miércoles, 4 de septiembre de 2013

Crítica de "Dolor y Dinero"


Dolor y Dinero es un film dirigido por un hombre tan absolutamente enamorado del material que inevitablemente comienzo a olvidarme de sus defectos. Es uno de los films más apasionados procedentes de un director estadounidense que he visto en bastante tiempo. Y en el caso particular de Bay es además su película más interesante a nivel temático y la primera de toda su carrera en la que ha reorganizado sus prioridades, anteponiendo su persona privada por delante del animador. Los problemas del film se atribuyen sencillamente a que ese cambio de marchas es increíblemente difícil, tan difícil como es sobrepasar a Bay en su especialidad, de la que aquí vive alejado. Tampoco demasiado, pero sí lo suficiente como para no poner al film en el mismo saco que al resto.

Y es extraño ver a Bay en estos términos. Sus mayores problemas tienen que ver a la hora de controlar el ritmo del film, porque por primera vez no tiene masivas escenas de acción que acudan a salvarle el culo. Por ello, quizás podría haber sido más corta y tiene tendencia a sobrecompensar las caídas de interés con exceso de carnicería en lugar de napalm (cosa que, por cierto, no me importó en absoluto). Esto nos da a entender que este Bay se mueve entre extremos y más que pulir defectos se dedica a equilibrarlos con virtudes: su maníaca forma de entender la realidad (sus protagonistas son atropellados, achicharrados, apaleados) y su apego por el carisma de los actores por encima de su técnica. Más que confiar en el talento interpretativo de Wahlberg y Johnson, confía en sus personalidades. Punto a favor para Don Cacharros.


Por otro lado, otros defectos de fábrica siguen ahí: su desprecio total hacia secundarios que no se llamen Ed Harris. Y en un film donde los personajes femeninos juegan cierto papel, su habitual falta, ejem, de desafecto por la personalidad femenina canta bastante. Por un lado, Dolor y Dinero nos presenta a la rubia idiota más idiota de la historia de las rubias idiotas. Por otro, presenta un avance en forma de Rebel Wilson ya que más o menos medio evoluciona hacia lo que se podría describir como un ser mínimamente sensible conforme avanza el film. En fin. Roma no se construyó en un día.

Lo demás sigue ahí: la hipersaturación de los colores, la cámara inclinada hasta que el objetivo se coma el suelo, la omnipresente banda sonora (aunque aquí Jablonsky hace maravillas con un precioso y sencillísimo punteo de guitarra que vale para cualquier ocasión), pero casi ningún rastro de las habilidades (los megaplanos de destrucción a cámara superlenta, por ejemplo) a las que recurre en sus tradicionales secuencias de acción. A un nivel de impacto visual, Bay tiene aquí el problema de que solo puede funcionar en tercera. Esa marcha “de transición” que en sus films previos empleaba para llevarnos de bombazo a bombazo es, como comprenderéis, muy limitada para contarnos un thriller de humor negro. Y la ausencia de flexibilidad se nota. No hay ninguna jerarquía entre las escenas, porque todas están rodadas con el mismo ritmo, ya sea una discusión laboral o un asalto del SWAT.

Afortunadamente, el reparto responde, y la pasión también. Dolor y Dinero te cuenta que el dinero consigue que “importes”. Es un símbolo de realización personal y es una herramienta imprescindible para dejar tu huella en la vida. Daniel Lugo tiene un sueño: ser alguien. En el mundo de Bay, ello equivale a tener dinero. Cuando Lugo, monitor de fitness y devoto de la religión del culturismo, recibe como cliente a Victor Kershaw, un millionario increíblemente gilipollas, se le aparece la Virgen. Su plan consiste en secuestrar al fulano y torturarlo hasta que le entregue todo su dinero. Por supuesto, ni nada garantiza que el plan salga como estaba previsto, ni nada garantiza que tanto Lugo como sus dos compañeros de fechorías no vayan a repetir la jugada, sabiendo que una vez empiezas a gastar, no hay quien te pare.

Es un terceto de criminales pero Wahlberg y The Rock llevan el peso del grupo y de la película en general. Se da la circunstancia de que es, sin discusión, el mejor papel de la carrera de Johnson y, ya más discutible pero lo digo igual, la mejor interpretación de Wahlberg desde Boogie Nights y os juro que no exagero. Tiene que ver con los actores pero también tiene que ver con los personajes, un trío de cretinos con una sorprendente habilidad para disfrazar decisiones catastróficas en forma de planes maestros que ejecutan gracias a una moral más dura que la del Alcoyano. Bay quizás comparte con ellos más de un rasgo en común. Y los adora por ello.


En el caso de Lugo, no importa los reveses que sufre, no importa cómo el mundo a su alrededor le recuerda constantemente que es un ser increíblemente cortito: es un devoto del fitness y la disciplina del fitness le da su energía para perseverar, y para ignorar lo que todo el mundo termina dando por sabido en los minutos finales del film. Pero es sorprendente como Wahlberg le proporciona constantemente matices de ingenuidad, voluntad e inocencia. Es el mismo enfoque que le da Johnson, actor de tremendo carisma, quien convierte a Paul Doyle –un “born-again” ex drogadicto con tiempo en prisión– en un simpático imbécil incapaz de reconciliar (y mira que lo intenta) sus dudas éticas sobre sus crimenes con su pasión desmedida por las drogas y las rubias. El actor tiene al personaje que más interactúa con Kershaw y gracias al extraordinario secundario que es Shalhoub, que le ayuda en todo momento, Johnson consigue finalmente configurar su personaje a lo largo de sus conversaciones.

Estoy bastante seguro de que Dolor y Dinero habría sido mucho peor película de no haber puesto Bay su corazón en su mano. Es una lástima que vayamos a tardar tanto en volver a ver esta faceta del director, nuevas oportunidades para que descubra y pula su narración más allá de las detonaciones. Para que investigue mundos más allá de su Ferrari. Para ser un film que habla sobre el poder del dinero, Bay (uno de los cineastas con mayor media presupuestaria de la historia del cine) descubre que las cosas más bonitas, a veces, son las más baratas, y me gustaría ver un segundo esfuerzo en este sentido.

Autor: Rafa Martín (lashorasperdidas)

Taquilla España (30 Ago.- 1 Sep.): No hay coronas para tantas princesas


El veranito se acaba, para desgracia de unos y alegría de otros, y los principales estudios americanos (incluyendo eOne, que por su origen canadiense no deja de ser americano) se han vuelto locos estrenando masivamente hasta 5 películas, y en un mercado como el español es imposible que 5 lanzamientos en más de 200 salas triunfen. Un fin de semana de muchísimos estrenos y cifras muy bajas.

1-Epic: el reino secreto (Fox) 1,096 millones de €

2-El llanero solitario (Disney) 790.288 €

3-Elysium (Sony) 666.860 €

4-Cazadores de sombras: Ciudad de hueso (eOne) 630.114 €

5-Dolor y dinero (Paramount) 582.991 €

6-Aviones (Disney) 316.323 €

7-Guerra Mundial Z (Paramount) 316.294 €

8-One Direction: This is us (Sony) 295.062 €

9-Ahora me ves (eOne) 242.371 €

10-Los pitufos 2 (Sony) 238.727 €

Hispano Fox Film estrenaba la película de animación 'Epic: El mundo secreto' que ha liderado con comodidad todo el fin de semana (fruto de una campaña de visibilidad en televisión y publicidad de exteriores), pero según el provisional de Rentrak España lo hace con solo 1 millón de euros, lo que es muy por debajo de lo recaudado por otras películas de animación fuertes del verano, y es que además de que estamos a fin de mes (¿A quien se le ocurre estrenar una película familiar a final de mes cuando los bolsillos más flojean?) estos días es cuando las familias preparan el regreso a los colegios y demás, si bien es cierto que la película aun puede aprovechar la semana de lunes al jueves al no haber empezado aún los colegios, pero esta será la única semana donde los días de entre semana la ayudarán, a partir de la próxima semana se juega todo a una al fin de semana. Y también pasa que al contrario que en títulos como Monstruos o Gru, este parecía un títulos más bien infantiloide, si aquellos tenían un atractivo adolescente e incluso juvenil, Epic se ha quedado como un título infantil-familiar y ahora a rascar todo lo posible. Que sigo sin entender por que Fox no la estrenó en Mayo junto al estreno internacional. ¿Esperaban repetir la jugada del año pasado con Tadeo Jones? En los tiempos que corren si no tienes a Telecinco-Mediaset detrás difícilmente conseguirás un bombazo en el cine.

eOne estrenaba la que en principio iba a ser la nueva Crepúsculo, 'Cazadores de sombras: Ciudad de Hueso', una fantasía juvenil que reunía los ingredientes que hicieron el fenómeno que fue la saga de Stephenie Meyer, y para ello eOne ha hecho la clásica campaña promoción masiva de tv y publicidad en exteriores y también promoción en redes sociales en general, pero solo consigue unos flojos 630.144 euros, y es que la película llegaba a España muy débil, primero por que los adolescentes apenas van al cine, son muy pocos los adolescentes que van al cine, en ese sentido la película habrá llegado a cierto público juvenil, pero tampoco de forma masiva, y segundo el eco del fracaso en Estados Unidos habrá hecho también lo suyo, así que eso, practicamente se ha quedado con un reducido público juvenil así adolescente, pero poco más, aunque esta película tiene la ventaja de que puede beneficiarse de un par de semanas más de los días de lunes a jueves al no empezar todavía institutos ni universidades. Pero claro, eOne parece ya centrada en el lanzamiento de Riddick.

Paramount estrenaba la nueva película de Michael Bay, la comedia de acción 'Dolor y dinero', que tenía varios alicientes, entre otros el ser el único de tooooodos los estrenos masivos que apuntaba directamente al público adulto y así la ha promocionado Paramount, con una justa presencia en televisión y bastante promoción en internet, buscando también a los que buscasen algo de "cine comercial diferente", parece que la campaña ha ido un poco por esos lares, además la presencia de Mark Whalberg y Dwayne Johnson ya de por si supone un gancho, pero la película solo consigue 582.991 euros, y es que tampoco era un título prioritario para el estudio en España, de hecho, en el pasado American Film Market vendieron la distribución para España, pero ninguna distribuidora la compró, así que el estudio ha cumplido lo justo y necesario con respecto a su estreno en nuestro país. Su futuro se vislumbra poco claro, pues precisamente ahora llega mucha competencia en lo referente a cine comercial adulto, pero claro, Paramount ya no tiene ningún estreno en cines hasta mediados-finales de diciembre, así que igual lucha un poco por mantenerla (y más viendo que Guerra Mundial Z empieza ya a agotarse después de un mes).

Sony Pictures estrenaba la muy esperada por las fans película-documental-concierto de 'One Direction: This is Us', y teniendo en cuenta que el grupo levanta pasiones en España, Sony ha hecho una muy intensa promoción en internet y también en rincones musicales de internet, pero claro que en internet se hable mucho de una cosa NO QUIERE DECIR QUE SEA SINÓNIMO DE ÉXITO, llegaba a muchos cines, las chicas estaban como locas por ver a sus ídolos, todas emocionadas, pero solo consigue un octavo puesto y solo recauda 295.062 euros durante el fin de semana, que sumándole los pases especiales del jueves asciende a un total de 385.273 euros, que (volviendo a la realidad) no son malas cifras de todo para el tipo de película que es (y el público limitado que tiene, que no os engañen con eso de que las tiendas de One Direction se petaban de chavalas). La Sony la estrenaba solo en Digital (de hecho, me consta que en ningún solo país a nivel mundial se ha estrenado en 35, ha sido un lanzamiento mundial exclusivo en digital) y no le han dado promoción masiva, conscientes quizá de que el efecto fanbase iba a ser "el calentón" del primer día (el sábado y el domingo ni se la vio por el Top 10). Ahora la película ha cumplido y rápidamente ira desapareciendo de los cines, de hecho Sony España ya lleva un par de días con una muy intensa promoción de Asalto al poder, dejando a la boyband abandonada a su suerte. No obstante, como he mencionado cumple para lo que es la película y su público.

Universal estrenaba la que pensaban iba a ser una película referente para el público masculino adolescente y juvenil, 'Kick-Ass 2, con un par', pero se ha metido tal ostia (bueno, le han repartido ostias al Kick Ass en cuestión) que ha conseguido ser el mayor fracaso comercial del verano, más de 200 salas y ni se mete en el Top 10, pero es que vamos a ver, una película que hace 3 años se metió la ostia padre, ¿porque iba a tener su secuela éxito en un mercado como España? Recauda solo 235.001 euros (lo de ese euro no es coña, así lo pone en el Fotogramas), Kick Ass es un personaje que casi no interesa en España, solo a unos cuantos aficionados al comic, y teniendo un público tan reducido tendrían que haber hecho claramente un estreno técnico, y aun así Universal apostó fuerte por ella, ha tenido una promoción en televisión notable y en internet también, pero nada, FRACASO ABSOLUTO, ahora los cines que la mantengan será o por que son cines sin digitalizar y necesitan relleno de 35 o porque Universal podría chantajearles en plan: "Mantenéis Kick Ass otra semana o no os pasamos nuevos estrenos". El pan de cada día cuando se trata de las majors, os lo digo yo que he trabajado para una exhibidora.

Vértigo estrenaba una de sus apuestas fuertes del año, la prestigiosa película 'Mud', que llegaba a 70 cines y con buena visiblidad por parte de Vértigo, publicidad en exterores y una buena campaña de promoción en internet, la película consigue uno de los mejores resultados para la distribuidora de esta temporada: 140.709 euros, que en casi 200 salas menos esta a casi solo 100.000 euros de distancia de Kick Ass. Se trata de una película muy aclamada por la crítica, destacando mucho la trama, la interpretación de Matthew Mcconaughey, el buen sabor de boca que está dejando al público más cinéfilo, lo que se traduce en un rápido boca-oreja, es una de esas películas independientes que suelen tener buenos resultados y buen mantenimiento en España y Vértigo ha sabido trabajarsela muy buen (cosa rara en ellos, por otra parte). Es fácil que pueda presentar buenos manteniemientos aunque estamos en septiembre y se presenta el mes movido así que hay muchas sorpresas, pero no obstante la película en su versión digital está en muy buenos cines.

Y pese a que no tenemos datos del estreno de 'The Act of Killing', no quiero dejar pasar la ocasión de felicitar a la distribuidora Avalon por el excelente trabajo de promoción que han hecho con este documental, el documental es un tipo de cine difícil de venderse en España, pero la distribuidora le ha dado una promoción por internet acercándola a todo tipo de público cinéfilo, y es que Avalon se trabaja excelentemente todos sus lanzamientos sea el tipo de película que sea.

Y quiero destacar para acabar dos noticias de exhibición: por una parte el triste cierre de los Cines Marta en la población asturiana de Avilés, se trata del último cine urbano de Asturias, que eran de 4 salas y que el lunes hacían sus últimas sesiones, aunque en la página de Facebook en contra de dicho cierre ya hablan de hacer una cooperativa (estilo Cineciutat) para en un futuro no muy lejano rescatar esos cines, os dejo su web: https://www.facebook.com/noalcierredeloscinesmarta?fref=ts

Y también destacar que hoy en el periódico Información ha salido la noticia de que en Alicante reabrirán los cines del centro comercial Panoramis, que Cinesa cerró en febrero de 2012, se trata de un complejo céntrico situado en un centro comercial junto al puerto de la ciudad, era de unos los complejos malditos de Cinesa, pero la promotora del Puerto Deportivo junto con otra empresa reabrirán los cines con precios bajos en la entradas a 4,95 euros la entrada además de haber reformado los cines en sí (más de un año abandonado se haría de notar). Con una reapertura así y precios asequibles les deseo la mayor de las suertes y ojala les funcione bien el modelo. Aquí os dejo la noticia: http://www.diarioinformacion.com/cultura/2013/09/04/cines-panoramis-reabren-entradas-low/1411696.html

Autor: spitir (El Séptimo Arte)

Vía: Fotogramas

martes, 3 de septiembre de 2013

Cazadores de Sombras: Ciudad de Hueso

Ya lo hemos comentado muchas veces, pero con la desaparición de Harry Potter y Crepúsculo del panorama cinematográfico se ha abierto una vacante para la aventura fantástica juvenil. Más bien dos vacantes, una para un cine más centrado en la propia aventura y el camino del héroe, espacio que ha ocupado con relativo acierto la saga Los Juegos del Hambre, y otra donde lo esencial es la historia de amor, de corte más romántico, que de momento no ha tenido ningún contendiente serio. Cazadores de Sombras viene a ocupar ese espacio a partir de otra saga literaria de bastante éxito y no lo disimula un ápice.

Cazadores de Sombras (libro) se publica, concretamente, dos años después de la primera entrega literaria de Crepúsculo, ya en plena fiebre vampírica y con la primera película en marcha. No he leído el libro, pero viendo la película y suponiendo que ésta sea coherente con el material original, se nota que aquí ha habido una labor exhaustiva por dar con la fórmula definitiva para el éxito juvenil uniendo, por un lado, la mencionada Crepúsculo, y por otro, la adorada Star Wars. Y cuando hablo de éxito me refiero, por desgracia, al económico.


La historia gira en torno a una chica que, ya cercana a la mayoría de edad, comienza a visualizar un extraño símbolo y a dibujarlo constantemente, un símbolo que no es sino el primer síntoma de que ella es sensible a un mundo sobrenatural oculto a ojos nuestros, vulgares mortales (a los que se da otra denominación étnica despectiva a lo Harry Potter). Que ella revele esa sensibilidad desata el interés de de un grupo de cazadores de sombras (sobre todo de uno de ellos), herederos de un linaje destinado a mantener un equilibrio entre las fuerzas del bien y del mal. El amor surgirá entre la intrépida muchacha y el famélico y andrógino guerrero. Sin querer destripar la trama en exceso, digamos que se mantiene el tono romántico lleno de criaturas mitológicas al estilo Stephenie Meyer (vampiros y hombres lobo están presentes) y que poco a poco va incluyendo un cantosísimo desarrollo de los acontecimientos calcado a la principal trama de Star Wars.

Esto no tiene por qué ser malo si se hace bien. Hoy día no hay narración que no esté influenciada o conscientemente inspirada en otra anterior o en ciertos arquetipos universales. Pero los referentes hay que manejarlos con cierto cuidado, buen gusto y, por qué no decirlo, respeto. Aquí, esa nada velada referencia al universo de George Lucas es excesivamente obvia, tanto en el conflicto principal como en la forma de revelarlo. Una falta de cuidado debida, quizás, al hecho de que el público al que va dirigida la película ya tenga Star Wars como una cosa “de viejos” que ni siquiera han visto. Es algo que pasa en todas las generaciones pero, como digo, inspirarse o incluso copiar también requiere de buen gusto y esfuerzo. Aquí hay momentos donde ambos aspectos escasean de forma alarmante.

Pero ese acomodo creativo no afecta sólo al calco, sino que se nota también en la dejadez a la hora de construir ciertas escenas. No descubro nada si digo que en esta peli hay beso. El beso. Pero esa escena, que debería ser romántica, espectacular y, por qué no, erótica, está tan llena de clichés ñoños que acaba pareciendo una parodia. Ahí va: Mientras bajan una escalera de caracol de hierro forjado en un jardín espectacular se da un “que te beso, pero me contengo, pero ahora te como la boca hasta relamer tus paluegos más profundos” muy lamentable, seguido de ojitos de cordero apasionado, flores mágicas que se abren justo en ese momento y riego artificial que empapa a los amantes mientras hacen “jijiji” “jojojo” (metáfora de “la tengo gorda como el muslo de un chiquillo”). Todo ello culminado con la balada rockera emo más chunga disponible. En serio, había risas en la sala.


Sin ser tan descarado otras muchas escenas recurren a lo fácil, muchos momentos se resuelven por oportunas casualidades y determinados momentos inquietantes son obviados por los personajes por motivos que sólo Dios sabe (cierta mordedura de vampiro que aparece por ahí).

Y debo decir que es una pena porque el arranque de la película, aunque no sea muy novedoso, al menos es digno y eficaz. La presentación de los personajes no está mal, especialmente una protagonista cuyo tratamiento huye bastante del estereotipo de heroína blandengue visto tanto en la saga Crepúsculo como en The Host. Lo que mueve a la protagonista no es el amor por un hombre, sin que tampoco haya necesidad de obviarlo. Pero cuando llegamos al antagonista y los secundarios, y eso que en la película se han esforzado por escoger un muy digno casting (Jonathan Rhys Meyers, Lena Headey o Jared Harris están en el reparto), vuelve la flojera.

La sensación es la de otra oportunidad perdida de hacer del cine fantástico y de corte romántico algo digno y reivindicable, que no parezca siempre un producto prefabricado para adolescentes poco exigentes. Quizás se puede decir que no es víctima de desarrollos delirantes como si pasaba en Crepúsculo (si bien ese era un aliciente para que los abochornados la disfrutasen como comedia involuntaria, que no es poco), pero hay que reconocer, después de tanto mencionarla, que carece de la personalidad de ésta porque, delirante o no, Crepúsculo ha sido el referente y las demás las imitadoras. Stephenie Meyer, quizás como Michael Bay, ha conseguido hacer llegar la autoría al terreno de lo hortera, hacer identificable su sello personal en un contexto de literatura y cine aparentemente prefabricados y de consumo descerebrado. Ahí queda eso.

Autor: Javier Ruiz de Arcuate (lashorasperdidas)

La prisión más segura jamás construida: Tráiler subtítulado en español de 'Plan de escape'


eOne Films ha lanzado el correspondiente tráiler en castellano de 'Plan de escape', cinta de acción en la que Sylvester Stallone y Arnold Schwarzenegger vuelven a compartir protagonismo. Dirigida por Mikael Håfström, su argumento gira en torno a Ray Breslin (Stallone), un experto en seguridad que acaba siendo encarcelado en una prisión de máxima seguridad en cuyo diseño y construcción colaboró, y de la que no tardará en querer escapar... a ser posible con la ayuda del carismático Church (Schwarzenegger), uno de los presos más influyentes del penal. Su estreno en nuestro país el próximo 11 de octubre.


Autor: wanchope (El Séptimo Arte)

Vía: eoneFilms

'Dolor y dinero', la última locura de Michael Bay


Se tiende mucho a la exageración a la hora de hablar de la obra cinematográfica de Michael Bay, ya sea para encumbrarlo como un Dios del cine de puro entretenimiento o para ponerlo a caer de un burro por su inconfundible estilo en la puesta en escena de sus películas en general y de las escenas de acción en particular. Ha llegado un punto en el que parece que no hay espacio para las voces intermedias o que éstas tienen que limitarse a salvar un par de títulos concretos dentro de su filmografía y echar tierra sobre el resto cuando, guste más o menos, Michael Bay es uno de los directores más coherentes que hay en Hollywood. Quiere dar espectáculo al público y todo vale para conseguirlo.

Desde que debutase en 1995 con la entretenida ‘Dos policías rebeldes’ (‘Bad Boys’), su carrera ha sido un ejemplo de cine para las masas, tanto para lo bueno como para lo malo. Ya en la reivindicable ‘La isla’ (‘The Island’, 2005) demostró que era capaz de hacer algo diferente, pero la necesidad de convertirla en un gran entretenimiento acabó lastrando sus posibilidades artísticas y causando el mayor —y único— fracaso económico de su carrera. Con ‘Dolor y dinero’ (‘Pain & Gain’, 2013) parece haber aprendido la lección, ya que apenas ha necesitado 26 millones de dólares —dos menos que ‘Riddick’ (id, David Twohy, 2013) cuando ésta es un ejemplo de contención presupuestaria— para sacarla adelante, pero, por desgracia, Bay no ha sabido extraer bien el jugo de este inusual relato basado en hechos reales.

El sueño americano de ‘Dolor y dinero’


‘Dolor y dinero’ es la segunda película de Michael Bay que menos dinero ha recaudado en Estados Unidos y eso que ha contado en su reparto con Mark Wahlberg y Dwayne Johnson, recientemente elegidos como dos de los cinco actores mejor pagados de Hollywood sin que eso afectase en demasía al presupuesto, ¿qué es entonces lo que ha pasado? Sencillo, Michael Bay no ha optado por un tema complaciente para todo tipo de espectadores, sino que ha atacado de lleno el absurdo sueño americano, ése que puede incitarte a hacer lo que sea por conseguir lo que se supone que debes tener, te lo hayas ganado o no.

Mi compañero Alberto ya mencionaba el parecido del tipo de personajes utilizados por ‘Dolor y dinero’ con el cine de los hermanos Coen, pero a mí me gustaría ir un paso más allá y decir que estamos ante una película que se parecería bastante a ‘Quemar después de leer’ (‘Burn After Reading’, Joel y Ethan Coen, 2008) si ésta hubiese sido dirigida por el ya fallecido Tony Scott y hubiese contado con un guión de uno de los múltiples guionistas de blockbusters que pululan por Hollywood. Este cóctel explosivo es resuelto con particular ingenio por Michael Bay sin en ningún momento dejar de lado sus excesos formales, un recurso que resulta refrescante y divertido durante su primera hora de metraje, pero que luego se convierte en reiterativo y acaba hundiéndose cuando el guión de Christopher Markus y Stephen McFeely se queda sin ases en la manga con los que enmascarar las limitaciones del material de partida.

Dos mitades muy diferenciadas


Bay ha optado por seguir fiel a su estilo en lo referente a la utilización de la cámara, el mismo que en algunas películas oscila entre lo mareante y el no poder enterarnos de nada de lo que está pasando durante las escenas de acción, pero que aquí funciona bastante bien, o al menos lo hace durante la primera hora de metraje. A estas alturas ya sabréis casi todos que ‘Dolor y dinero’ está basado en un alucinante caso real, lo que permite al director de ‘La roca’ (‘The Rock’, 1996), aún hoy su mejor película, contar con un material de partida más jugoso de lo habitual en su obra, sobre el cual ofrece un acercamiento en el que hay espacio para la ironía, tanto sobre lo que se está contando como hacia su labor como director, pero en todo hay un momento en el que acaba saturando.

Son tres los grandes protagonistas de la función, pero es Dwayne Johnson el que más fortalecido sale, ya que sus dudas morales durante el secuestro y posterior tortura acaban convirtiéndose en pepitas de oro cómicas. Esto además sirve para equilibrar una propuesta en la que no hay cortapisas a la hora de mostrar la violencia, ya que su contenido presupuesto es lo que ha permitido una calificación por edades R en Estados Unidos, es decir, libertad casi total para enseñar lo que le venga en gana a Michael Bay —no me extrañaría que incluso algún puritano se escandalizara y hable de ‘Dolor y dinero’ como una glorificación de la violencia—. Por lo demás, el plan trazado por un más que correcto Mark Wahlberg, inspirado por una breve aparición de Ken Jeong que debería haber dado mucho más de sí, y ver cómo éste se va desarrollando de forma muy diferente a lo esperado —tronchantes los intentos fallidos de secuestro— es muy efectivo.


No voy a descubrir a nadie el estilo de puesta en escena de Michael Bay, pero, quizá por la contención presupuestaria o tal vez porque es esto lo que él realmente disfruta, en ‘Dolor y dinero’ opta por la diversión, incidiendo en sus recursos habituales sin su tendencia a llevarlo más allá del límite. También recurre a un acabado visual con unos colores muy cálidos y potentes e incluso se permite ciertas filigranas hasta ahora inéditas en su obra para potenciar mínimamente el verismo de ciertas situaciones. Por desgracia, el toque Bay se agota una vez alcanza una de sus mayores cimas en la película —el plano detalle del neumático— y de ahí en adelante lo único que consigue es ser reiterativo en sus excesos, algo que no será del gusto de todos.

Puede sonar contradictorio el alabar una puesta en escena peculiar para luego echarla por tierra, pero es que Bay comete el error de encariñarse demasiado con sus personajes sin que esto aporta nada especialmente motivador, llegando a hacerse incluso molesto de ver en las subtramas dedicadas al personaje de Anthony Mackie y algo cansino en los coqueteos con la droga de Dwayne Johnson. Lo ideal hubiera sido limitar su importancia, recortando así al menos 20 minutos de metraje, y centrarse en la investigación liderada por el siempre eficiente Ed Harris. Al no hacerlo se transmite una sensación de ir a la deriva que fuerza nuestra desconexión hacia lo que sucede en pantalla, importándonos ya muy poco su inevitable destino final, algo ya evidente desde su primera escena, donde Bay ya hace gala de su querencia por el ralentí, donde damos un salto en el tiempo para ver cómo se llegó a esa situación.

La estupidez de los protagonistas y en especial del personaje interpretado por Mark Wahlberg también acaba haciendo mella una vez que el humor se esfuma y lo único que queda es la triste y dura realidad, por no hablar del innecesario aceleramiento por el que opta Bay durante el tramo final, algo que se intenta enmascarar potenciando aún más sus recursos de puesta en escena. Sin embargo, ya es tarde para recuperar nuestra atención por mucha sensación —no hay dinero para más— de acción sin freno que Bay quiera imprimir al relato. Mi novia decidió rebautizarla como ‘Sopor y dinero’ por culpa de todo esto, y no tengo apenas motivos para estar en desacuerdo.


Es una lástima que ‘Dolor y dinero’ sea una película tan desigual, ya que es muy entretenida durante su primera hora, en especial gracias a la divertida presencia de Dwayne Johnson, pero durante la segunda llega a hacerse pesada, repetitiva y transmite una molesta sensación de estar alargando la historia porque Michael Bay no sabe o no quiere decir antes adiós al trío protagonista. Aún hay detalles cachondos —el rótulo recordándonos que lo que estamos viendo sigue teniendo raíces en la realidad—, pero son pocos y para nada evitan que llegue a hacerse aburrida por momentos, un pecado imperdonable en toda película, pero aún más en una como la que ahora nos ocupa.

Autor: Mikel Zorrilla (Blog de cine)

 

'Cincuenta sombras de Grey' ya tiene protagonistas


Hay que remontarse al 2012 para encontrar los orígenes del salto a la gran pantalla de ‘Cincuenta sombras de Grey‘, la célebre novela de E.L. James que funciona como primera entrega de la trilogía erótica más famosa de los últimos años —¿y de todos los tiempos?—. Universal y Focus Features se han tomado con calma su desarrollo, dando suficiente tiempo para elaborar el guión, pero ha llegado la hora de acelerar el proceso, ya que acaba de anunciarse que Dakota Johnson va a ser Anastasia Steele y Charlie Hunnam el singular Christian Grey en esta adaptación cinematográfica que será dirigida por Sam Taylor-Johnson.

Charlie Hunnam seguro que os sonará a la mayoría por haber sido el protagonista de ‘Pacific Rim‘ (id, Guillermo del Toro, 2013), un enorme éxito en China, pero que no ha respondido a las expectativas creadas en el resto del planeta. Se comentó que Hunnam rechazó el papel de Christian Grey hace unas semanas, pero ha acabado reconsiderando su decisión. Por su parte, Dakota Johnson ha sido una de las múltiples actrices asociadas al personaje de Anastasia Steele, pero se ve que han querido asegurarse antes la presencia de Hunnam antes de confirmar el fichaje de la hija de Melanie Griffith y Don Johnson, a la cual hemos podido ver en cintas como ‘La red social‘ (‘The Social Network’, David Fincher, 2010) o ‘Infiltrados en clase‘ (‘21 Jump Street’, Phil Lord y Chris Miller, 2012).

La carrera de Hunnam y Johnson cambió para siempre en el momento en el que aceptaron protagonizar la historia de una joven que desarrolla una inusual relación con un multimillonario con una gran debilidad: el sadomasoquismo. Si acaba siendo un fracaso, lo más seguro es que caigan rápidamente en el olvido —¿se acuerda aún alguien de Elizabeth Berkley?—, mientras que si el éxito de la película se asemeja o incluso supera al de la novela, serán lanzados al estrellato. Sea como sea, preparaos para una avalancha de novedades de aquí en adelante, ya que la curiosidad hacia ‘Cincuenta sombras de Grey’ se disparará hasta límites similares a los de La saga Crepúsculo.

Autor: Mikel Zorrilla (Blog de cine)

Vía: Telegraph

lunes, 2 de septiembre de 2013

Crítica de "Mud"


En el año 2011 el realizador Jeff Nichols se convirtió en una de las revelaciones del Festival de Cannes con Take Shelter que se llevó el premio de la Semana de la Crítica. Un año después optaría a la Palma de Oro con Mud, que aunque fuese muy bien recibida por la crítica se fue de vacío de La Croisette. Mud, una producción que ha costado diez millones de dólares, ha funcionado muy bien en la taquilla gracias al boca a boca y a las excelentes críticas. La distribuidora Lionsgate no erró al retirarla de la campaña del pasado año.

La historia se sitúa en un pueblo de Arkansas. Ellis es un adolescente cuya vida familiar está a punto de romperse, sus padres están al borde de la separación. Su mejor amigo es Neckbone, que está al cuidado de su tío. Un buen día llegan a una pequeña isla situada en el río Mississippi y descubren a un misterioso hombre llamado Mud, que lleva un tiempo escondido en el lugar. Los chavales entablarán una relación con él y se ofrecerán a ayudarle a reencontrarse con su amada Junniper. Lo malo es que Mud es un fugitivo, ha matado a un hombre perteneciente a una adinerada familia que le ha puesto precio a su cabeza.


A diferencia de Take Shelter, Mud es menos ambiciosa y muchísimo más convencional. Aun así es un compendio de muchas cosas, es un drama sureño que nos habla de la pérdida de la inocencia que bebe de la obra de Mark Twain y el cine de Robert Mulligan, la fotografía de Adam Stone es estupenda, es también un western, con personajes violentos salidos de un film de Peckinpah. Pero es sobre todo una historia de amor, y Nichols ha rodado una de las escenas más hermosas que he visto en mucho tiempo. El resultado es sin duda fascinante y no pesa en absoluto su duración que supera las dos horas.

Cuando Matthew McConaughey se dio a conocer con Tiempo de Matar de Joel Schumacher fue bautizado como el cruce entre Marlon Brando y Paul Newman, ya que además de su imponente presencia tenía carisma y se adivinaba cierto talento. Ni es Brando, ni es Newman, ni una mezcla de ambos. Y comparándolo con muchos otros de sus coetáneos ni ha tenido la mejor trayectoria, ni ha tenido complejo de vedette de revista, ni tiene plañideras que sean especialmente pesadas, ni cuando firma sus contratos pone “Oscar Role!”, aunque con Dallas Buyers Club realiza su primer intento. Probablemente McConaughey haya desperdiciado su talento en comedias románticas que sirvieran para el lucimiento de Jennifer Lopez o Kate Hudson, pero en ningún momento ha dejado de ser eficaz. El giro dado a su carrera en los últimos años, desde Lincoln’s Lawyer y sobre todo desde esa bestialidad llamada Killer Joe, obedece a que ha sentado cabeza, se ha casado con la modelo Camila Alves con quien tiene tres hijos, y se ha visto bajando a la segunda B. Tenía que cambiar el chip y lo agradecemos. McConaughey está totalmente convincente en la piel de este hombre que está pagando por los errores del pasado, es más, diría que jamás ha estado mejor.

Pero los verdaderos protagonistas del film están encarnados por Tye Sheridan, al que vimos interpretando a uno de los hijos de El Árbol de la Vida de Terrence Malick, y Jacob Lofland, que con Mud debuta en el mundo de la interpretación. Encontrar a actores adolescentes que sean naturales y convincentes y que no escupan sus diálogos como si fuesen replicantes es bastante difícil y cuando se logra el resultado es espectacular. Sheridan y Lofland no se achantan nada al lado de sus compañeros de reparto, como esa bestia parda llamada Michael Shannon, que aquí hace una aparición menor, Sam Shepard, que siempre mola cuando agarra un rifle, o Joe Don Baker, que llena la pantalla con cada una de sus apariciones.

De no ser por la participación de Matthew McConaughey y sobre todo de Reese Witherspoon, Jeff Nichols habría tenido problemas para llevar Mud a buen puerto. Witherspoon, que debutó en el cine protagonizando Verano en Louisiana de Robert Mulligan, se limita a ser la chica, el detonante de todo el conflicto. Y aunque no chirría en absoluto, la Witherspoon era una actriz con un grandísimo potencial antes de asumir su rol de Novia de América y de ganarse una infinidad de detractores, el personaje bien podría haber sido interpretado por ella, por mi tía Celedonia o por un maniquí de unos grandes almacenes, porque Junniper es la nada, es una mera excusa. Eso sí, la descripción que se hace de ella “hermosa rubia de largas piernas” solamente se entiende si la Witherspoon ha sacado a relucir su mala baba.


Mud es un film hermoso, una de las mejores propuestas cinematográficas de este año y nos confirma a Jeff Nichols como uno de los directores a tener en cuenta.

Autor: Mary Carmen Rodríguez (lashorasperdidas)

'Kick-Ass 2, con un par': KiKas into your Ass


Hará un par de semanas se estreno en los cines 'Aviones', spin off de la franquicia de 'Cars' concebido originalmente para el mercado doméstico. Y ahora se estrena 'Kick-ass 2, con un par', que puede pasar por ser algo parecido, o peor aún si tenemos en cuenta el potencial y expectativas de una y otra. "Del mundo de Kick-Ass" se podría decir nos llega esta pobre derivado que malvive de las sobras de la primera, una rutinaria y perezosa producción que se diría concebida por compromiso e inercia para el mercado doméstico la cual, si tiene alguna posibilidad de sobrevivir, es básicamente por el recuerdo de la primera, de la que no es más que un eco que poco a poco se va apagando hasta quedarse en nada mediado su metraje. A partir de ahí, como si de una de la Marvel hecha por Albert Pyun fuera...

Lo peor de 'Kick-Ass 2' no es tanto que como película sea más bien flojita y muy limitada, a la altura de cualquier videoestreno protagonizado por la sombra de Steven Seagal y similares. Es que como secuela viene a ser bastante mediocre en líneas generales, sin mejorar o aportar nada a su precedente. Segundas partes nunca fueron buenos es un dicho apadrinado, precisamente, por producciones como esta con la que, además, se corre el riesgo de mancillar el nombre de un primer título muy potable, y que sin ser ninguna maravilla al menos sí se dejaba ver con gracia, bastante a ratos, siendo capaz incluso de hacerse un nombre y con un pequeño rincón en el corazón de unos cuantos. Porque puestos a escoger 'Super' es mejor, sí, ¿pero cuantos hay que no conozcan quién es 'Kick-Ass'? Y en cierta manera, con razón.

Cuando uno hace una secuela se espera más de lo mismo, es cierto, pero al mismo tiempo se espera que sea y/o parezca algo distinto, lo suficiente como para resultar a su vez "fresco" de alguna manera. No necesariamente mejor, pero si, especialmente, que no sea sensiblemente inferior. Y sobre todo que tenga una razón de ser más allá de rendir pleitesía al símbolo del dólar... y en ese sentido, o en cualquiera de ellos, 'Kick-Ass 2' fracasa por completo. Pero peor aún, da la sensación de que este fracaso no es más que la consecuencia lógica de un producto que, en apariencia, no pretende ser ni distinto, ni fresco, ni mejor... ni tan siquiera tener una razón para vivir que no sea, lisa y llanamente, aprovecharse del nombre (y los fans) de la primera para sacarse algún dinerillo. O una secuela saca-cuartos, para entendernos, que se hace la graciosa en vez de ser graciosa.

'Kick-Ass 2' parece concebida desde y para el fracaso, sin ambición. Perezosa, anodina, insípida, rutinaria, convencional, plana. Este cruce entre 'El justiciero de la ciudad' y el 'El gran héroe americano' perfectamente podría pasar por un direct-to-video que se vale de una licencia ya conocida para engatusar a los herederos del VHS. Un eco de la primera, como decía anteriormente, y que a medida que avanza empeora antes que mejorar hasta caer en la nada. Las expectativas del comienzo, de las posibilidades de un material con mucho potencial, se ven destrozadas en cuanto se pierde lo último que se pierde, la esperanza, de que en algún momento por fin va a arrancar, de que al final remontará. Siempre ahí, amenazando sin explotar una condición que, a la postre, se acerca más a convertirse en la hermanastra de 'Chicas malas' que en la prima lejana de 'Watchmen'.

'Kick-Ass 2' es la sombra de la primera, de cuyas rentas y/o desechos se alimenta. Una especie de re-edición del 'Capitán América' perpetrado por Albert Pyun en 1990 a la que sólo el posible empuje del cariño hacia sus personajes, que hacen lo que pueden, puede ayudarle a alcanzar la meta aunque sea despojada de dignidad. Claro es que la primera tenía de director de orquesta a Matthew Vaughn, no al mucho más corriente Jeff Wadlow, director de 'Rompiendo las reglas' que aquí no rompe ni una sin saber aportarle gracia a un homónimo impreso que, por otro lado, igualmente dejaba mucho que desear, especialmente de cara a su original. Y es que esa es la clave, este segundo 'Kick-Ass' no tiene gracia. Ni alma. E incluso aburre. Y molesta. Especialmente cuando uno repara en lo buena que podría ser, en el potencial de algunas de las ideas que subyacen en el concepto... Pero no, de igual manera que el Gus Van Sant de 'Jay y Bob el Silencioso contraatacan' sus responsables estaban distraídos contando los billetes.

Autor: Juan Pairet Iglesias (El Séptimo Arte)

Crítica de 'Cazadores de sombras: Ciudad de hueso'


¿Cuántas veces hemos oído hablar de una película como la nueva ‘Crepúsculo’ (‘Twilight’, Catherine Hardwicke, 2008) para que luego ninguna de ellas termine de serlo? Es una buena táctica para llamar la atención del público, pero lo cierto es que las seguidoras de la franquicia —y algún seguidor suelto también habrá— lo eran en gran medida por la trama romántica protagonizada en la gran pantalla por Robert Pattison y Kristen Stewart y replicarla, por absurda y ridícula que a algunos pueda parecernos, es muchísimo más difícil de lo que parece a simple vista.

Habrá quien me quiera matar por hacer esta comparación, pero lo cierto es que lo más parecido que haya logrado triunfar en las taquillas de todo el mundo es ‘Los juegos del hambre’ (‘The Hunger Games’, Gary Ross, 2012), donde es cierto que hay cierta carga de romance, pero en una proporción mucho menor y, en todo caso, como mero telón de fondo. El resto de casos que me vienen a la mente han fracasado con cierto estrépito, siendo ‘Cazadores de sombras: Ciudad de hueso’ poco menos que la última gran oportunidad para romper esa especie de maldición que pesa sobre el salto al cine de estas novelas para jóvenes adultos. Sin embargo, su fracaso ha sido tan o más sonado que el de sus predecesoras y su resultado artístico está a un nivel similar al de otras bobadas con ecos crepusculares.

Un arranque esperanzador


Sería injusto por mi parte atacar de forma indiscriminada a ‘Cazadores de sombras: Ciudad de hueso’ cuando hasta logró entretenerme, el mínimo exigible a toda película, durante, más o menos, sus primeros treinta minutos. Eso sí, esto no se debe a que Jessica Postigo, que ha sido la encargada de adaptar la novela original de Cassandra Clare, haga un gran trabajo sentando las bases de la historia, ya que todo resulta más complicado de lo que debería ser. Por suerte para el espectador, al final todo se reduce a que una joven ha descubierto que algo raro pasa con ella y su madre está implicada de una forma u otra. La verdad no tarda en salir a la luz, y es que Clary forma parte del linaje de cazadores de sombras, una especie de soldados que tienen como misión proteger a la Tierra del ataque de malévolos demonios.

La naturalidad y frescura de Lily Collins es una de las grandes responsables de que el primer acto de la función tenga interés, ya que no es extraño que las heroínas de este tipo de relatos estén a caballo entre lo soso y lo insoportable o, como mínimo, resulten un tanto robóticas a la hora de expresar sus emociones. También ayuda a que es entonces cuando Lena Headey tiene cierto protagonismo, pues se desenvuelve con soltura para dar vida a una madre que no podría ser más diferente que su extraordinaria Cersei Lannister de ‘Juego de Tronos’ (2011-En emisión).

No hay nada nuevo, apabullante visualmente o que destaque por tener ideas interesantes de puesta en escena —Zwart se limita a cumplir el expediente, lo habitual cuando se ficha a un realizador de escaso renombre para lidiar con una franquicia así—, pero es suficientemente llevadero y ligero —he perdido ya la cuenta del número de largometrajes que se hunden en la más absoluta de las miserias por querer ser demasiado intensos con un material de partida que no se presta a ello— para que nos interesemos en lo que está por venir. El problema es que ‘Cazadores de sombras: Ciudad de hueso’ no tarda en venirse abajo en cuanto se alteran levemente sus raíces y la trama de corte fantástico empieza a coger importancia.

El hundimiento de ‘Cazadores de sombras: Ciudad de hueso’


La caída en desgracia de ‘Cazadores de sombras: Ciudad de hueso’ es cuando pasa de ser un aventura juvenil más o menos mejor resuelta a un batiburrillo de géneros en el que a la fuerza hay algún detalle de cierto interés, en especial referidos a temas sexuales —eso sí, no echéis las campanas al vuelo, estamos ante una cinta pura, casta y virginal por mucho que quiera enmascararlo haciendo lucir piernas a Collins—, pero el conjunto es una masa informe que oscila entre el ridículo y el bostezo por parte del espectador, alargándose tanto —¿a santo de qué más de dos horas de metraje para contarnos algo así?— que llega un punto en el que el único deseo por mi parte era que aparecieran los títulos de crédito finales lo antes posible.

Justo es decir que la trama romántica entre Lily Collins, que no tarda demasiado en caer en lo rutinario en este tipo de papeles, y Jamie Campbell Bower, joven promesa que demuestra aquí no merecer ninguna otra gran oportunidad, tiene más peso como sugerencia —el amigo receloso de él, tanto que acaba resultando una redundancia molesta— que en escenas realmente dedicadas a ello —lo que no quiere decir que falte el ya típico meloso momento en un jardín mágico—. Lamentablemente, es más que suficiente para resultar una carga, ya que no tienen la más mínima química en pantalla. De hecho, hay mucha más entre ella y Robert Sheehan, el magnético rebelde sin causa de ‘Misfits’ (2009-En emisión) que abandonó la serie para convertirse en una estrella de cine y ha acabado como pagafantas insustancial.

EL MacGuffin empleado para la parte de acción tampoco dice gran cosa de la inteligencia de los villanos —¿por qué nadie se olió algo así si ya sabían que la madre de la protagonista tenía ese poder?—, mientras que la acumulación de diferentes criaturas —vampiros, hombres lobo, demonios, etc.— parece más una excusa para alargar la historia que un arma para crear un dramatismo in crescendo que derive en un clímax catártico. La realidad es que se van creando obstáculos poco estimulantes para alargar el metraje e introduciendo pequeños giros —más evidente no podía ser quién va a acabar siendo un traidor— que sólo sorprenden un poco cuando Jonathan Rhys Meyers tiene peso en ellos, ya que el protagonista de ‘Match Point’ (id, Woody Allen, 2005) al menos parece divertirse y logra transmitir eso al espectador.


No voy a calificar a ‘Cazadores de sombras: Ciudad de hueso’ como ofensiva y tampoco como un bodrio que merece ser objeto de cuantas bromas a uno se le ocurra, ya que al menos demuestra cierta ambición en la trama fantástica y comprime lo máximo posible los típicos destrozos hacia el apartado romántico de este tipo de producciones. Sin embargo, dos tercios de película podrían calificarse perfectamente como apenas mejor que un desastre y una total agonía para el espectador. No se me ocurre a nadie a quién poder recomendársela, ni tan siquiera a los amantes de La saga Crepúsculo.

Autor: Mikel Zorrilla (Blog de cine)

Taquilla USA: Un documental musical al número uno


Rara vez un documental se hace con el número uno en la taquilla estadounidense, pero aprovechando el bajón de los blockbusters que hay estas semanas, sumando películas esperadas que recaudan menos de lo esperado, ‘One Direction: This is Us’ tiene todas las de ganar. El documental, dirigido por Morgan Spurlock, se centra en el grupo nacido de la unión de cinco concursantes en la edición británica de Factor X y ha arrastrado a todos sus fans a las salas de cine. Tan interesante como mirar una pared. Las críticas no han sido buenas y hasta el siempre tolerante público votante en la IMDb la destroza.


‘No se aceptan devoluciones’ es la ópera prima de Eugenio Derbez, actor muy conocido en México, y que versa sobre un hombre que encuentra un bebé en la puerta de su casa. Dispuesto a encontrar a su madre emprende un viaje hacia Los Ángeles encontrándose con una inesperada sorpresa. Las pocas críticas que hay al respecto la tratan bastante bien, y el público votante se encuentra satisfecho. ¿La veremos algún día por aquí? Efectivamente, es una pregunta retórica.

‘Getaway’ (id, Courtney Solomon, 2013) es la nueva película protagonizada por el incansable Ethan Hawke y que ha sido co-dirigida por el director de fotografía Yaron Levy. Un conductor de coches de carreras deberá emprender una carrera más contra el tiempo y un misterioso villano que ha secuestrado a su mujer y ha instalado cámaras en su coche para poder controlarle. Críticas desastrosas y público votante realmente enfadado.

Autor: Alberto Abuín (Blog de cine)

Vía: IMDb