martes, 5 de marzo de 2013

Hansel y Gretel: Cazadores de brujas


No hay duda de que los hermanos Grimm eran sumamente retorcidos, pero también lo suficientemente sensatos como para saber cuándo frenar. Imaginarse cómo serían los otros hermanos, los de la ficción, 15 años después de ser secuestrados por la bruja en la casa de chocolate más amarga de la literatura universal, debió antojárseles tarea desmesurada, o sencillamente, innecesaria. Tommy Wirkola, que parió la original y brutal Zombis nazis (2009), no lo ha pensado así y se aventura en una película menos ingeniosa y divertida que aquélla –aunque añada ciertos toques de humor negro–, en la que Hansel y Gretel presumen de una insaciable sed de venganza. Tal vez, demasiada. Recuerda a Van Helsing, claro, pero sólo por los trajes de cuero de estos cazarrecompensas.  

Wirkola se excede en la parafernalia –añade unas armas tan aparatosas que no las llevarían ni Los mercenarios–, y deja de lado algo tan llamativo como la caracterización, demasiado pobre, de las villanas del cuento, más bien señoras rencorosas, cuyos conjuros parecen sacados del Quimicefa. Ni Jeremy Renner nos resulta simpático cuando gasta bromas, ni a Gemma Arterton nos la creemos como chica dura. Habrá quien recuerde Crepúsculo, y no sólo porque el troll se llama Edward.

VEREDICTO:  Ojalá la malvada bruja se hubiese comido a los hermanos.

Autor: Mariló García


Halle Berry volverá a ser Tormenta en la nueva entrega de 'X-Men'


No pintaban muy bien las cosas para la segunda entrega de ‘X-Men: Primera generación‘ (‘X-Men: First Class’, 2011) cuando se confirmó que Matthew Vaughn abandona el proyecto por motivos un tanto difusos – se habló mucho de Star Wars, aunque eso se quedó en nada- , pero Fox no tardó demasiado en recobrar la confianza de los fans al contratar a Bryan Singer, el hombre detrás de ‘X-Men‘ (2000) y ‘X-Men 2‘ (2003). Todo lo relacionado con la película desde entonces ha estado vinculado a la contratación de diferentes actores para dar forma a un lujoso reparto para el que se acaba de anunciar la presencia de Halle Berry dando vida de nuevo a Tormenta.

Hace apenas un par de días mi compañero Juan Luis nos hablaba del fichaje de Omar Sy, la gran revelación de ‘Intocable‘ ((‘Intouchables’, Olivier Nakache, Eric Toledano, 2011) por ‘X-Men: Days of Future Past‘, lo que será su primera experiencia en Hollywood. Hasta que no veamos la película siempre nos quedará la duda de si Fox ha puesto un cheque irrechazable encima de la mesa o si el guión de Simon Kinberg, que toma como base un arco argumental creado en los cómics por Chris Claremont y John Byrne, es especialmente bueno para una producción de estas características. Peter Dinklage – Tyrion en ‘Juego de tronos‘ (2011-En emisión)- es el otro nuevo rostro de un reparto en el que volveremos a ver a los mutantes interpretados por Michael Fassbender, James McAvoy, Jennifer Lawrence, Patrick Stewart, Hugh Jackman, Ian McKellen, Nicholas Hoult, Ellen Page, Shawn Ashmore, Anna Paquin y a la ya mencionada Halle Berry. El estreno, tanto en 2D como en 3D, está previsto para el 18 de julio de 2014.

Autor: Mikel Zorrilla (Blog de cine)
Vía: Deadline

lunes, 4 de marzo de 2013

Taquilla USA: Bryan Singer triunfa con una fantasía



Tras cuatro años sin dirigir —en concreto desde la bochornosa ‘Valkiria’ (id, 2008)—, Bryan Singer regresa con una fantasía, ‘Jack el caza gigantes’ (‘Jack the Giant Slayer, 2013), una adaptación libre, como debe ser, del cuento ‘Las habichuelas mágicas’. Existe un precedente drigido por el entrañable Nathan Juran titulado ‘Jack the Giant Killer’ (1963), cosa que no suele decirse, o bien por falta de memoria cinéfila o por interés. En cualquier caso la película ha sido recibida con algo de frialdad tanto por la crítica como por el público votante en la IMDb. En nuestro país la veremos a partir del 15 de marzo.

‘21 and Over’ se trata de una comedia gamberra que narra la enorme juerga que se corre un muchacho en su 21 cumpleaños la noche antes de un importante examen. La crítica la destroza como era de esperar, y el público votante, siempre menos exigente, la aprueba sin más complicaciones. Tal vez nunca la veamos por estos lares y a nadie le importará.

‘The Last Exorcism Part II’ (Ed Gass-Donnelly, 2013) es la lógica secuela de ‘El último exorcismo’ (‘The Last Exorcism’, Daniel Stamm, 2010). Interpretada de nuevo por Ashley Bell, cuyo personaje vuelve a recibir la visita de un demonio. Evidente, si no, no habría secuela. las críticas han sido desastrosas, y el público votante ni la aprueba. Si nunca see strena por aquí, no nos vamos a ofender.

Autor:Alberto Abuín (Blog de cine)
Vía: IMDb

'Los amantes pasajeros', la película


No es habitual que una película española sea uno de los títulos más potentes que llegue a los cines de nuestro país, y menos en una semana como ésta en la que también se estrenará ‘Oz, un mundo de fantasía’, (‘Oz: The Great and Powerful’, Sam Raimi, 2013), una gran superproducción de Hollywood que ha costado la friolera de 200 millones de dólares. Sin embargo, Pedro Almodóvar es uno de los escasos directores del cine español que garantiza que sus películas van a gozar de cierto éxito y de una cada vez más necesaria proyección internacional.

‘Los amantes pasajeros’ (2013) es su trabajo número 19 tras las cámaras y su – por algunos- ansiado regreso a la comedia tras varios años probando con otros géneros, tiempo en el que tuvo la ocasión de ofrecernos una de sus mejores películas con ‘La piel que habito’ (2011), una excelente derivación de la brillante cinta francesa ‘Los ojos sin rostro’ (‘Les yeux sans visage’, Georges Franju, 1960). Almodóvar ha contado con un reducido presupuesto de 5 millones de euros, justo la mitad de lo que costó ‘La piel que habito’, la cual acabó recaudando algo más de 25 millones a lo largo de todo el planeta. Cine así, guste o no, es lo que necesita nuestro país para que los recortes a las subvenciones sean anecdóticos y no casi una herida de muerte.

Sinopsis


Un grupo de variopintos pasajeros viaja a Ciudad de México en un avión con una tripulación de lo más excéntrica. Durante el vuelo, un grave problema hace que los pasajeros, al verse inevitablemente al borde de la muerte, se sientan inclinados a revelar los asuntos más íntimos de su vida. Esta situación de catarsis, desarrollada en tono de comedia desaforada y moral, les ayuda a olvidar la angustia del momento y a enfrentarse al mayor de los peligros, el que cada uno lleva dentro de sí mismo.

El director de la película

Pedro Almodóvar digirió multitud de cortometrajes durante los años 70 del siglo pasado, pero su popularidad empezó a aumentar más por ser una de las personalidades más llamativas de la Movida madrileña, ese fenómeno contracultural que tuvo sus años de gloria durante la década de los 80. Esa popularidad le permitió dar el salto al largometraje con ‘Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón’ (1980), cuyo guión realizó cuando aún trabajaba como administrativo en Telefónica. Almodóvar siguió sacando adelante varias películas, pero el reconocimiento no le llegó hasta el estreno de ‘¿Qué he hecho yo para merecer esto?’ (1984), algo que no se tradujo en mayores facilidades para sacar adelante sus siguientes producciones: A la terrible experiencia con Andrés Vicente Gómez con la lamentable ‘Matador’ (1986) le siguieron múltiples dificultades para conseguir el dinero necesario para financiar ‘La ley del deseo’ (1987), por lo que decidió fundar su propia productora junto a su hermano Agustín.


La gloria no tardaría en llegar, ya que con ‘Mujeres al borde de un ataque de nervios’ (1988), un gran éxito internacional y la primera nominación para Almodóvar en la categoría de mejor película de habla no inglesa en los Oscar. El premio fue finalmente a manos de ‘Pelle el conquistador’ (‘Pelle erobreren’, Bille August, 1987), pero la fama del director manchego se disparó y en Hollywood no tardaron mucho en comprar los derechos para rodar una versión americana de la misma historia que aún sigue sin concretarse. Los años 90 de la carrera de Almodóvar siguieron la senda del éxito cambiando a Carmen Maura por Victoria Abril en el rol de actriz fetiche, pero la auténtica cima de esos años – y de su carrera- llegaría en 1999 con ‘Todo sobre mi madre’, un gran éxito internacional al lograr ingresar más de 67 millones de dólares y además con el añadido de ganar el Oscar a mejor película extranjera.

La buena racha de Almodóvar continuó con ‘Hable con ella’ (2002), cinta que suscitó varias protestas por parte de organizaciones antitaurinas, pero que le reportó al la estatuilla al mejor guión original – no competía en la categoría de película de habla no inglesa- en los premios de la Academia de Hollywood y otro gran éxito económico. Más tibio fue el recibimiento hacia ‘La mala educación’ (2004), pero ‘Volver’ (2006) fue recibida como el regreso del mejor Almodóvar, consiguiendo multitud de premios y convirtiéndose en el mayor éxito comercial de su carrera al recaudar más de 85 millones de dólares a lo largo de todo el planeta. Su carrera pareció reconducirse a partir de entonces para intentar dar el salto a Hollywood, primero con la fallida ‘Los abrazos rotos’ (2009) y luego con la estupenda ‘La piel que habito’. Sin embargo, Almodóvar ha preferido volver a la comedia y potenciando las peculiaridades características de su obra en ‘Los amantes pasajeros’.

El reparto


Es verdad que ‘Los amantes pasajeros’ cuenta con un amplio reparto con una presencia bastante similar de rostros masculinos y femeninos, pero las mujeres casi siempre han sido el eje de la obra de Almodóvar, por lo que es comprensible que haya echado mano de varias actrices con las que ya había colaborado con anterioridad: Cecilia Roth, la gran protagonista de ‘Todo sobre mi madre’, Blanca Suárez, la hija de Antonio Banderas en ‘La piel que habito’, Lola Dueñas, nominada al Goya por su papel ‘Volver’, Carmen Machi, protagonista del último cortometraje rodado la fecha por su director, Paz Vega, efímera su presencia en ‘Hable con ella’, y Penélope Cruz, una de las actrices fetiches de Almodóvar que en ‘Los amantes pasajeros’ aparecerá brevemente.

Echando un vistazo al elenco masculino encontraremos muchas caras nuevas en el cine de Almodóvar como las de Hugo Silva, lanzado a la fama por su papel en la televisiva ‘Los hombres de Paco’, Carlos Areces, uno de los actores que mejor ha aprovechado su paso por ‘La hora chanante’ y ‘Muchachada nui’, Miguel Ángel Silvestre, el duque de ‘Sin tetas no hay paraíso’, Raúl Arévalo, uno de los actores fetiches de Daniel Sánchez Arévalo, Guillermo Toledo, más conocido últimamente por sus salvajes ataques hacia la monarquía española, o el mexicano José María Yapznik. Por su parte, Antonio de la Torre, uno de los mejores actores españoles vivos, ya había colaborado con anterioridad con Almodóvar, mientras que Antonio Banderas posiblemente sea el único actor fetiche de su cine, pero aquí apenas pudo participar en el rodaje durante un día, por lo que no esperéis verle mucho.


Javier Cámara ya fue el gran protagonista de ‘Hable con ella’, un rol que cambió bastante la percepción que tenía el público de él, ya que estaba más acostumbrado a personajes puramente cómicos en series televisivas como ‘¡Ay, señor, señor!’ o ‘7 vidas’. Cámara repetiría con Almodóvar en ‘La mala educación’ y el segundo tuvo muy claro que tenía que liderar el reparto de ‘Los amantes pasajeros’, ya que escribió el papel con él en mente, por lo que era previsible que su presencia fuese la primera en confirmarse.

Autor: Mikel Zorrilla (Blog de cine)


'Hansel y Gretel: Cazadores de Brujas', posesión infernal


Los cazadores de brujas, antaño niños hechizados por la misma, Hansel (Jeremy Renner) y Gretel (Gemma Arterton) se enfrentan a una amenaza maligna (Famke Janssen) que molesta al orden de todas las cosas y de la que se van a deshacer con toda su fuerza y brío.

Vivimos en tiempos, desde luego, un tanto extraños. Una de las consecuencias de la era del fan es la de hablar con el lenguaje amoroso a productos industriales. Otra, que también convendría examinar, es tomarse en serio géneros o historias que nunca han podido ser tomadas como algo que no sea una buena razón para el escapismo más inútil y feliz.

Me sorprende que el cine fantástico haya llegado a la burguesía, al señoritismo y a un cierto pijerío. Lo digo porque al sentarme a leer periódicos lo que leí sobre esta divertidísima película de Tommy Winkola es que “no tenía ni pies ni cabeza” o que era un “delirio absurdo”. No imagino a críticos de arte contemplando la llegada del cubismo y criticándolo por ser “Muy raro”. ¡Pero si estamos describiendo precisamente sus razones de ser! Por supuesto que no tiene ni pies ni cabeza ¡Se trata de cine fantástico!

Pero en estos tiempos de auténtica decadencia intelectual, lo que se lleva mucho es el ser señorito y nada me parece más triste, ni más signo de genuina pobreza y pocas ganas de fiesta, que ver una película como esta de Tommy Wirkola y ponerse a decir que no “suscita el más mínimo interés en el destino de sus personajes”. Pero ¿qué clase de tiempos idiotas estamos viviendo?

Con gran aburrimiento soporté la primera película de Wirkola, aquí llamada ‘Zombis Nazis’ (Dead Snow, 2009). Aquella película me pareció que no podía sobrevivir al chiste de su título y que estaba a condenada a ser fastidiosamente aburrida. Pero aunque la película fuera mala, es que ya va siendo hora de que nos demos cuenta de que el zombie ha sido sobreexplotado y absolutamente normalizado y que cualquier cosa que los incluya será predecible, porque ya no tiene demasiado sentido seguir con el mito.




En cambio, aquí Wirkola está inspirado y está decente porque tiene un presupuesto más elevado y una idea con más posibilidades, y sobre todo está divertido. La película nace para ser entretenida, para encadenar disparates y figuras cuasi paródicas a medio camino entre el horror y la comedia, y para ser un pastiche fantástico sin mayores pretensiones. Que sean tantos los tiempos desorientados y esencialistas que permitan o exijan a esta película ser otra cosa que no sea lo que ha sido el cine fantástico de toda la vida (juvenil, divertido, suntuoso, excesivo) me parece altamente peligroso.

Porque, para empezar, parte de una falacia (el fantástico nunca ha sido serio, y nunca ha sido un género en el que declinar nada realmente importante) y para continuar es recomendable usar esos esfuerzos tiernos y maravillosos para otras empresas. Los que vayan al cine esperando una juerga, la van a encontrar. Gemma Arterton está sensacional y divertidisima, Peter Stormare se comporta como si fuera el secundario de una película de los ochenta y Famke Janssen interpreta a una bruja sin pretender ganar ningún Tony ni resultar hiperrealista. Como líder, Jeremy Renner demuestra más sentido del humor que en sus últimos blockbusters y tiene más ocasiones de lucimiento que siendo un arquero o Jason Bourne: el carisma de este actor desaprovechado es tremendo.


Es decir, cine idiota, veloz, divertidísimo y lleno de sorprendente cachondeo. Y lo dice alguien que ni siquiera es feligrés del género fantástico: que yo, que estoy hecho un afrancesado, tenga que venir a deciros que esta película es una fiesta me parece ya algo terrible. Los que algún día vieron las películas de Sam Raimi y John Landis esperando que el fantástico como ese no fuera a morir jamás, ya pueden regresar al cine: al fin un director ha entendido de qué iban aquellos fastos y como se deben prolongar, aunque sea un poco. 

Autor: Pablo Muñoz (Blog de cine)

Pepe Sancho (1944-2013)


Se ha muerto José Asunción Martínez Sancho debido a un cáncer de pulmón y contaba con 68 años. Era actor, de películas, de seriales de televisión y de teatro. Era un actor español, en definitiva, de esos cuya familiaridad a lo largo de las décadas les daba un aire invencible, como si el tiempo pasara al son de sus papeles.

Sancho fue tantas veces España. Fue marido tempestuoso de una cantaora. Fue villano de un culebrón (o de varios). Fue secundario de algunos vehículos para estrellas de la canción. Fue actor recién descubierto en las tablas cuando llevaba veinte años. Fue debutante sin parecerlo. Fue tantas veces un espíritu que va hacia adelante y no para.

Resulta difícil en una filmografía y un cuerpo de trabajo tan vasto no ser injusto por no haber sido completista. Pongamos dos Almodovares: ‘Carne Trémula’ (id, 1997) y ‘Hable con ella’ (id, 2002) donde daba al manchego ese toque de calidad y experiencia que le gusta sacar de los actores ya envejecidos. Y aún siendo breve en la segunda, su aparición es magnífica, dando un gran empaque a la pantalla.

Pongamos un Berlanga, pongamos dos. Magnífico está llevando el ritmo de la comedia enloquecida y profundamente visionaria ‘Todos a la cárcel’ (id, 1993) en la que sigue ese ritmo de enredos y sobornos con la energía que requería esa cámara que siempre se mueve. O su obra última, incomprendida a día de hoy ‘Paris Tombuctú’ (id, 1999) donde participa de la despedida de un cineasta inmenso.

Pero ¿cuál fue el papel por el que Sancho será recordado por muchos? Está claro que el Don Pablo de ‘Cuéntame como pasó’ (2001-2008) es familiar a muchos telespectadores españoles, al llevar a Don Antonio Alcántara (Imanol Arias) de cabeza y resignado por caminos no demasiados hermosos de la ley. Pero ese Don Pablo no es más que un bosquejo de sus talentos, un registro repetido de lo que han sido sus mejores momentos interpretativos.


Porque Sancho fue en el teatro un Enrique IV, pero este es un reino en el que no caben las decadencias gloriosas que imaginó con el verso blanco de Shakespeare. Este país es un esperpento. Este país es el chanchullo, aquí no hay un reino por un caballo, aquí hay un cuñado. Por eso, Jorge Sánchez Cabezudo agarró al mejor Sancho y lo colocó en el centro de su adaptación de Rafael Chirbes, ‘Crematorio’ (2010).

Si no se había bastado siendo el todoterreno subestimado, la presencia televisiva familiar o el secundario incansable, Sancho terminó para ser toda España: el político de verdad poderoso, que es una manera que tenemos de decir el hombre en la sombra. Un monarca que toma decisiones por los demás, un buen hombre de família, un padrazo, que señala y corrompe y participa de una estructura que se lo facilita. Le bastan llamaditas y canitas al aire: es así como Sancho nos dejó una interpretación con la que entender cualquiera de esos rostros que infestan esa Valencia que lo vio nacer – en Manises – y morir, cualquiera de estos momentos infames.

Porque Sancho no se cansó y ahora se ha ido y no vamos a olvidar su legado.

Autor: Pablo Muñoz (Blog de cine)

viernes, 1 de marzo de 2013

Crítica de 'Hermosas criaturas'


El estreno de ‘La saga Crepúsculo: Amanecer. Parte 2’ (‘The Twilight Saga: Breaking Dawn. Part 2’, Bill Condon, 2012) era la fecha esperada por muchos cinéfilos, ya que suponía la última entrega de una franquicia sobredimensionada y de escaso atractivo cinematográfico. Sin embargo, en Hollywood se lleva mucho lo de intentar explotar al máximo un formato de éxito y en lo que deciden si harán un reboot, spin-offs o cualquier otra cosa de la franquicia original, nos irán llegando muchas películas sobre las que habrá la duda de si tendrán tan poco interés como la basada en las novelas de Stephenie Meyer o no. Tengo claro que habrá casos en los que paguen justos por pecadores, pero ya os adelanto que ‘Hermosas criaturas’ (‘Beautiful Creatures’, Richard LaGravanese, 2013) no es uno de ellos.

El argumento de ‘Hermosas criaturas’ nos lleva a un pueblo de la América profunda en la que sus habitantes parecen dejarse llevar por fanatismos religiosos, teniendo especialmente en su punto de mira a una misteriosa familia. Están convencidos de que practican la brujería, pero la absoluta falta de interacción social con ellos deja la cosa en un mito indemostrable, pero la cosa cambia cuando una joven de la familia acude al instituto. Esta parte de la historia podría haber dado mucho de sí incidiendo en los abusos religiosos entendidos como una forma de racismo, pero mucho me temo, aunque sí tenga más peso que en la insípida ‘Crepúsculo’ (‘Twilight’, Catherine Hardwicke, 2008), que es una mera excusa para volver a contarnos un amor imposible entre dos razas aparentemente incompatibles: Un vulgar humano y una bruja – ellos prefieren ser llamados casters- que está a punto de pasar por ese momento en su vida que delimitará si va a ser de las buenas o de las malas.


Hay que reconocerle a ‘Hermosas criaturas’ que se toma su tiempo – excesivo su metraje de dos horas- para intentar desarrollar un universo propio, pero eso es algo que carece de especial importancia si lo que nos cuenta nos parece una completa ridiculez: Los casters – forma guay de referirse a la gente con poderes, ya que lo de la brujería no es suficientemente chic- pueden ser seguidores de la luz o de la oscuridad, pero atentos a la distinción sexista: Los hombres tienen la capacidad de decidir ser lo uno o lo otro, pero la llegada de su decimosexta cumpleaños es letal para las mujeres, ya que una especie de fuerza superior conocida como la llamada es la que acabará decidiendo su destino. Mucho quejarse luego de machismo en la sociedad, pero el fomentado por las propias mujeres es mucho más letal y efectivo que cualquier cosa que pueda hacer un hombre a día de doy.

Una de las cosas que puede redimir un guión no muy consistente – su mayor logro es no caer en exceso en el exceso de almíbar durante los momentos centrados en el romance entre los dos protagonistas- es un director con personalidad que sepa jugar con las limitaciones de la historia o que se luzca en su uso de la cámara, el diseño de planos y la ejecución del montaje. El problema es que Richard LaGravanese no consigue destacar en nada, pues prefiere apostar por una puesta en escena casi invisible, opción más que válida en algunos casos – grandes actores dominando la película o tener como base un guión extraordinario- , pero que aquí no era especialmente recomendable. Su mano se nota en algunas escenas donde los trucajes visuales fracasan estrepitosamente – la mesa rodando como si fuera una atracción de feria- o cuando hay que tirar mano de flashbacks u otro tipo de visiones.


Sí me gustaría agradecerle a LaGravanese, también guionista, que cierre la historia de una forma que puede interpretarse tranquilamente como que cierra la historia, pues el objetivo era crear una nueva saga a partir de los libros de Kami Garcia y Margaret Stohl – hay cuatro publicados hasta la fecha- , pero espero que su fracaso comercial invite a sus productores a dejar las cosas como están. El detalle de dar un cierre más o menos satisfactorio a la historia os podrá parecer intrascendente a muchos, pero yo estoy cansado de ver películas que aspiran a iniciar una franquicia cinematográfica, dejando todo abierto en el desenlace de la primera entrega, que acaban quedando en nada. Me vienen a la mente casos como los de ‘Eragon’ (Stefen Fangmeier, 2006) o ‘La brújula dorada’ (‘The Golden Compass’, Chris Weitz, 2007), pero seguro que hay y habrá muchos más.

El otro punto que puede hacer más llevadera la experiencia de ver una producción de estas características es su reparto, y aquí sí hay alguna cosa positiva que decir de ‘Hermosas criaturas’. La primera es que, gracias a la forma de abordarlo de LaGravanese, los desconocidos Alden Ehrenreich y Alice Englert consiguen evitar el robotismo sentimental de Kristen Stewart y Robert Pattinson. Cierto que se cae en detalles poco logrados – No se puede ser superficial si se lee a Bukowski- y que su relación jamás logra atraparnos, pero al menos consiguen parecer personas – acertado el acento pueblerino de Ehrenreich- durante buena parte del metraje – otra cosa es que sean personas cuya historia merezca la pena ser contada- .


Hay que mirar al apartado de secundarios para encontrar actores más conocidos que, por fortuna, no se dejan llevar por la desgana habitual de estar en una película como ésta: Jeremy Irons, muy conocido por dejarse llevar en los trabajos que no suponen un reto intelectual, está correcto como el tío protector de Englert, Viola Davis no desentona demasiado en su rol de misteriosa bibliotecaria, Emmy Rossum parece divertirse, pero su personaje nunca termina de despegar, algo parecido al caso de Thomas Mann – que hoy también estrena en España ‘Hansel y Gretel: Cazadores de brujas’ (‘Hansel & Gretel: Witch Hunters’, Tommy Wirkola, 2013), lo único que con un personaje bastante más insulso, una especie de versión totalmente descafeinada del chaval de ‘Project X’ (Nima Nourizadeh, 2012) que le lanzó a la fama. Sin embargo, la sorpresa más agradable es una Emma Thompson que disfruta de lo lindo de su personaje, sabiendo jugar con los límites de la sobreactuación sin caer en exceso en ella.

No voy a engañaros diciendo que ‘Hermosas criaturas’ es una completa pérdida de tiempo, pero sí que es una especie de versión brujeril de ‘Crepúsculo’, lo único que estirando menos la historia – lo que se cuenta aquí podría haber dado fácilmente para 2 o 3 libros de Stephenie Meyer- y con alguna sorpresa agradable en su reparto. A cambio está muy poco conseguida cuando recurre a los efectos visuales, tiene detalles de guión muy estúpidos y es demasiado larga. Vosotros veréis si os compensa o no.

Autor: Mikel Zorrilla (Blog de cine)

Crítica de "El callejón"


El cine de género español lleva años gozando de buena salud. Quizá no arrasen en taquilla, pero van saliendo películas muy estimables que además tienen un alcance internacional mucho mayor que la abrumadora mayoría del resto de producciones de nuestro país. El problema es que esto suele circunscribirse al primero o segundo trabajo tras las cámaras de sus directores, teniendo después que esperar lo indecible – Miguel Ángel Vivas tardó ocho años en poder hacer un nuevo largometraje y el resultado fue la estupenda ‘Secuestrados’ (2010)- , saltando a otros géneros – Juan Antonio Bayona pasando de ‘El orfanato’ (2007) a ‘Lo imposible’ (2012)- o marcharse fuera de nuestro país para poder seguir haciendo cine a su gusto – el caso de F. Javier Gutiérrez tras ‘3 días’ (2008), su estimulante ópera prima- . Por desgracia, también se hacen películas que merecen muy poco la pena, y ‘El callejón’ (Antonio Trashorras, 2011) es un buen ejemplo de ello.

Una de las primeras cosas que me gustaría aclarar es que uno de los errores habituales en el cine de género es dejarse llevar por los tópicos y encima hacerlo mal. Ya os puedo adelantar que ése no es el caso de ‘El callejón’, pero el problema es que hacer algo – más o menos- diferente no es algo necesariamente bueno y los experimentos pueden acabar muy mal. La cinta que nos ocupa opta por desconcertar al espectador ya durante sus créditos iniciales, donde podemos ver a Ana de Armas bailando de forma psicodélica, en una decisión que, sabiendo de antemano su excusa argumental, me trajo a la mente algunos pseudogiallos que también recurrían a soluciones de este tipo, aunque, por regla general, incluidos dentro de la propia película para desesperación del espectador.


Lo más parecido que recuerdo en el caso español es la merecidamente ignota ‘El asesino de muñecas’ (Miguel Madrid, 1975) y su número musical salido de la nada a mitad de metraje. Sin embargo, aquí hay una explicación convincente: Rosa – nombre del personaje de Ana de Armas- estaba haciendo una prueba como actriz para poder dejar su trabajo como limpiadora y conseguir un trabajo más acorde a sus aspiraciones.

Salvado el desconcierto inicial, Trashorras no tarda en llevar la acción a una pequeña lavandería situada en un siniestro callejón, pues Rosa ha de hacer la colada y la lavadora de casa se ha estropeado, algo que sucede en paralelo a su decisión de mandar a la porra a esa especie de novio que tiene. Es entonces cuando ‘El callejón’ adopta el tono visual que marcará el resto del relato: Una oscuridad relativa, ya que el tono rojizo – ¿un adelanto de una posible orgía sangrienta?-, con algunos matices de azul y verde, vence a la negrura tradicional, consiguiendo así una curiosa atmósfera que, eso sí, no tarda mucho en agotar toda su efectividad, ya que la sensación de suspense nunca llega a coger suficiente fuerza. Un desconocido con aspecto sospechoso asusta a nuestra protagonista, pero un joven acude al rescate e inician una amigable conversación. Trashorras quiere que nos encariñemos de la protagonista por su naturalidad


Las complicaciones no tardan en llegar, ya que un psicópata amenaza con acabar con su vida, iniciándose así el típico juego entre el gato y el ratón con ella entrando y saliendo de la lavandería en función de la circunstancia puntual con la que Antonio Trashorras, también autor del libreto, nos quiera engatusar para conseguir prolongar una situación estirada hasta tal punto que consigue que uno desconecte de lo que se nos está contando. Que Rosa muera o sobreviva nos da igual y la redención tampoco llega por el lado del psicópata, ya que es un personaje tópico y anodino. ‘El callejón’ ya revela ahí que hubiera sido mucho mejor dejarlo todo en un mediometraje resultón, pues apenas dura 75 minutos con todas las reiteraciones que sólo consiguen cargarse el ritmo del relato – el recurso estético de la pantalla dividida tampoco aporta nada de especial interés- , pero lo peor aún está por llegar.

Trashorras, correcto en la puesta en escena – el ambiente opresivo que busca jamás llega a resultar asfixiante, pero la película no falla realmente por ahí más allá de un uso algo discutible de los flashbacks- , decide que todo lo anterior no era suficientemente excitante e introduce un giro de guión no ya tramposo, sino que consigue que ‘El callejón’ se adentre peligrosamente en lo ridículo, ya que la incredulidad es la única reacción comprensible ante lo que se nos propone. Cierto que recupera el ritmo perdido, pero se suceden acontecimientos difícilmente justificables, se cae en errores visuales – de maquillaje- y nada funciona por mucho que Trashorras intente darle un sentido a lo que hemos visto en la escena final.


Habrá quien piense que la presencia de Ana de Armas – el resto de personajes no pasan de ser meros accesorios en los engranajes ideados por Trashorras- es otro de los baluartes de mi espacio aprecio hacia ‘El callejón’, pero la pobre chica bastante tiene con sostener la película lo mejor que puede hasta que la imperiosa necesidad de Trashorras por hacer algo diferente se convierte en el gran enemigo de la película. Poco importa que sea algo novedoso o visto en infinidad de ocasiones en comparación con hacerlo con acierto y talento, y eso no sucede en esta ocasión.

Autor: Mikel Zorrilla (Blog de cine)

Gary Oldman se une a la secuela de 'El origen del planeta de los simios'


Ya quedan apenas unas semanas para que arranque el rodaje de la secuela de ‘El origen del planeta de los simios‘ (‘Rise of the Planet of the Apes’, Rupert Wyatt, 2011), una de las sorpresas más agradables de entre los blockbusters de Hollywood de los últimos años. Es por ello que no debería sorprendernos que vayan surgiendo novedades relacionadas con su reparto, y si hace unos días nos enterábamos del fichaje de Jason Clarke, visto recientemente en la estupenda ‘La noche más oscura‘ (‘Zero Dark Thirty’, Kathryn Bigelow’, 2011), la noticia de última hora es la contratación de Gary Oldman.

La génesis de esta segunda entrega fue algo problemática, ya que Rupert Wyatt, que había firmado para repetir al frente de la puesta en escena, abandonó la producción por diferencias creativas con Fox. Sin embargo, pronto encontraron su sustituto en Matt Reeves, el responsable de ‘Monstruoso‘ (‘Cloverfield’, 2008), mientras que Mark Bombach es el responsable de un libreto que sitúa la acción 15 años después de los hechos acaecidos en ‘El origen del planeta de los simios’. Oldman dará vida al líder de la última colonia de humanos en un mundo dominado por los simios, con Caesar (Andy Serkis) al frente de los mismos. También está confirmada la presencia de Kodi Smit-McPhee, el niño de ‘The Road (La carretera)‘ (John Hillcoat, 2009), en un personaje sobre el que no se sabe nada con la excepción de que será uno de los grandes protagonistas del relato. Está previsto que el rodaje de ‘Dawn of the Planet of the Apes‘ comience esta próxima primavera para así poder estrenarla el 23 de mayo de 2014.

Autor: Mikel Zorrilla (Blog de cine)
Vía: Coming Soon

Estrenos de la semana | 1 de marzo | Brujas enamoradizas y sus cazadores


Ya es viernes otra vez, ese momento de la semana en el que para la mayoría comienzan unos días de libertad que bien pueden servir para acercarse al cine más cercano a ver alguno de los estrenos de hoy viernes 1 de marzo de 2013. Sin embargo, mucho me temo que no todas las películas llegarán a todas las provincias de nuestro país, pues únicamente dos de las novedades van a contar con una difusión suficiente, y en ambas la brujería juega un papel fundamental en la trama: ‘Hansel y Gretel: Cazadores de brujas‘ (‘Hansel & Gretel: Witch Hunters’, Tommy Wirkola, 2013) y ‘Hermosas criaturas‘ (‘Beautiful Creatures’, Richard LaGravanese, 2013), mientras que el resto de títulos es posible que muchos tengan que esperar a su aparición en formato doméstico para verlas. Sea como sea, os invito a informaros como Dios manda sobre todos ellos.

‘Hansel y Gretel: Cazadores de brujas’


Dirección: Tommy Wirkola. Título original: Hansel and Gretel: Witch hunters. País: USA. Año: 2013. Duración: 88 min. Género: Acción, fantástico. Interpretación: Jeremy Renner (Hansel), Gemma Arterton (Gretel), Famke Janssen (Muriel), Peter Stormare (Berringer), Thomas Mann (Ben), Pihla Viitala (Mina), Zoe Bell (bruja). Guion: Tommy Wirkola; inspirado en el cuento de los hermanos Grimm. Producción: Will Ferrell, Beau Flynn, Chris Henchy y Adam McKay. Música: Atli Örvarsson. Fotografía: Michael Bonvillain. Montaje: Jim Page. Diseño de producción: Stephen Scott. Vestuario: Marlene Stewart. Distribuidora: Paramount Pictures Spain. Estreno en USA: 25 Enero 2013.