lunes, 6 de enero de 2014
Crítica de "El Hobbit: La desolación de Samaug"
La primera vez que El hobbit —y, por extensión, el universo de J. R. R. Tolkien— llegó a la pantalla fue en 1966, de la mano del animador Gene Deitch, que había sido uno de los motores en la renovación del dibujo animado estadounidense emprendida por el estudio UPA. Con trazo sintético y una gran economía de movimientos, contrapunteada por el eficaz uso de sencillos efectos ópticos, la película de Deitch resumía el espíritu —y la trama— de la obra de Tolkien en tan solo 12 minutos, con el poder evocador de la gran ilustración de libro infantil, en una clave algo menos poética y enigmática que la de los dibujos realizados por el propio escritor en las primeras ediciones de ese clásico germinal. Que el mismo libro esté dando lugar, en las manos de Peter Jackson, a tres megablockbusters de cerca de tres horas de metraje cada uno —ampliables en las versiones extendidas de los soportes domésticos— parece, de entrada, una broma de mal gusto. También es un caso de estudio: ejemplo sintomático de un cine de consumo gratuitamente supersize, el complemento ideal para deglutir las palomitas directamente en barreños que se le hubieran indigestado a un vikingo.
Los problemas de la primera entrega se acentúan en la segunda y hacen temer lo peor para una tercera que tendrá que inflamar toda su paja —y toda nota a pie de página— para alcanzar el metraje preceptivo. El hobbit: la desolación de Smaug no es una ilustración al pie de la letra del original: es su porcelana Lladró. O su traducción a ilustración aerografiada para amantes del souvenir élfico y la bisutería fantasy. Peter Jackson, un cineasta que forjó su identidad en el exceso —un exceso que, en su King Kong (2005), aún encontraba espacio para el puntual hallazgo poético—, no es el único culpable del asunto: también lo es la dictadura de una comunidad de fans dispuesta a velar por una dogmática literalidad que niega toda posibilidad de nueva (e imaginativa) lectura de las fuentes.
Tres secuencias clave —el enfrentamiento con las arañas, la huida en toneles de la fortaleza élfica y el combate con el dragón— articulan el conjunto, pero todas ellas parecen funcionar con la mecánica desesperante del tutorial de un videojuego o de la animática para una futura atracción de parque temático. El cineasta que fue Peter Jackson pervive en los detalles —la música de las telas de araña, las monedas que llueven del vientre del dragón—, pero el neozelandés no parece dispuesto a perder tiempo en darles entidad como elemento expresivo.
Crítica de "La vida secreta de Walter Mitty"
En 1943, el escritor James Thurber publicaba en New Yorker el artículo La vida secreta de James Thurber como respuesta a la lectura del libro autobiográfico La vida secreta de Salvador Dalí. Con su humor elegante y sofisticado, expresaba su saludable perplejidad ante la distancia, en apariencia infranqueable, que separaba la infancia excesiva y automitificada del surrealista de la apacible iniciación de un muchacho de Ohio. Algunos años antes (1939), Thurber había publicado, también en New Yorker, uno de sus relatos más influyentes, bajo el título (¿premonitorio?) de La vida secreta de Walter Mitty. En dicho texto, además de crear un arquetipo perdurable —el del tipo ordinario que oculta una tumultuosa vida imaginaria—, Thurber resolvía el dilema que la obra de Dalí le plantearía más tarde: la diferencia entre Thurber y Dalí era la diferencia entre el alma europea (levantada sobre los territorios del inconsciente) y el alma estadounidense (aferrada a la tierra, funcional). Walter Mitty, así, puede ser interpretado como la respuesta americana a la relación entre el individuo y el inconsciente: una figura definida en la sistemática represión de los circuitos del deseo, un infeliz condenado al perpetuo coitus interruptus de su imaginación.
En 1947, Walter Mitty adoptó el rostro de Danny Kaye en una versión cinematográfica que no satisfizo a Thurber. No podemos saber lo que pensaría el escritor de la nueva lectura que ahora propone Ben Stiller en calidad de director y estrella, pero lo cierto es que la película se afirma como una de las más aparatosas interpretaciones desnortadas de un gran texto que ha dado el cine reciente. Stiller enmarca la peripecia en el trasvase digital de la revista Life: las formas son elegantes y seductoramente excéntricas, pero los subtextos ponen los pelos de punta. A ratos, Stiller parece apuntar al lenguaje del blockbuster de acción como equivalente americano del inconsciente, pero es una falsa pista: La vida secreta de Walter Mitty se degrada, en sus manos, en una fantasía de autoafirmación y autoayuda.
Autor: Jordi Costa (Diario El País)
Taquilla USA (03-05 Enero): ... and scary new year
La resaca de año nuevo ha hacho estragos en el primer fin de semana de la taquilla americana en 2014. Un fin de semana extraño en el que practicamente sólo llegaba un estreno a las carteleras, pero que a pesar de su escasa magnitud no lo ha tenido dificil para conseguir buenos resultados.
La nueva película de una de las franquicias de terror más rentables de la historia llegaba este fin de semana en forma de spin-off como 'Paranormal Activity: Los señalados'. La cinta, que llegaba con el aliciente de no tener nada de competencia respecto a estrenos llegaba a 2.867 pantallas, una cifra algo más baja respecto que sus predecesoras, consiguiendo 18.2 millones de dólares. Unos buenos resultados si tenemos en cuenta su bajo presupuesto (5 millones) y que ha conseguido superar en el ránking a la todopoderosa película de Peter Jackson, pero unos datos bastante fríos si tenemos en cuenta los resultados de sus predecesoras (29 millones la 4º, 53 millones la 3ª y 40 millones la 2ª). ¿Renovarse o morir? Todo se decidirá con la 5ª entrega, que llega en Octubre de este mismo año.
La sorpresa de la semana la protagoniza la más seria aspirante a película de estas navidades: 'Frozen, el reino del hielo', que tras 7 semanas en cartel regresa al primer puesto, apenas descendiendo un 27.5% y acumulando cerca de 640 millones de dólares en todo el mundo. Espectaculares datos para la nueva cinta de Disney, y espectacular el año de alegrías que ha tenido dicho estudio. También tiene algo que celebrar en nuevo año 'El Hobbit: La desolación de Smaug', que a pesar de perder el liderazgo y descender un 44% la cinta de Peter Jackson ya acumula más de 700 millones en todo el mundo de una entrega de la que se podría decir que no tiene nada que perder.
No puede decir lo mismo 'El lobo de Wall Street', nueva cinta de Martin Scorsese que en su segunda semana desciende un 27% y se coloca en un acumulado de 63 millones en USA, un dato que queda lejos de los 100 millones que ha costado, que a a pesar de que los rentabilizará con creces en el mercado internacional deja cierta sensación de decepción económica. El lado bueno de la moneda lo protagonizan esta semana 3 títulos de corte, más o menos, independiente: 'Her', que aumenta un 11.1%, 'Dallas Buyers Club' que lo hace con un 9.8% y 'El pasado', con un aumento del 17.6%. Destacar también el buen mantenimiento de 'El único superviviente', que en su segunda semana se mantiene en 2 pantallas consiguiendo una media de 41.800 dólares por copia. Espectaculares datos, veremos a ver como le va en su expansión....
Autor: sullivan (El Séptimo Arte)
Vía: BoxOfficeMojo
viernes, 3 de enero de 2014
Crítica de "A propósito de Llewyn Davis"
Reducir «Inside Llewyn Davis» a un retrato del
nacimiento de la escena folk en la Nueva York de principios de los
sesenta sería como decir que «Fargo» no es más que un telefilme policial
ambientado en la nevada Minnessota. La última y estupenda película de
los Coen, que se presentó ayer en Cannes, utiliza la música como
monumental «macguffin» que les ayuda, eso sí, a atemperar su
acostumbrado sarcasmo con una ligera capa de melancolía. Los que
consideran «Barton Fink», «El gran Lebowski» y «Un tipo serio» «Coens»
menores tienen otro título que añadir a su lista. Al que esto firma le
pareció una película apasionante, el retrato de un perdedor condenado a
vivir la Odisea de Ulises en clave de infierno dantesco.
Parece
que el modelo que han utilizado los Coen para inventar este «loser»
integral es el oscuro cantante de folk Dave van Ronk. Tampoco es
necesario conocerlo, ni conocer a Bob Dylan y sus acólitos para
disfrutar de la brillante interpretación de Oscar Isaac (quién lo diría,
el Oreste del «Ágora» de Amenábar), que canta con la sensibilidad
quebrada del que sabe que tiene talento pero nunca lo expresa en el
momento oportuno. El modelo, claro, no importa, porque lo que prima aquí
es el viaje a ninguna parte: la atmósfera descolorida de los clubes
humeantes del Village, obra del magnífico director de fotografía Bruno
Delbonnel; los incómodos sofás en los que duerme un héroe nómada, que
transita pasillos tan estrechos como en una fantasía kafkiana, de piso
en piso, dinamitando gracias y favores; la impagable galería de
secundarios –incluidos John Goodman como músico de jazz heroinómano,
Justin Timberlake, como cantante pacato, Carey Mulligan, como amante
deslenguada y F. Murray Abraham, como fáustico empresario musical, sin
olvidarnos a un gato que se transforma en hilarante «leitmotiv» de todo
el relato: «Como la película no tiene una trama definida», declaró Ethan
Coen, «por eso añadimos el gato. En realidad, ¡el gato es el
protagonista!»– que le recuerdan, como un seductor e insistente canto de
las sirenas, que es un desgraciado, un egoísta, un hombre predestinado
–como lo era Barton Fink o el Grifin Dunne de «After Hours», fantasía
nocturna de Scorsese con la que tiene muchos puntos de contacto– a
repetir las escenas de una pesadilla, a revivir el mito de Sísifo y a
ser Prometeo encadenado.
Lo que no significa que los Coen mitifiquen a su perdedor como podría hacer John Huston. Lo machacan, le obligan a recorrer un laberinto kafkiano de obstáculos y rechazos, se ríen de su irresponsabilidad bohemia, pero, al contrario de lo que ocurría en sus primeras películas, sienten una gran empatía por él, a lo que ayuda la magnífica interpretación de Oscar Isaac, que canta, toca la guitarra y se deja humillar con la dignidad de los artistas incomprendidos.
Revolución hueca
Muy lejos de los logros de «Inside Llewyn Davis» estaba la otra película a competición, «Borgman», de Alex Van Warderman. Suerte de «Teorema» pasado por el tamiz de la crisis de valores de la sociedad contemporánea, el filme holandés cuenta el progresivo asedio de una tropa de seres diabólicos a una mansión, burguesa y acorazada. Lo que empieza de modo inquietante y sarcástico, evidenciando la xenofobia y la condescendencia de las clases privilegiadas hacia los que «parecen» desfavorecidos, acaba retorciéndose sobre sí mismo, sin saber muy bien cuántas capas añadir a su soufflé de críticas dispersas. Como parábola, es de corto recorrido, porque su mensaje –la fragilidad de la Europa de la sociedad del bienestar ante las amenazas externas– es demasiado genérico y desenfocado para calar hondo. Además, su presunta subversión parece volverse en su contra, al colocar a los desahuciados como fríos agentes de una revolución hueca en forma y fondo. Está claro que la indignación ante el declive de la civilización occidental necesita algo más que una metáfora vagamente provocativa.Baldwin y las tripas de la industria
Qué
mejor lugar que Cannes para presentar un documental sobre el Festival
de Cannes. Aunque «Seduced and Abandoned» aspira a ser mucho más que una
crónica desde dentro del certamen: quiere imprimir una mirada crítica
sobre las exigencias de la industria para levantar una película y,
utilizando voces tan autorizadas como Scorsese, Polanski y Bertolucci,
que nos explican sus primeras experiencias en el festival, quiere
analizar qué ha cambiado en este zoco monumental desde la época en que
financiar un proyecto de presupuesto medio era posible. James Toback se
alía con Alec Baldwin para inventarse un filme –«Último Tango en
Trikrit», «remake» imposible de la obra maestra de Bertolucci, que
debería protagonizar el mismo Baldwin y Neve Campbell– que sirva de
excusa para comprobar las dificultades con que se encuentran
determinados cineastas –y Toback, con títulos de culto como «Melodía
para un asesinato», es un ejemplo modélico– para hacer el cine que
quieren. Algunas de las reuniones con ejecutivos de Hollywood son
impagables, y el ritmo es dinámico y didáctico, aunque la verdad es que
tampoco descubre la sopa de ajo. El dinero, sí, es lo que cuenta.
Autor: Sergi Sánchez (Diario La Razón)
Teaser tráiler de ‘Pancho’
¿Os acordáis de aquel perrete que protagonizaba un anuncio de la Lotería en el que se largaba con el boleto premiado de su dueño para darse la gran vidorra? Pues da el salto al cine. El año pasado se rodó Pancho, película de la que ahora podemos ver el primer tráiler y teaser póster.
La película está escrita y dirigida por Tom Fernández, director de Un Oso Rojo y La Torre de Suso. Intervienen en ella actores como Iván Massagué, Armando del Río, Patricia Conde, Alex O’Dogherty o Secun de la Rosa.
Autor: Javier Ruiz de Arcuate (lashorasperdidas)
jueves, 2 de enero de 2014
Crítica de "En solitario"
El 'intocable' Cluzet se echa a la mar.
Seres humanos, siempre poniéndonos a prueba, demostrando que podemos con todo, también en solitario, en las situaciones más adversas. Una de estas manifestaciones de superación es la Vendée Globe, en la que el participante da la vuelta al mundo en vela solo, sin escalas ni ayudas de ningún tipo. La película, que comienza y acaba en alta mar, implica emocionalmente al espectador a través de los ojos del carismático actor François Cluzet. Es fácil construir el paralelismo con su anterior éxito, Intocable: allí le inmovilizaba una silla de ruedas, aquí su pequeña embarcación. En ambos casos, también, la historia entra en su punto culminante cuando aparece un inmigrante. Aunque en En solitario el extraño pone en peligro el fin de la competición, que no es otro que ganar y probar que se es el mejor. Pero, el mejor, ¿en qué, por qué? En una historia sencilla y sobria en su ejecución –insisto, prácticamente sin pisar tierra– seduce, primero, el magnetismo de Cluzet, esos primeros planos, sus miradas de complicidad. También el sentirse un poco como ese desconocido, vivir su trágica aventura, metáfora de las prioridades en nuestras vidas. El temor a ser descubierto, la tensión de quien quiere hacer las cosas bien pero no sabe cómo… las siente el navegante, sí, y también el polizón. Cuando llega el final pueden surgir las discrepancias, pero siento que el viaje ha merecido la pena.VEREDICTO: Para fans de François Cluzet y de las historias sencillas.
Autor: Mariló García (Fotogramas)
Crítica de "La leyenda del samurái: 47 Ronin"
Despedimos el 2013 con la película perfecta para cerrar el año; un año de excesos, promesas a medio cumplir y un desastre en ciernes en lo que al modelo blockbusteril de Hollywood se refiere (¡2015, allá vamos!).
Hemos hablado largo y tendido sobre 47 Ronin durante años (y esta película se tenía que haber estrenado en realidad en 2012) hasta tal punto que ha trascendido su propio valor cinematográfico dejando de ser solo una película, y pasando a ser una forma de hacer cine en sí misma. Junto a producciones como John Carter, El llanero solitario, R.I.P.D o Guerra Mundial Z, 47 Ronin se ha convertido en un referente y una pieza histórica de nuestro tiempo para analizar cómo se lleva a cabo la producción de una cinta de esta envergadura.
La historia de los 47 Ronin es una de las leyendas más conocidas y reinterpretadas de Japón, remontándonos al siglo XVIII para contar la historia de un grupo de samuráis convertidos en ronin tras la muerte de su señor. Esto es material de drama para contar una historia de venganza, coraje y honor; suficiente para hacer una buena película como muchas otras que se han hecho anteriormente sobre el tema, pero había que incluir un par giros extra para llamar la atención de los espectadores.
El primero de estos giros era la inclusión de un personaje occidental en la cinta para facilitar el marketing de una historia tan oriental en nuestras tierras. Esto funcionó con Tom Cruise en El último samurái, así que probarlo de nuevo parecía una opción sensata. El elegido fue Keanu Reeves, que posee cuarto y mitad de sangre asiática por parte de su abuela, así que podría colar. En la película Reeves interpreta a Kai, hijo de un marino inglés y una campesina local que es rechazado por la sociedad por su carácter de mestizo, pero acaba uniéndose al grupo de guerreros que dan título a la película tras ser encontrado en un bosque durante su juventud.
La inclusión de Reeves es en sí una excusa para promocionar la película. Si habéis visto cualquier tráiler, póster… le veréis siempre en primer plano, vendiéndole de nuevo como “El elegido”, destinado a salvar el mundo y enfrentarse a mil peligros. Pues resulta que Keanu Reeves NO es el protagonista de la película; es un simple secundario que actúa como completo al verdadero protagonista: Hiroyuki Sanada, que interpreta a Oishi, líder del grupo de ronin. Oishi es el verdadero motor de la historia, urdiendo el plan para juntar a sus guerreros y clamar venganza contra el responsable de la muerte de su señor, y todo el arco argumental de la cinta y la resolución moral de la historia gira en torno a él. Cuando acaba la película, y sin entrar demasiado en spoilers, es Oishi el que recibe el “payoff” emocional, mientras que Kai está ahí sin más.
Como el rostro de Sanada sería insuficiente para llegar a público amplio, se empezó a toquetear aquí y allá para intentar colar a Keanu Reeves como personaje predominante. Lo que nos lleva al siguiente punto: las regrabaciones.
A finales de 2012, los ejecutivos del estudio intervinieron para quitarle poder a su director, el debutante Carl Rinsch, cuya intención era plasmar la historia de los 47 ronin enfocando la película en una vena más dramática, para potenciar la acción, efectos especiales y la mezcla de fantasía e historia real en la línea de 300. A través de largas y costosas regrabaciones, la práctica totalidad de la película se ha alterado para intentar transformarla en el show de “Keanu Reeves, cazador de demonios” (aunque, aún con todos los cambios, Reeves sigue quedando como un secundario), confiriendo a Kai una serie de poderes y un pasado previo que le ata a una mística orden mágica dirigida por el primo de Voldemort. Junto a ello, se potenció la historia de amor entre Kai y Mika, la hija del señor feudal asesinado, y se añadieron diversas criaturas sobrenaturales.
El guión original a cargo de Chris Morgan (que acabó incluso en la Black List de mejores guiones no producidos) poseía algunos de estos elementos, pero eran meramente accesorios; las escenas de fantasía del libreto inicial se cuentan, literalmente, con los dedos de una mano. Tras la regrabaciones, y la revisión del guión a cargo de Hossein Amini, en la película aparecen criaturas salidas de La princesa Mononoke de Mizayaki –cosa que también ocurría en Blancanieves y la leyenda del cazador, que curiosamente ya contaba con reescrituras de Amini–, demonios con teletransporte, brujas y hasta un dragón.
Un proceso de restructuración similar al que sufrió Guerra Mundial Z y que proporciona los mismos resultados: nuestros protagonistas saltan de una set piece a otra en la que se tienen que enfrentar a un peligro o un final boss, todo mediante CGI y con un impacto superfluo que empaña una película hermosa en otros aspectos. A nivel de diseño de producción y vestuario, 47 Ronin es una auténtica gozada para los sentidos. Se nota un trabajo artesanal realmente cuidado y la suntuosidad de la paleta de colores de sus decorados y trajes es espectacular. Y cuando le dejan a John Mathieson, hasta se consigue algún plano resultón.
Me da pena que el que peor parado vaya a salir de todo esto sea el director Carl Rinsch, y él es la única razón de que no vaya a crujir esta película. El destino de esta película podría marcar el futuro de la carrera de este pobre hombre, y no se merece el fracaso.
Rinsch, abrumado por el descontrol de esta producción, ha luchado todo lo posible por intentar mantener su esencia. Como ya he dicho, tanto Reeves como él buscaban un enfoque más cercano y dramático para esta historia, no centrándose en el festival de peleas y efectos del producto final.
Al igual que le ocurrió a otros directores que pisaban por primera vez el sistema de los grandes estudios, Rinsch ha sufrido lo que sufrió Guillermo del Toro con Mimic o lo que sufrió David Fincher con Alien 3, y juzgarle y enterrarle por una película de la que no ha tenido control es un gran error.
Al igual que Fincher, Rinsch proviene del mundo de la publicidad pero sus inclinaciones cinematográficas se muestran mucho más clásicas. Las escenas dramáticas de 47 Ronin son pausadas y con una cierta sensibilidad que muestra la verdadera película que quería hacer, y sus escenas de acción, como el asalto a la fortaleza del villano, no caen en excesos (salvo por el impuesto CGI), cámaras lentas, ni están estilizadas sobremanera. Su forma de rodar me hace sentir que estoy viendo una película, y no un videojuego, que es en lo que se han transformado muchas películas de acción.
Rinsch se merece una segunda oportunidad, y quiero ver si es capaz de hacer un Seven.
Dicho lo cual, no nos encontramos ante una gran película, pero tampoco ante el desastre que algunos describen. 47 Ronin es superior a ejemplos de cine katanas o fantasía recientes como Street Figher: La leyenda de Chun-Li, Elektra, Ninja Assassin o la reinvención de Conan, el bárbaro.
47 Ronin es una película que está ahí. Es el prototipo de película para pasar el rato y una opción ideal para echar un par de horas durante una tarde lluviosa. Al igual que otros estrenos de “una de cal y otra de arena” de este año como El llanero solitario o El hombre de acero, 47 Ronin tiene elementos que hacen que la pueda ver desde una perspectiva entrañable y salvar algunas de sus virtudes a pesar de sus múltiples fallos.
La mejor descripción que he visto sobre ella afirmaba que nos encontramos ante una producción de serie B con un presupuesto de 175 millones (en realidad son bastantes más); un comentario bastante certero, ya que a pesar de contar con semejante despliegue de medios, la película luce pequeña, pasando de escenas de alto nivel a otras dignas de telefilm. Una dicotomía que podría ser la gran baza de la película para alcanzar su verdadero lugar: el mercado doméstico, junto a otras cintas en la línea de Objetivo: La Casa Blanca; producciones puramente trash cuyo factor cutre las hace idóneas para “echar unas risas” en el sofá con los colegas.
Y ahora solo queda esperar hasta que llegue Robocop.
Autor: Ángel Vidal (lashorasperdidas)
James Avery nos ha dejado
La primera noticia triste de este 2014 recién estrenado es el fallecimiento del actor James Avery, al que todo el mundo recordará por su personaje de tío Phil en la serie de televisión ‘El príncipe de Bel-Air’ (‘The Fresh Prince of Bel-Air’, 1990-1996), de gran éxito en nuestro país, donde fue emitida infinidad de veces. Precisamente, uno de los compañeros de reparto en la serie, Alfonso Ribeiro, que interpretada a uno de sus hijos, se hacía eco de la noticia en su cuenta de Twitter. Avery tenía 65 años.
Casi la totalidad del trabajo de Avery se enmarca dentro del medio televisivo, el estreno del actor se produjo en un muy pequeño papel de la mítica, y muy divertida, ‘Granujas a todo ritmo’ (‘The Blues Brothers’, John Landis, 1980). A partir de ahí el rostro del actor puede verse en multitud de series de televisión, todas ellas muy conocidas, mientras que en el séptimo arte le hemos podido ver en películas como ‘8 millones de maneras de morir’ (‘8 Millions Ways to Die’, Hal Hasby, 1986) —uno de los títulos a reivindicar de la década de los ochenta—, ‘Papá Cadillac’ (‘License to Drive’, Greg Beeman, 1988), ‘Encadenadamente tuya’ (‘The Linguini Incident’, Richard Shepahrd’, 1991) o ‘Dr. Dolittle 2’ (id, Steve Carr, 2001).
Trabajó hasta el final de sus días.
Autor: Alberto Abuín (Blog de cine)
miércoles, 1 de enero de 2014
Primera imagen de ‘Guardians of the Galaxy’
Cercano ya el fin de año, Disney ha decidido lanzar un pequeño regalo
para los fans, mientras se prepara para su dominación mundial en 2015
con Marvel y Star Wars.
Aquí tenemos la primera imagen de Guardians of the Galaxy, la película dirigida por James Gunn que nos acercará a un nuevo grupo de superhérores intergalácticos mientras se enfrentan a Ronan (Lee Pace), Pedro Almodóvar (Benicio del Toro) y otros súbditos de Thanos, el villano visto al final de Los Vengadores.
De izquierda a derecha tenemos a Gamora (Zoe Saldaña), Star-Lord (Chris Pratt), Mapache Cohete (voz de Bradley Cooper), Drax (Dave Batista) y Groot (voz de Vin Diesel). La trama de la cinta colocará a este atípico grupo de héroes en la búsqueda de un extraño orbe, que seguramente sea una de las Gemas del Infinito.
La película se estrena el 1 de agosto de 2014, y será la que cierre la Fase 2 de Marvel antes del estreno de Avengers: Age of Ultron.
Autor: Ángel Vidal (lashorasperdidas)
Vía: Marvel
Aquí tenemos la primera imagen de Guardians of the Galaxy, la película dirigida por James Gunn que nos acercará a un nuevo grupo de superhérores intergalácticos mientras se enfrentan a Ronan (Lee Pace), Pedro Almodóvar (Benicio del Toro) y otros súbditos de Thanos, el villano visto al final de Los Vengadores.
De izquierda a derecha tenemos a Gamora (Zoe Saldaña), Star-Lord (Chris Pratt), Mapache Cohete (voz de Bradley Cooper), Drax (Dave Batista) y Groot (voz de Vin Diesel). La trama de la cinta colocará a este atípico grupo de héroes en la búsqueda de un extraño orbe, que seguramente sea una de las Gemas del Infinito.
La película se estrena el 1 de agosto de 2014, y será la que cierre la Fase 2 de Marvel antes del estreno de Avengers: Age of Ultron.
Autor: Ángel Vidal (lashorasperdidas)
Vía: Marvel
Estrenos de la semana | 1 de enero | El 2014 arranca al ritmo de los Coen
Adelantados de nuevo a hoy miércoles al igual que la semana de Navidad, el 2014 empieza con fuerza en España gracias al esperadísimo estreno de la última cinta de los hermanos Coen, un filme que muchos ven con grandes posibilidades de cara a los Oscar. A su lado, cinco propuestas diferentes con las que llenar los cinco días que nos quedan de vacaciones antes de volver al trabajo el día después de Reyes. Cinco títulos de desigual interés que componen un menú ligero para paliar los excesos de una Nochevieja que espero haya sido grata para todos aquellos que estéis leyendo hoy, día 1 de Enero. Tanto para vosotros, como para los que hoy hibernan más de la cuenta, vayan nuestros mejores deseos y sobre todo, que este 2014 nos proporcione incontables ratos inolvidables en las salas de cine.
‘A propósito de Llewyn Davis’
Dirección y guion: Ethan Coen y Joel Coen. País: USA. Año: 2013. Duración: 105 min. Género: Drama, musical. Interpretación: Oscar Isaac (Llewyn Davis), Carey Mulligan (Jean), Justin Timberlake (Jim), F. Murray Abraham (Bud Grossman), Garrett Hedlund (Johnny Five), John Goodman (Roland Turner), Max Casella (Pappi), Ethan Phillips (Mitch), Jeanine Serralles (Joy). Distribuidora: Universal Pictures International Spain.Sinopsis: Nueva York, años sesenta. Llewyn Davis es un joven cantante de folk que vive en el Greenwich Village. Con su guitarra a cuestas, durante un frio e implacable invierno, lucha por ganarse la vida como músico. Sobrevive gracias a la ayuda de sus amigos y de algunos desconocidos a los que presta pequeños servicios. De los cafés del Village se traslada a un club de Chicago hasta que le surge la oportunidad de hacer una prueba para el magnate de la música Bud Grossman.
¿Qué podemos esperar?: Mucho. Ganadora del Gran Premio del Jurado en Cannes y nominada a 3 Globos de Oro, la última apuesta de los Coen parece apartarse de los géneros que hasta ahora han marcado de forma mayoritaria su trayectoria, un gesto que la crítica internacional ha recibido con los brazos abiertos y que, como decía antes, la sitúa ya en muchas quinielas de cara a la próxima ceremonia de los Oscar.
‘El único superviviente’
Dirección: Peter Berg. País: USA. Año: 2013. Duración: 121 min. Género: Biopic, bélico, drama. Interpretación: Mark Wahlberg (Marcus Luttrell), Taylor Kitsch (Michael Murphy), Ben Foster (Matt “Axe” Axelson), Emile Hirsch (Danny Dietz), Ali Suliman (Gulab), Eric Bana (Erik Kristensen), Alexander Ludwig (Shane Patton). Guion: Peter Berg, basado en el libro de Marcus Luttrell y Patrick Robinson. Distribuidora: eOne Films Spain.
Sinopsis:Adaptación cinematográfica de un libro de memorias de Marcus Luttrell, en el que relata sus experiencias en Afganistán durante 2005. A él (Wahlberg) y a otros marines (Kitsch, Foster, Hirsch) les fue encomendada la misión de liquidar a un líder terrorista, pero la situación se complicó cuando los talibanes les tendieron una emboscada.
¿Qué podemos esperar?: Dos son los motivos que podrían en un momento dado llevarme a ver éste filme: el venir firmada por Peter Berg, un realizador que, sin ser nada del otro mundo, suele cumplir bastante bien en aquellas producciones que terminan bajo su mando y el protagonismo de Mark Whalberg, que otra cosa no, pero como héroe de acción casi siempre da el pego.
‘En la flor de la vida’
Dirección: Nick Quinn. País: Francia. Año: 2012. Duración: 83 min. Género: Comedia. Interpretación: Pierre Arditi (Gaspard), Jean-Pierre Marielle (Hubert), Julie Ferrier (Zana), Audrey Fleurot (Marion), Artus de Penguern (Joseph), Rasha Bukvic (Stjepan). Guion: Andreia Barbosa; con la colaboración de Santiago Amigorena. Distribuidora: Emon.
Sinopsis: Gaspard Dassonville tiene 63 años. Pese a que es un afamado productor y presentador de televisión, Gaspard se resiste a la idea de que está en el ocaso de su carrera. De la noche a la mañana, Gaspard perderá su empleo y, por otro lado, se verá obligado a acoger en su casa a Hubert, su anciano y rebelde padre, con quien hace muchos años mantiene una tensa y distante relación. Hubert detesta a todas las asistentas que le impone su hijo y les hace la vida imposible para forzar su dimisión, hasta que Zana irrumpe en la vida de ambos para darle un nuevo sentido y demostrarles que la vida tiene valor por los pequeños gestos cotidianos de aquellos que tenemos más cerca.
¿Qué podemos esperar?: La comedia francesa siempre tiene algo que termina resultando simpático —aunque pocas veces consiga la carcajada— y esta historia de disputas románticas intergeneracionales parece que se adhiere a dicha afirmación.
‘En solitario’
Dirección: Christophe Offenstein. Países: Francia y España. Año: 2013. Duración: 96 min. Género: Drama. Interpretación: François Cluzet (Yann Kermadec), Samy Seghir (Mano Ixa), Virginie Efira (Marie Drevil), Guillaume Canet (Franck Drevil), José Coronado (José Monzon), Arly Jover (Anna). Guion: Jean Cottin y Christophe Offenstein, basado en un argumento de Fréderic Petit Jean. Distribuidora: A contracorriente Films.
Sinopsis: Yann consigue hacer su sueño realidad al participar inesperadamente en la Vendée Globe: la vuelta al mundo a vela en solitario y sin escalas. Después de varios días de competición descubre a bordo a un joven polizón. Ante el riesgo de ser descalificado, decide esconder al muchacho en lo que será una aventura inolvidable.
¿Qué podemos esperar?: Mucho se han aprovechado en la publicidad de ‘En solitario’ de que el filme venga protagonizado por la estrella de la espléndida ‘Intocable’ (‘Intouchables’, Olivier Nakache, Eric Toledano, 2011) para promocionar a bombo y platillo este drama con trasfondo naútico que huele a arquetípico y cuyo tráiler parece desvelar, de nuevo, todo menos el final.
‘Love and Bruises’
Dirección: Lou Ye. Países: China y Francia. Año: 2011. Duración: 105 min. Género: Drama. Interpretación: Corinne Yam (Hua), Tahar Rahim (Mathieu), Jalil Lespert (Giovanni), Vincent Rottiers, Sifan Shao, Patrick Mille. Guion: Lou Ye y Liu Jie Falin. Distribuidora: Vértigo Films.
Sinopsis: Hua, una joven profesora abandona Pekín y se instala en París. Exiliada en una ciudad desconocida, su tiempo lo reparte entre su pequeño apartamento y las aulas de la universidad. Al poco tiempo, conoce a Matthieu, un obrero que se enamora apasionadamente de ella. Poseído por un deseo insaciable, la trata como a un perro, forjando una relación basada en la violencia física y los abusos verbales. Cuando Hua decide, por fin, abandonarlo, descubre su dependencia vital respecto a Matthieu.
¿Qué podemos esperar?: La incógnita de la semana, una cinta franco-china de hace casi tres años que llega de tapadillo y que se estrena el viernes —y no hoy miércoles—. Lo dicho, una incógita…al menos a nivel personal, claro está.
‘Paranormal Activity: Los señalados
Dirección y guion: Christopher Landon. País: USA. Año: 2014. Duración: 84 min. Género: Terror. Interpretación: Andrew Jacobs (Jesse), Molly Ephraim (Ali), Katie Featherston (Katie), Crystal Santos, Richard Cabral (Arturo), Jorge Diaz (Héctor), Eddie J. Fernandez (Carlos), Noemi Gonzalez (Evette). Distribuidora: Paramount Pictures Spain.
Sinopsis: Jesse y sus amigos se disponen a comenzar sus vacaciones de verano cuando el barrio latino donde viven es sorprendido por el asesinato de una vecina conocida por su mal genio y hermetismo. Los protagonistas deciden visitar la casa de la difunta, donde tienen una experiencia escalofriante relacionada con la magia negra. A partir de ese momento, Jesse habrá sido señalado por una entidad demoníaca y tendrá que luchar para evitar su posesión.
¿Qué podemos esperar?: Quinta película en seis años de la saga iniciada en 2007 por Oren Peli —de la que sólo he visto la primera, y ya me pareció poco original— este es uno de esos estrenos que ni regalados. Para (muy) incondicionales de la franquicia…que seguro que los hay.
Autor: Sergio Benítez (Blog de cine)
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