento de una amenaza mayor, combate en el que los héroes no parecen tener nada que hacer y, bueno, dejo el resto a vuestra imaginación y seguro que acertáis—, pero no por ello dejan de resultar efectivos, agradeciéndose, eso sí, ciertos detallitos fuera de lo común en estas producciones relacionados en su gran mayoría con la divertida aparición de Ron Perlman.

Menos satisfactoria es la parte humana, y no necesariamente por el propio guión, sino por el hecho de que Guillermo del Toro se viese obligado a recurrir a intérpretes más baratos para que el presupuesto no se disparase aún más. Por un lado tenemos a Charlie Hunnam, correcto en lo referente a la presencia física, pero que no demuestra tener ni la quinta parte de carisma necesario para liderar una cinta como ‘Pacific Rim’, en la cual el talento interpretativo tiende a quedarse en un relativo segundo plano en beneficio de la capacidad de su protagonista para llenar la pantalla. Hunnam no la tiene y da igual lo correcto que esté en líneas generales porque lo único que logra transmitir es indiferencia. Eso sí, mucho más sangrante resulta el caso de Rinko Kikuchi, cuyo personaje únicamente llega a transmitirnos algo en la estupenda escena en la que nos cuenta el origen de su trauma. Por lo demás, es un estorbo, tanto por su propia actuación como por lo poco que realmente aporta su personaje.


Por suerte para todos, la tercera pata sobre la que se asienta el reparto de ‘Pacific Rim’ tiene una solidez indiscutible, ya que Idris Elba lo borda en un personaje que sólo tiene pequeñas lagunas por lo relativamente forzado que está en el guión el hecho de que funcione como elemento cohesionador de todas las tramas. Él no sólo no tiene la más mínima culpa de ello, sino que logra que pase casi completamente desapercibido al mismo que funciona como el eje espiritual de la función, lo cual alcanza su colofón en el épico discurso que suelta para motivar a sus tropas antes de la gran batalla final. Del resto del reparto poco tengo que decir más allá de lo simpático que me resultó el personaje de Charlie Day pese a que está constantemente bordeando la fina línea que separa lo gracioso de lo ridiculo.

Pese a haber destacado ya la que considero que es la mejor secuencia de la película, no me gustaría dejar de incidir en el maravilloso trabajo de dirección desplegado por Guillermo del Toro, quien así termina de diferenciar por completo su película de la franquicia robótica liderada por Michael Bay, y lo hace sin la ayuda de una banda sonora que ayude a resaltar lo emocional o lo emocionante, ya que la música de Ramin Djawadi carece de personalidad alguna —Del Toro debería plantearse el retomar su antigua relación profesional con Marco Beltrami, quien sí parecía entender mejor el tono de su obra—. Siempre resulta peligroso confiar demasiado en los efectos visuales, pero Del Toro hace gala de una gran capacidad para ser espectacular al mismo tiempo que no marea la perdiz con un montaje epiléptico o una puesta en escena confusa, ya que quiere que el espectador sea partícipe en todo momento de lo que sucede en pantalla.

Del Toro también demuestra, como ya pudo comprobarse en sus anteriores producciones hollywoodienses —o en ‘El laberinto del fauno‘ (id, 2006), aún hoy su mejor película—, una gran atención a los detalles visuales, ya que no sólo consigue epatar al espectador a través de su grandilocuencia, sino que, como comentaba antes, cuida los detalles que diferencian a las diferentes criaturas y dedica ideas diferentes a cada uno de los enfrentamientos entre jaegers y kaijus. Además, sus cintas americanas siempre han demostrado una querencia hacia los alivios cómicos bastante efectiva y ‘Pacific Rim’ no es una excepción a la regla.


No tengo problemas en decir que hubiera defendido a muerte que ‘Pacific Rim’ es la mejor película con mis compañeros de colegio, tampoco que hubiera flipado con ella de haberla visto siendo un adolescente, pero a estas alturas de mi vida me tengo que conformar con el gran entretenimiento para todos los públicos que es, viéndose esto fortalecido por el brillante acabado visual y el notable trabajo de Guillermo del Toro tras las cámaras y debilitado por un casting erróneo y un guión que podría haber dado más de sí pese a estar por encima de la media de este tipo de cintas en los últimos años. Con todo, no me cabe duda de que estamos ante una de las películas del verano tanto por méritos propios como por deméritos de otros títulos a priori mucho más estimulantes de lo que luego han acabado siendo como ‘Elysium‘ (id, Neill Blomkamp, 2013).

Autor: Mikel Zorrilla (Blog de cine)

 

Antonio Banderas también se une a 'Los mercenarios 3'


Sylvester Stallone está empeñado en que cada una de las entregas de la franquicia mercenaria cuente con un reparto aún más llamativo que la anterior. Lo último que supimos sobre ‘Los mercenarios 3‘ (‘The Expendables 3’, Patrick Hughes, 2014) fue que Harrison Ford se unía al reparto, pero también que Bruce Willis abandonaba la saga al no aceptar la oferta recibida, ya que parece ser que le ofrecieron tres millones de dólares por cuatro días de rodaje y él se descolgó pidiendo cuatro. Stallone no está dispuesto a que esta baja sea demasiado sensible, por lo que no ha tardado en mover ficha para confirmar la presencia de Antonio Banderas en la misma.

Como imagino que —casi— todos recordaréis, Stallone y Banderas ya habían trabajado juntos en la entretenida ‘Asesinos‘ (‘Assassins’, Richard Donner,1995) y el primero llevaba tiempo queriendo volver a trabajar con el actor español. Nada se sabe por ahora sobre el personaje que interpretará Banderas, pero seguro que Stallone le reservará varios momentos para su lucimiento personal. ¿Será Steven Seagal el siguiente en unirse al grupo de mercenarios? Su nombre ya sonó hace varias semanas y queda muy poco para que comience el rodaje de ‘Los mercenarios 3’, así que ya pueden ir dándose prisa.

Autor: Mikel Zorrilla (Blog de cine)

Vía: Deadline

viernes, 9 de agosto de 2013

Mark Strong apunta a Lex Luthor en la nueva película de 'Superman/Batman'


Después de ponernos los dientes largos con distintos 'easter eggs' de LexCorp en la primera entrega de 'El hombre de acero', son muchos los fans que piden a gritos que Lex Luthor aparezca en la secuela del film, 'Man of Steel 2'. Aunque nunca ha sido oficialmente mencionado por parte del estudio o los cineastas, la lógica nos indica que el personaje debe estar en la secuela, si bien el anuncio de la aparición de Batman ha eclipsado cualquier otra participación.

A medida que se acrecientan los rumores sobre quién podría ser el superheroe enmascarado, Digital Spy tuvo la oportunidad de hablar con el actor Mark Strong sobre los rumores que apuntan a que podría interpretar a Lex Luthor en la secuela. La enigmática respuesta del actor no se hizo esperar: “Todo lo que puedo decir es... Vigilen este espacio”.

El actor ya tiene experiencia en el universo cinematográfico de DC, pues dio vida a Sinestro en 2011 en la película, 'Green Lantern (Linterna Verde)'. Además, ha interpretado con acierto a otros villanos en películas como 'Sherlock Holmes' y 'Kick-Ass'. Con estas referencias, ¿Creen que sería el candidato idóneo para interpretar a Lex Luthor? Pueden darnos su opinión en nuestro foro.

Por lo demás, poco sabemos sobre la próxima película de la franquicia, que reunirá nada menos que a Batman y Superman. David Goyer se encuentra co-escribiendo la historia junto con el director Zack Snyder, mientras que Henry Cavill, Amy Adams, Laurence Fishburne y Diane Lane retomarán sus respectivos roles. El objetivo de Warner Bros. es comenzar a rodar el próximo año, con una fecha de lanzamiento prevista para el 2015.

Autor: jescri (El Séptimo Arte)

Vía: Digital Spy

Estrenos de cine | 9 de agosto | Robots gigantes y agentes jubilados


Los estrenos de hoy tienen básicamente dos tipos de público, aquellos que se dividirán entre la última película de Guillermo del Toro, llena de monstruos y robots gigantes, y la secuela de un exitoso film de acción, ‘RED’, con Bruce Willis a la cabeza. El resto sin duda pasará sin pena ni gloria.

‘Pacific Rim’

Dirección: Guillermo del Toro

Intérpretes: Charlie Hunnam, Rinko Kikuchi, Clfiton Collins Jr., Ron Perlman, Idris Elba, Charlie Day, Rob Kazinsky, Max Martini

Sinopsis: Los Kaiju son unas criaturas monstruosas que empiezan a surgir del mar. Para combatirlos, se crea un arma especial: los Jaegers, unos enormes robots que son controlados simultáneamente por dos pilotos, cuyas mentes están conectadas a través de un puente neuronal. Pero hasta los Jaegers se muestran indefensos frente los implacables Kaiju. Al borde de la derrota, las fuerzas que defienden a la humanidad se ven obligadas a recurrir a dos insólitos héroes: un ex piloto y una novata sin experiencia. Juntos representan la última esperanza de la humanidad frente al apocalipsis.

¿Qué podemos esperar?: Ya me podrán decir todos que es muy mala, pero yo no pienso perdérmela. Sólo hay una película dirigida por del Toro que no me gusta, y esta tiene buena pinta.

RED 2’


Dirección: Dean Parisot

Intérpretes: Bruce Willis, John Malkovich, Helen Mirren, Mary-Louise Parker, Catherine Zeta-Jones, Anthony Hopkins, Brian Cox

Sinopsis: El agente retirado de operaciones encubiertas de la CIA, Frank Moses (Bruce Willis), vuelve a reunir a su peculiar equipo de élite para emprender la búsqueda a nivel global de un dispositivo nuclear portátil desaparecido.

¿Qué podemos esperar?: Aunque Bruce Willis ya no es el que era, esta secuela podría tener su gracia si sigue por el camino de la primera entrega, una película entretenida sin más pretensiones.

‘Renoir’


Dirección: Gilles Bourdos

Intérpretes: Michel Bouquet, Christa Teret, Vincent Rottiers, Thomas Doret, Romance Bohringer

Sinopsis: La Costa Azul, 1915. Auguste Renoir, en el ocaso de su vida, está atormentado por la pérdida de su esposa, los dolores artríticos y la noticia de que su hijo ha sido herido en la guerra. Sin embargo, cuando una joven entra en su mundo, el pintor se siente dueño de una nueva energía.

¿Qué podemos esperar?: Algo completamente distinto a las dos películas previa. La ración de cine europeo de la semana para otro tipo de paladares quizá más exigentes. O no.

‘About the Pink Sky (Sobre e cielo rosa)’


Dirección: Keiichi Kobayashi

Intérpretes: Ai Ikeda, Ena Koshino, Reiko Fujiwara, Tsubasa Takayama, Hakusyu Togesuan

Sinopsis: Izumi es una adolescente de secundaria que encuentra una cartera en la calle con 300.000 yenes, pero en lugar de devolverlos decide prestar gran parte del dinero a un conocido para salvar su negocio. Con el tiempo devuelve la cartera a su dueño, un chico rico llamado Koki, que, al darse cuenta de que falta dinero, como compensación obliga a Izumi a crear un periódico en el que haya sólo buenas noticias que traigan la felicidad a un amigo convaleciente en el hospital.

¿Qué podemos esperar?: La nota oriental de la semana. Una ópera prima que ha recibido buenas críticas y que tendremos suerte si cae en uno de nuestros cines más cercanos.

Autor: Alberto Abuín (Blog de cine)

 

'Pacific Rim', promesas cumplidas


‘Pacific Rim’ (id, Guillermo del Toro, 2013) es, en pocas palabras, una excelente muestra del cine de la honestidad. Guillermo del Toro no ha tratado de ocultar al espectador en ningún momento durante la producción de su último filme aquello de lo que versaría esta “loca” apuesta por mezclar mechas y kaijus en un mismo espacio cinematográfico. Como tampoco han sido muy esquivos por parte de la Warner durante la extensa campaña de promoción. Tanto es así que, si os pasáis por la entrada correspondiente a la película que publicó mi compañero Mikel hace unos días y os váis a la parte de los videos, podréis haceros una idea precisa al 99,9% de aquello en torno a lo que gira la cinta, y esto no es otra cosa que robots gigantescos intercambiando mamporros con monstruos aún más gigantescos. Ni más. Ni menos.

Precisamente por hacer gala de una honestidad que rara vez se encuentra hoy en día en la industria del cine y porque sus 131 minutos son un espectáculo constante de efectos visuales que no pretenden otra cosa que entretener, entretener y entretener, me cuesta trabajo comprender el testarazo que se ha llevado en la taquilla americana una película que va a lo que va, que pierde el menor tiempo posible en el desarrollo de lo que habría sido un innecesario drama humano y que ofrece, a día de hoy, los mejores robots que han podido verse en la pantalla de un cine, por no hablar de unas criaturas que dejan a cualquier bicho de cualquier película que podamos sacar a colación, a poco menos que la altura del betún.


Creo que la aclaración que sigue ahora es innecesaria, máxime si se sabe leer entre líneas, pero de todas formas, ahí va: ‘Pacific Rim’ se encuadra, salvando las notables diferencias presupuestarias existentes entre este mastodonte y el corte independiente de ‘Ahora me ves…’ (‘Now You See Me’, Louis Leterrier, 2013), en el mismo tipo de cine cuya necesidad servidor defendía hace un par de semanas tanto como áquel que le hace falta al cinefilo para cultivar la siempre necesaria vertiente más reflexiva y sesuda del séptimo arte; y, al hacerlo, no deben exigírsele los mismos valores que reclamaríamos de otro tipo de producción.

Escapismo de primer orden, Guillermo del Toro ha construido aquí un grandilocuente circo de múltiples pistas —no seré yo el que limite el número de las mismas— que va al grano desde el primer minuto de proyección, ventilándose en un espléndido prólogo la historia de cómo los kaijus aparecieron en la superficie del planeta para, a continuación, dejarse caer con la primera lucha entre robots y criaturas al tiempo que construye ese mínimo desarrollo de personajes necesario para la generar la suficiente empatía con el personaje central que justifique sentarse con cierto interés a contemplar las brutales batallas —y preparáos, porque algunas son de órdago— durante las dos horas de metraje.


Como bien apuntaba Mikel en su previa del filme, poco hay aquí dónde rascar a la hora de valorar las interpretaciones de la cinta, y quitando la afortunada inclusión de un Ron Perlman que vuelve a hacer…de Ron Perlman —amén de la “estelar” aparición de cierto amiguete del realizador mexicano, tan hilarante como prescindible, para qué engañaros— ni un efusivo Idris Elba, ni una poco más que correcta Rinko Kikuchi ni, por supuesto, ese inane protagonista que es Charlie Hunman se salvarían de la quema si, de nuevo, estuviéramos hablando de otro tipo de cine. Pero no lo estamos y, visto el filme, nadie mejor para proferir gritos y discursos que Elba, o poner “carita de pena” que Kikuchi o, por qué no, Hunman.

Revestida de principio a fin del humor que del Toro siempre se gasta en sus filmes, y que es tan marca de la casa como cualquier otro de los reconocibles tics del realizador, ‘Pacific Rim’ es, como ya se ha podido leer por ahí, un filme de autor pasado por el evidente filtro de la maquinaria norteamericana del séptimo arte. Sólo bajo estas precisas condiciones puede entenderse una producción que, de principio a fin, huele a del Toro sin ningún tipo de dobleces o engaños, algo que por otra parte sería imposible en una cinta que, a riesgo de resultar reiterativo, hace de la honestidad su mayor virtud.


Está claro que su fortísima personalidad no deriva de las comentadas actuaciones, como tampoco lo hace del despersonalizado score de Ramin Djawadi —que bien podría venir firmado por cualquier mercenario de RV— o de un guión que puede, y de hecho debe, resumirse en una frase. No. Si hay un único responsable de que ‘Pacific Rim’ sea lo que es, ese es un cineasta que a lo largo de su trayectoria se ha labrado una merecida fama de visionario, no permitiendo casi nunca las muy normales intromisiones de los estudios en los filmes que se ha propuesto levantar. Y éste no es una excepción.

Y así, de la misma manera que nos lleva fascinando la imaginería del mexicano desde su enigmática ‘Cronos’ (id, 1993), con hitos fundamentales como la portentosa visualización del mercado de ‘Hellboy II. El ejército dorado’ (‘Hellboy II: the Golden Army’, 2008), la reimaginación de los vampiros de ‘Blade 2’ (id, 2002) o ese fascinante mundo que asomaba al nuestro en ‘El laberinto del fauno’ (id, 2006), quedaremos alucinados con los límites hasta los que cineasta, equipo de diseño de producción y efectos visuales llevan, por ejemplo, la asimilación de los kaijus en la cultura del ficticio planeta Tierra donde se desarrolla la acción, siendo particularmente brillante los diseños de aquellos edificios que han ido generándose a partir de los restos muertos de los gargantuescos monstruos.

‘Pacific Rim’ dista de ser un filme perfecto, pero tampoco lo pretende. La caricatura en la que cae en no pocas ocasiones, debido sobre todo a ese humor que comentaba más arriba —hay dos personajes en concreto que serán de lo más irritante si no se entiende la idiosincrasia de su creador—, puede provocar incluso que cierto tipo de espectador termine por rechazar de pleno la fastuosa propuesta que plantea la cinta. Si se cuentan entre éstos últimos, mis condolencias, ya que no habrán sido capaces de conectar con una de las películas más “divertidas” y carentes de pretensiones que se han podido ver en la gran pantalla en mucho tiempo.

Autor: Sergio Benítez (Blog de cine)

'Red 2', el regreso de los jubilados más divertidos y letales


Prácticamente nadie apostaba ni un euro por el posible éxito comercial de ‘Red’ (id, Robert Schwentke, 2010), adaptación de un cómic de Warren Ellis y Cully Hammer en el que la vida de un grupo de agentes especiales retirados corre peligro por lo que conocen sobre una operación que podría poner en peligro la apacible posición de varios mandamases. Su éxito tampoco fue especialmente atronador, pero dejó tan buen sabor de boca entre el público que la idea de dar luz verde a una secuela era demasiado tentador como para que los ejecutivos de Lionsgate y Summit lo pasasen por alto.

La principal diferencia es que en esta ocasión no contaban con un material de partida previo que, eso sí, luego desarrollar a su antojo, por lo que decidieron no arriesgarse y contrataron a Jon y Erich Hoeber, los mismos guionistas que se ocuparon del libreto de la primera entrega. La idea era que ‘Red 2’ (id, Dean Parisot, 2013) mantuviese el espíritu de su predecesora, aunque haciéndolo más a lo grande, por lo que no se dudó en adjudicarle un presupuesto que prácticamente duplica al de ‘Red’. El resultado es un digno entretenimiento que no se queda muy lejos del nivel exhibido por la simpática primera entrega.

Los viejos rockeros siguen sin morir


La sabia y delicada mezcla entre comedia y acción era el punto fuerte de ‘Red’, cinta que, por otro lado, no explotaba al máximo sus posibilidades argumentales, ya que se notaba un mayor interés en que funcionasen escenas de forma aislada que en que su conjunto estuviera correctamente cohesionado. Esto se traducía en que el espectador notaba la sensación de que sus protagonistas se lo habían pasado en grande y podía pasárselo pipa si se dejaba llevar por ahí —había varias escenas tan exageradas como efectivas que ayudaban a ello—, pero también era demasiado obvio que la parte seria del relato hacia aguas por todas partes y cuando peor funcionaba la película era cuando más peso tenía ésta, algo que resultaba especialmente evidente durante los últimos minutos. En ‘Red 2’ viene a pasar lo mismo.

Cierto es que la frescura de la primera entrega ha desaparecido, pero no hay ninguno de los viejos conocidos ha visto adulterada su personalidad —lo más molesto sería la quizá demasiada breve aparición de Brian Cox—, siendo en las nuevas adiciones donde hay material para todos los gustos. La gran sorpresa es un divertidísimo Anthony Hopkins —¿hace cuánto que no le veíamos en una comedia?— que ayuda a mantener con vida la película cuando parecía que a los Hoeber se les habían acabado las ideas y todo empezaba a volverse un tanto redundante —antes de él lo más llamativo es la simpática aparición de David Thewlis—, pero a cambio tenemos que lidiar con una intrascendente Catherine Zeta-Jones —sus primeras apariciones tienen su punto, pero su personaje acaba siendo poco mejor que una molestia—, sin olvidarnos de un Byung-hun Lee que sólo sirve para añadir unas capa extra de espectacularidad que la película no necesitaba.

La labor de hacer olvidar la ausencia de Robert Schwentke tras las cámaras estaba lejos de ser un reto para Dean Parisot, ya que no había grandes ideas de puesta en escena en la primera entrega y el segundo ya había demostrado unas mayores virtudes para exprimir las posibilidades cómicas en ‘Héroes fuera de órbita’ (‘Galaxy Quest’, 1999), simpática parodia de Star Trek que de estrenarse hoy a buen seguro que hubiera tenido un mayor éxito del que gozó en su momento. Sin embargo, Parisot opta por no complicarse demasiado y mantiene la línea marcada por Schwentke, es decir, dejar que sean los protagonistas los que realmente brillen y sólo se inmiscuye la parte de acción, donde ‘Red 2’ cae en ciertos excesos —lo ya comentado del personaje de Byung-hun Lee— que en la mayoría de ocasiones únicamente sirven para normalizar una película que jamás debería haber caído en ese error.

La diversión de ‘Red 2’


De lo que no puede acusarse a los Hoeber es de haber olvidado a sus personajes, ya que lo clavan en lo referente a los diálogos que éstos han de recitar —estupenda la secuencia relacionada con la no muerte de uno de ellos— y los modos en los que éstos se relacionan entre sí o cómo reaccionarían ante determinados eventos. No hay grandes novedades en este punto respecto a ‘Red’, pero tampoco cae en el error de resultar mecánico y/o repetitivo, uno de los grandes problemas en los que caen las secuelas que intentando repetir los logros de su predecesora acaban cayendo en el mayor de los ridículos.

Tanto Bruce Willis como John Malkovich, Helen Mirren y Mary-Louise Parker tienen sus oportunidades para lucirse y recuperar el cariño del espectador, siendo la clave a la hora de la verdad lo que uno disfrute con cada uno de sus personajes. La única nota negativa es que la locura de Malkovich ha perdido algo de fuerza, pero no lo suficiente como para que pierda su encanto. Puede que ‘Red 2’ no alcance el nivel de entretenimiento que nos ofreció su primera entrega, pero sí es una digna secuela que permitirá pasar un rato entretenido a los que quieran ver más de los jubilados más graciosos y letales del mundo del cine.

Autor: Mikel Zorrilla (Blog de cine)


 

jueves, 8 de agosto de 2013

Según Kevin Feige Marvel tiene calendario de estrenos hasta 2021

 

Marvel Studios suele caracterizarse por planificar muy bien las cosas antes de hacer oficial sus lanzamientos, de hecho ya tiene fechas para dos estrenos en 2016 y uno en 2017. Si bien por el momento no sabemos qué lanzamientos llegarán en estos dos años, el presidente de Marvel Studios, Kevin Feige, ha sorprendido a todo el mundo al anunciar que el estudio todavía tiene puestas sus miras más allá, con lanzamientos previstos hasta el año 2021.

“Podría decir que tenemos calendario previsto hasta el 2021”, dijo Feige al medio WIRED. “¿Qué ocurrirá realmente?. No lo puedo asegurar, pero en 2015 llegarán películas que planeamos en 2006”. Con esta respuesta Feige debe referirse a 'Avengers: Age of Ultron' y 'Ant-Man', ambas previstas para 2015.

El presidente de Marvel Studios continuó hablando de la futura expansión del universo cinematográfico de Marvel con futuras películas: “Hace cinco años, mirando nuestro plan sabíamos que si los Vengadores funcionaban, las películas tendrían que mantenerse por sí solas. Ahora es el momento de probar al estudio que somos algo más que sólo estos cinco personajes, estas cinco francias”.

Sabemos que Marvel tiene planes para llevar a la gran pantalla personajes como 'Dr. Extraño' y 'Pantera Negra', los cuales podrían llegar en la tercera fase del estudio junto a 'The Avengers 3' (posiblemente en 2017). Aun así, son muchas las incógnitas que todavía rodean al universo Marvel y seguro serán muchas las sorpresas que tengamos a lo largo de los próximos años. Desde E7A estaremos atentos para tenerles al corriente de todas ellas.

Autor: jescri (El Séptimo Arte)

Vía: Wired