martes, 5 de febrero de 2013

La esperanza es lo último que se pierde... Tráiler de 'Los últimos días'


Disponible online el segundo avance oficial de uno de los grandes y más esperados estrenos de esta primavera, 'Los últimos días', la segunda película de Álex y David Pastor y primera de producción española tras su debut en Estados Unidos con la interesante 'Infectados'. La cinta, cuyo reparto encabezan Quim Gutiérrez, José Coronado y Marta Etura, cuenta cómo una misteriosa forma de agorafobia se extiende por el mundo dejando a la población encerrada en los interiores de los edificios, entre ellos Mateo, quien deberá emprender un viaje a través de una Barcelona que poco a poco se desintegra para rescatar a su chica embarazada... si es que sigue con vida, y aunque tenga que salir a la calle para ello. Warner Bros. estrenará la cinta el próximo 27 de marzo... mientras que su correspondiente tráiler lo encontraréis, sin salir de casa, tras el salto.


Autor: wanchope (El Séptimo Arte)
Vía: Warner Bros. España

lunes, 4 de febrero de 2013

Crítica de "Hitchcock"


Gracias a TVE pude descubrir a Alfred Hitchcock siendo una niña. Recuerdo perfectamente el ciclo que programó en la noche de los martes. Cuando vi Psicosis me aterré de tal manera que temía ver a Norman Bates por todas partes pero al mismo tiempo siempre buscaba una excusa para volver a ver la película. Digamos que gracias a San Alfredo comencé a interesarme por el mundo del cine. Psicosis probablemente no fue la mejor película de Hitchcock pero sí que fue su mayor éxito comercial y estuvo a punto de arruinar su carrera. Tuvo que financiarla de manera personal, ideó un rodaje rápido y con el equipo de su serie Alfred Hitchcock Presenta, Paramount estuvo a punto de no estrenarla, porque se había quedado horrorizada, y por poco no pasa el corte de los censores de la MPAA.

Hitchcock es uno de esos cineastas que se ganó a pulso la consideración de icono pop, su sola figura es reconocida incluso por aquéllos que no son aficionados al cine. Su obra y su retorcida personalidad han generado bastante literatura. Uno de esos libros es Alfred Hitchcock And The Making Of Psycho de Stephen Rebello que en el año 2005 iba a convertirse en un telefilm pero dos años después se le dio una dimensión cinematográfica porque querían una película que llegase a los Oscars. Para ello se pensó en Anthony Hopkins y Helen Mirren, dos intérpretes con estatuilla, para que interpretasen al mago del suspense y a su esposa y estrecha colaboradora, Alma Reville. Después de estar casi cinco años guardado den un cajón el proyecto le fue encomendado a Sacha Gervasi, guionista de La Terminal y que hace un par de años estrenó con éxito el documental Anvil. El Sueño de una Banda de Rock y del guión se encarga John J. McLaughlin (Cisne Negro).

En Hitchcock asistimos al proceso de creación de Psicosis. El director después de estrenar Con la Muerte en los Talones se obsesiona con una novela de terror titulada Psicosis de Robert Bloch, inspirada a su vez en la historia del asesino en serie Ed Gein, y quiere que sea su próxima película. Cuenta con la oposición de la Paramount, que se niega a financiar la adaptación de una novela tan repugnante. Para poder rodarla tendrá que financiarla él mismo, hipotecando su casa y recortando todo tipo de gasto personal. Su mujer no confía en este proyecto ya que ella apostaba por una novela de un amigo escritor. La relación del matrimonio se resiente e influye de manera negativa en el rodaje. Todo esto aderezado con chistes que a los iniciados no se les escapará.

El principal problema reside en Anthony Hopkins. Se agradece que haya dejado el piloto automático en casa y que vuelva a ser un alumno aventajado de la Escuela Mortadelo, clava los gestos y la voz de Hitchcock, pero termina siendo una caricatura del cineasta británico, no solo por el chanante maquillaje que lleva que inexplicablemente opta al Oscar, llegando a tener su momento nivel presentación de Nicolas Cage en Cara a Cara pero en el film de Woo es glorioso, aquí es realmente ridículo.



La verdadera ama y señora de este film es Helen Mirren. Juega con ventaja ya que nosotros no conocemos a la auténtica Alma Reville, una mujer que sacrificó su carrera, era montadora, para poner su talento al servicio de su marido. Reville era quien se encargaba de supervisar los guiones y los montajes de las obras de Hitchcock, y estuvo siempre a su lado, siendo siempre su sombra. Si la película aguanta es gracias a Mirren, y cuando Hopkins está totalmente desatado solo le basta un gesto para dejarle ko. Eso sí, Reville no era nada atractiva y la caracterización de Mirren no le resta el suyo.

La pareja protagonista está muy bien acompañada por Scarlett Johansson, Danny Huston, Toni Collette, Jessica Biel, James D’Arcy, Michael Stuhlbarg, Richard Portnow y Kurtwood Smith. Todos eficaces, Huston, Collette y Stuhlbarg excelentes, pero destacaría especialmente a James D’Arcy, principalmente por su escena de presentación en donde clava a Perkins y sin hacer ningún tipo de alardes, todo lo contrario que Hopkins. Ojo al cameo de Ralph Macchio, interpretando al guionista Joseph Stefano.


Alfred Hitchcock fue uno de los cineastas más grandes de todos los tiempos. En Hitchcock, aunque no deja de ser de agradable visionado, no se refleja de su genialidad. Ni soñándolo.

Autor: Mary Carmen Rodríguez (lashorasperdidas)

Taquilla USA: Los zombies desplazan a las brujas y Stallone fracasa



Dos novedades en el top ten taquillero estadounidense con dos tipos de público muy distinto. ‘Memorias de un zombie adolescente’ (‘Warm Bodies’, Jonathan Levine, 2012) está siendo vista por algunos como la sucesora de la saga Crepúsculo, pero con zombies. Espero que por estar detrás de las cámaras Jonathan Levine, que dirigió la muy interesante, y todavía inédita en nuestro país, ‘50/50’ (2011), el film tenga algo más de chicha. Por lo de pronto, las críticas no han sido muy positivas, pero el público votante en la IMDb, siempre abierto a cosas nuevas y originales, la acepta de muy buen grado.

‘Un bala en la cabeza’ (‘Bullet to the Head’, Walter Hill, 2012), el esperado regreso de Hill a la acción —realmente al cine, que llevaba bastantes años sin dirigir un largometraje, resulta que no era tan esperado. Adaptación de un cómic de Alexis Nolent, se trata de un buddy movie, subgénero que prácticamente inventó Hill, con películas como ‘Límite: 48 horas’ (‘48 Hrs, 1982) —de la que hablaremos en el especial de su director—, muy en la línea de los films de los ochenta. Críticas justitas y público votante satisfecho. Personalmente es una de las películas más esperadas de la temporada; podre4mos verla en nuestros cines a partir del 25 de marzo.

Autor: Alberto Abuín (Blog de cine)
Vía: IMDb

Emily VanCamp será la nueva chica del Capitán América


Ya hay protagonista femenina para la nueva aventura en solitario del Capitán América. Tras barajarse nombres como los de Mary Elizabeth Winstead, Emilia Clarke, Teresa Palmer, Imogen Poots, Anna Kendrick, Felicity Jones y Alison Brie, Marvel ha anunciado el fichaje de Emily VanCamp.

VanCamp, conocida por protagonizar la serie ‘Revenge’ (2011-2013), dará vida a Sharon Carter, la sobrina de Peggy Carter —a quien daba vida Hayley Atwell en ‘Capitán América: El primer vengador’ (‘Captain America: The First Avenger’, Joe Johnston, 2011)— y el nuevo amor de Steve Rogers/Capitán América, a quien por supuesto volverá a interpretar por tercera vez en la gran pantalla Chris Evans. Otros miembros confirmados del reparto de esta secuela son Samuel L. Jackson, Scarlett Johansson, Cobie Smulders, Sebastian Stan, Anthony Mackie, Toby Jones y Frank Grillo, que encarnará a Crossbones, el nuevo villano.

Joe y Anthony Russo van a dirigir ‘Captain America: The Winter Soldier’, que en teoría debería comenzar a filmarse en marzo, y estrenarse el 14 de abril de 2014, pero Evans declaró recientemente que aún no ha recibido el guion (escrito por Stephen McFeely y Christopher Markus) y se rumorea que el rodaje podría retrasarse hasta el mes de junio. Ya veremos, si confirma el retraso y no mueven la fecha del estreno, significará que los Russo tendrán que darse mucha prisa en el set, y eso nunca es bueno.

Autor: Juan Luis Caviaro (Blog de cine)
Vía: Indiewire / ComicBookMovie

'¡Rompe Ralph!' arrasa en los premios del cine animado


Seguimos con noticias sobre galardones cinematográficos. En esta ocasión toca hablar de los premios del cine de animación, los Annie, entregados en Los Ángeles por la Asociación Internacional de Películas Animadas. La triunfadora de la 40ª edición ha sido ‘¡Rompe Ralph!’ (‘Wreck-It Ralph’, Rich Moore, 2012).
La producción de Disney ganó en los apartados de mejor película de 2012, mejor dirección y mejor guion, entre otros, lo que la convierte en favorita para la próxima edición de los Oscar, donde compite con ‘Brave (Indomable)’ (‘Brave’, Mark Andrews, Brenda Chapman, 2012), ‘Frankenweenie’ (Tim Burton, 2012), ‘El alucinante mundo de Norman’ (‘ParaNorman’, Sam Fell, Chris Butler, 2012) y ‘¡Piratas!’ (‘The Pirates! Band of Misfits’, Peter Lord, Jeff Newitt, 2012). Aún no he podido ver ‘¡Rompe Ralph!’, ¿a vosotros os parece la mejor de las nominadas?
En la categoría de mejor cortometraje también ganó otro título de Disney nominado al Oscar, ‘Paperman’ (John Kahrs, 2012). Sin más, os dejo con la lista de ganadores de los Annie 2013:
  • Mejor película: ‘¡Rompe Ralph!’
  • Mejor dirección: Rich Moore – ‘¡Rompe Ralph!’
  • Mejor guion: Phil Johnston, Jennifer Lee – ‘¡Rompe Ralph!’
  • Mejores efectos de animación: Andy Hayes, Carl Hooper, David Lipton – ‘El origen de los guardianes’ (‘Rise of the Guardians’)
  • Mejores efectos de animación en una película de acción real: Jerome Platteaux, John Sigurdson, Ryan Hopkins, Raul Essig, Mark Chataway – ‘Los Vengadores’ (‘The Avengers’)
  • Mejor animación de personaje: Travis Knight – ‘El alucinante mundo de Norman’
  • Mejor animación de personaje en una película de acción real: Erik de Boer, Matt Shumway, Brian Wells, Vinayak Pawar, Michael Holzl – ‘La vida de Pi’ (‘Life of Pi’)
  • Mejor música: Henry Jackman, Skrillex, Adam Young, Matthew Thiessen, Jamie Houston, Yasushi Akimoto – ‘¡Rompe Ralph!’
  • Mejor interpretación de doblaje: Alan Tudyk como King Candy – ‘¡Rompe Ralph!’
  • Mejor cortometraje: ‘Paperman’

Autor: Juan Luis Caviaro (Blog de cine)

sábado, 2 de febrero de 2013

'El último desafío': Él es la ley, él es el Sheriff, él es... Schwarzenegger


Dijo que volvería... y ha vuelto. Arnold Schwarzenegger vuelve a estrenar diez años después como gran estrella de una función que, al margen de su participación amistosa en los 'Los mercenarios', le tenga a él como principal objeto del deseo. Y a sus 65 años el Chuache demuestra tener aún las fuerzas suficientes como para seguir dando la cara y repartir caña sin (casi) tener que recurrir ni a los bastones ni a los efectos digitales si bien, parafraseando el tagline de una de sus mejores películas, 'Mentiras arriesgadas' de James Cameron, "siempre dijo que volvería pero nunca dijo a qué". Efectivamente lo que queda del Chuache -el tiempo no pasa en valde- ha vuelto aunque, y a pesar de que Kim Jee-woon detrás de las cámaras le aporta algo de elegancia genérica a la cinta, no ha vuelto tanto a la época en la que el T-800 le tenía colgado de las paredes de medio mundo como en la época en la que tras su paso por Gotham sus producciones nos dejaban un tanto fríos.

¿Dónde tienen las películas de Schwarzenegger? Cine europeo, al fondo a la derecha.
(El último gran héroe - 1993)

Ha llovido mucho desde que al Chuache, el maño más famoso del mundo por obra y gracia de El informal, se le podía considerar como una de las grandes estrellas de Hollywood. Tanto que hoy en día la que se supone es la principal fuente de ingresos de la industria, los adolescentes, pueden no tener ni idea de quien es al tiempo que se permiten el lujo -y la grosería- de comentar que 'Terminator 2' o 'Desafío total' no son para tanto... mientras que por culpa de lo políticamente correcto nosotros no podemos responder a ostias como lo hubiéramos hecho en otros tiempos. Eran otros tiempos. Y Schwarzenegger, como tal, es una reminiscencia del pasado como 'El último desafío' es una reminiscencia de otro tipo de cine que, ausente de esfuerzos digitales evidentes y/o recurrentes, prejuicios, modas pasajeras, posados gratuitos o convencionalismos éticos, se sentía plenamente feliz de ser lo que era sin creer en la necesidad de tener que disimular ni, sobre todo, tener que pedir perdón por existir. Cine de acción puro, duro y muy sano en donde los buenos dan de ostias a los malos, y encima hacen un chiste de ello mientras la platea se los ríe.
 
¿Qué es lo mejor de la vida? Aplastar enemigos, verles destrozados y oir el lamento de sus mujeres.
(Conan - 1982)

A pesar de los ocho años que le respaldan como político el Chuache ha cumplido una promesa, la de volver, y para ello nada ¿mejor? que hacerlo con un traje echo a medida y de encargo como si no hubieran pasado más años que los justos y necesarios. Una cinta de acción-acción sin miramientos ni cortapisas a la vieja usanza, apoyada en un argumento muy simple bañado en frases lapidarias, condimentado con secundarios más que resultones y de rostros familiares, y servido con una dosis de violencia gratuitamente evidente (que no necesariamente explícita) como acompañamiento pero sin forzar los límites de la indigestión. Un filme que, dicho sea de paso, no engaña a nadie y que ya desde el principio deja bien claro, sin necesidad eso sí de caer de lleno en la parodia o la condescendencia de 'Los mercenarios 2', que todo está focalizado hacia un tramo final en el que las fuerzas del bien, capitaneadas por "el Sheriff", se enfrentarán a las fuerzas del mal, con un correcto Eduardo Noriega disfrutando de chupar cámara junto a una leyenda -lo han leído bien- del Séptimo Arte. Como todos los que le rodean, o cuando ser actor es una fiesta.
 
¿Quién te crees que soy, Harry el Sucio?
(Ejecutor - 1986)

Uno más uno son dos, y 'El último desafío' es una película de acción-acción, o lo que es lo mismo, una película sin más mensaje que hacernos pasar un rato muy distraído delante de la pantalla. Y lo cierto es que aún dejando un cierto regusto amargo al final -el tan esperado clímax sabe a poco- funciona tal y como cabe pedirle a un filme que, en verdad, no deja de ser una producción más bien pequeña y relativamente humilde, muy modesta en sus ambiciones y tan juguetona cuando se lo propone que al menos a los que sumamos unos cuantos años es fácil que nos convenza; es más, es fácil que nos divierta lo suficiente como para salir con una sonrisa del cine en la boca. Tal vez, puede ser, porque conocemos de sobra al personaje, a la estrella, al eco de un pasado del que hemos sido partícipes y en el que los superhéroes eran de carne y hueso, surgían de entre las cenizas de la realidad, tenían edad suficiente como para sacarse el carnet de conducir y sus mayores logros en la vida no se limitaban a pasar por el altar, siendo vulnerables a la manera de que podían sangrar, por lo tanto se les podía matar..., pero ni podían llorar ni ser éticamente de dudoso calibre.
 
Aquí esta Sub-Zero... ahora... menos que cero.
(Perseguido - 1987)

En resumen, Schwarzenegger es la ley, Schwarzenegger es el Sheriff. 'El último desafío' es un filme supeditado a su figura e imagen en donde sin ir más lejos el debut norteamericano de Kim Ji-woon, director de entre otras esa OBRA MAESTRA que es 'Encontré al diablo' queda tan en segundo plano que si acaso su presencia tan sólo se intuye en momentos y detalles muy concretos (la persecución en coche entre los maizales), así como en la eficacia de una puesta en escena que huye del convencionalismo de videoclub típico de los subproductos de Steven Seagal, Wesley Snipes o la sombra que habita bajo el peluquín de Nicolas Cage. 'El último desafío', tal vez un título demasiado propicio (léase con segundas), es un filme entretenido y moderadamente divertido... pero sólo eso, un título menor (¿y testamento?) en lo que vendría a ser la carrera de un Schwarzenegger al que le queda poco como teórica estrella, que los años no perdonan y el chiste no da como para reverdecer laureles si el icono nunca se ha caracterizado por ser realmente un buen actor. Mejor que lo peor pero peor que lo mejor, 'El último desafío' es suficientemente satisfactoria para los que le conocemos.. si bien no pondría la mano en el fuego por aquellos que desconozcan que hubo una vez en la que un austriaco de nacimiento sonó como posible Presidente de los Estados Unidos of America...
 
¿Recuerdas que te dije que te mataría el último? Mentí.
(Commando - 1985).
 
Autor: wanchope (El Séptimo Arte)

Crítica de "El vuelo"


El Vuelo es un film extraordinariamente coherente con la filmografía de Robert Zemeckis en modo “Oh, Dios, ¡tengo un Oscar!”. Como Contact y Náufrago, El Vuelo está protagonizada por un individuo enormemente capacitado y enormemente aislado. Hablamos de tres films dominados por actores de superprimera categoría (Foster, Hanks, Washington) que realizan una interpretación a la altura de lo mejor de su filmografía –y que en el caso que nos ocupa, y por tratarse del actor que nos ocupa, adquiere un matiz excepcional–. Tres films que emplean las set pieces, las secuencias extraordinarias y distintivas, tanto a nivel narrativo como técnico, como detonantes de la historia que sigue a continuación. El género es un factor diferenciador. Contact era ciencia ficción, Náufrago era aventura, pero El Vuelo es la más difícil de todas: es Gran Drama Americano (en la misma liga, conceptualmente, que Los Descendientes o Young Adult por poner un ejemplo cercano), personal, íntimo, complejo, IMPORTANTE, real, adulto, incómodo. Sobre el papel, El Vuelo quiere ser eso, y le va muy bien cuando es eso –con un clasicismo envidiable–. Y entonces deja de serlo.


La película narra la historia de la lucha de un piloto de avión para salvar su alma después de que un accidente aéreo, y las consecuencias que de él derivan, empezando por la investigación posterior, sacuden su concepto de sí mismo hasta los cimientos. Denzel Washington ES el capitán Whip Whitaker. Es un drogadicto, es un alcohólico, es un padre de mierda y a estas alturas de su vida sigue convencido de que todo lo malo que le sucede es responsabilidad exclusiva de terceras personas. Cualquiera menos él. Si el accidente no deviene en tragedia es porque posiblemente se trata del mejor piloto jamás visto en una pantalla de cine, lo que le parece excusa suficiente para cubrir sus defectos. ¿Por qué, entonces, se siente culpable? ¿Qué tecla ha saltado en su interior después del evento? ¿Hasta donde es capaz de llegar Whitaker para proteger la mentira en la que vive? El Vuelo plantea extraordinariamente bien preguntas difíciles, y sus mejores escenas son aquellas en las que no se nos proporcionan respuestas sencillas, aquellas en las que Whitaker, a través de sus diferentes encuentros con las personas relacionadas con el accidente, a las que intenta convencer para que testifiquen a su favor –desde su asistenta de vuelo hasta su cristiano copiloto– encuentra inesperadamente un pedazo de verdad sobre sí mismo. Y nosotros con él.

Por qué El Vuelo decide sacarme de ese escenario y narrar una historia de amor entre Whitaker y Nicole, una ex adicta completamente ajena al suceso es algo que no me termino de explicar…o sí, porque es EXACTAMENTE la misma cagada que Náufrago. Es simple: si no me estás hablando de “El Vuelo”, lo siento, pero no me importa. Es sintomático de un mal mayor. Cualquier secundario que aparece con relativa asiduidad en pantalla acaba por cansar porque parecen convidados de piedra al viaje interior de Whitaker (y en buena medida porque el actor principal es quien es). Zemeckis y Washington te meten tan dentro del personaje que nada de lo que hay fuera de él está a la altura. Así, la narrativa funciona de maravilla en incursiones esporádicas de actores que aparecen, destrozan a nuestro personaje en dos minutos, y se largan. La mejor prueba de ello es John Goodman, camello y mejor amigo ocasional de nuestro protagonista. Aparece dos veces, las dos con el Sympathy for the Devil sonando de fondo, y ayuda a nuestro héroe de la peor manera posible con una sonrisa en los labios –alerta simbolismo!!!–. Por eso hace tanto daño al film que la película se convierta, muy al final, en “una de juicios”. Desde luego que es lógico y consecuente, dado que gran parte del film gira en torno a la investigación, pero ¿es realmente necesario que nuestro protagonista sea validado o invalidado ante un tribunal? Al fin y al cabo, El Vuelo y su actor me han presentado un recorrido íntimo y solitario. Por lo tanto, cuando Whitaker se “desnuda” ante la fría luz pública, tengo la sensación de que la película me ha puesto los cuernos en un gangbang. Justo en su clímax. En el peor momento posible.

Es mejor dejar a Whitaker solo, y cuantas menos explicaciones de su comportamiento mejor. Whitaker hace de ser gilipollas una entelequia. Sabiendo esto, Zemeckis necesita un actor capaz de transmitir esta carga de forma instintiva, necesita un intérprete conocido por su necesidad de dominar, de aplastar, de demostrar que es el más chulo, el más guapo, el más negro… exactamente. Denzel Washington ha nacido para ser Whip Whitaker y el resultado, más que una interpretación, es un autoexorcismo y un repaso a su legado cinematográfico. ¿A cuántos actores habrá masacrado Washington a lo largo de su carrera? ¿Cuántos intérpretes de igual talento se han visto obligados a quedar por debajo, en lugar de a la par? ¿Cuántos personajes se han mordido la lengua para dar la última palabra a Frank Lucas o Alonzo Harris? Esta temporada no me va a dejar nada más gratificante que ver a este egotista reconocer sus propias debilidades. Por primera vez veo a Denzel, la persona y como tal, es compleja y memorable. Además, Washington lleva, él solo, la película a un terreno adulto: un film sobre un cabrón y un drogadicto funcional contento de serlo. Culpable, pero no responsable. 


Zemeckis aporta a Washington cierta orientación –del resto se ocupa el actor– y al resto del film, entrega una concepción del mundo en blanco y negro, un clinic de composición cinematográfica y una ESCENA para el recuerdo, la del accidente (un par de apuntes: Zemeckis solo saca la cámara del avión cuando es imprescindible y la escena está tan calculada al milímetro que el diseño de sonido acompaña hasta el más mínimo cambio de ritmo narrativo, como el silencio que precede al choque). Su renuncia a los artificios y a la exageración, en general, es admirable. Es un señor director de cine que va a dar de sí lo que le permitan tres factores: oportunidades para hacer lucir su técnica, el libreto que tiene en las manos y la implicación del superactor que tenga a su disposición en esos momentos. Aquí tenemos una buena película partiendo de un buen material. Simplemente. Si me preguntáis si Zemeckis está para cascarse una última maravilla siempre que tenga una base a la altura, mi respuesta es “sin ninguna duda”. Porque aquí va sobrado.

Autor:Rafa Martín (lashorasperdidas)

'El último desafío', el último gran héroe


El estreno el pasado verano de ‘Los mercenarios 2’ (‘The Expendables 2’, SImon West) no sólo suponía la llegada de una secuela de la nueva franquicia de Sylvester Stallone, sino que era el primer paso de Arnold Schwarzenegger para regresar al cine por la puerta grande tras una etapa más centrado en cuestiones políticas. ‘El último desafío’ (‘The Last Stand’, Kim Jee-Woon, 2013) era el título que debía confirmar si el público aún estaba ansioso por más aventuras del protagonista de ‘El último gran héroe’ (‘Last Action Hero’, John McTiernan, 1993) o si sus años de gloria ya habían quedado atrás. Su pobre recibimiento en la taquilla americana invitaba a pensar en lo segundo, pero una vez vista queda claro que no estamos ante una película de acción al uso y que lo desigual que es ha sido un lastre tremendo para los que simplemente querían ver al ‘Chuache’ repartiendo estopa sin parar.

Un héroe crepuscular

Arnold Schwarzenegger se convierte aquí en Ray Owens, un sheriff de un pueblo fronterizo en el que nadie le toma en serio – lo cual da pie a una escena divertidísima en los prolegómenos del tramo final- y hasta sus ayudantes dedican parte de su tiempo a practicar el tiro con un lunático del pueblo – agradable sorpresa la presencia de Johnny Knoxville, al que siempre había tenido por poco más que un completo inútil- . Lo cierto es que Sommerton es esa clase de pueblo en la que nunca pasa nada, algo que se contagia a su forma de encarar el personaje, ya que en todo momento se nota cierta desgana en su actuación, como si no quisiera estar realmente ahí. Esto beneficia enormemente a ‘El último desafío’ cuando realmente comienza la acción, ya que Schwarzenegger sabe aprovechar las posibilidades cómicas de ese tópico cinematográfico popularizado por el personaje de Danny Glover en la saga Arma Letal de estar demasiado viejo para ese trabajo, y todo eso sin perder ni un ápice de su característico carisma – aún estoy por encontrar a un héroe de acción contemporáneo capaz de estar a su altura en esa faceta- .


Uno de los principales problemas de ‘El último desafío’ son los aliados de Schwarzenegger, ya que se ven contagiados por la manifiesta incapacidad de Jeffrey Nachmanoff y Andrew Knauer para la construcción de diálogos y personajes. Es algo especialmente preocupante en el caso de Forest Whitaker, ya que es un intérprete que siempre se ha caracterizado por su solvencia en productos de este estilo, pero aquí es al mismo tiempo una molestia y una mala forma de incidir en ese otro tópico cinematográfico de que la policía es una inútil, pero EL policía es un héroe venerable. La sobredosis de lugares comunes se extiende a sus ayudantes, en especial al interpretado por Zach Gilford, quien ya había demostrado su capacidad para ser convincente dando vida a buenazos que anteponen la felicidad ajena a la propia en la televisiva ‘Friday Night Lights’ (2006-2011) y que aquí da bastante pena, en especial en una insípida y delatora escena de lo que sucederá poco después.

Los villanos tampoco son gran cosa, pero Eduardo Noriega sabe jugar con los excesos de su personaje para hacer más llevaderas sus escenas en solitario y da muy bien la talla en el enérgico enfrentamiento final con Schwarzenegger. Por su parte, Peter Stormare cumple muy bien como lacayo de lujo y el resto, pues bueno, meros bultos con cara de malas personas – la excepción es el patético cómplice de Noriega al que interroga Whitaker- cuya única función es permitir tener más momentos de acción.

Los desequilibrios de ‘El último desafío’


Schwarzenegger consigue evitar las limitaciones del guión porque su mera presencia y algún inspirado one-liner – más por él que por ellos en sí mismos- ya le permite trascender la mediocridad del libreto cuando la calma es la nota reinante. Lo peor de todo es que eso es lo que caracteriza su primera hora de metraje, donde todos los problemas de ‘El último desafío’ quedan al descubierto: No nos interesan los personajes – sobre todo cuando forman parte del bando de los buenos-, tampoco lo que dicen – he visto malos telefilms con mejores diálogos- y lo que pasa está mal narrado por un Kim Jee-Woon que se deja llevar por la aridez característica de Sommerton.

Otro de los puntos de interés de ‘El último desafío’ era ver como se adaptaba Kim Jee-Woon al cine estadounidense tras varios años ganándose cierto prestigio con títulos como ‘Encontré al diablo’ (‘Akmareul boattda’, 2010) o ‘A bittersweet life’ (‘Dalkomhan insaeng’, 2005). El bagaje, como la propia película, es algo desequilibrado, pues Jee-Woon no consigue trascender las limitaciones del guión y hasta los saltos espaciales entre dos tramas condenadas a encontrarse al final son poco inspirados. Sin embargo, Jee-Woon reserva lo mejor de sí mismo para esos momentos en los que la acción explota, donde sabe navegar entre el exceso, el absurdo y el estado físico actual de su protagonista. No es que sea una clase magistral de cine de acción, pero sí momentos muy efectivos – estupenda la persecución en el maizal- que consiguen sacar al espectador del letargo provocado por el resto de metraje.


 ‘El último desafío’ no es una gran película y tampoco el estupendo entretenimiento que sí fue ‘Los mercenarios 2’ – que hubiera incluido entre mis películas favoritas de 2012 si hubiera ampliado la lista a 20 títulos-. Todo ello se debe a su – muy- mediocre primera hora de metraje, pero luego sí que se convierte en un espectáculo casi digno de las mejores cintas en las que ha participado Arnold Schwarzenegger. Algo es algo.

Autor: Mikel Zorrilla (Blog de cine)

'Django desencadenado', el western según Tarantino


Tres años después de que los judíos ajustaran cuentas con los nazis en ‘Malditos bastardos’ (‘Inglourious Basterds’, 2009), Quentin Tarantino propone en su nuevo trabajo, ‘Django desencadenado’ (‘Django Unchained’, 2012), una venganza contra la esclavitud y el racismo de los Estados Unidos de 1858, dos años antes de que estallara la Guerra Civil —cuyo desenlace aparece reflejado en ‘Lincoln’ (Steven Spielberg, 2012), casualmente estrenada en España el mismo día que el film que nos ocupa—.

‘Django desencadenado’ es además el primer y esperado western de Tarantino. Debido a la influencia del género en sus anteriores películas, plagadas de pistoleros, y su gusto por los tensos “Mexican standoff” que acaban resueltos en sangrientos tiroteos, solo era cuestión de tiempo que el realizador estadounidense decidiera aportar su visión del western —si bien él prefiere referirse a su película como un “southern”—. Para ello, como era de esperar, toma como principal referente el subgénero, el “spaghetti western”, los trabajos de Sergio Leone o Sergio Corbucci en lugar del enfoque más clásico de John Ford o Howard Hawks, si bien la huella de estos realizadores es inevitable en cualquier western —de hecho, ‘Río Bravo’ (H. Hawks, 1959) es una de las películas favoritas de Tarantino, y a pesar de haber declarado que odia a Ford, en ‘Malditos bastardos’ imitó uno de los planos más característicos de ‘Centauros del desierto’ (‘The Searchers’, 1956)—.


Aunque el ejecutor de esta nueva venganza es un esclavo, Django (Jamie Foxx, que comparte un divertido encuentro con Franco Nero, el Django de Corbucci), el protagonista de la primera secuencia tras los títulos de crédito es un peculiar dentista alemán, el doctor King Schultz (Christoph Waltz), a quien Tarantino parece haber rescatado del universo de ‘El gran silencio’ (‘Il grande silenzio’, S. Corbucci, 1968). Y es que en realidad Schultz es un cazarrecompensas que se cruza en el camino de Django. El alemán compra, libera y entrena al esclavo a cambio de su colaboración. Con el tiempo y tras varios trabajos juntos, se forja una relación de amistad y Schultz decide ayudar a Django en una complicada misión.

El objetivo es encontrar y liberar a Broomhilda von Shaft (Kerry Washington), la esposa de Django. El conflicto es que la esclava está en “Candyland”, la plantación del cruel Calvin Candie (Leonardo DiCaprio), conocido por su afición a las peleas de esclavos. El plan es fingir interés por adquirir a uno de los mejores luchadores de Candie para llegar hasta Broomhilda. Y el resultado es… bueno, como podéis imaginar viniendo de Tarantino, algo sangriento. La historia puede sonar sencilla pero el cineasta emplea 165 minutos en contarla. La primera hora apenas se nota, se disfruta la presentación y la relación entre Schultz y Django, pero desde que se inicia la marcha a la mansión de Candie la película comienza a tambalearse, a alternar momentos intensos e hilarantes —la aparición de Stephen (Samuel L. Jackson)— con otros repetitivos y poco inspirados —el engaño de la recompensa—.



La última media hora es claramente la parte más floja de ‘Django desencadenado’, con el castigo frustrado —el Tarantino de los 90 habría hecho algo memorable ahí—, la prescindible salida de “Candyland” acompañada de otro cameo “estelar” —no desvelo de quién pero queda fatal—… No es un problema de metraje o de puesta en escena —la cámara siempre está donde tiene que estar—, y desde luego no de interpretaciones —el reparto está sensacional, destacando otra vez Waltz—, lo que no termina de funcionar del todo es el guion. Por un lado, por la necesidad de Tarantino de alargar las conversaciones, a menudo interrumpiéndolas con detalles irrelevantes, imagino que buscando naturalidad o comicidad. Normalmente sus diálogos atrapan, pero a veces no son tan ingeniosos, y desconectas, descubres que la película está parada.

Por otro lado, a partir de la primera hora se va diluyendo el papel de Waltz para dar más importancia a Foxx, y el primero encarna un personaje mucho más interesante que el segundo. La interpretación es fundamental, y el austriaco es un portento, pero el estadounidense tampoco lo hace mal, cumple con lo que le han dado, una especie de superhéroe negro, que no es precisamente el personaje más carismático escrito por Tarantino. Por suerte, los puntos fuertes y los numerosos grandes momentos de ‘Django desencadenado’ compensan con creces sus flaquezas. La entrada de Schultz, la muerte del sheriff o la discusión sobre las máscaras del Ku Klux Klan son las escenas que recordaremos de esta película excesiva, hilarante, hermosa y violenta.


Autor: Juan Luis Caviaro (Blog de cine)

Estrenos de cine | 1 de Febrero | Un austríaco, un británico y un cuchillo


¡Blogdecinistas! (¿no os parece más suave que blogdecínicos y menos rudo que blogdecinero?). Os saludo en esta semana de estrenos. Hay un cuchillo y una rubia, hay un austríaco que regresa con balas, hay documentales, hay jarana y hubo y habrá y hay muchos sobres.

‘Hitchcock’


 Dirección: Sacha Gervasi. Título original: Hitchcock. País: USA. Año: 2012. Duración: 98 min. Género: Drama. Interpretación: Anthony Hopkins, Helen Mirren, Scarlett Johansson, James D’Arcy, Jessica Biel, Toni Collette, Danny Huston, Michael Stuhlbarg, Kurtwood Smith, Richard Portnow, Ralph Macchio, Michael Wincott, Frank Collison.

Sinopsis: El film narra la gestación, rodaje y estreno de la más famosa película de Alfred Hitchock, Psicosis, y todas sus algarabías y enredos, también de su relación con los actores Janet Leigh, Anthony Perkins y Vera Miles. Al mismo tiempo, descubre en Alma Reville, la esposa del cineasta, un gran peso emocional y creativo en su vida.

¿Qué podemos esperar? Un biopic que, por favor, no sea mediocre. Sacha Gervasi tiene todos los mimbres para hacer de esto algo que funcione y quizás solamente por eso espero algo más o menos digerible. Pero la tarea no podía resultar más desagradecida y ardua.

‘El último desafío’

 

Dirección: Kim Jee Woon. Título original: The last stand. País: USA. Año: 2012. Duración: 107 min. Género: Acción. Interpretación: Arnold Schwarzenegger, Eduardo Noriega, Forest Whitaker, Johnny Knoxville, Luis Guzman, Harry Dean Stanton, Peter Stormare, Zach Gilford, Jaimie Alexander, Rodrigo Santoro, Génesis Rodriguez.

Sinopsis: Mientras un malvado narcotraficante pone pies en polvorosa, un sheriff de una pequeña localidad frustará sus planes de huida hacia México. Y entonces, por supuesto, se desatará una guerra. Una. Auténtica. Guerra. De. Puñetazos. Genuinos.

¿Qué podemos esperar? Oh venga. ¡Nos dijo que volvería! La película es una marcianada, por definición. Kim Jee-Woon, cineasta singular y de personalísima obra anterior, dirige un vehículo norteamericano de Arnold Schwarzenneger que ha contado con su predecible hostiaza en taquilla. Pero los fans, ah, desde los muchachotes de gimnasio hasta los viciados del WOW no fallarán a Arnold en España. Lo sé. Os conozco, no disimuléis.

‘Mapa’

Dirección: León Siminiani. País: España. Año: 2012. Duración: 85 min. Género: Documental.

Sinopsis: El director se graba. Y cuenta en su diario su viaje a la India. Los cambios culturales. Las nuevas adaptaciones. Pero…es posible que el director guarde un secreto.

¿Qué podemos esperar? A un español, aunque le cueste reconocerlo con demasiada frecuencia, le sucede España. Y de esto va este documental innovador: de un español y España. También de experimentar con los límites de la mentira, del testimonio, del diario, de la ficción….Sin duda, un título estimulante.

‘Ai Weiwei: never sorry’

Dirección: Alison Klaynman. Título original: Ai Weiwei: never sorry. País: USA. Año: 2012. Duración: 90 min. Género: Documental. Interpretación: Documental con testimonios de Chen Danqing, Gao Ying, Gu Changwei, Hsieh Tehching, Hung Huang, Liu Yanping, Evan Osnos, Ai Weiwei, Yang Inserkg, Zuoxiao Zuzhou.

Sinopsis: Un momento. ¿No sabéis quien es Ai Weiwei y estás haciendo predecibles chistes sobre cuentos clásicos de Sherezade o, peor, caducas referencias a la Chica Ye-Ye o, quizás, referencias veladas a Shin Chan? El mundo es ancho y, por ello, extraño. Ai Weiwei es artista. Pero lo es en China. Donde haber capitalismo de estado (el partido se llama “partido comunista chino” pero creo que eso da un poco igual). Y el documental analiza la vida y obra del provocateur y, de paso, nos ofrece un retrato inédito del paisaje cultural chino.

¿Qué podemos esperar? Un chino. En primer plano. Dándolo todo. Un país lejano pero económicamente potente cuyo peso en nuestros destinos y nuestros futuros modos de vida puede ser, snif, bastante deprimente. Recordad que China es uno de los países favoritos de Juan Roig. ¡Para qué tomar tres comidas al día! ¡Volvamos al curro y dejémonos de comportarnos como burgueses! ¡Y qué viva la ley y el orden y el estado absoluto! (corrupto, policial, controlador)

Autor: Pablo Muñoz (Blog de cine)