lunes, 26 de agosto de 2013

Crítica de "El llanero solitario"


En un universo regido por la fría lógica mercantilista, desempolvar a un personaje de serial radiofónico y televisivo como 'El Llanero Solitario' conllevaría hacerlo desde la nostalgia espectacularizada o la parodia distanciada. Cualquier cosa antes que la opción que los responsables de esta rematadamente rara e hiperbólicamente bizarra película han elegido: el revisionismo alucinógeno y el slapstick keatoniano (por Buster) bigger than life. Su única concesión a las reglas del blockbuster (esa set piece magistral protagonizada por dos trenes desafando todas las reglas físicas posibles) resulta incluso demasiado sofsticada y excéntrica para los cánones del palomiterismo mainstream. Brilla en esa media hora frenética fnal la vena cartoon de un Gore Verbinski menos encorsetado que en su trilogía pirata Disney, ese Verbinski que ya se aproximara al western en aquel Leone posmoderno titulado 'The Mexican' (2001).

Pero, ¿y antes? Antes asistimos a una depuración del blanco justiciero enmascarado y su compañero indio desde una estructura deudora tanto de la obra teatral de Arthur Kopit (y posterior film de Robert Altman) 'Bufalo Bill y los indios' (1976) como de 'El Topo' (1970), de Alejandro Jodorowsky. Un trip desértico de peyote poblado de pesadillas, absurdo y conejos.

Autor: Fausto Fernández (Fotogramas)

Taquilla USA: Fantasía y terror no pueden con un mayordomo


Mientras la nueva película de Lee Daniels sigue liderando la taquilla estrenos más o menos esperados patinan en sus intentos de triunfar entre el público. ‘Cazadores de sombras: Ciudad del hueso’ (‘The Mortal Instruments: City of Bones’, Harld Zwart, 2013) es la enésima copia de ‘Crepúsculo’; una chica, a la que da vida Lily Collins, descubre que pertenece a un linaje de guerreros que protegen nuestro mundo de demonios. Las críticas la destrozan como era de esperar, y el público votante en la IMDb se deja arrastrar y ha quedado bastante convencido. Este viernes tendremos que dejar que se estrene.


‘Bienvenidos al fin del mundo’ (‘The World´s End’, Edgar Wright, 2013) es la tercera reunión del mismo equipo que las divertidas ‘Zombie´s Party’ (‘Shaun of the Dead’, 2004) y ‘Arma fatal’ (‘Hot Fuzz’, 2007). En ella un grupo de amigos ya cuarentones deciden reunirse tras 20 años para ir a un maratón alcohólico en su pueblo natal para darse cuenta allí de que la humanidad está en serios problemas. El público votante está muy contento y la crítica todavía más. Aquí tendremos que esperar hasta el 15 de noviembre para poder verla en cines. Sabéis lo que eso significa ¿verdad?

‘Tú eres el siguiente’ (‘You´r the Next’, Adam Wingard, 2011) es una de las películas de las que más se habla en la red. Un film de terror que versa sobre un grupo de asaltantes enmascarados que tienen aterrorizada a una familia en su casa de vacaciones, y en la que una de las víctimas tienes especiales habilidades para la lucha. La crítica la trata bien, y el público votante mejor. El 6 de septiembre se estrena en nuestras salas.

Destacar por otro lado la entrada en el top ten del último film de Woody Allen, ‘Blue Jasmine’, un drama interpretado por Cate Blanchett, y que está recibiendo las mejores críticas que el director ha recibido en los últimos años. La veremos por estos lares el próximo 22 de noviembre.

Autor: Alberto Abuín (Blog de cine)

Vía: IMDb

viernes, 23 de agosto de 2013

Crítica de «Aviones»


Uno comprende que ha de ser duro y estresante ser un corbatas en Hollywood. Te exigen dinero fácil con gastos cortos y beneficios largos. Así que la mayoría tiran por el camino fácil. Pero eso es una cosa y encender la bombilla simplona de aprovechar el sendero de Cars para llevarlo a los aires se aproxima a la idea de un tipo repantigado en su silla de ejecutivo agresivo, con el puro en la mano y tirando a canasta guiones con historias más que estimables pero de futuro económico incierto para dar paso a la gallina de los huevos de plata.

Porque eso es Aviones. Poner alas a la idea de Cars sin más que echar en el caldero. No se han molestado más que en trillar el mismo sendero: idéntica historia, planteamiento y valores, todo aderezado con unos problemas de diseño que se solventaron en Cars y que aquí no se han resuelto pues los aviones con un perfil más anguloso y menos variado que los coches han creado tremendos problemas gestuales.

Todo suena a visto en Aviones. Es previsible, rutinaria, una historia mil veces volada que pregona los valores ya dichos y redichos en Disney: el valor de la amistad, la confraternidad, la heroicidad y la superación de los temores propios.

Aunque visualmente sea un trabajo apreciable, el guión está pillado con alfileres, cocido en la fábrica a toda prisa, con muchas ganas de recolectar billetes a cambio de casi nada pues la originalidad brilla por su ausencia.

Lo peor del caso es que este producto pertenece a la marca Pixel, (adquirida por Disney). Y es justo desde que ha entrado en este nuevo organigrama que ha bajado de manera notoria la calidad de sus trabajos. Una pena.

Autor: J.M. Cuéllar (Diario El País)

Estrenos de cine | 23 de agosto | La juerga del llanero jurásico


Aún inmersos en un verano tan caluroso que mis salidas al exterior se están reduciendo de forma considerable, ¿qué mejor solución para no estar siempre encerrado en nuestras casas que refugiarnos en una sala de cine con su potente aire acondicionado y ver alguno de los estrenos que llegan hoy 23 de agosto a los cines de toda España? Lo cierto es que ‘El llanero solitario‘ (‘The Lone Ranger’, Gore Verbinski, 2013), el lanzamiento más potente pese a su sonado fracaso en Estados Unidos, hace ya dos días que llegó a nuestros cines, pero hoy se suman a ella otros cinco títulos dignos de vuestra atención. Os invito a descubrirlos.

‘El llanero solitario’

Dirección: Gore Verbinski. Título original: The Lone Ranger. País: USA. Año: 2013. Duración: 150 min. Género: Aventuras, western, comedia. Interpretación: Johnny Depp (Toro), Armie Hammer (John Reid / El Llanero Solitario), Helena Bonham Carter (Rodilla Roja), Tom Wilkinson (Latham Cole), William Fichtner (Butch), Barry Pepper (capitán Jay Fuller), Ruth Wilson (Rebecca), James Badge Dale (Dan). Guion: Ted Elliott, Terry Rossio y Justin Haythe. Producción: Jerry Bruckheimer y Gore Verbinski. Música: Hans Zimmer. Fotografía: Bojan Bazelli. Montaje: James Haygood y Craig Wood. Diseño de producción: Jess Gonchor. Vestuario: Penny Rose. Distribuidora: The Walt Disney Company. Estreno en USA: 3 Julio 2013.

Sinopsis: Un nativo americano y guerrero espiritual (Johnny Depp) narra las historias —nunca antes contadas— que transformaron a John Reid (Armie Hammer), un hombre de ley, en toda una leyenda de la justicia. Un épico viaje con sorpresas e ironías junto a dos inverosímiles héroes que aprenden a trabajar juntos y a luchar contra la codicia y la corrupción.

‘Juerga hasta el fin’


Dirección: Seth Rogen y Evan Goldberg. Título original: This is the end. País: USA. Año: 2013. Duración: 107 min. Género: Comedia. Interpretación: James Franco, Jonah Hill, Seth Rogen, Jay Baruchel, Danny McBride, Craig Robinson, Michael Cera, Emma Watson. Guion: Evan Goldberg y Seth Rogen; basado en un argumento de Evan Goldberg y Jason Stone. Producción: Evan Goldberg, Lawrence Grey y Seth Rogen. Música: Henry Jackman. Fotografía: Brandon Trost. Montaje: Zene Baker. Diseño de producción: Chris Spellman. Vestuario: Danny Glicker. Distribuidora: Sony Pictures Releasing de España. Estreno en USA: 12 Junio 2013.

Sinopsis: Seis amigos se encuentran atrapados en una casa en medio de una serie de extraños y catastróficos acontecimientos que han devastado Los Ángeles. Hasta que todo vuelva a la normalidad los víveres van escaseando, con lo que la convivencia hace añicos su relación. Al final se ven obligados a abandonar la casa, enfrentándose a su destino y al verdadero significado de la amistad.

¿Qué podemos esperar? Una divertida comedia alocada en la que sus protagonistas hagan eso tan sano que es reírse de uno mismo. Con todo, la simpatía que se tenga hacia ellos me da que será determinante para disfrutar o salir escaldado del visionado de ‘Juerga hasta el fin‘.

‘Parque Jurásico 3D’


Dirección: Steven Spielberg. Título original: Jurassic Park 3D. País: USA. Año: 1993. Duración: 127 min. Género: Aventuras, ciencia-ficción. Interpretación: Sam Neill (Dr. Alan Grant), Jeff Goldblum (Dr. Ian Malcolm), Laura Dern (Dra. Ellie Sattler), Richard Attenborough (John Hammond), Samuel L. Jackson (Ray Arnold), Ariana Richards (Lex Murphy), Joseph Mazzello (Tim Murphy). Guion: Michael Crichton y David Koepp; basado en la novela de Michael Crichton. Producción: Kathleen Kennedy y Gerald R. Molen. Música: John Williams. Fotografía: Dean Cundey. Montaje: Michael Kahn. Diseño de producción: Rick Carter. Distribuidora: Universal Pictures International Spain. Estreno en USA: 11 Junio 1993. Estreno USA 3D: 5 Abril 2013.

Sinopsis: Un rico empresario ha convertido una remota isla en un parque con dinosaurios reales creados a través del ADN. Antes de inaugurarlo, invita al más importante paleontólogo, su novia, que es paleontobotánica, a un matemático y a sus dos nietos a descubrir y experimentar el parque a la vez que conseguir calmar a sus inversores. Pero la visita a la isla dejará de ser una diversión cuando los depredadores prehistóricos se escapan y buscan a sus víctimas entre los otros habitantes del Parque Jurásico.

¿Qué podemos esperar? No creo que quede nadie que no sepa realmente lo que puede ofrecernos esta gran película de Steven Spielberg. La única duda es saber si su conversión al 3D merece la pena o no, y no seré yo el primero en probar fortuna.

‘Paraíso: Fe’


Dirección: Ulrich Seidl. Título original: Paradies: Glaube. Países: Austria, Alemania y Francia. Año: 2012. Duración: 113 min. Género: Drama. Interpretación: Maria Hofstätter, Nabil Saleh, Natalya Baranova, Rene Rupnik. Guion: Ulrich Seidl y Veronika Franz. Producción: Ulrich Seidl. Fotografía: Edward Lachman y Wolfgang Thaler. Montaje: Eva Roth. Diseño de producción: Andreas Donhauser y Renate Martin. Vestuario: Tanja Hausner.

Sinopsis: Para Anna Maria, una especialista en rayos X, el paraíso es Jesús. Dedica sus vacaciones a predicar, yendo de puerta en puerta por todo Viena con una figura de la Virgen María de 40 centímetros de alto. Pero un buen día, después de una ausencia de años, su marido, un musulmán egipcio en silla de ruedas, regresa a casa y la vida de Anna Maria descarrila. Los gritos se unen a los himnos y los rezos. La película narra el vía crucis de un matrimonio y describe las ansias de amor de una mujer. Es la segunda entrega de la trilogía Paraíso. En la primera, Paraíso: Amor, Teresa, la hermana de Anna María, espera encontrar el paraíso con un amor más terrenal en Kenia.

¿Qué podemos esperar? Segunda entrega de la inusual trilogía de Ulrich Seidl, una opción ideal para los que estén buscando algo diferente en una época del año más destinada a blockbuster de mayor o menor interés.

‘El último concierto’


Dirección: Yaron Zilberman. Título original: A late quartet. País: USA. Año: 2012. Duración: 105 min. Género: Drama. Interpretación: Philip Seymour Hoffman, Christopher Walken, Catherine Keener, Mark Ivanir, Imogen Poots. Guion: Yaron Zilberman y Seth Grossman. Producción: Tamar Sela, Yaron Zilberman, Vaenssa Coifman, David Faigenblum, Emanuel Michael y Mandy Tagger. Música: Angelo Badalamenti. Fotografía: Frederick Elmes. Montaje: Yuval Shar. Diseño de producción: John Kasarda. Vestuario: Joseph G. Aulisi. Distribuidora: Emon. Estreno en USA: 2 Noviembre 2012.

Sinopsis: Tras 25 años cosechando éxitos y gozar de fama mundial, el futuro de un cuarteto de cuerda de Nueva York está a punto de recibir un duro golpe que pondrá en entredicho su futuro. El violonchelista de la formación está padeciendo los primeros síntomas de una enfermedad que en poco tiempo pondrá fin a su carrera como intérprete. La incertidumbre sobre su futuro se apoderará del cuarteto, dando rienda suelta a emociones reprimidas, egoísmos y reproches que pondrán en entredicho años de amistad y colaboración profesional. La vida siempre da una segunda oportunidad, por lo que encontrarán una solución que les permitirá ofrecer “El último concierto” (para conmemorar sus 25 años como formación), poniendo a salvo tanto su amistad como su inmenso y reconocido legado musical.

¿Qué podemos esperar? Un drama de personajes en el que la musica jugará un papel fundamental. Sé que algunos les parecerá raro decir algo así, pero me parece una película ideal para el invierno y que me despierta cierta pereza verla con este calor abrasador. Con todo, si sale Philip Seymour Hoffman, tocará verla más temprano que tarde.

‘Perder la razón’


Dirección: Joachim Lafosse. Título original: À perdre la raison. Países: Bélgica, Luxemburgo, Francia y Suiza. Año: 2012. Duración: 114 min. Género: Drama. Interpretación: Niels Arestrup (André), Émilie Dequenne (Murielle), Tahar Rahim (Mounir). Guion: Joachim Lafosse y Matthieu Reynaert. Producción: Jacques-Henri Bronckart y Olivier Bronckart. Fotografía: Jean-François Hensgens. Montaje: Sophie Vercruysse. Diseño de producción: Anna Falguères. Vestuario: Magdalena Labuz. Distribuidora: Karma Films. Estreno en Bélgica: 30 Mayo 2012.

Sinopsis: Un generoso médico lleva a Bélgica a un joven marroquí a quien educa como si fuera su hijo. Cuando el joven se enamora y decide fundar una familia, su esposa se encuentra encerrada en un clima afectivo irrespirable que tendrá un desarrollo insidioso y un final trágico. Con la llegada de los hijos, la pareja se hace cada vez más dependiente del médico. El altruismo sin límites del doctor se convierte en poder.

¿Qué podemos esperar? Un potente drama romántico que no tiene pinta de contarnos algo que no hayamos visto ya en infinidad de ocasiones.

Autor: Mikel Zorrilla (Blog de cine)



 



 



Ben Affleck es el nuevo Batman


Mi reacción ante la noticia a finales de julio diciendo que Batman y Superman iban a compartir pantalla en la secuela de ‘El hombre de acero‘ (‘Man of Steel’, Zack Snyder, 2013) fue de total incredulidad. El hecho de no contar con un actor confirmado para sustituir a Christian Bale me hizo pensar en un anuncio pensado a toda prisa para intentar causar un gran impacto durante la Comic-Con sin tener nada concreto realmente pensado. Pues bien, esas dudas empiezan a disiparse, porque acaba de confirmarse que Ben Affleck va a ser el nuevo Batman.

Affleck era uno de los muchos actores que habían sonado para dar vida el héroe de Gotham, pero sus declaraciones años atrás en las que decía que nunca volvería a participar en una cinta de superhéroes tras la pésima experiencia vivida con ‘Daredevil‘ (id, Mark Steven Johnson, 2003) apuntaban hacia una posibilidad ni siquiera remota. Su larga y próspera relación profesional con Warner seguro que ha sido decisiva para aceptar uno de los papeles más codiciados de Hollywood.

Se esté de acuerdo o no, uno de los comentarios más habituales respecto a Affleck es que su talento interpretativo no es especialmente elevado y que ha sido su salto a la dirección lo que realmente ha hecho despegar su carrera. En ‘El hombre de acero 2‘ (‘Man of Steel 2’, Zack Snyder, 2015) —lo suyo sería que se titulase ‘Batman contra Superman‘, pero aún no hay nada oficial en lo refereido a su título— tendrá la oportunidad de demostrar hasta qué punto es eso verdad o una completa falacia. Su estreno está previsto para el 17 de julio de 2015 y a buen seguro que los comentarios sobre su elección harán correr ríos de tinta,¿a vosotros os gusta Affleck para dar vida a Bruce Wayne y Batman o habéis perdido toda esperanza en que pueda salir algo positivo de la nueva aventura de Superman protagonizada por Henry Cavill?

PD: Sería gracioso que Matt Damon interpretase a Robin de optarse por incluir al personaje en alguna de las aventuras en solitario de Affleck como Batman, porque tengo claro que esto no va a ser cosa de una sola película.

Autor: Mikel Zorrilla (Blog de cine)

Vía: The Wrap

Crítica de 'El llanero solitario'


En una de tantas apasionantes conversaciones que los editores de esta página tenemos por el grupo en el que organizamos los contenidos de la misma, arrojaba Pablo el otro día una reflexión tan elocuente sobre ‘El llanero solitario’ (‘The Lone Ranger’, Gore Verbinski, 2013) que, con su permiso, voy a apropiarme de ella para arrancar esta crítica, ya que casa a la perfección con lo que opino acerca de este clarísimo producto de diseño que es el último filme de Gore Verbinski.

Venía a decir pues mi compañero, que últimamente las superproducciones de Hollywood se han obstinado en que la duración de sus títulos supere con mucho las dos horas para que así el público se queje menos por el precio de la entrada pero que, al hacerlo, han terminado desvistiendo a lo que las cintas de larga duración eran en el pasado: vehículos para una forma de entender el cine que, lejos de lo que podemos contemplar hoy, enamoraban al respetable gracias a lo mucho que se apoyaban en una perfecta compresión de cómo plasmar la épica a veinticuatro fotogramas por segundo.


Aplicado ésto a lo que podemos encontrar en los 149 minutos a lo largo de los cuales se estira como el chicle el guión de Ted Elliot, Justin Haythe y Terry Rossio —estos dos últimos, sospechosos habituales del cine Bruckheimer— resulta dolorosamente evidente que por muy entretenida que por momentos llegue a ser la película, que lo es, ni sus personajes, ni su desbordante acción ni la forma de rodar de Verbinski logran destilar en ningún momento ni un sólo mililitro de la necesaria épica que una producción de acción y aventuras en el lejano oeste debería atesorar tan sólo por los géneros a los que queda acotada.

Huelga decir que las responsabilidades de dicha carencia cabe repartirlas entre aquellos que ya hemos citado, siendo quizás los que mayores cuotas se llevan, tanto los escritores como, sobre todo, el productor. Y es que uno no puede pretender ir al cine a ver una película con el sello de Jerry Bruckheimer buscando algo más que un espectáculo de artificio cada vez más descomunal, algo que ‘El llanero solitario’ garantiza a través de sus varias set-pieces, elaboradas montañas rusas de acción y humor —una constante bastante estridente a lo largo de todo el metraje— en las que, como si de cualquier nivel de un videojuego de plataformas se tratara, los personajes van saltando de aquí a allá complicándoseles las cosas conforme se van acercando al “jefe final”, siendo en este sentido (atención spoilers) el clímax final a bordo del tren un clarísimo ejemplo de lo que acabo de exponer (fin de spoilers).


Pero sustentando la impecable pátina visual que encierran dichas “atracciones” no encontramos nada más que una raquítica estructura de mínimo armado incapaz de sustentar tanto como se termina cargando sobre ella. Formando parte de dicha estructura encontramos, qué duda cabe, una trama simplona que se atisba a la legua —en serio, de cuando en cuando no estaría de más poder encontrar algo de intriga en este tipo de producciones, pero intriga de verdad, no de la de manual del buen guionista— y que se fundamenta en una paupérrima definición de personajes que afecta tanto a unos buenos sin dobleces como a unos villanos que lo son por los mismos motivos de siempre.

Al menos, en lo que a las interpretaciones respecta, podemos contentarnos con que el nivel no raye en lo ramplón, sorteando la práctica totalidad de los actores las muchas carencias que arrastran aquellos a quienes deben encarnar. En este sentido, es quizás Armie Hammer quien mejor esquiva los escollos derivados de interpretar a un Llanero Solitario que pueda superar, y supere, a los aspavientos, las gesticulaciones y las excentricidades de un Johnny Depp que vuelve a interpretar —y ya van…— la enésima variación de Jack Sparrow. Ahora bien, si alguien roba la función es ese eterno secundario llamado William Fichtner, brillante como el cruento Butch Cavendish —tan cruento que hay momentos en los que la cinta no parece PG-13—.


La dirección de Verbinski, tan correcta como despersonalizada, es una muestra más de las imposiciones e injerencias emanadas desde la producción, careciendo la labor del cineasta del brío que si tuviera, por ejemplo, la primera entrega de la saga de piratas o su espléndida ‘Rango’ (id, 2011). Otro tanto puede decirse de la música de Hans Zimmer; bueno, de Zimmer, Zanelli, Gregson-Williams y hasta cuatro colaboradores más, ya que son seis los compositores que sirven al teutón para coser un monstruo de Frankenstein compuesto de sus sonoridades para las aventuras de Sherlock Holmes, mezcladas con ciertas gotas del Morricone más descafeinado.

Tras terminar una función que, con todo, resulta bastante entretenida pero nunca brillante y en la que hay que aceptar que estamos viendo una fantasía con muchos —demasiados— elementos inexplicables, la sensación que le queda a este espectador es que Bruckheimer y Disney siguen buscando desesperadamente la fórmula que les lleve a crear otra rentabilísima franquicia a la manera de la de ‘Piratas del Caribe’ (‘Pirates of the Caribbean’, Gore Verbinski, 2003): tras una infructuosa década y tres secuelas cada vez peores de la brillante cinta de aventuras que presentó a Jack Sparrow, está claro que si pretenden dar tarde o temprano con una nueva gallina de los huevos de oro, productor y estudio van a tener que cuidar mucho más lo que se nos cuenta y no tanto cómo se nos cuenta, que el público no es estúpido y sabe apreciar cuando no hay historia que apoye tanta escena puesta para epatar, que no convencer.

Autor: Sergio Benítez (Blog de cine)


jueves, 22 de agosto de 2013

Crítica de "La mejor oferta"


Siempre se ha achacado a Giuseppe Tornatore ser un moñas, especialmente por Cinema Paradiso, pero es alguien que a lo largo de su filmografía ha conseguido unir muy bien cierta blandenguería entrañable con momentos de amargura brutal, porque para él, detrás del amor, llega el desamor. Pasaba en la misma Cinema Paradiso, en El Hombre de las Estrellas, en La Leyenda del Pianista del Oceano o en Malena. Siempre hay un proceso de cambio desde la inocencia hasta la cruda realidad. Un proceso amargo y triste, pero bello y, sobre todo, pleno. Y cuando digo proceso, lo digo con doble intención, porque otro sello característico de Tornatore es esa genial capacidad para describir procesos de trabajo. En casi todas sus películas ha sido clave el trabajo de sus protagonistas y cómo lo abordan. Una minuciosa atención a los detalles que hacen de la rutina un mundo casi mágico. Por eso es curioso que toda esa meticulosidad en el proceso de trabajo contraste con la apartente pero falsa meticulosidad en la que se basa la trama de su última película.

La Mejor Oferta cuenta la historia de un subastero experto en arte y antigüedades de talla mundial. Un tipo huraño, impertinente y soberbio que sólo se conmueve ante obras de arte y, sobre todo, ante retratos de mujeres cuyo valor real sólo él reconoce y que colecciona de forma obsesiva. En vez de amar a una mujer, ama el concepto idealizado de la misma a través del arte. Vamos, un pedante con una vida más vacía que el bolsillo de un becario. Por eso, cuando una misteriosa mujer que sufre una extrema agorafobia le contacta para subastar los objetos heredados de sus padres, ésta se convierte poco a poco en su nuevo objeto de deseo. Igual que en sus retratos, el misterio acrecienta el interés, que pronto deriva en obsesión. Una relación que va creciendo poco a poco porque ambos son personas emocionalmente maltrechas y, por otro lado, con una sensibilidad sin igual.

Sin embargo algo turbio flota tras todo esto. Tornatore va sembrando el metraje de pistas para desembocar en un final que no dista mucho del de sus otras películas, pero que aquí obliga a no querer buscarle tres pies al gato, porque si bien las piezas que establece encajan, el puzzle al que pertenecen forma una imagen muy poco probable.

Aquí llegamos a ese siempre problemático punto de muchos thrillers cuya capacidad de impacto en el espectador se basa en un giro inesperado de la trama. Hay películas que, como no se toman demasiado en serio, aguantan giros más o menos increíbles, pero ésta no es una de ellas. Tornatore es un tipo que se decanta, como decía, por el detalle en los procesos, por mostrarse sensible a las emociones, por enfrentar a sus personajes a la pérdida de la inocencia, y temas de ese calado, mostrados en un tono elegante, a ratos serio y a ratos entrañable, pero siempre con el rigor de fondo, no casan con tramas que pese a lo preparadas que aparentan ser, se sustentan ante todo en el azar y la suspensión de incredulidad del espectador.


A nivel de trama es quizás la película de Tornatore que, pareciendo más infalible, resulta más tramposa, sobre todo por tratarse de un thriller, un género donde el cómo es tan importante como el por qué. Sin embargo a nivel emocional creo que es una de sus películas más equilibradas y con un Geoffrey Rush genial que da empaque al profundo cambio que atraviesa el personaje, que, también es cierto, es la parte más interesante, importante y lograda de la película.

Quizás meta algún SPOILER, pero lo interesante del viaje, como digo, es lo que implica para el personaje de Rush, es un tipo que cuando más humano se muestra, recibe una bofetada multiplicada de su propia medicina, es decir, el desdén y el engaño con aquello que más quiere. Es un tipo que sólo entiende la amistad desde la superioridad intelectual y cierta servidumbre de sus más allegados que, obviamente, nunca llegan a ser verdaderos amigos. El amor que llega a sentir es el único sentimiento realmente puro que tiene el protagonista, un sentimiento que será su plenitud y su talón de aquiles. Tornatore vuelve así a otra de sus constantes, la debilidad que supone para alguien talentoso mostrar sus sentimientos. El amor es, a la vez, la fuente de la mayor alegría y seguramente la llave a la perdición hasta el punto de mutilar para siempre a alguien con un don especial.

Así que quizás, a la hora de acercaros al cine y ante la perspectiva de que repensar la trama os chafe la lógica argumental, sea conveniente verla simplemente como un viaje emocional bajo la máscara del cine de género. Es la forma más grata de disfrutarla y la que mejor responde a las pretensiones del director y a la verdad de su protagonista.

Autor: Javier Ruiz de Arcuate (lashorasperdidas)

Clint Eastwood es el elegido para sustituir a Spielberg en ‘American Sniper’


La web Twitch –cuyo seguimiento os recomiendo para enteraros de noticias sobre el cine alejado de los circuitos habituales– se hizo ayer con una jugosa exclusiva ratificada posteriormente por los principales noticieros de la industria cinematográfica online (Variety, THR y Deadline).

Según la web, Clint Eastwood ha recibido por parte de Warner Bros la oferta para encargarse de American Sniper, cinta que hasta hace unas semanas iba a estar dirigida por Steven Spielberg. Spielberg abandonó el proyecto (y junto a él, la coproducción por parte de Dreamworks) por diferencias presupuestarias a la hora de llevar a la gran pantalla la historia de Chris Kyle, un marine considerado como el francotirador más letal en la historia militar americana, con más de 160 muertes confirmadas. Bradley Cooper (Resacón en Las Vegas, El lado bueno de las cosas), que además ejerce como productor, interpretará a Kyle.

La opción de Eastwood es lógica por parte de Warner; es un director de renombre con una larga relación con el estudio, es más barato que Spielberg y trabaja más rápido, pudiendo tener la película lista dentro de los márgenes de calendario que puedan necesitar (temporada de premios).

Actualmente el director está en plena preparación para rodar Jersey Boys, una película musical sobre el rock en los 60. Si todo va según lo previsto, American Sniper será su siguiente trabajo.

Autor: Ángel Vidal (lashorasperdidas)

¿Existe el dinero fácil?. Tráiler subtítulado en español de 'El lobo de Wall Street'

 
Vamos con el tráiler en español de la película del director Martin Scorsese, 'El lobo de Wall Street' (The Wolf of Wall Street), adaptación al cine del libro homónimo de memorias escrito por Jordan Belfort. Protagonizada por Leonardo DiCaprio, Jonah Hill, Jean Dujardin y Matthew McConaughey entre otros, la cinta llegará a las carteleras el 15 de noviembre (5 de diciembre en España) y ya tienen disponible su tráiler en español tras el salto.

En la década de 1990, Wall Street estaba en plena fase ascendente y escupía nuevos millonarios de a docenas. El dinero era barato, y un tipo llamado Michael Wilkin había inventado los “bonos basura”, que cambiaron la manera en que las corporaciones de los Estados Unidos hacen negocios. Jordan Belfort, hasta entonces directivo de la conocida firma de inversiones Stratton Oakmonts, se convirtió en uno de los nombres más tristemente célebres de las finanzas estadounidenses: un brillante y astuto traficante de acciones que encabezaba una alegre banda que asoló Wall Street desde su gigantesca oficina de Long Island. Durante el día, ganaba miles de dólares por minuto. Por la noche, los gastaba tan rápido como le era posible, en drogas, sexo y viajes por el mundo.
 
 

'El llanero solitario', la sorpresa del verano


Es prácticamente imposible ver una película sin tener algún tipo de expectativa previa sobre lo que esperar de ella, ya sea por vivir en una época caracterizada por la sobredosis de información sobre cualquier cosa o simplemente porque siempre habrá un detalle que nos lleve a preferir ver una cinta por encima de otra. Puede ser, entre otras muchas cosas, el director, la presencia en el reparto de determinado actor o actriz o el mero hecho de que haber oído hablar de ella bien en cualquier sitio, desde un comentario de un compañero de trabajo hasta un entusiasta post en un oscuro foro de Internet.

Lo realmente importante no son los estériles debates sobre la neutralidad con la que hay que afrontar el visionado de cualquier obra cinematográfica, sino el hecho de no convertirse en un esclavo de ellas. No tengo problemas en admitir que hay casos, siendo el más reciente el de ‘Elysium’ (id, Neill Blomkamp, 2013), en los que no es que me hayan hecho disfrutar de la película por debajo de sus méritos reales, sino que han sido determinantes para dejarme una sensación más amarga de la debida. También hay ocasiones en las que me ha pasado todo lo contrario, siendo ‘El llanero solitario’ (‘The Lone Ranger’, Gore Verbinski, 2013) un perfecto ejemplo de ello.

¿Es un desastre ‘El llanero solitario’?


‘El llanero solitario’ ha sido una película con muy mala prensa desde sus inicios, algo de lo que ya os di cuenta cuando las cosas se descontrolaron y se comentó que se estaban haciendo cambios en el guión para que su ya excesivo coste no se disparase hasta el infinito y más allá. La crítica americana no tuvo misericordia de ella y ha acabado por convertirse en uno de los mayores fracasos del año que hará perder cantidades indecentes de dinero a Disney. Prefiero no entrar en la ridícula polémica que se creó cuando varios de los implicados atacaron a los críticos americanos, pero lo que sí tengo claro es que estos últimos han sido muy injustos con una cinta tan excesiva como entretenida.

Lo primero que me gustaría es darle la razón a mi compañera Lucía cuando apuntaba que la película era demasiado larga, pero estamos ante uno de los grandes males del cine de nuestro tiempo. La clave no es tanto el excederse en su metraje como impedir que esto llegue a ser realmente molesto para el espectador, y es ahí donde resulta de vital importancia la presencia tras las cámaras de Gore Verbinski. No voy a decir algo tan exagerado como que Verbinski es un gran director —aunque sí que es mucho más interesante de lo que se le suele conceder—, pero sí que tiene una habilidad especial para el género de aventuras e incluso en sus producciones más decepcionantes —la segunda y tercera entregas de la franquicia ‘Piratas del Caribe’— nos regaló alguna escena para el recuerdo.

En ‘El llanero solitario’ Verbinski demuestra una gran inteligencia al reservar lo mejor para el último acto —cada vez son más los blockbusters que es justo ahí donde más fallan, corriendo incluso el riesgo de cargarse todo lo conseguido hasta entonces—, ya que era entonces cuando la película empezaba a dar ciertos síntomas de agotamiento producto de su metraje de más —algo cada vez más habitual en las producciones de Jerry Bruckheimer—. Sin embargo, la alocada, divertida, frenética y espectacular persecución final a bordo de un tren —brillante la utilización de cierto tema de música clásica al compás de lo que vemos en pantalla— no sólo sirve para redimir a ‘El llanero solitario’ de ese defecto y de otros detalles molestos en los que ya entraré más adelante, sino que permite a Verbinski crear una set-piece para el recuerdo sin rival entre todo el cine estrenado en lo que llevamos de año.

Más virtudes que defectos


No tengo nada en contra de Armie Hammer, es más, me parece un intérprete bastante solvente que no debería tener problema para desarrollar una larga y próspera carrera en Hollywod, pero en ‘El llanero solitario’ demuestra que no tiene el carisma suficiente para llevar la voz cantante en una producción de estas características. Es obvio que el fichaje de Johnny Depp y el aumento de importancia del personaje de Toro —Tonto en la versión original— se debe a que en Disney también existían ciertas dudas al respecto, las cuales se han visto confirmadas una vez estrenada la película: su actuación es buena, pero no tiene el gancho y la presencia necesaria para engancharnos y que así pasemos por alto los fallos en su construcción.

Lo más molesto del caso es que James Badge Dale, que da vida a su hermano en la ficción, se lo come vivo durante los pocos minutos que comparten pantalla, por lo que uno no puede evitar preguntarse cuánto hubiese mejorado ‘El llanero solitario’ si su protagonista hubiese sido el compañero de Jack Bauer en la tercera temporada de ‘24’ (2001-2014). Depp consigue que no pensemos demasiado en ello con una efectiva actuación mucho más alejada de lo esperado de su ya mítico Jack Sparrow en la que también hace gala de su incuestionable carisma —siempre orientado más hacia la comedia que a ejercer domo un héroe al uso— para salvar ciertas soluciones del guión, correcto en términos generales, de Justin Haythe, Ted Elliot y Terry Rossio no demasiado estimulantes.



Sorprende el hecho de que Hammer no es la única apuesta de su reparto por algo diferente en una gran producción, ya que la elección de Ruth Wilson, conocida principalmente por su participación en la televisiva ‘Luther’ (2010-En emisión), es bastante inusual. Por desgracia, esta apuesta por el talento también les ha salido rana, no tanto por su actuación como por el hecho de no tener la química necesaria con Hammer y por el libreto, siendo aquí donde muestra mayores deficiencias —la trama de corrupción aunque previsible, es bastante funcional y no aspira a ser más de lo que es—. A cambio, el apartado de secundarios brilla por su solvencia —aunque el personaje de Helena Bonham Carter no cuaja del todo—, en especial un William Fitchner casi irreconocible que disfruta más con los excesos de aquí que con su rol de arribista burócrata en ‘Elysium’.

Más agradable de lo esperado es que toda la historia forme parte de un inmenso flashback que se corta de forma ocasional para volver al tiempo presente de la ficción. Es éste un recurso muchas veces problemático que sólo sirve para sacarnos de la historia que realmente nos interese, pero el protagonismo exclusivo de Depp en esa parte y las simpáticas gotas de humor, siempre presentes en todo el relato, lo hacen no sólo digerible, sino incluso disfrutable. De hecho, los ocasionales bajones de interés —nada especialmente alarmante, eso sí— se producen durante la trama principal, en especial, como ya apuntaba más atrás, durante los momentos de corte romántico.

Ya he señalado la genialidad que Verbinski demuestra durante su tramo final, una proeza dentro del cine de puro entretenimiento, pero también resulta encomiable su trabajo hasta entonces. No es que ‘El llanero solitario’ estuviese siendo una gran película hasta entonces, pero si mantiene cierta consistencia como entretenimiento pese a sus fallos es gracias a su capacidad para ir saltando entre géneros —algo en lo que también ha mostrado su talento a lo largo de su carrera en lugar de refugiarse únicamente en el cine de aventuras— sin que haya molestos cambios de tono —¿cuántos blockbusters cometen el error de querer ser demasiado trascendentales cuando les ser más dramáticos?— y convirtiendo a la película en un simpático correcalles que va de menos a más y en la que los excesos de puesta en escena están sabiamente dosificados.


Tengo muy claro que el sabor de boca que me ha quedado tras ver ‘El llanero solitario’ es mejor de lo que realmente es la película, pero no por ello deja de ser una película bastante recomendable para quien sobre todo quiera pasar un buen rato en el cine. Ya solamente por su brillante y divertidísimo último acto merecería la pena verla en la gran pantalla y disfrutar como ya casi ni recordaba con una película, pero el resto es suficientemente llevadero y bien resuelto como para que no desconectar antes de tiempo.

Autor: Mikel Zorrilla (Blog de cine)