jueves, 25 de julio de 2013

Crítica de "Expediente Warren: The Conjouring"


No hace falta -y a uno ya empieza a molestarle, al menos- esa necesidad de justificar el terror de las posesiones infernales y de las casas embrujadas con el sambenito de "basada en una historia real" ¿Real? ¿Puede ser real la presencia de un espíritu maligno como ocurre en esta Expediente Warren? Un filme que, por otra parte, es una apreciable propuesta de terror inesperado. ¿Puede ser real y dar miedo un espíritu al que, para definirlo, el demonólogo de turno, su archienemigo, lo compara con un chicle? "Porque se engancha y luego no hay manera de sacártelo de encima". Será real, quizá. Pero desde luego no es serio. Que para chicles ectoplasmáticos ya están Los cazafantasmas. Pero una vez puesto entre paréntesis el término verdad, volvamos al terror cinematográfico: al terror de ficción de este notable filme del que apenas hay que contar nada para saber de qué va: de familia amenazada y casa poseída, de eso.

Cómo se construye el horror es lo importante. Primero Wan, el director, se ha rodeado de grandes intérpretes. Vera Farmiga, siempre efectiva, y Lili Taylor, la musa del cine independiente de los noventa, recuperada aquí como sufrida madre. Porque sabe Wan que ellos, los intérpretes, son el mejor efecto especial.

Abandonada ya la sangrienta aproximación a lo insoportable que utilizó en los primeros Saw, de los que fue responsable, Wan retorna al espacio cerrado de la casa poseída. Un género en sí mismo que ya exploró el joven director en Insidious (2010). Se podría decir que, con Insidious, Wan se licenció en el terror geométrico propio del hogar amenazado, donde importa cada rincón de cada espacio. En Expediente Warren, Wan se doctora.

Entiende también mejor el valor de la música de una cajita de música, de una sombra, de un rumor, del silencio premonitorio. Película de terror a golpes más que atmosférico, se pierde tan sólo en esos momentos de chicle innecesarios. Más de risas nerviosas que de espantos, Expediente Warren profundiza en el mecanismo clásico del terror.

Autor: Salvador Llopat (Dario La Vanguardia)

'Lobezno inmortal', un paso adelante


Las ansías de Hollywood por capitalizar el auge de la figura del superhéroe en el cine nos han proporcionado múltiples alegrías, pero también no pocas decepciones que nos hicieron arrepentirnos sobremanera de haber pagado el precio de una entrada de cine por ver títulos tan lamentables como ‘Catwoman’ (id, Pitof, 2004) o ‘X-Men Orígenes: Lobezno’ (‘X-Men Origins: Wolverine’, Gavin Hood, 2009). Lo cierto es que esta última estuvo muy lejos de ser un fracaso comercial, pero dejó una sensación tan amarga en los espectadores que Fox tuvo que abandonar la idea de rodar una cinta similar protagonizada por Magneto y descartó la posibilidad de seguir en esa línea de ahí en adelante.

De esa terrible decepción acabó surgiendo ‘X-Men: Primera generación’ (‘X-Men: First Class’, Matthw Vaughn, 2011), notable precuela que nos contaba los años mozos de estos personajes, amén de reservar un antológico cameo para Lobezno que hasta cierto punto nos permitía reconciliarnos con él. En Fox eran conscientes del daño que había hecho ‘X-Men orígenes: Lobezno’, pero también del innegable potencial de su protagonista, por lo que dieron luz verde a ‘Lobezno inmortal’ (‘The Wolverine’, James Mangold, 2013) con la esperanza de que el público aún se mostrase receptivo. El resultado es un más que digno entretenimiento que supera con holgura a su predecesora, pero que está muy lejos de exprimir al máximo las posibilidades de su carismático protagonista.

La personalidad de ‘Lobezno inmortal’


Lo más llamativo de esta secuela, cuyo contenido ya presagiaba la escena durante los créditos finales de ‘X-Men orígenes: Lobezno’, fue el hecho de que Darren Aronofsky iba a dirigirla, una noticia que pilló por sorpresa a cualquier cinéfilo que se precie. Sin embargo, el responsable de la estupenda ‘Réquiem por un sueño’ (‘Requiem for a Dream’, 2000) acabó desentendiéndose del proyecto y el rodaje se aplazó en varias ocasiones como consecuencia de ello. Volvíamos a la casilla de salida y de nada servían los halagos que estaba recibiendo el guión de Christopher McQuarrie a partir de ‘Lobezno: Honor’, el celebrado cómic de Chris Claremont y Frank Miller, cuando en Fox tardaron bien poco en ordenar una reescritura del mismo por parte de Mark Bomback tras la contratación del impredecible James Mangold para dirigirla.

Ese paso del desmesurado optimismo hacia una necesaria cautela ha acabado haciendo mucho bien a ‘Lobezno inmortal’, ya que la presión que había sobre ella era tal que no era conveniente que las expectativas se disparasen, un fenómeno que sólo sirve para llevarnos decepciones cuando acabamos viendo cualquier película con la que nos haya pasado. No voy a entrar en innecesarias disquisiciones sobre la fidelidad a la obra de Claremont y Miller, ya que una adaptación cinematográfica ha de tener vida propia y no limitarse a clonar lo que ya podemos encontrar en otro medio, y eso es lo que hace ‘Lobezno inmortal’ al centrarse en la influencia que un evento aislado del pasado de Logan tiene en la deriva vital que atraviesa en la actualidad.


No os dejéis engañar por las promesas de que ‘Lobezno inmortal’ pueda indagar en la pesada losa de la inmortalidad, ya que ésta queda reducida a una serie de irregulares ensoñaciones que el protagonista comparte junto a su querida Jean Grey, siendo todo poco más que un obstáculo emocional para seguir siendo el héroe atípico que tanto aprendimos a amar. Aquí no estamos ante una reflexión —relativamente— oscura tan de moda en los últimos tiempos gracias al éxito de Batman de Christopher Nolan —aunque su influencia en otras cintas se está exagerando hasta límites casi irracionales—, sino que ante todo se busca entretener al espectador sin descuidar el apartado dramático para así dar una capa de profundidad a lo que vemos en pantalla. No hay rastro alguno de brillantez, pero se reducen al máximo las estupideces y los tópicos nunca llegan a ser una traba insalvable, aunque, eso sí, resulten un tanto excesivos en su algo deslucido último acto.

Una vez vista, sigo teniendo dudas sobre la idoneidad de haber contratado a James Mangold, un realizador capaz de sacar adelante una buena película —y también preocupantes mediocridades—, pero que aún no ha dado señales de poder liderar algo realmente grande. Una apuesta intermedia con la que Fox se decantaba por cierta solvencia frente a la posibilidad de que ‘Lobezno inmortal’ pudiera convertirse en una obra memorable. Esto es algo evidente durante su visionado, ya que Mangold apuesta por una eficiencia silenciosa, en la cual se resuelven con eficaz corrección las escenas de acción —los mejores momentos son la pelea en lo alto de un tren en marcha y la forma en la que el protagonista es ralentizado progresivamente por los sicarios del auténtico villano— y los momentos más dramáticos tienen apuntes de lucidez, pero nada más. Quizá consciente de sus limitaciones o tal vez limitado por el estudio, Mangold opta por no cometer grandes locuras y salva la papeleta con acierto, pero sin brillo.

La importancia de Hugh Jackman


En los últimos años ha sido Robert Downey Jr. el que ha conseguido tal nivel de simbiosis con Tony Stark y Iron Man que es prácticamente imposible encontrar a alguien que pueda imaginar a otro actor que pueda suplirle, pero lo cierto es que Hugh Jackman consiguió algo así mucho antes y la horripilante decepción que supuso ‘X-Men Orígenes: Lobezno’ lo único que logró es que el público perdiera interés en el personaje, que no en Jackman. Él es Lobezno y en la cinta que nos ocupa vuelve a demostrárnoslo.

Es imposible cuantificar lo que salimos ganando al no haberle visto interpretando a Lobezno, pero no hay día que no agradezca a Dougray Scott el haber tenido que abandonar el rodaje de ‘X-Men’ a última hora para dar vida al villano de la lamentable ‘Misión Imposible 2’ (‘Mission: Impossible 2’, John Woo, 2000), forzando así a Bryan Singer a arriesgar en la elección de Hugh Jackman, un completo desconocido para el gran público por aquel entonces. El mundo es un lugar mejor gracias a ello, y todo indica que el público americano —y del resto del planeta— responderá favorablemente hacia el regreso de Lobezno, aunque, eso sí, sin batir récords como sí sucedió durante el fin de semana previo a su estreno.

El problema de ‘Lobezno inmortal’ es que el apoyo del resto del reparto, incluidas las ya comentadas apariciones de Famke Janssen, no está a la altura del difícilmente igualable nivel de talento y carisma mostrado por Jackman. Esto se deja notar en mayor medida en unos casos que en otros, llegando a ser especialmente molesto en el caso de la debutante Tao Okamoto, aunque no tengo claro si es más culpa suya o del insípido personaje que ha de interpretar. En cambio, Rila Fukushima y Svetlana Khodchenkova hubiesen necesitado que el guión se hubiera mostrado más interés en ellas, ya que por momentos se atisba un estimulante potencial que nunca termina de ir más allá de eso. Justo lo mismo que le pasa a la película en líneas generales.


‘Lobezno inmortal’ es un buen entretenimiento que podría haber sido bastante mejor si sus principales responsables hubiesen sido más ambiciosos. Con todo, es comprensible que no hayan querido arriesgarse a otra metedura de pata del nivel de su predecesora y nos queda la esperanza de que no estemos más que ante el primer paso hacia algo que realmente pueda dejarnos impresionados en nuestra butaca. La excelente escena durante los créditos finales también apunta en esa dirección, así que disfrutemos a ‘Lobezno inmortal’ como lo que es y no nos quejemos demasiado por lo que pudo haber sido. Y el que prefiera hacer lo segundo, como mínimo tendrá que reconocer que estamos ante un gran paso adelante respecto a ‘X-Men Orígenes: Lobezno’.

Autor: Mikel Zorrilla (Blog de cine)

 


Latino Review saca dos nombres gordos para Star Wars: Ryan Gosling y Zac Efron


Latino Review, conocida por sus fuentes en el interior de Disney/Marvel, anuncia que Ryan Gosling y Zac Efron han recibido contactos pra interpretar a personajes protagonistas de Star Wars: Episodio VII.


En particular destaca el personaje de Gosling, quien ha recibido contactos para interpretar al hijo de Luke Skywalker.

Latino Review no termina aquí la pieza: Leonardo DiCaprio recibió una oferta para un papel en la nueva trilogía. Pasó porque su interés es ahora Robotech, proyecto que produce su amigo del alma, Tobey Maguire.

Autor: Rafa Martín (lashorasperdidas)

Vía: Latino Review

Taquilla España (19-21 Jul.): Sí, se les ha visto


Buena semana de cara al optimismo de la taquilla, en una semana en la que dos estrenos importantes, ninguno de ellos un gran blockbuster mediático, han entrado con buenos datos (que no espectaculares). Nos referimos, evidentemente, a 'Ahora me ves...' y 'Expediente Warren: The Conjuring', quiénes en su primera semana entran respectivamente en el primer y en el segundo puesto del ranking recaudando en ambos casos por encima del millón de euros.

Entre los dos estrenos se reparten prácticamente el 50% de los espectadores para una recaudación total de 6,3 millones de €, con un leve incremento del 3% respecto a la pasada semana semana. eOne logra con 'Ahora me ves...' su mejor estreno en cuatro meses, desde los tiempos de 'El lado bueno de las cosas', logrando 1,73 millones de € en 374 salas a una media de 4.638€. Logra con margen el primer puesto y se convierte así en el segundo éxito importante del año para su distribuidora... y eso que con esta ya van nada menos que quince estrenos en este 2013.

Por su parte el título de Warner Bros., 'Expediente Warren: The Conjuring', ha entrado en segundo lugar gracias a los 1,27 millones de € recaudados en 300 cines a una media de 4.240€, convirtiéndose así en uno de los mejores estrenos para el género desde... la anterior película de su director, 'Insidious', de paso que sepulta cualquier esperanza para 'The Purge. La noche de las bestias', que sencillamente "se hunde" un 72% en su segunda semana. El recibimiento por parte de la crítica y del público ha sido fantástico, no es para menos tratándose posiblemente de una de las mejores películas de terror de los últimos años, por lo que su comportamiento podría superar al de 'Posesión infernal' e irse más arriba de los cuatro millones de euros, si bien tendrá difícil superar los registros de 'Mamá' en febrero.

 Del resto de títulos del ranking destacar el buen mantenimiento de los títulos "para toda la familia", como 'Gru 2: Mi villano favorito' y 'Monstruos University', que ya suman 8,4 y 9,4 millones de euros respectivamente, dejando más que satisfechas a sus distribuidoras. Mientras el resto de títulos experimentan fuertes caídas, si bien habría que diferencias entre los filmes que cumplen/triunfan (según se quiera ver) en estos tiempos difíciles, como 'Niños grandes 2' (2,08 millones en dos semanas) o 'After Earth' (6,16 millones en cuatro semanas, y buen total mundial muy por encima de los 200 millones de euros), de entre los filmes que decepcionan y/o sencillamente no cumplen, como 'Llévame a la luna' (que A Contracorriente estrena de forma muy tímida, con 157.000€ en 140 cines) o 'La mejor oferta' (750.000€ en total) y 'Antes del anochecer' (833.000€ en total), que parece que tendrán que sudar un poco para alcanzar el millón de euros (que finalmente alcanzarán, posiblemente).

Por último matizar los comportamientos de dos películas en particular (para evitar los malentendidos que se leen por ahí): de 'El hombre de acero', que suma 150.000€ más para un total de 7,3 millones de euros recaudados, un buen dato pero nada espectacular habida cuenta del impacto y potencial mediático de la cinta; y de 'Star Trek: En la oscuridad', que suma 250.000 euros más para un pobre total de 2,5 millones de euros con el que, sin embargo, casi acabará superando al del filme de 2009. Puede que Star Trek no entusiasme en España, prueba evidente, pero no es menos cierto que hablamos de un gran título estrenado con el consiguiente respaldo por parte de su distribuidora, Paramount. Hay argumentos suficientes como para hablar de éxito y de fracaso, siempre relativos, por lo que lo más justo sería dejarla en un punto medio de ni fú ni fá, más allá de que sea curioso que la buena aceptación del primer filme durante estos cuatro años no haya repercutido de forma evidente en las recaudaciones de su secuela.

Autor: El Séptimo Arte

Vía: Info Cine

miércoles, 24 de julio de 2013

Ahora me ves...


La puesta en escena es un elemento esencial del cine y de la magia. Dado que la gramática del blockbuster actual ha marginado a conciencia ese aspecto, la unión entre estas dos formas de expresión nada alejadas se concentra en la espectacularidad y el asombro. Elementos pirotécnicos que Ahora me ves… maneja con soltura de prestidigitador y dotes de persuasión elevados, atrapando y dirigiendo la atención del espectador a lo largo de una intriga con agradable sabor a vieja escuela (personajes definidos en su primera línea de diálogo), trampas visibles como recompensa sutil y una cantidad razonable de ases en la manga. El francés Louis Leterrier echa un velo sobre sus recientes y decepcionantes estruendos de gran escala para recuperar soluciones y espíritu prestímano de aquellos juegos de manos más cercanos y sencillos, Transporter y Danny the Dog, que casi parecen citadas en un par de escenas.

Como en los buenos trucos de magia, nada se deja al azar, lo que puede resultar frustrante al estar frente a un reparto coral en plan Ocean’s Eleven de magos, ladrones, expertos, magnates y policías tan bien delineado (puede que Mélanie Laurent sea la agente de la Interpol menos creíble de la historia del cine, pero aplaudamos por ello). Es genial ver a Mark Ruffalo con tiempo para explayarse, aunque hay tanto potencial en los frenéticos intercambios retóricos entre Jesse Eisenberg y Woody Harrelson que más cancha no habría importado. La sucesión de actuaciones y robos bancarios de este cuarteto de Robin Hoods no deja respiro para mayor profundidad ni mínimos esbozos de psicologismo; tiene sentido, porque no se paga por conocer a un prestidigitador, sino para mirar lo que hace con las manos. Esa confluencia de caras conocidas y una velocidad expositiva a prueba de distracciones evitan que el truco final sepa a poco, incluido su engorroso ribete de misticismo. Lo importante era que la labia del ilusionista estuviese bien magnetizada. 

Autor: Daniel de Partearroyo (Cinemanía)

'Gran turismo', otro videojuego que irá a todo gas en la gran pantalla


El mundo del motor está de moda en el cine, y gran culpa de ello se debe al enorme éxito de las últimas entregas de la franquicia A todo gas. En Universal ya están haciendo lo posible por tener lista la séptima parte lo antes posible y otras productoras también quieren exprimir la —no tan— nueva gallina de los huevos de oro. El año pasado fueron los ejecutivos de Dreamworks los que movieron ficha al anunciar la adaptación cinematográfica de los famosos videojuegos de la saga ‘Need for Speed’ y ahora ha sido Sony la que acaba de confirmar el salto a la gran pantalla de ‘Gran Turismo’.

Recuerdo que ya me extrañó en su momento que Sony no mostrase antes especial interés en convertir uno de sus buques insignia en una película, ya que está considerado el mejor juego de simulación de carreras automovilísticas y sus juegos rondan los 70 millones de unidades vendidas —es una de las franquicias estrella de Sony—. Además, el lanzamiento de ‘Gran Turismo 6’ está previsto para finales de año, por lo que volverá a convertirse en la comidilla de todos los amantes de este tipo de videjuegos, una ocasión tan buena como cualquier otra para acelerar los trámites de cara a su próxima versión cinematográfica.

Eso sí, no lancéis todavía las campanas al vuelo, ya que todo lo que hay confirmado hasta ahora es que el largometraje estará producido por Mike De Luca y Dana Brunetti, quienes también están detrás del temible salto a la gran pantalla de la célebre novela ‘Cincuenta sombras de Grey’. A ver qué sale de aquí, que me da que lo de ‘Gran Turismo’ se limitará a aprovecharse de la fama de los videojuegos para conseguir una popularidad previa que no conseguiría titulándose, por poner un ejemplo, ‘Frenar es de cobardes’.

Autor: Mikel Zorrilla (Blog de cine)

Vía: The Wrap

Nuevo avance de 'Gravity', el esperadísimo filme de Alfonso Cuarón




IMPRESIONANTE. Eso es lo que, en una palabra, mejor define las sensaciones que transmite el nuevo avance —no me atrevo a llamarlo trailer por razones obvias— de ‘Gravity’ (id, 2013), la película de la que ya os dejamos un teaser hace poco y que devuelve a Alfonso Cuarón al primer plano de la actualidad cinematográfica tras los siete largos años que han transcurrido desde la portentosa ‘Hijos de los hombres’ (‘Children of Men’, 2006).

Por más que la premisa de partida del filme pueda parecer endeble —y queda la duda de si realmente lo será o no— resulta incuestionable a la luz del asombroso plano secuencia que podéis ver arriba que ‘Gravity’ va a ser un filme destinado a cortarnos el aliento a la mínima que nos descuidemos, algo a lo que Cuarón ya nos tiene acostumbrados con secuencias, por ejemplo, como la de ese sonido que callaba al mundo en la citada ‘Hijos de los hombres’.

Sea como sea, habrá que esperar al 4 de octubre de este año para descubrir lo que el realizador mexicano nos tiene reservado con el filme. Yo ya cuento los días.


Autor: Sergio Benítez (Blog de cine)

Nuevo tráiler de ‘Las Brujas de Zugarramurdi’


A muy poquito de que se celebren los festivales de Toronto y San Sebastián y con la masiva postproducción de la película aún en marcha, tenemos nuevo avance de Las Brujas de Zugarramurdi, la última película de Álex de la Iglesia y la que esperemos que le devuelva la confianza del público tras dos títulos bastante denostados por crítica y público. Uno por tener un guión lleno de agujeros (Balada Triste de Trompeta) y otro por ser un título algo alejado de la línea autoral del director y con un mensaje excesivamente subrayado sobre la sociedad y los medios de comunicación (La Chispa de la Vida).

La idea del título promete. Parece mucho más cercana a sus películas más celebradas (El Día de la Bestia, La Comunidad) y además tiene de nuevo a Jorge Guerricaechevarría mano a mano en el guión, lo que seguramente de a la película la coherencia y el equilibrio que no tuvo Balada Triste de Trompeta, que era pura esencia de la locura y el caos para lo bueno y lo malo.

Autor: Javier Ruiz de Arcuate (lashorasperdidas)







martes, 23 de julio de 2013

'Niños grandes 2': Ya es hora de madurar


El verano ya está con nosotros. Piscina o playa, sombrilla y crema solar, fiestas y, claro que sí, comedias norteamericanas de risa fácil. En este contexto se sitúa 'Niños grandes 2', secuela de las diabluras de Adam Sandler, Chris Rock, Kevin James y David Spade.

La sinopsis de la cinta es la siguiente: Tras mudarse con su familia a su pueblo de toda la vida para estar más cerca de sus amigos y los hijos de estos, Lenny, descubre que entre acosadores de antaño y acosadores actuales, conductores de autobús esquizofrénicos, polis ebrios en esquís y 400 fiesteros disfrazados dispuestos a amargarle la existencia, la locura no ha hecho más que empezar.

En esta producción, Adam Sandler pone el piloto automático durante todo el metraje, ofreciéndonos una interpretación sobreactuada y sin pasión, casi pareciendo que cada escena fue rodada a la primera, sin pena ni gloria. En los momentos donde es más convincente su personaje es cuando es consciente de que lo que está pasando no tiene ningún sentido, y en ello logrará que su rol consiga poner los pies en el suelo. En definitiva, su papel se reduce a gritar el texto, hacer el gamberro y dárselas de triunfador que, en definitiva, es la esencia del argumento, cosa que hace muy bien, y para que negarlo, Adam Sandler sigue teniendo su tirón como protagonista de estas propuestas cómicas.

Chris Rock pasará por una situación similar, si bien con la gracia que desprende, hará pasajero su papel, que por lo general no es destacable por mucho más que por algún que otro chascarrillo y su desparpajo. Algo más interesante es el rol de Kevin James, el cual tendrá una esposa dominante (interpretado por Maria Bello), un hijo que ha sido educado en el error (lo que provocará algunos de los momentos más divertidos del filme) y una madre por la que siente un amor incondicional. Esta multitud de rasgos, además de su correcta interpretación, hacen de su personaje uno de los más ricos, y aporta algo de familiaridad a la película.

Lo mismo ocurre con David Spade, que mediante sus relaciones con las mujeres y familiares cercanos, tiene mayor atractivo, además de dotar a su personaje de un aura más bizarra, por su manera en momentos depravada de comportarse, que dará algún que otro momento violento a la cinta. El actor Nick Swardson, que interpreta a un alocado conductor de autobús, es tan irreal como divertido. Sabiendo por ello que su personaje carece de cualquier lógica y razón, será el "sparring" que recibirá los golpes más fuertes, eso sí, recobrándose como si nada hubiese pasado. También pasará por el metraje como si nada fuera con él, y esa esencia, de personaje desubicado, hace de su papel, un mero recurso cómico, que alguna vez funciona.

A divertirse entre actuación y actuación

 

Si de algo puede sentirse orgullosa 'Niños grandes 2' es de congregar a una buena tropa de caras conocidas de Hollywood que, básicamente, se han unido a esta producción para pasárselo bien en el rodaje y desconectar un poco del estrés de ser actor. Es por ello que veremos a una Salma Hayek que se paseará con un escote asfixiante por todas las escenas, además de cambiar a un acento "pseudo-mexicano" para soltar algún chascarrillo, que es comprensible que tenga su sitio en la versión original, pero en la doblada al español es, cuanto menos, ilógico. Shaquille O'Neal también hace de las suyas, consiguiendo un personaje bastante cómico, que se verá favorecido por la compañía de Peter Dante, siendo los dos, unos oficiales de policía que funcionan muy bien en pantalla.

Un personaje que destaca es el interpretado por Taylor Lautner, que es una parodia de bravuconería y volteretas (y de sí mismo), que destaca no por una interpretación memorable (la cual es totalmente plana), sino más bien por saber reírse de sí mismo, y ofrecer un rol que dentro de la locura que expone esta producción, tiene su sitio, y sirve y logra lo que pretende: ser detestable a la vez que divertido. Más actores se unen a esta producción, como Steve Buscemi o Steve Austin, que harán sus pinitos, dejando algún que otro buen punto por el camino.

Una de las cosas más reprochables de esta producción es su estructura extremadamente simple, que se basa en ofrecer unas escenas de "gags" prefabricados, golpes, o situaciones algo aleatorias, que acaban con un descontextualizado "¡¿Quéeeeeeeee?!", que puede que tenga alguna gracia en versión original, no así en español. Esta fórmula se repite en muchas de las secuencias, a veces cambiando esa coletilla por una frase de algún personaje ajeno a la acción, pero que en definitiva, no es más que repetir la misma estructura durante todo el metraje.

Los momentos entre "qué" y "qué" son, en su mayoría, los expuestos en los tráilers mostrados, por lo que no nos alejaremos mucho más allá del ciervo, la rueda, la balsa hinchable y el salto al río. Aún así, tiene su punto de diversión desenfadada verla en acción, siempre y cuando entres a la sala sabiendo lo que vas a ver: una película de comedia de verano de libro, sin contenido sustancioso, y plagada de "gags" que solo harían gracia a verdaderos niños.

Autor: ecartelera

Crítica de "Gru 2: Mi villano favorito"


Desde los tiempos de Chaplin, la animación ha mantenido una fértil relación de simbiosis con cómicos de imagen real dispuestos a expandir las fronteras de su catálogo gestual. Si 'Gru, mi villano favorito' (2010) era una extensión hiperdinámica de Steve Carell, esta secuela añade a Kristen Wiig (que ya tenía un pequeño papel en el original) a la ecuación: el resultado es una excéntrica comedia romántica de espías y supervillanos, en la que dos pesos pesados de la risa (dotados de una química sui géneris) disfrutan interpretando las claves de su comicidad en lenguaje cartoon.

'Gru 2' cruza el legado de Charles Addams con el frenesí de Friz Freleng, pero vuelve a tener una moraleja algo conservadora como coartada para su fiesta expresiva. No obstante, sería ingrato quedarse sólo con ese sustrato aburrido y obviar los muchos placeres que el espectador encontrará aquí: desde el geométrico diseño de personajes hasta su sutil referencialidad, que, en esta ocasión, va del 'Hyde and Hare' (1955) de Bugs Bunny hasta 'El retorno del Jedi' (Richard Marquand, 1983). Además de los hallazgos estéticos y conceptuales, que se concentran en el personaje de El Macho, nuestro villano favorito constata el espectacular estado de salud del mainstream animado.

Autor: Noel Ceballos (Fotogramas)