jueves, 24 de enero de 2013
'El lado bueno de las cosas', en busca de la felicidad
Una de las grandes corrientes de Hollywood de los últimos años es la creación de producciones con un impostado aire indie entre las que cada año suele sobresalir una cuando llega la temporada de premios. La última gran representante de esa estirpe ha sido ‘El lado bueno de las cosas’ (‘Silver Linings Playbook’, David O. Russell, 2012), en cuya promoción no se está teniendo reparos en calificarla como la película con mejor rollo del año al mismo tiempo que recuerda lo doloroso que puede llegar a ser el amor. Esta dualidad la define perfectamente, siendo la fuente de muchas de sus virtudes y defectos.
Lo primero que hay que saber sobre ‘El lado bueno de las cosas’ es que es una comedia romántica, ese subgénero que a menudo nos regala producciones maniqueas únicamente destinadas a aquellos espectadores que gozan de la distorsionada visión del amor que nos ofrece el cine más comercial. Es indiscutible que estamos ante una producción que toma varios elementos que bien podrían aparecer en la próxima cinta protagonizada por Reese Witherspoon, pero David O. Russell no deja que eso canibalice su intentona de ofrecer una visión más natural del amor y el dolor humano.
Russell siempre ha tenido una fama de director conflictivo, siendo especialmente célebre su discusión con Lily Tomlin durante el rodaje de la olvidable ‘Extrañas coincidencias’ (‘I Heart Huckabeess’, 2004), aunque también se dice que llegó a pelearse físicamente con George Clooney mientras grababan el final de ‘Tres reyes’ (‘Three Kings’, 1999). No parece una mera coincidencia entonces que el protagonista de ‘El lado bueno de las cosas’ sea bipolar y sufra terribles accesos de ira, y tampoco que eligiese a Bradley Cooper, ya que el protagonista de ‘Resacón en Las Vegas’ (‘The Hangover’, Todd Phillips, 2009) confesó a Russell que él había pasado por una etapa autodestructiva que ya había dejado atrás, siendo en ese delicado periodo de transición donde ‘El lado bueno de las cosas’ incide con especial agudeza.
Ya era un cineasta caracterizado por personajes – o situaciones- llevados al extremo, pero aquí eso se revela en forma de enfermedad que corre el riesgo de destruir la vida de sus principales protagonistas. La recomposición individual y la peculiar actitud de los personajes es más que suficiente para que el previsible triángulo amoroso que se plantea no resulte algo molesto, sino una etapa clave para alcanzar esa ansiada felicidad. Todo esto queda reflejado de forma directa en una secuencia inicialmente controlada por un renacido Robert De Niro – he perdido la cuenta de los años que hacía desde su última gran actuación-, pero que acaba siendo otro momento más en el que Jennifer Lawrence demuestra su desbordante talento.
La magnética presencia de la protagonista de ‘Winter’s Bone’ (Debra Granik, 2010) está a punto de comerse la película, pero justo es reconocer que Bradley Cooper, un intérprete que había vivido hasta ahora de su presencia más que de sus dotes interpretativas, sabe llevar bien el peso del relato pese a lo frustrante que llega a hacerse que el espectador sepa mucho antes que él sus sentimientos hacia la primera. Es en la relación con su ausente esposa – únicamente hace acto de presencia en el momento más inoportuno y no teniendo más trascendencia que la de incidir en su papel como molestia para el romance verdadero que se nos ha presentado- donde ‘El lado bueno de las cosas’ presenta varias debilidades, ya que sólo consigue enganchar al espectador cuando muestra el dolor del protagonista, siendo totalmente intrascendentes sus intentos por recuperarla. No deja de ser una reaparición de su destructivo pasado que le impide avanzar a él y a la propia película, pero hace desfallecer a una cinta que acierta a la hora de mostrar los procesos para la regeneración de la capacidad de amar a otra persona y los vínculos con tus progenitores.
La otra gran concesión de la película a lo convencional es la ya famosa escena de baile en la que Lawrence da rienda suelta a esa sensualidad que amenazaba con explotar en cualquier momento – hasta entonces lo hacía de forma meramente verbal con su confesión sobre lo que hace para intentar sobrellevar la muerte de su marido- . Se agradece que Russell rehuya los subrayados habituales que podrían haber convertido a ‘El lado bueno de las cosas’ en una comedia romántica del montón con el disfraz de cine indie profundo, pero le falta un poco más de arrojo, tanto formalmente – bastante anodina si lo comparamos con ‘Lincoln’ (Steven Spielberg, 2012), cinta ante la que probablemente sucumba en su lucha por el Oscar- como argumentalmente, donde no todos los apuntes cómicos funcionan igual de bien – sorpresa agradable la presencia de Chris Tucker, eso sí- y la densidad de su reflexión no llega a resultar tan fascinante como se propone.
He de reconocer que nada más ver ‘El lado bueno de las cosas’ la “desprecié” un poco al ver en ella poco más que otra película indie de mentira más o menos bien resuelta, pero lo cierto es que es una buena película, algo lejos de ser mi preferida entre las aspirantes al Oscar de este año, pero con no pocos atractivos – la vibrante presencia de Jennifer Lawrence y el poder ver la mejor actuación de Robert De Niro en muchos años son los más llamativos, pero no los únicos- que justifican su visionado y el prestigio que ha conseguido.
'Lincoln', el padre de Estados Unidos
Steven Spielberg es uno de los realizadores más importantes del cine moderno, dotando siempre a sus películas de su sello personal, una inconfundible mezcla de gran conocimiento del cine de puro entretenimiento con un acabado artístico que para sí quisieran la gran mayoría de directores de Hollywood. Eso no quiere decir que a lo largo de su carrera no haya cometido varios errores, ya sea motivado por aspectos comerciales – la cuarta entrega de las aventuras de Indiana Jones- o inquietudes más personales – la vulgar ‘Amistad’ (1997)-, pero la tónica dominante de los últimos años ha sido la de ir regalándonos buenas películas con chispazos ocasionales de auténtica genialidad y, de vez en cuando, sacando adelante largometrajes prácticamente redondos en los que hace honor a su título honorífico de Rey Midas de Hollywood. Este pasado viernes llegaba a España ‘Lincoln’ (2012), su aproximación a la figura de uno de los presidentes clave de la historia de Estados Unidos en la que Spielberg vuelve a desplegar lo mejor de sí mismo.
Es evidente que la historia siempre la escriben los vencedores, quedando el dibujo completo de lo realmente sucedido reducido a investigadores de lo sucedido que tienen que luchar contra la falta de interés de los organismos oficiales. Para algunos ya es una limitación suficiente como para que Tony Kushner coja el libro de Doris Kearns Goodwin y cambie cosas a su antojo no sólo para enaltecer la figura mesiánica de Abraham Lincoln, sino también para acercarlo a Obama en sus intentos de salvar una nación enferma. La abolición de la esclavitud frente a la recuperación de la crisis económica que amenaza con destruir el odioso sistema capitalista, pero hay muchos puntos oscuros para conseguir el bien común y eso es algo que Kushner y Spielberg prácticamente desprecian en una decisión que no daña para nada el resultado final, ya que su objetivo no es el verismo histórico de ‘Lincoln’.
El Lincoln de Spielberg es una figura paterna para Estados Unidos del mismo modo que lo era el Nelson Mandela de Clint Eastwood en ‘Invictus’ (2009), pero la forma de retratarlo difiere sobremanera: Lincoln es un padre preocupado dispuesto a lo que sea por imponer sus métodos y acabar con la esclavitud en Estados Unidos, mientras que Mandela funcionaba más como un progenitor distendido que confiaba en sus más cercanos para romper la barrera racial en Sudáfrica. Su objetivo tienes raíces muy similares, pero Eastwood apostaba por el poder integrador del deporte como eje del relato, mientras que Spielberg prefiere confiar en una apariencia de drama histórico de corte más académico, aunque evitando caer en los excesos trascendentales o los maniqueísmos que asolan a muchas propuestas de este corte.
El abultado metraje de ‘Lincoln’ es uno de los grandes miedos de muchos a la hora de encarar su visionado, pero el fluido ritmo del que Spielberg dota al relato atrapa a un espectador al que controla sin caer en la manipulación, pasando del dramatismo más feroz a la comedia más liviana – intachables las escenas del trío liderado por James Spader- con indiscutible brillantez. Poco importa que todos sepamos que Lincoln consiguió abolir la esclavitud, ya que los mecanismos utilizados por Kushner y Spielberg consiguen elevar a la altura de la épica una simple votación política que en primera instancia parecía condenada a resultar repetitiva incluso en sus propios giros de guión – la solicitud al protagonista de que avale algo que sabe falso- . Es en este tramo final cuando hace acto de presencia el Spielberg más popular para engatusarnos y celebrar como nuestra la victoria personal del protagonista.
Sería imperdonable olvidar el brillante trabajo técnico de muchos de los colaboradores de Spielberg, pero sobre todo en el caso de Janusz Kaminski en la iluminación, aprovechando al máximo los contrastes para incidir en la fuerza mesiánica de Lincoln en sus escenas más íntimas – pienso sobre todo en la resolución de varias de las que comparte con su esposa- y dando vigor al conjunto. Spielberg, sabedor de contar con un equipo de primera, se atreve a abordar tramas de importancia de una forma un tanto minoritaria, restando esto un poco de empaque al conjunto. Y es que el Lincoln padre de familia es un personaje menos poderoso que su rol como salvador de su patria, pero estos detalles resultan esenciales para dar más relieve al personaje de un Daniel Day-Lewis merecedor de todos los premios habidos y por haber por su actuación aquí. Y es que su fuerza como orador – atención a la estupenda secuencia inicial- se resquebraja cuando tenía que lidiar con los suyos, también heridos – su hijo fallecido- y en peligro de descomposición – un desaprovechado Joseph Gordon-Levitt empeñado en alistarse al ejército que lidera su padre-, pero aquí es más débil, algo que se remarca a través de ciertos excesos dramáticos por parte de Sally Field que no siempre están resueltos con fortuna.
Llama la atención la oposición entre el acercamiento casi divino a la figura de Lincoln y que Spielberg no recurra a él como eje de todas las secuencias, siendo éste uno de sus mayores aciertos, ya que permite al espectador respirar un poco y conocer también otros detalles de interés, la mayor parte de ella gracias a un sentido Tommy Lee Jones. No deja de ser un personaje utilizado para matizar el caso real, ya que ‘Lincoln’ nos recuerda que los cambios han de ser progresivos para ser posibles dentro de los cauces habituales y que los excesos condenan a toda buena idea al fracaso más absoluto. Es por aquí por donde se justifican prácticas censurables en la vida real como la corrupción o el riesgo de sacrificar vidas de inocentes para salirse con la suya, una muestra de picardía que, al igual que su propia familia, ayuda a mantener a Lincoln con los pies en el suelo. No seré yo el que celebré el saltarse la ley a la torera, pero nada hubiera cambiado si todo hubiera seguido los cauces de la normalidad establecida. Lincoln es un héroe, seguramente mucho menos puro que el que nos propone Spielberg, pero cada uno siempre tendrá a destacar unos recuerdos sobre otros y ‘Lincoln’ no es más que un ejemplo de discriminación interesada como base para una gran película que también funciona a las mil maravillas como entretenimiento.
Estamos pues ante un estupendo largometraje que no tiene tanto interés en ofrecer una visión histórica certera como de indagar en la figura de Abraham Lincoln como referencia paterna de un país en proceso de autodestrucción. La portentosa actuación de Daniel Day-Lewis sirve como eje para que Spielberg nos ofrezca un fascinante – e impecable técnicamente- relato en el que no cae en el error de querer ser demasiado trascendental, pues no le tiembla el pulso para aplicar varias soluciones más propias de una producción de puro entretenimiento. Hay fallos menores – algún personaje queda un poco perdido en la grandeza de la propuesta- y la falta de verosimilitud histórica puede molestar a los puristas en la materia, pero ‘Lincoln’ es un ejemplo de brillantez cinematográfica – aún dudo si por encima o no de la que era hasta ahora mi favorita personal para los próximos Oscar-, y eso siempre será lo más importante al hablar de una película que conflictos menores como sus logros como adaptación o las inútiles discusiones sobre su ideología.
Autor: Mikel Zorrilla (Blog de cine)
Taquilla española | Tarantino derrota a Spielberg
Quentin Tarantino ha logrado el número uno de la taquilla española con su nuevo trabajo, ‘Django desencadenado’ (‘Django Unchained’, 2012), la misma semana en la que se estrenaba lo último de Steven Spielberg, ‘Lincoln’ (2012) —curiosamente, dos películas que hablan de la esclavitud en Estados Unidos—. Dos potentes novedades que han conseguido un aumento de la venta de entradas del 20% con respecto a la semana anterior.
El polémico western protagonizado por Jamie Foxx ha recaudado más de dos millones y medio de euros en 541 pantallas, logrando un excelente promedio de 4.727€; es un 12% menos de lo que consiguió ‘Malditos bastardos’ (‘Inglourious Basterds’, 2009) pero esa vez Tarantino competía con el camino más despejado. En cuanto al drama con Daniel Day-Lewis, gran favorito en la próxima edición de los Oscar con 12 nominaciones, contaba con 406 salas a su disposición y se tiene que conformar con la segunda plaza tras sumar 1,65 millones (una media de 4.078€); es un 20% más de lo que hizo ‘War Horse: Caballo de batalla’ (‘War Horse’, 2011), lo anterior de Spielberg.
Por lo demás, cabe destacar la fuerte caída de la que fue número uno la semana pasada, ‘Jack Reacher’ (Christopher McQuarrie, 2012), que ha perdido más del 50% de recaudación, y el sólido aguante de la última novedad animada de Disney, ‘¡Rompe Ralph!’ (‘Wreck-it Ralph’, Rich Moore, 2012), que solo sufre un descenso del 9% en sus cifras pese a llevar un mes en cartelera.
PD: Entre los estrenos de mañana destacan ‘El lado bueno de las cosas’ (‘Silver Linings Playbook’, David O. Russell, 2012), ‘Bestias del sur salvaje’ (‘Beasts of the Southern Wild’, Benh Zeitlin), ‘El vuelo’ (‘Flight’, Robert Zemeckis, 2012) y ‘Coriolanus’ (Ralph Fiennes, 2011), entre otras. ¿Pensáis que Django seguirá en lo más alto?
Autor: Juan Luis Caviaro (Blog de cine)
Vía: El Economista
miércoles, 23 de enero de 2013
Posters oficiales de ’47 Ronin’
Ángel ya os comentó extensa y maravigliosamente el CAOS que está siendo la producción de 47 Ronin, protagonizada por Keanu Reeves y Hiroyuki Sanada así que me voy a limitar a dejaros estos pósters, de cuando el film tenía la fecha de estreno del año pasado. La película tiene ahora fecha de estreno provisional para diciembre de 2013. A ver si llegan. Y ya que están, se animan y hacen un programa doble con World War Z.
Dicho esto, muy bonitos.
'The Fifth State', primera imagen de Benedict Cumberbatch como Julian Assange
Ya tenemos aquí la primera imagen oficial de la película sobre el escándalo WikiLeaks, donde podemos ver a Benedict Cumberbatch interpretando a Julian Assange —da un poco de grima, ¿no?— y a Daniel Brühl en la piel de Daniel Domscheit-Berg.
Además de la foto, se ha revelado el título del film y la fecha del estreno: ‘The Fifth State’ llegará a los cines el 15 de noviembre de 2013. Como ya os informamos, de la puesta en escena se encarga Bill Condon, director de la estupenda ‘Dioses y monstruos’ (‘Gods and Monsters’, 1998) pero también de la mediocre ‘La saga Crepúsculo: Amanecer. Parte 2’ (‘The Twilight Saga: Breaking Dawn. Part 2’, 2012). Josh Singer firma el guion, basado en el libro ‘Inside WikiLeaks: My Time With Julian Assange At The World´s Most Dangerous Website’ escrito por Domscheit-Berg.
Laura Linney, Anthony Mackie, David Thewlis, Peter Capaldi, Dan Stevens, Alicia Vikander y Carice van Houten acompañan a Cumberbatch —al que este año veremos en ‘Star Trek: En la oscuridad’ (‘Star Trek Into Darkness’, J.J. Abrams, 2013)— y Brühl en el reparto. La trama se centra en los primeros días de WikiLeaks y los efectos de la publicación en Internet de información confidencial.
Autor: Juan Luis Caviaro (Blog de cine)
Vía: Businesswire
'Jack Reacher', Tom Cruise reparte justicia
‘Jack Reacher’ (Christopher McQuarrie, 2012) pertenece a la cada vez más rara especie de dignos entretenimientos que dan lo que cabe esperar de ellos, y un poco más. Ahí tenéis el póster; además de dejar claro que Tom Cruise es el protagonista, incluye todos los ingredientes que atraen a los fans del cine de acción: peleas, tiroteos, persecuciones y chicas guapas.
Pero ‘Jack Reacher’ no es el típico producto de acción que se limita a cumplir con las mínimas expectativas del público menos exigente, satisfecho con ver golpes y disparos (y un poco de sexo) mientras se da un atracón de palomitas. Es un film cuidado, con gusto, que destaca por una puesta en escena poco habitual en estos tiempos —McQuarrie toma como referente el thriller crudo de los años 70— y aspira a convertirse en el comienzo de una nueva franquicia cinematográfica. Sin embargo, los resultados de taquilla en EE.UU. están por debajo de lo que esperaban en Paramount, que al parecer no va a dar luz verde a más entregas. Al menos de momento y con Cruise en el papel principal.
No es que el actor lo haga mal, al contrario, vuelve a cumplir de manera impecable —es de las estrellas más competentes de las últimas décadas y un intérprete infravalorado—, pero si este film no ha sido el éxito que se esperaba tendrán que buscar un nuevo rostro para Jack Reacher, el popular personaje literario creado por el escritor Lee Child —seudónimo de Jim Grant, al que podemos ver en la imagen de arriba interpretando a un policía—. Ya hubo cierta controversia cuando se anunció el fichaje de Cruise porque los fans de las novelas consideraban que el físico del protagonista de ‘Misión: Imposible’ no tenía nada que ver con el de Reacher (dos metros de altura y más de cien kilos de peso). Child respondió que eso era un detalle irrelevante y seguro que tiene razón, pero entiendo la queja de sus lectores.
Porque si uno ha estado siguiendo las aventuras de un personaje se ha acostumbrado a una imagen concreta y cuesta aceptar un cambio tan drástico. Además, es Tom Cruise. Supongo que al verle en pantalla seguirán viendo al actor, no a Jack Reacher. Pero como digo, él está bien, hace creíble a este tipo duro, es un papel que le gusta interpretar y se siente cómodo, además McQuarrie se preocupa de que en pantalla parezca más alto de lo que es realmente. Quizá por respeto a los fans o por coherencia con la historia, aunque quizá se hubiera hecho en cualquier caso, no suele gustar que los protagonistas sean más bajos que las actrices a las que besan. Precisamente el personaje femenino es uno de los puntos débiles de la película, culpa del guion y de la interpretación de Rosamund Pike, que nunca consigue dotar de credibilidad a la atractiva, brillante, sensible y enamoradiza abogada en peligro.
La misión del protagonista es resolver un extraño asesinato múltiple, en apariencia resuelto fácilmente por la policía. Otro exmilitar, un francotirador, ha liquidado a cinco personas. Porque sí. Porque está loco y necesitaba matar. El caso parece cerrado, las pruebas son muy claras, pero Reacher huele a chamusquina y se lanza a buscar la verdad. El proceso engancha, le mantiene a uno en tensión, sin embargo la resolución no está a la altura de las expectativas y deja un sabor agridulce —el plan que hay detrás del crimen es absurdo, excesivamente rebuscado—. La película va de más a menos, tiene un arranque fabuloso, un nudo entretenido y un flojo desenlace, no solo por la decepcionante resolución del caso sino porque McQuarrie no está muy fino orquestando la definitiva ensalada de tiros —le ocurrió lo mismo con su ópera prima, la simpática ‘Secuestro infernal’ (‘The Way of the Gun’, 2000)—.
Mira por la ventana. Dime lo que ves. Ves las mismas cosas que ves todos los días. Bueno, imagina que nunca lo has visto. Imagina que has pasado toda tu vida en otras partes del mundo, y te han dicho que estás defendiendo la libertad. Finalmente decides que ya has tenido suficiente. Es hora de ver a qué has dedicado tu vida entera, todo. Tener parte de esa libertad para ti. Observa a la gente. Dime cuántos son libres. Libres de deudas. Ansiedad. Estrés. Miedo. Fracaso. Indignidad. Traición. ¿Cuántos desearían haber nacido sabiendo lo que saben ahora? (Jack Reacher)
Autor: Juan Luis Caviaro (Blog de cine)
Arnold Schwarzenegger confirma su participación en 'Terminator 5'
El propio Arnold Schwarzenegger ha confirmado su participación en la futura entrega, 'Terminator 5'. Así lo hizo saber el actor durante una entrevista con motivo de su reciente estreno, 'El último desafío', película del director Kim Jee-woon que ha marcado la vuelta en un papel protagonista para este héroe de acción, si bien es cierto no ha comenzado con buen pie en la taquilla estadounidense, tanto que incluso podríamos hablar de enorme decepción. La pregunta sería si la vuelta a una franquicia de tanto éxito como es 'Terminator' podría ayudar al "resurgimiento" de una vieja gloria como es Arnold Schwarzenegger.
El medio Bleeding Cool ha sido quien ha avanzado la noticia de la vuelta de Schwarzenegger a Terminator. No es ningún secreto que el actor no quedó nada contento con 'Terminator Salvation', la cuarta entrega protagonizada por Christian Bale y Sam Worthington que ciertamente no obtuvo buenas críticas.
Será importante saber qué giro toma la película, ya que hablamos de una máquina inmortal, por lo que tal vez el CG tenga mucho que decir en el film. Sabemos que Laeta Kalogridis ('Shutter Island') y Patrick Lussier ('Drive Angry') escribirán el guión, aunque no está nada claro quién será el director ya que Justin Lin se desentendió del proyecto para hacerse cargo de la franquicia, 'Fast and Furious'.
En cualquier caso, con la confirmación de la vuelta de Schwarzenegger seguro que la cinta toma el impulso necesario y pronto tendremos novedades.
Autor: jescri (El Séptimo Arte)
Vía: Bleeding Cool
martes, 22 de enero de 2013
James Franco dirigirá y protagonizará 'Beautiful People'
James Franco es una de las personalidades más eclécticas que uno puede encontrar en Hollywood, no teniendo problemas en aceptar papeles totalmente contrapuestos. Es por ello que no debería sorprender a nadie que vaya a dirigir y protagonizar ‘Beautiful People‘, una película de corte biográfico centrada en la figura de Jay Sebring.
Imagino que muchos de vosotros no tendréis ni idea de quién es Sebring, por lo que procede señalar que se trata del más famoso estilista capilar – aquí podéis ver un vídeo suyo dando una lección en esa materia- de las estrellas de Hollywood durante los años 60, llegando a ser contratado para ‘Espartaco‘ (‘Spartacus’, Stanley Kubrick, 1960) por petición expresa del mismísimo Kirk Douglas. El propio Franco será el encargado de interpretarlo, quedando la duda de si en la película también veremos a otras personalidades de la época que tuvieron relación con Sebring.
Sin embargo, Sebring también es conocido por ser una de las víctimas de la masacre llevada a cabo por el clan Manson en 1969, aludiéndose con asiduidad a Sharon Tate como la persona más célebre que perdió la vida en ese trágico día. Sebring fue pareja de Tate entre finales de 1964 y comienzos de 1966, que fue cuando ella conoció a Roman Polanski durante el rodaje de ‘El baile de los vampiros‘ (‘Dance of the Vampires’, 1967), comenzando entonces una relación con él. Sebring no sólo no reaccionó con despecho, sino que también trabó amistad con el director de ‘Chinatown‘ (1974), siendo esto lo que permitió que estuviera en la casa de Polanski cuando perdió la vida.
Vía: Deadline
Autor: Mikel Zorrilla (Blog de cine)
Mark Wahlberg estará en 'Ted 2' y protagonizará una película con Justin Bieber
La segunda parte de ‘Ted’ fue anunciada el pasado mes de septiembre y desde entonces no había novedades. El debut como director de Seth MacFarlane —que presentará la próxima gala de los Oscar 2013— superó los 500 millones de dólares de recaudación en las taquillas de todo el mundo, por lo que era de esperar que se pusiera en marcha la secuela. Al menos una. De momento solo Wahlberg ha asegurado su presencia en el film pero es de suponer que Mila Kunis también volverá teniendo en cuenta el desenlace de la primera parte.
Sobre el otro proyecto, Mark Wahlberg ha dicho lo siguiente:
Estábamos en Paramount vendiendo otra película y pregunté: “¿Qué os parece una conmigo y Justin Bieber, como ‘El color del dinero’ [‘The Color of Money’, Martin Scorsese, 1986] pero con baloncesto, una de buscavidas callejero?”. La compraron ahí mismo, en cinco segundos. Así que desarrollamos el guion, el estudio lo ama, el grupo de Bieber lo ama. […] Yo soy el buscavidas y él es el chico al que de mala gana tengo que enseñar, porque es muy buen jugador de basket. La idea surgió al verle jugar en un partido benéfico. Yo también juego mucho así que pensamos que podría salir una película interesante.Maravilloso cómo funcionan las cosas en Hollywood, ¿verdad? Mientras tanto, grandes autores necesitan años para poder poner en marcha sus proyectos, si es que alguna vez lo consiguen… pero tampoco vamos a pecar de ingenuos, es un negocio y por triste que resulte, Bieber
Vía: Worst Previews
Autor: Juan Luis Caviaro (Blog de cine)
'Los ojos de Julia', 'El cuerpo' y 'El habitante incierto' tendrán remake
La productora Rodar y rodar parece que no se conforma con realizar películas de corte más comercial que sean bien recibidas en nuestro país, ya que también quiere conquistar el mercado internacional. Ya hace unos años se habló de una nueva versión de ‘El orfanato‘ (Juan Antonio Bayona, 2007), el primer gran éxito de Rodar y rodar, pero es ahora cuando la compañía va a apostar con fuerza por los remakes, ya que no sólo ha confirmado el de la película de Juan Antonio Bayona, sino que también se ha puesto manos a la obra para adaptar en inglés ‘El habitante incierto‘ (Guillem Morales, 2005), ‘Los ojos de Julia‘ (Guillem Morales, 2010) y ‘El cuerpo‘ (Oriol Paulo, 2012).
Lo especialmente sorprendente de este caso es que va a ser la propia productora la que financia estos remakes, contando para ello con un presupuesto aproximado de 15 millones de dólares. Aún no se sabe nada sobre si alguno de los directores de la cinta original repetirán al frente de esta nueva versión, pero lo que sí doy por sentado es que Bayona no lo hará tras el enorme éxito de ‘Lo Imposible‘ (2012), siendo bastante más plausible que dé el salto a Hollywood con alguna superproducción.
Me sorprende que se hayan anunciado todos de una tacada, ya que lo más normal sería probar primero suerte con un título concreto e ir sacando más en función de su rentabilidad económica. Yo he tenido la ocasión de ver los cuatro títulos originales y el más conseguido – y único que fracasó comercialmente- me parece de largo ‘El habitante incierto’, mientras que no me dudó la mano en incluir a ‘El cuerpo’ entre las peores películas del año pasado, ya que es, con diferencia, la menos lograda pese a su buena factura técnica. Personalmente, no tengo especial interés en ninguno de estos remakes, pero no deja de ser una buena noticia para los que quieren que se siga apostando por un cine más en la línea con los gustos del público que con las discutibles inquietudes artísticas de su realizador.
Autor: Mikel Zorrilla (Blog de cine)
Vía: Dread Central
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